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No
olvide
l Asegúrese de disponer
de 10 a 15 minutos para esta actividad y tenga en cuenta que
si no deja la mascarilla suficiente tiempo no obtendrá
los máximos resultados.
l Se debe hacer sobre la piel
limpia.
l Nunca estire la piel al
aplicarlas, ya que es un órgano delicado y debe tratarse
con suavidad y gentileza.
l Coloque la mascarilla con
movimientos rotativos hacia arriba siguiendo la dirección
de los músculos de la cara.
l Recuéstese durante
el tiempo que tenga la mascarilla, trate de relajarse sin
hablar ni hacer muecas y tómese una infusión
de manzanilla para completar el relax.
Tenga en cuenta estos trucos
l Ojos y boca:
Mientras actúa la mascarilla, puede aprovechar el
tiempo para las zonas donde no ha sido extendida. En los
ojos, aplique unas gotas de colirio y dos rodajas de papa,
que son antiinflamatorias, y en los labios, coloque un brillo
cremoso protector y la crema humectante que utiliza habitualmente.
l Pieles secas:
El aceite de almendras es nutritivo y suavizante para las
pieles secas, así que puede incorporar un poco en
cualquier mascarilla aunque no figure en la fórmula,
pues ayudará a combatir la sequedad de la piel.
l Mascarilla rápida:
Si no hay nada en la casa para preparar una, corte rodajas
de pepino y aplíquelas sobre la cara durante 10 minutos,
para recuperar el fresco brillo de su piel.
l De noche: Las
mascarillas nutritivas o hidratantes son más convenientes
aplicarlas por la noche, antes de ir a dormir, para que
sus efectos revitalizadores se prolonguen durante las horas
del sueño.
l Bolsas en los ojos:
Mezcle a partes iguales clara batida a punto de nieve y
glicerina líquida, aplique y deje secar. Retire con
agua tibia y utilice su crema habitual y un corrector de
ojeras. El resultado es asombroso.
l Para aclarar la
piel: Tome 50 gramos de mantequilla de cacao y 50 gramos
de zanahoria. Disuelva la mantequilla de cacao en baño
María. Licue la zanahoria, cuélela y caliente
el jugo que resulta. Mezcle ambos ingredientes hasta formar
una pasta cremosa. Una vez tibia la preparación,
aplíquela en la piel durante 15 minutos. Retire la
crema con una toalla húmeda.
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Mil y una mascarillas
Ileana Magual M.
Las mascarillas
poseen diversas propiedades que ayudan a mantener la piel saludable
y bella. Las mejores podemos hacerlas en casa con productos naturales
y fáciles de conseguir.
De frutas y vegetales
Cambur:
Pélelo y prepare un puré. Limpie la cara y con la
punta de los dedos extienda la pulpa del cambur. Déjela por
aproximadamente 15 minutos. Es beneficiosa para todo tipo de piel.
Lechosa:
Pele la lechosa y prepare una mezcla suave con la pulpa. Aplíquela
en la cara y cuello por cinco minutos. Es ideal para pieles normales
y grasosas.
Manzana:
Prepare una mezcla con la pulpa de la fruta, puede hacerlo manualmente
o con el procesador de alimentos o la licuadora. Esta mascarilla
es especialmente beneficiosa para pieles con barros o espinillas.
Melón:
Siga el método anterior de preparación y aplicación.
Esta mascarilla ayuda a las pieles secas y normales.
Pepino:
Es ideal para las pieles grasosa y normal, sólo tiene que
licuar dos pepinos pelados y añadir yogur natural, dejándola
actuar por 10 minutos.
Aguacate:
Posee enormes propiedades hidratantes para la piel por su gran contenido
de aceite. Para aprovechar sus beneficios es necesario comprar un
fruto que esté bien maduro y mezclarlo con unas gotas de
aceite de oliva hasta formar una pasta bien homogénea. Sirve
para humectar profundamente la piel y también actúa
como un "lifting" natural.
Tomate:
Para refrescar el cutis después de exponerse al sol o cuando
está irritado, lo mejor es aplicar unas rodajas de tomate
frío y fresco sobre la cara para descongestionar la piel.
