|
¿Por que nos cuesta tanto decir NO
a las peticiones que nos hacen los demás cuando éstas
no son buenas o convenientes para nosotros? Muchos de nosotros fuimos
educados para complacer a los demás aun cuando en algunos
casos esto signifique renunciar a nuestros sueños o intereses
personales. Eres de las personas que con frecuencia se escucha respondiendo:
¡Claro nos encontramos donde tú quieras!, ¡Vamos
a ver la película que te guste!, ¡Está bien,
yo te recojo a las 4:00 en punto!... todo esto muchas veces sin
tener ganas o teniendo otros compromisos que tendrás que
cancelar para poder complacer a estas personas. ¿Dices cosas
que no sientes para quedar bien? O ¿te dejas convencer con
facilidad para hacer algo que no te provoca? Si la respuesta es
sí, hagamos una reflexión importante juntos porque
tal vez, tienes problemas para decir que NO, sin sentirte culpable.
Algunas de las razones por las cuales te es
tan dificil decir que NO son: Porque tienes miedo de perder el cariño
de algunas personas, entonces te dedicas a complacerlas para que
te quieran. Porque te enseñaron a complacer a los demás,
porque quieres ser aceptado y entonces vives en función de
otros ignorando muchas veces tus verdaderos deseos. También
porque no has practicado suficiente el arte de decir que no, ya
que cada vez que vas a hacerlo le miras la cara a la otra persona
y te arrepientes antes de decirlo.
Cuando en lugar de decir que NO dices que sí...
generalmente más tarde te sientes arrepentido y molesto con
la persona o contigo mismo por ceder una vez más a pesar
de que tu desición era decir que no.
Además, es una falta de respeto a ti
mismo que muestra a otros que pueden conseguir de ti aquello que
necesitan ejerciendo un poco de manipulación. Y por supuesto
cuando te sientes abrumado por la cantidad de compromisos que has
adquirido sin querer, tu autoestima se baja reafirmando tu incapacidad
de superar la situación.
Defiende tus verdaderos deseos, fortalece tu
autoestima y aprende a decir NO, sin quedar o sentirte mal. No se
trata de ser insensible a las necesidades y a los deseos de los
demás, se trata de aprender a pensar en ti mismo a ratos.
Mira a los ojos... y afronta la situación.
- Atrévete a
decir, siempre, lo que quieres. En lugar de disfrazar tus
verdaderos pensamientos o sentimientos, anímate a expresarlos
a la otra persona sin darle muchas disculpas y sin sentirte molesto.
Encuentra las mejores palabras para decirle:
Lo siento mucho pero no puedo quedar contigo para esa hora porque
tengo otro compromiso previo. No te sientas responsable de la situación
del otro.
- No te justifiques.
Cuando das muchas explicaciones para justificar tu negativa a complacer
a la otra persona, muestras inseguridad y le das espacio al otro
para seguir dándote razones hasta que logre convencerte de
que cambies tu respuesta negativa.
- Con amabilidad, mantente
firme. Esta es una buena combinación que muestra tu
seguridad y al mismo tiempo la claridad y la responsabilidad frente
a tus compromisos. Hay momentos en los que podemos mover un poco
nuestra agenda para apoyar a otro pero no podemos hacerlo todo el
tiempo, porque corremos el riesgo de perder el manejo de nuestro
tiempo y el cumplimiento de nuestro propios compromisos.
- No te afectes por
la reacción de los demás. Muchas veces estás
tan atento a la reacción de la otra persona cuando dices
no, que al notar su malestar te sientes culpable y sólo unos
segundos después te escuchas diciendo: Está bien,
yo veo lo que puedo hacer para estar ahí... Recuerda que
eres tú quien le enseñará a los demás
a respetarte como persona y a valorar tu tiempo y disponibilidad,
no te sientas culpable ni temeroso de su rechazo.
- No te dejes manipular.
Cuando los demás conocen tu debilidad, se aprovechan
de tu incapacidad a decir que no para solucionar sus situaciones
personales. Fortalece la confianza en ti mismo, valórate
y siéntete seguro para establecer límites firmes que
le impidan a los demás manipularte.
- Arriésgate
a ser tú mismo. Pregúntate: ¿Qué
es lo peor que puede pasar si en un momento dado dices que no? Te
dejarán de querer, se alejarán de ti, se molestará
la persona... tal vez. Pero también te puede suceder que
los demás aprendan a respetarte y acepten de buena gana tu
negativa sabiendo que detrás de ella, existe el mismo cariño
y la misma disposición de compartir y cooperar.
Suelta el pasado, deja de preocuparte por el
futuro, vive el presente, la vida es maravillosa y ¡todo va
a estar bien! l
maytte@maytte.com
|