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25 razones
para sentirse orgulloso de ser
VENEZOLANO
Adriana Gibss, Idalia De León y Raúl
Chacón Soto
Basta
mirar al lado para comprobar que sobran los
motivos que hacen sentirse a gusto con el país. 25
y muchos más dones recuerdan cada día lo bueno
que es reconocerse de esta tierra.
...por el más
alto de todos
Las aguas del Churún lanzándose desde lo alto de los
979 metros de una de las laderas del Auyantepuy, componen una de
las vistas más impresionantes que puede ofrecer este planeta
al ojo humano y al divino... los indígenas le llaman Kerepa-kupai-merú
(salto del lugar más profundo), pero todos lo conocen como
el Salto Angel. Su espectacularidad es sólo uno de los grandes
atractivos de una región en la que pareciera que Dios se
detuvo más de la cuenta, pendiente de que no quedara duda
de la genialidad de su tarea. Allí Canaima, (la zona más
antigua del planeta) con sus más de cien tepuyes (que algunos
han llamado islas del tiempo), la Gran Sabana, las simas Sarisariñama...
si le hace falta impregnarse de afecto por esta tierra, no pierda
más tiempo y visite estos parajes... saldrá enamorado.
...por la guitarra
de Antonio Lauro
El compositor nacido en Ciudad Bolívar, y considerado como
uno de los maestros de guitarra más importantes en América
Latina, dejó un bello desafío a los estudiantes de
este melodioso instrumento: la interpretación del valse Natalia,
la más notable y universal de sus creaciones. Las partituras
creadas por el maestro Lauro (1917-1986) son un legado que amplió
el repertorio de las más reconocidas escuelas de guitarra
del mundo.
...por la manera
de estar en el mundo
A los de afuera les sorprende la expresividad reflejada en la manera
de hablar y en los gestos. Les agrada, y mucho, la espontaneidad
con la que se establecen relaciones, la sencillez en el trato y
ese algo indefinible que se observa en la manera como se trata al
visitante... El venezolano es, sin duda, un pueblo ganado a la confraternidad,
a la manifestación de emociones... por eso se desconoce en
muchas de las actitudes actuales. No se puede perder lo que tanto
ha costado. En tierras más frías envidian tanta calidez...
que no se pierda.
...por el tucán pico
de frasco esmeralda
Aulacorhynchus Sulcatus
Habitan
en los bosques nublados, donde
se pueden encontrar en la madrugada
y al atardecer.
Anidan en huecos de los árboles y ponen sólo dos huevos.
Vuelan de manera ondulada y son muy ruidosos.
El enorme pico, que a veces es tan largo como el cuerpo, es muy
liviano.
Muchos indios lo usan como adorno aunque los colores se destiñen
pronto.
Duermen en una posición muy curiosa, pues posan el pico hacia
atrás entre las alas y voltean la cola hacia delante, para
así cubrir el cuerpo a manera de paraguas.
Candelita de Paria, perico cola roja, colibrí
tijereta... estos son los nombres de unas aves que sólo sobrevuelan
los parajes de este país. Así como ellas hay más
de 40 especies... por eso los observadores de aves llegan a estas
latitudes. Por eso, y porque, además, hay otras 1.300 especies
surcando los cielos y encaramándose en los árboles.
Venezuela ocupa el sexto lugar en el mundo cuando se habla de los
países con mayor diversidad de aves; y está entre
los diez primeros cuando el concepto se extiende a mamíferos
y hasta a plantas superiores. En otras palabras, es uno de los territorios
del mundo de mayor diversidad biológica por su riqueza vegetal
y animal. Por si no lo sabía, en el Delta del Orinoco, por
ejemplo, se descubrió en 1973 un picure que sólo existe
en esa zona y al que los warao llaman guamara... en el lago de Valencia
se encuentran dos especies únicas de peces: el tinícalo
y el tetradimante... ambos en peligro de extinción... Todos
ellos también son venezolanos.
...por
el embrujo
de las misses
... y el que ejercen las mujeres de este país, que tan buena
fama le han dado al gentilicio. El nombre de Venezuela en el exterior
se relaciona inmediatamente con su riqueza petrolera y la belleza
de sus mujeres, quienes deslumbran cuando desfilan en escenarios
internacionales... y cuando aparecen multiplicadas en algún
rincón de un centro comercial, en la más recóndita
calle, en las zonas más humildes de cualquier ciudad. Muchos
alaban lo bien que se arreglan, la manera cómo lucen lo que
se está llevando, ese modo de moverse, aquel caminaíto...
y, en estos tiempos, y por si fuera poco, lo arrojadas que son para
pelear por lo que creen... no es exageración... sólo
mire a su lado.
...por
los mejores
short stops
¿Qué hay en la sangre de los nacidos en estas tierras
para que jueguen tan bien en la posición de campo corto?