Coloque las rodajas en la frente, mejillas y mentón, con
cuidado de no tocar los ojos. Después de 20 minutos como
mínimo, retire y enjuague con agua fresca.
Zanahoria:
Conviene aplicar esta máscara un rato antes de tomar sol.
Mezcle el jugo de una zanahoria con el filtro solar habitual y póngalo
en la cara y también en todo el cuerpo. Este preparado ayuda
a incrementar el bronceado si se expone inmediatamente al sol por
su contenido de betacaroteno. Pero de no tomar sol, dejará
la piel suave y reluciente.
Lechuga:
En medio litro de agua hierva algunas hojas de lechuga. Después
de algunos minutos, añada una cucharadita de bicarbonato
de sodio. Mezcle bien, retire del fuego, deje que la mezcla se ponga
tibia y lleve a la nevera. Pasados unos 15 minutos, retire del frío,
extienda la preparación sobre el rostro y cuello por 20 minutos
y retire con agua templada. Para pieles grasas.
Fresa: Ponga
a hervir algunas fresas cortadas a la mitad con dos vasos de leche.
Retire del fuego. Ayudándose con un tenedor haga un puré
y agregue una cucharadita de aceite de almendras dulces. Mezcle
bien y aplique sobre el rostro. Pasada media hora retire con agua
templada. Para pieles secas.
Nota: Si la consistencia de la mezcla de la pulpa de las
frutas no es suficientemente compacta para aplicarla sobre la cara,
puede agregar una cucharadita de harina de trigo o de avena.
Para pieles secas
Con papas y aceite de oliva
Suena a receta de cocina pero los nutrientes del aceite de oliva
y las papas ayudan a humectar la piel. Mezcle los siguientes ingredientes:
l 1 cucharada
de papa rallada
l 1 cucharadita de aceite de oliva
ligero
l 1/2 cucharadita de yogur natural
Aplique la mezcla sobre la piel limpia durante 15 minutos. Si tiene
la piel agrietada debido a la sequedad elimine el yogur. Si prefiere
puede sustituir la papa por cambur.
Con aguacate
Haga un puré con medio aguacate
bien maduro. Agregue un poco de leche para que resulte cremoso.
Deje actuar durante 20 minutos y retire con un algodón o
esponja humedecida en agua tibia.
Para piel grasa
Para nutrir la piel y quitar el exceso de brillo mezcle:
l 1 papa
hervida en forma de puré,
con miga de pan tierno
l 2 cucharadas
de leche fresca
l Unas
gotas de limón
Deje actuar por 20 minutos y retire con agua tibia.
Para pieles mixtas
l Unas
gotas de jugo de limón
l Unas gotas de aceite de almendras
l 1 tomate maduro triturado
Aplique y deje actuar por 20 minutos.
Con
miel
l Una de las más usadas es
la de miel con limón. Es excelente para limpiar y balancear
los niveles de aceites naturales en la piel.
l La miel y la arcilla hacen una
combinación excelente que ayuda a todas las pieles, alimenta
el cutis y contribuye a limpiarlo. La consistencia depende de su
gusto, usualmente debe haber más arcilla que miel para que
se adhiera sin problema a la piel.
l Exfoliante
y limpiadora: mezcle 1/4 de taza de avena y una cucharadita
de miel. Si quiere puede ponerle también dos cucharadas de
yogur natural sin azúcar. Aplique sobre la piel limpia y
húmeda por 15 minutos o sobre barritos para acelerar el proceso
de curación.
l Durazno
y miel: es una mascarilla humectante y llena de ingredientes
que nutren y protegen la piel normal. Sólo necesita mezclar
y aplicar sobre la piel limpia por unos 15 minutos lo siguiente:
una cucharadita de miel de abeja, una cucharadita de durazno rallado
o aceite de hueso de durazno, una cucharadita de aceite de almendra
(opcional) y una gota de aceite esencial de lavanda, palmarrosa
o rosa (opcional).
l Para
las arrugas: mezcle una cucharada de harina de garbanzos
con un poco de miel, una clara a punto de nieve, aplique y deje
actuar durante 30 minutos.
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