| “Hace mucho tiempo, existió
un templo que tenía un millar de campanas labradas por los
mejores artesanos del mundo. Cuando soplaba el viento todas las
campanas producían una sinfonía que encantaba a cuantas
personas la escuchaban.
Pero un día, la isla se hundió en el mar y con ella
desapareció el templo con todas sus campanas. Una antigua
tradición afirmaba que las campanas seguían repicando
y que cualquiera que escuchara atentamente todavía podía
oírlas. Movido por esta tradición un joven decidió
ir a escucharlas. Estuvo sentado durante días a la orilla
del mar y trato de escuchar con toda atención, pero lo único
que oía era el ruido de las olas al golpear en la orilla.
Hizo todo el esfuerzo, pero fue en vano. Cuando le invadió
el desaliento, tuvo la oportunidad de escuchar a los sabios de la
aldea que hablaban con devoción de la leyenda, de quienes
habían oído las campanas y certificaban la leyenda.
Por fin después de tratar en vano una y otra vez... desistió
de su empeño. Tal vez, el no era uno de esos seres afortunados
a quienes les era permitido oír las campanas o tal vez no
fuera cierta la leyenda, entonces decidió regresar a su casa
y aceptar su fracaso. Era su ultimo día en el lugar y decidió
decirle adiós al mar, al viento, al cielo y a los cocoteros.
Se acostó en la arena, contemplando el cielo. ese día
no opuso resistencia, sino que por el contrario se entregó
a la experiencia, descubrió que el sonido de las olas era
realmente dulce y agradable.
Pronto quedo tan absorto en ese sonido y en
el ambiente que lo rodeaba, que apenas era consciente de sí
mismo. Tan profundo era el silencio en su interior... que de repente
oyó el tañido de una campana, seguido por el de otra
y otra... en un momento todas las campanas del templo repicaban
en una gloriosa armonía y su corazón se vio lleno
de asombro, gratitud y alegría”.
¿Cuántas veces te has sentido
confundido, desanimado y hasta desesperado al tratar de alcanzar
una meta o un propósito en tu vida sin poder conseguirlo?
Y cuando ya lo has intentado todo sin poder lograrlo, indeciso,
atemorizado decides abandonar y soltar la presión... y de
repente en el momento menos esperado, dejándote llevar por
tu intuición te iluminas y haces esa llamada o te diriges
a ese lugar... y ahí milagrosamente encuentras la solución
o el elemento que te faltaba.
La Divinidad actúa a través
de muchos instrumentos para ayudarte a resolver de forma mágica
y perfecta todas tus necesidades, inclusive para ayudarte a realizar
tus suenos en el momento adecuado, aun cuando tu no sepas como puedes
hacerlo. ¡Todo es perfecto!
Estos son momentos para sentirnos agradecidos
y maravillados por la sincronía y la perfección con
la que se desarrollan los acontecimientos. ¡Aprende a confiar!
Herramientas
Ten confianza. El empeño que
ponemos en conseguir nuestros propósitos muchas veces se
ve debilitado cuando tropezamos con los obstáculos propios
del camino hacia el éxito, por esta razón es importante
reafirmar la confianza en ti mismo y en tus capacidades además
de la certeza de que no estás solo porque la presencia del
Señor Dios te acompaña y apoya en todo momento.
Permanece atento. Usa
tu intuición y no te desesperes, porque la ansiedad, el temor
y la angustia te impedirán mantener la calma y la claridad
mental que necesitas para reconocer las señales y las oportunidades.
Aprende a ver mas allá de las apariencias y a reconocer todo
lo bueno que pueda suceder.
Persevera. Recuerda
que los obstáculos se presentarán porque son parte
del proceso, así que mantén tu atención fija
en cada paso que das, y recuerda que todo tropiezo representa una
oportunidad para aprender y ajustar el rumbo que llevas. No abandones.
Alimenta tu espíritu.
Ten fe, si aquello por lo que trabajas es bueno para ti, se te dará.
Repite frases afirmativas con frecuencia a lo largo del día
para fortalecer tu confianza. Lee libros inspiradores que te sirvan
para mantener el valor y la determinación que necesitas para
continuar adelante y al mismo tiempo practica la oración
consciente para fortalecer tu fe.
Trabaja con pasión.
El 50% del trabajo te toca hacerlo a ti, y el otro 50% le
corresponde ponerlo a la Divinidad, cumple con excelencia con la
parte que te corresponde a ti, con excelencia y responsabilidad.
Mantén siempre una actitud optimista.
Trabaja con pasión, haz todo lo que
tengas que hacer y luego de haber dado tu mejor esfuerzo, entrégalo
y ponlo en manos de la Divinidad para que esta encuentre el mejor
momento y las mejores herramientas para hacer realidad tu sueño.
“Cuando fluimos, los acontecimientos
se suceden y encajan justo en su lugar, al mismo tiempo en que los
obstáculos se van disolviendo”. l
Maytte estará este domingo en San Cristóbal para compartir
unas reflexiones contigo. La entrada es gratuita. Para informacion:
0276-356.0126 / 0212-614.0500.
maytte@maytte.com
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