¿A alguien se le habrá ocurrido hacer pruebas de laboratorio,
estudiar lo que se come o escudriñar en los genes?.. peloteros
extraordinarios siempre ha habido y son un verdadero orgullo para
el venezolano, pero lo que ocurre con los short stops es algo
excepcional. Desde los tiempos de Alfonso "Chico"
Carrasquel y Luis Aparicio... pasando por David Concepción,
y ahora Omar Vizquel, lo que sobran son héroes que han forjado
su leyenda a fuerza de ese mágico fildeo que parece ser innato
en los jugadores locales... llueven los guantes de oro, y no se
pronostica sequía por un largo tiempo.

...por nuestro cacao
De chocolates está lleno el mundo, pero entre los verdaderos
prodigios están los elaborados a partir del fruto que nace
en estas tierras. En pocos países del mundo se cultiva el
cacao fino, y Venezuela, precisamente, es uno de ellos. El sabor
que otorga no tiene comparación alguna; de hecho, se ha ganado
el apelativo de extrafino y se le ha llamado la "almendra venezolana",
por su proverbial aroma.
...por ese manjar
llamado tequeño
¿A quién no le gustan? ¿A quién? De
toda la oferta gastronómica de este país, pocas creaciones
cuentan con tanta aceptación como estas barritas de queso
envueltas en tiras de masa de harina de trigo, que deben su nombre,
no a la ciudad de Los Teques, como siempre se había sostenido,
sino, como lo pareciera confirmar el mismo José Rafael Lovera,
a un lugar que se encontraba por Miraflores. No hay fiesta venezolana
donde falten los tequeños; y si faltan, siempre se echarán
de menos... piense en uno con la masa suave y semicrujiente, con
el queso no muy salado que, a la primera mordida, se hace hilos
en la boca... demasiado... y como el tequeño, muchos otros
platos: bollos pelones, hallacas, mandocas...
...por nuestros
venezolanismos
Dicen que aquí no hablamos español ni castellano,
sino que hablamos venezolano. Ciertamente, en el manejo del idioma
hemos hecho gala de una plasticidad única con creatividad,
ingenio y, sobre todo, buen humor: El venezolano no sale de noche,
"rumbea"; no toma tragos, "se echa palos"; no
tiene amigos, tiene "panas"; el venezolano no corteja,
"echa los perros"; no se casa, "se tira al agua".
La lista es larga y generosa. No es gratuito que en el país
se haya realizado el Diccionario de venezolanismos, el cual
tiene 5.008 entradas, y el Diccionario del habla actual de Venezuela,
con 20.000 entradas. En ambos está reflejado nuestro modo
de ser con sus más ricos y secretos matices.
...por
Coro y La Vela,
patrimonio en Occidente
El Estado Falcón guarda
dos maravillas. Dos lugares que protagonizaron el nacimiento de
Venezuela. Santa Ana de Coro, fundada en 1527, convirtiéndose
en la primera capital de la República, es famosa por su médanos
y el privilegio de su belleza arquitectónica. Su vecina y
hermana, La Vela de Coro, cuyo singular nombre responde a que desde
allí se vigilaba a Coro de posibles ataques de corsarios,
fue el escenario donde Francisco de Miranda izó por primera
vez el tricolor nacional. Su herencia mereció la atención
de la Unesco, organismo que las elevó a Patrimonio Histórico
de la Humanidad en 1993, y que ahora ha lanzado un alerta por el
grado de deterioro en que se encuentran.
...por lo que escribió
J.A. Ramos Sucre
"A él le debo la fortuna de haber leído, entre
otros, al descendiente directo del mariscal Sucre, un poeta cuya
calidad y estilo lo convierten sin duda en digno antecesor de Jorge
Luis Borges". Así se expresa el periodista Dasso Saldívar
en una entrevista que le hiciera al fundador de la editorial Siruela,
Jacobo Fitz-James Stuart, para la revista Gatopardo. Está
hablando de Ramos Sucre, por supuesto, el poeta venezolano que,
nacido en Cumaná en 1890, fue menospreciado en un principio
por su rareza, la misma que luego le permitió a los entendidos
y los más sensibles, atestiguar que se estaba ante la presencia
de una de las obras vanguardistas producidas a principios de este
siglo en América Latina. No ha sido el único que se
ha lucido al escribir... allí están Salvador Garmendia,
Guillermo Meneses, Aquiles Nazoa, Rómulo Gallegos, Miguel
Otero Silva, Julio Garmendia...
...por la guarapita
Son sólo cuatro ingredientes: Azúcar o papelón,
jugo de fruta, caña clara y ron. Una sabrosa y peligrosa
combinación made in Venezuela.
