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Osteopenia
Silencioso enemigo de los huesos
Más del 40% de las mujeres venezolanas
mayores de 50 años padece de osteopenia, una enfermedad degenerativa
de los huesos que acorta el camino hacia la osteoporosis. Conozca,
en detalle, qué hacer para detener su avance. María
de los Angeles Herrera
La perdida progresiva de la densidad ósea
es un proceso natural en los seres humanos; sin embargo, cuando
la disminución llega a ciertos niveles se incrementa el riesgo
de padecer fracturas. Lo grave de esta enfermedad es que carece
de síntomas, por lo que va causando estragos en los huesos
sin que usted se dé cuenta. Si supera los 35 años
y tiene malos hábitos de vida —alimentación
no balanceada, sedentarismo, ingesta excesiva de alcohol, tabaquismo,
etcétera— debe estar atento, así podrá
luchar para evitar la progresión de la osteopenia, e incluso,
revertir su efecto.
Según el internista Alfredo Martínez
Conde, la osteopenia “no sólo consiste en una disminución
de la masa ósea, sino también en la alteración
de su calidad, debido a la modificación de su microarquitectura,
factores que conllevan a los huesos a tener menor resistencia al
trauma”. Una persona osteopénica se encuentra a mitad
del camino entre el nivel normal de densidad ósea y la osteoporosis.
Las mujeres tienen mayor propensión
a padecer esta afección, debido a que el proceso de menopausia
conlleva a fallas en la producción de estrógenos.
Por el contrario, la población masculina tiene suficientes
fuentes de testosterona, por lo que su pérdida de masa ósea
es menor y progresiva. Cuando un hombre presenta osteopenia, generalmente
es causada por factores externos, que incluyen la presencia de malos
hábitos y rutinas diarias, además de enfermedades
crónicas que afectan la producción de testosterona
—como el hipogonadismo— o que requieran de la administración
periódica de fuertes medicamentos.
| Esté
atento |
Hay factores
de riesgo que determinan la presencia de osteopenia. Si usted
cuenta con varias de estas condiciones en su historial, es
mejor que informe a su médico.
l Predisposición
genética a la osteoporosis
l Baja estatura y reducido
índice de masa corporal
l Estilo de vida sedentario
l Dificultad para caminar
l Consumo excesivo de alcohol
y cafeína, especialmente bebidas gaseosas oscuras
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l Hábitos tabáquicos
l Mujeres con trastornos
menstruales tempranos
l Presencia de fracturas
durante la juventud
l Bajos niveles de estrógeno
luego de la menopausia
l Uso prolongado e medicamentos
elaborados a base de esteroides
l Mala alimentación
y poca ingesta de alimentos ricos en calcio y vitamina D |
Desde el interior
Antes de hablar de las afecciones que atacan la estructura ósea,
es fundamental que usted comprenda cómo funciona su arquitectura.
Los huesos están conformados por dos
tipos de células, los osteoblastos y los osteoclastos, mientras
los primeros se encargan de la construcción de nuevo tejido
óseo, los segundos tienen como finalidad la destrucción
de las estructuras más viejas. Hasta los 30 años los
osteoblastos trabajan más aceleradamente, por lo que el hueso
va alcanzando mayor grosor y fortaleza; a partir de allí,
la producción se nivela, pero con el pasar de los años
tiene lugar una caída gradual del balance.
Generalmente, cuando se alcanzan los 50 años
de edad, la fórmula anterior se invierte, lo cual afecta
significativamente la densidad del esqueleto; sin embargo, las anomalías
se presentan cuando el proceso degenerativo se acelera intempestivamente.
Hay factores, relacionados con cargas genéticas y estilos
inadecuados de vida, que determinan esta precipitada pérdida;
especialmente en el caso de mujeres que presentan patologías
que obligan a una entrada temprana a la menopausia —como una
histerectomía precoz—, porque los niveles de estrógeno
y testosterona producidos por los ovarios ayudan, en gran medida,
a mantener el buen estado de la osamenta.
¿Rumbo a
la osteoporosis?
El termino osteopenia fue creado para referirse a la disminución
de la densidad de los huesos por una leve deficiencia en su mineralización;
proviene de las voces griegas osteon, que significa hueso,
y penia, asociada a la palabra pubertad. Este mal ataca al
15% de la población femenina mundial ubicada entre los 30
y 40 años de edad, de allí que haya pasado de ser
considerada como un simple factor de riesgo de la osteoporosis,
a ser tomada en cuenta como un problema de salud pública.
El diagnóstico de la enfermedad, detectado
a través de una densitometría ósea, se realiza
al comparar el estado de los huesos de la persona con los niveles
que se presentan en un joven normal de 30 años, momento en
que se alcanza el punto más alto de densidad y fortaleza
de las piezas del esqueleto. En caso de que el examen arroje valores
entre 1 y 2,4 puntos por debajo de la desviación estándar
(DE) estipulada, se diagnostica osteopenia; una cifra mayor a -2.5
automáticamente determina la presencia de osteoporosis.
Además de las cifras anteriores, muchos
se preguntarán cuáles son las diferencias entre estos
dos términos tan similares. La distinción radica,
en primer lugar, en que la osteopenia es una afección tratable
y reversible, mientras que la osteoporosis sólo es controlable,
pero no es curable. De igual manera, la presencia de osteoporosis
afecta significativamente la calidad de vida del paciente, puesto
que es más frecuente que llegue a presentar fracturas por
traumatismos de bajo impacto y, algunas veces, de forma espontánea.
