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LA CARACAS DE ...
JOHAN M. RAMÍREZ
 


En el parque Generalísimo Francisco de Miranda, conocido como Parque del Este

FRAN BEAUFRAND

Es un fotógrafo absolutamente caraqueño, con una flexible noción de la puntualidad, acostumbrado ya a los retrasos de sus pautas por las colas de la ciudad
Foto: Natalia Brand

El es uno de los fotógrafos más importantes de la ciudad. Ha realizado desde fotos publicitarias para grandes marcas, hasta destacados editoriales de moda para revistas nacionales e internacionales. Así, "fotico a fotico", se compró un hermoso apartamento donde admira el Parque del Este desde lo alto de un piso 9, con su profusión de árboles arropando de verde el largo ventanal de su residencia. Es esa, a diario, su primera imagen, pues allí sale a terminar de despertarse mientras bebe a sorbos una taza de café cada mañana. Fran Beaufrand, nacido en Maracaibo y criado, a ratos, en Nueva York, tiene en Caracas su marco de referencia, el lugar donde ha construido su historia.

"Y me encanta, me encanta esta mezcla de naturaleza y arquitectura donde se impone El Ávila sobre toda construcción. Me encanta esta urbe moderna con viejas edificaciones como el Atlantic en Los Palos Grandes o las casas de El Paraíso. Por todos lados la ciudad nos da magníficas visiones", se emociona.

Lo que más disfruta es que, como fotógrafo, se mueve por toda la capital, pues un día bien hace una pauta en El Hatillo, como luego va a Catia a recoger unas telas, o a Santa Mónica a buscar un mueble antiguo que necesita para una foto. Y en ese trajín muchas veces descubre locaciones que no imaginaba. "Son grandes sorpresas. De pronto encuentro unos murales bellísimos dentro de un edificio, o unas escaleras de madera y unos pisos de granito ideales para elaborar imágenes", cuenta.

Sin embargo, con demasiada frecuencia esos fantásticos espacios se convierten en inalcanzables por los obstáculos burocráticos que consigue. Permisos y más permisos son requeridos, y aquello se queda sólo en el "ideal". En ese nivel, a cientos de documentos y firmas de distancia, están las Torres de El Silencio. "Ésa es una arquitectura extraordinaria, pero no es fácil de hacer. Hay que escoger días sin congestionamiento; luego, obtener los permisos y, después, garantizar la seguridad: una combinación complicada".

"Ese es mi lugar (el Parque del Este)... Allí voy cuando estoy triste o tenso, y me relajo, porque el
PAISAJE
va hablándome
a lo largo
del recorrido..."

La UCV también le fascina, y por fortuna allí sí ha trabajado. También está La Rinconada y el Hotel Humboldt, pero ninguno como el oasis donde se refugia no sólo en el café mañanero, sino en las horas difíciles de su vida: el Parque del Este. "Ese es mi lugar, tan amable que abraza a todos los caraqueños. Allí voy cuando estoy triste o tenso, y me relajo, porque el paisaje va hablándome a lo largo del recorrido, y veo los bucares a punto de florecer, o los apamates en flor, o el árbol de vainilla que está abriendo. Eso me atrapa", afirma con una sonrisa, y enseguida expresa su deseo de que también La Carlota se convierta en un parque: "Es que los ciudadanos nos estamos asfixiando, el valle se nos hizo pequeño".

Dice que esta ciudad es fotogénica, con ángulos muy bellos, pero con costados duros también; depende de quien la mire. De la luz, ¡ni hablar! Todo el año trabaja en exteriores y con luz natural.

Peatón declarado, camina siempre a su estudio en Chacao, utiliza el Metro casi a diario y, a veces, sale con una camarita digital en el bolsillo. Y así, desapercibido, pero acucioso, captura aquello que le llama la atención: una calle, una entrada, una persona que camina. "Voy con ojo de águila descubriendo lo que se revela a mi paso", apunta.

Pero lo que definitivamente lo hace un fotógrafo de Caracas, es su flexible noción de la puntualidad, elástica como la goma. "Con este tráfico es difícil iniciar una pauta a tiempo. Toca entender que los demás lleguen tarde. Lo malo es que las 'trancas' se han vuelto la excusa perfecta cuando alguien se retrasa. Y cómo dudarlo, si todos hemos sufrido una cola sintiendo, como en un cuento de Cortázar, que la vida se nos va dentro del carro".

 

johan_ramirez3@hotmail.com

Asistente de fotografía: Anita Carli

 
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