...por
cualquiera
de estas notas
Yo vide una garza mora dándole
combate a un río
Así es como se enamora
Tu corazón con el mío...
Luna, luna, luna
llena... menguante...
Luna, luna, luna llena.... menguante...
Tonada de luna
llena.
Simón
Díaz
Caramba, mi amor, caramba
Lo bello que hubiera sido
Si tanto como te quise
Así me hubieras querido
Caramba. Otilio
Galíndez
A quien escuche estas canciones en suelo extranjero se le debe aguar
el guarapo, por decir lo menos... No sólo las letras de Simón
Díaz tienen ese poder de conmoción, aunque hay que
reconocer que pocos como él para retratar la venezolanidad
sea lo que sea y, al mismo tiempo, trascender fronteras. La música
de este país cuenta con otros autores a quienes es un placer
cantarles sus creaciones. Es el caso de Eduardo Serrano, Chelique
Sarabia, María Luisa Escobar, Henry Martínez y, especialmente,
Otilio Galíndez, quien también escribiera aquellos
versos que dicen: y esa luna que amanece alumbrando pueblos tristes,
qué de historias, qué de penas, qué de lágrimas
me dice...
...por
las seis cimas
del Proyecto Cumbre
Carlos Calderas, Martín Echevarría, Carlos Castillo,
Marcus Tobía y Marcos Cayuso, integrantes del Proyecto Cumbre,
han enclavado nuestro tricolor nacional en las más altas
cúspides del mundo, entre ellas, Mc Kinley, en América
del Norte, 6.194 m; Aconcagüa, en América del Sur, 6.960
m; Elbrus, en Europa, 6.642 m; y Kilimanjaro, en Africa, 5.895 m.
Ellos fueron la primera expedición venezolana en coronar
el Everest, 8.848 m, en 2001. En el pasado mes de diciembre hicieron
cima en la montaña más alta de la Antártida,
Vinson, 4.897 m. Todas ellas forman parte del desafío Camino
a las siete cumbres. Ya llevan seis cimas y sólo les falta
la cúspide de Oceanía: la Pirámide del Carstenz,
en Indonesia. Esos 4.884 m son su próximo reto.
...por nuestro ron
Primero es jugo de caña de azúcar, luego melaza, después
alcohol, y finalmente ron, afamado por su aroma de frutas y sabor
meloso. El refinado líquido ambarino es digno embajador criollo
en otros territorios. No es gratuito que sea la carta de presentación
de venezolanos en mesas foráneas y lo que siempre se llevan
los turistas en sus maletas de regreso.
El ron, labrado en estas privilegiadas tierras, nada tiene que envidiar
a las bebidas que se destilan en otras comarcas. El nuestro es un
producto noble, resultado de un delicado proceso de elaboración
artesanal e industrial, con más de 200 años (y bien
ganados) de tradición.
...por
un día
en Los Roques
La maravilla, el asombro, se encuentra a 85 millas al norte de Caracas.
Es un archipiélago, un Parque Nacional que abriga más
de 50 islas de arrecife. Es el esmeralda de una playa y la posibilidad
de sentirse dueño del paisaje. Es la belleza de su gente,
de su fauna y por sobre todo, de un atardecer que cada día
regala un pequeño gran milagro.
...por la luz de Reverón
Como muy pocos artistas han logrado hacerlo, Armando Reverón
captó la luz cegadora, convirtiéndola en pintura.
El justamente llamado "maestro de la luz" habitará
los espacios del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA). Será
la primera muestra dedicada a un artista venezolano en dicho museo,
y no sólo eso, también se trata de la primera individual,
en muchos años, dedicada a un pintor latinoamericano. La
primera retrospectiva del gran innovador moderno venezolano se inaugurará
en octubre Ese universo reveroniano, por fortuna, nos pertenece.
...por
la voz
de Aquiles Machado
Venezuela ha sido ovacionada gracias al talento vocal de este joven
cantante barquisimetano. Con apenas 31 años ha sido distinguido
en reconocidos concursos como el Operalia, el Alonso, el Viñas
y el Cardiff Singers of the World. Su dominio del género
ha sido reconocido en escenarios del Viejo Continente. Hace unas
semanas, el público del Teatro Real de Madrid se desbordó
en aplausos ante su voz, en el estreno del Fausto. Este año
debutará en La Scala de Milán y en el Metropolitan
de Nueva York. La crítica nacional e internacional ha dicho
que él es "el tenor de Venezuela".
...por
la magia del Avila
Guaraira Repano para los indios ancestrales, y Avila para los españoles
y sus hijos. Es el único punto cardinal que se mantiene incólume
desde que los indios Caracas escogieron el estrecho valle para su
residencia. Esta sierra grande, de más de 80.000 hectáreas,
ha presenciado el devenir de la ciudad capital sobre la amplitud
del valle. Desde su impávida grandiosidad, esa montaña
nos observa. Caracas es Avila, "la pared de árboles
que nos hace valle, instinto y añoranza", reza un verso
del poeta Leonardo Padrón.
