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En cualquier momento de nuestra vida
tenemos que pasar la página. Esto significa, dejar atrás
personas, sentimientos, situaciones... para iniciar un camino nuevo.
Pero muchas veces decir adiós al pasado para soltarnos de
él... exige hacer nuestro mejor esfuerzo.
Hay momentos en los que deseamos, racionalmente, salir de ciertas
situaciones o sentimientos definitivamente. Pero la realidad es
que emocionalmente no estamos listos para soltarnos o dejarlos ir.
Tal vez porque muy en el fondo mantenemos la esperanza de que las
cosas cambien y podamos continuar a su lado, o porque ha sido tan
inesperado que nos es difícil aceptarlo, o pensamos que no
podremos comenzar de nuevo que será casi imposible tener
una nueva y mejor oportunidad.
Lo cierto es que tenemos que aprender a decir adiós a una
etapa de la vida o a una situación determinada, para poder
lanzarnos de lleno a vivir la siguiente etapa, la próxima
relación, la nueva situación y hacerlo sin la añoranza
o el peso de lo que vivimos en el pasado. ¿Sabías
que no podemos abrirnos a una nueva relación, si todavía
tenemos un gramo de añoranza hacia nuestra relación
pasada? Solo la dedicación plena y entusiasta a una tarea,
nos permitirá obtener de ella los mejores resultados y la
satisfacción, con la condición de que 100% de nuestros
recursos intelectuales y emocionales estén comprometidos
con la nueva tarea y habiendo renunciando a la anterior. Mientras
no cerremos esa página en el libro de nuestra vida, el cerebro
seguirá trabajando secretamente para conseguir el viejo sueño
de mantener aquella situación.
Es cierto que soltar, dejar ir o renunciar, nos produce una sensación
de nostalgia o tristeza, Pero pese a que siempre da algo de miedo
comenzar una nueva etapa, es bueno hacerlo con todo el entusiasmo
y el optimismo posible, con la confianza en nosotros y en la vida
de que sucederá lo mejor.
Pasar la pagina en el terreno amoroso.
A veces tenemos que renunciar al deseo de que nuestra pareja sea
exactamente como nosotros quisiéramos, para poder disfrutar
de los aspectos positivos y agradables de la relación. Cuando
nos abandonan o sentimos que es tiempo de terminar la relación,
tenemos que hacer un balance, que nos permita sacar el aprendizaje
y luego, vivir el duelo: llorar la perdida, apretar los puños,
tocar fondo e impulsarnos para salir de ahí completamente
renovados y dispuestos a abrirnos a otra relación que no
tiene porque ser igual que la anterior.
Pasar la página cuando cambia
nuestro papel en la vida. A veces
en la vida nos toca dejar o cambiar la actividad que habíamos
realizado por cierto tiempo. Estos cambios implican adquirir conocimientos
y destrezas e inclusive asumir el reto de desarrollar nuevas habilidades,
además de enfrentarnos a lo desconocido. En estos caso es
importante vivir el duelo y aceptar los cambios sin resistirnos.
Solo quien pasa el dolor de dar por terminada una etapa que fue
mas placentera en su vida... puede disfrutar de todo lo bueno que
le traigan las próximas experiencias.
Pasar la página frente a pérdidas
o cambios físicos. Cuando
estamos enfrentados a situaciones inevitables o cambios irreversibles,
es probable que tengamos que aceptarlos para aprender a vivir con
ellos. Cuando una persona quiere seguir viviendo como si no hubiera
ocurrido nada y no reconoce los cambios físicos que ha sufrido
producto de una enfermedad o de la edad, sigue cometiendo los mismos
errores. Es más acertado en este caso admitir que ha habido
ciertos cambios para adoptar nuevos hábitos y adaptarnos
a un nuevo ritmo de vida. El mejor remedio para superar las pérdidas
es el tiempo. Distraer la mente, mantenernos ocupados, además
de adoptar una práctica espiritual como orar o meditar, nos
mantendrá conectados a Dios y acompañados por su presencia
mientras superamos la tribulación. Adaptarnos poco a poco
a los cambios, nos llevará después de la etapa de
acoplamiento a tomar la mayor felicidad posible de la nueva situación.
A veces las pérdidas pueden ser subjetivas, pero no por esto
menos importantes. La ilusión de alcanzar un ideal político,
la esperanza de conseguir un mejor puesto, o el deseo de ser padre
o madre en un momento dado pueden ser muy difíciles de aceptar.
Soltar las expectativas que nos hacemos y vivir atentos y abiertos
a reconocer todo lo positivo que viene con ciertas negativas en
la vida, puede ser muy reconfortante. Recuerda que nada sucede por
casualidad y que cuando una puerta se cierra... es porque ya hay
otra abierta.
Suelta el pasado, vive el presente, ¡la vida es maravillosa
y todo va a estar bien!
maytte@maytte.com
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