La osteopenia se presenta mayormente en mujeres
que atraviesan por la menopausia, quienes, generalmente, llevan
varios años padeciendo la enfermedad. Anteriormente, los
exámenes de despistaje eran realizados a partir de los 60
años, pero en la actualidad un paciente que posea factores
de riesgo debe practicarse el examen a partir de los 40 años,
para poder realizar un diagnóstico oportuno. Hay que tomar
en cuenta que cada década se pierde el 7% de la masa ósea,
por lo que se puede tener osteopenia por más de 15 años
antes de que la enfermedad se transforme irremediablemente en osteoporosis,
de allí la importancia de su tratamiento temprano.
| Dudas
frecuentes |
| El doctor Alfredo Martínez
Conde señala algunas interrogantes comunes que presentan
las personas que acuden a su consulta, cuando aún no
ha sido diagnosticada la enfermedad.
l Un dolor de rodilla, tobillo,
hombro o cualquier otra articulación no es indicativo
de osteoporosis, puede estar más asociado a la artrosis,
una enfermedad degenerativa de los cartílagos.
l Si tiene edad avanzada
y sufre de dolores en la espalda o la columna, acuda al médico
lo más pronto posible, puesto que puede tener una fractura
causada por la fragilidad de sus huesos y no saberlo.
l Las mujeres que padecen
trastornos menstruales precoces deben hacerse una densitometría
temprana, sin esperar la llegada a la menopausia, porque las
fallas en la producción de estrógenos aceleran
la pérdida de masa ósea.
l Si no tiene factores de
riesgo que determinen la presencia de osteopenia, puede hacerse
la primera densitometría a los 50 años. l Si
el resultado es normal, repita el examen cada tres años,
pero si le diagnostican osteopenia debe hacerlo cada dos años,
mientras lleva a cabo un seguimiento estricto de todas las
sugerencias dadas por el especialista.
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Terapias necesarias
Como lo señala el doctor Martínez Conde, la osteopenia
es una condición entre lo normal y lo patológico,
por lo que un tratamiento adecuado impide su avance hacia la osteoporosis.
Hay que comenzar por un cambio significativo
en el estilo de vida. La práctica de ejercicios regulares
de bajo impacto —en un mínimo de tres veces por semana—,
además de mantener una alimentación balanceada, que
incluya alimentos ricos en calcio y vitamina D, tales como frutos
secos, cereales, cacao o chocolate, legumbres y verduras. De igual
manera, es importante la eliminación de hábitos tabáquicos
y la reducción sustancial del consumo de bebidas alcohólicas,
café, té e, incluso, bebidas gaseosas de color oscuro.
Anteriormente, las recomendaciones previas
eran suficientes para controlar la enfermedad, sólo en casos
más extremos —cuando los valores de la densitometría
estaban por debajo de 1,8 puntos— se iniciaba el suministro
de fármacos. Un estudio reciente, realizado por la National
Osteoporosis Risk Assessment (NORA), reveló que las mujeres
osteopénicas están presentando fracturas por traumatismos
leves, por lo que actualmente están recomendadas las terapias
farmacológicas tempranas.
Los medicamentos más aconsejables son
los que están elaborados con bifosfonatos, especialmente
el alendronato sódico. Según la Federación
de Alimentos y Drogas (FDA) de Estados Unidos, este fármaco
evita la progresión de la enfermedad, siempre y cuando una
vez por semana se administre una pastilla de 35 miligramos. Es importante
que el paciente comprenda el proceso correcto de ingestión
de la tableta, debido a que debe tomarse en ayuna, acompañada
por un vaso de agua completo; además, a excepción
de este líquido, no se puede consumir ningún tipo
de alimento o bebida durante la media hora siguiente, y tampoco
puede acostarse, debido a que es una medicina de difícil
disolución.
De igual manera, las mujeres que presentan
síntomas de la menopausia —como sudoración,
sofocones, depresión y dolores óseos— deben
comenzar a utilizar la conocida Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH).
Sin embargo, hay que tomar en consideración que esta terapia
no debe ser indicada por el médico sólo para proteger
la densidad ósea del paciente, es imperativo que espere a
que aparezcan las señales que indican la llegada de esta
importante etapa femenina. l
mherrera@eluniversal.com

| Detalles
importantes |
| l
El 90% de la densidad ósea pico se alcanza antes de
los 20 años. Es mejor que, cuanto antes, empiece a
seguir las recomendaciones sobre cómo mejorar su estilo
de vida, de esta manera sus huesos podrán alcanzar
altos niveles de densidad y fortaleza.
l Pese a que las mujeres
tienen mayor propensión a padecer osteopenia y osteoporosis,
los hombres no deben confiarse.
l Tampoco se deje llevar
por la edad, puesto que la osteopenia puede presentarse —aunque
en menor medida— en mujeres premenopáusicas entre
30 y 40 años.
l Si ya le diagnosticaron
osteopenia no se angustie. Recuerde que, siguiendo al pie
de la letra las recomendaciones del especialista, esta es
una enfermedad reversible. |
Fuentes consultadas:
http://www.nutrar.com/
http://www.ivillagehealth.com
http://www.drdonnica.com
http://www.healthandage.com
http://www.diariomedico.com
http://www.susanlovemd.org
http://www.wfmy.com
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