...por el sonero del mundo
Dicen que cuando a Andrés Galarraga le llegaba su turno al
bate en el estadio de los Bravos de Atlanta, se escuchaban las notas
de Llorarás que, como un himno, le interpretaba algún
trombonista desde el público. La anécdota, verídica,
le eriza la piel a cualquiera porque, en la arena del beisbol, también
se le estaba rindiendo homenaje a otro de nuestros embajadores:
a Oscar D' León, el sonero del mundo. Con el bajo, su instrumento
emblemático, el arreglista, compositor y cantante, suma 32
años contínuos en una carrera artística que
le ha merecido un importante lugar entre los grandes de la salsa.
...por
el Teleférico de Mérida
¿Cómo es posible que un país ubicado frente
al mismísimo mar Caribe posea una región donde caiga
nieve? Pero más increíble aún, ¿Que
se dé el gusto de tener una obra de ingeniería como
el teleférico más alto y más largo del mundo?
Pero sí, este capricho y orgullo de los venezolanos posee
12.5 kilómetros de longitud y llega hasta el Pico Espejo,
a 4.765 metros de altura sobre el nivel del mar, en cuyo recorrido
atraviesa La Cordillera de los Andes. Construido en los años
cincuenta, y puesto en funcionamiento en los sesenta, el Teleférico
de Mérida sigue intacto y sin competencia.
...por
la bandola
Nació de la guitarra árabe, pero se adaptó
y encontró en Venezuela nuevas formas y estilos que le otorgaron
un carácter propio. De ella se dice que lleva la voz cantante
en los joropos que se bailan en casi toda la geografía nacional
con cualquiera de sus tres variantes, la bandola llanera, la oriental
y la central. A Anselmo López se le debe el haber desarrollado
una técnica novedosa de ejecución, colocándola
en la palestra al lado del instrumento nacional, el cuatro. Saúl
Vera, Ismael Querales, Ricardo Sandoval y Asdrúbal "Cheo"
Hurtado son algunos de sus cultores y quienes han permitido que
las nuevas generaciones crezcan afinando el oído ante su
peculiar e inconfundible sonido.
...por la frescura
del queso de mano
"Cuando uno prueba un buen queso de mano, se siente que el
sol se levanta, la vaca y el ternero se alejan, y el quesero abre
el cántaro de leche. Uno siente que se está comiendo
un paisaje y parte de nuestra vida", escribe Rafael Cartay
en El pan nuestro de cada día.
Ese queso -único en el mundo- es el mejor acompañante
de una cachapa o arepa; con ambos forma uno de esos matrimonios
gastronómicos indisolubles. Y es que ese queso cremoso, jugoso
y suave, es pura, purita venezolanidad.
...por
las curvas de Villanueva
De tanto caminar por Caracas, uno se habitúa a ciertos signos
urbanos, a mirar sin mayor asombro a una fuente, un edificio, una
plaza, perdiendo la posibilidad de placer que albergan estas edificaciones.
Nuestra capital tiene la impronta de Carlos Raúl Villanueva,
arquitecto que, como pocos, supo comprender el espíritu de
su tiempo. Allí está, por mencionar una de las obras
de su legado, la Ciudad Universitaria, símbolo universal
de modernidad. Fue declarada por la Unesco como Patrimonio Cultural
de la Humanidad. La crítica internacional la ha catalogado
como el mejor ejemplo de la llamada "síntesis de las
artes", pues en ella se integran más de cien piezas
abstractas, entre mosaicos, esculturas y pinturas de reconocidos
artistas nacionales e internacionales. Las curvas de Villanueva
y su particular manera de concebir los espacios, son un hito arquitectónico
en el mundo.
...por inventos
de calidad Nobel
Jacinto Convit nació en Caracas
el 11 de septiembre de 1913, y es el científico que desarrolló
las vacunas contra la lepra y la leishmaniasis. De profesión
médico, mereció estar en la lista de los postulados
al Premio Nobel de Medicina en 1988. Fue distinguido con el premio
Príncipe de Asturias en 2000. Pero claro está, para
él, no hay mejor reconocimiento que el milagro de haber encontrado
cura a una enfermedad que acompañó al hombre, prácticamente,
desde los tiempos bíblicos. Por eso, Jacinto Convit, con
89 años de edad, sigue trabajando de sol a sol como director
del Centro Colaborador para Referencia e Investigación Histológica
y Clasificación de la Lepra (OMS). Su lucha es por y para
la vida.
Ver también
en Encuentros:
- La vida de una
geisha
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