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MENTE Y ESPÍRITU

MAYTTE

A VECES PARA VIVIR ...
HAY QUE MORIR

Un comerciante de India viajo a África para adquirir mercancías y animales
de la zona, y mientras estaba en la selva pudo observar miles de cotorras de colores brillantes. Admirado, decidió capturar una y llevársela como animal de compañía. Al llegar, la puso en una jaula. La alimentaba muy bien, le ponía música y la trataba con cariño. Al cabo de unos años tuvo que volver a África y le pregunto a su cotorra si tenía algún mensaje para sus compañeras.

El ave dijo que les contara que era muy feliz en su jaula y que les enviaba su cariño.

Una vez en África el viajero les transmitió el mensaje a las demás cotorras. Cuando terminó, una cotorra con lágrimas en los ojos cayó muerta al suelo. El hombre se sorprendió y pensó que debió haber sido muy amiga de la que tenía en casa, y que seguramente había muerto de tristeza.

De regreso a su casa, el hombre le contó lo sucedido a su cotorra. Nada más oírlo, ésta se desplomó sobre el piso de la jaula.

El hombre, confundido, creyó que había muerto por la emoción de la noticia que
había recibido, así que abrió la jaula y la llevó al jardín para enterrarla.
Al colocarla en el suelo, la cotorra voló hasta la rama de un árbol.

-¿Entonces no estabas muerta?, ¿por qué lo hiciste?, le dijo el hombre.

-Porque el ave de la selva me envió un mensaje muy importante, respondió la cotorra.

-¿Cuál?, le preguntó él.

-Me enseñó que si quería estar libre de la jaula tenía que morir estando viva
.

Después de un tiempo descubrimos que no tenía cerrojo la puerta de la jaula donde permanecimos atrapados por alguna situación difícil, y que lo único que necesitábamos para salir era empujarla. Cuando deseamos poder olvidar lo que vivimos con una cierta intensidad para comenzar a vivir de una mejor manera, sólo tenemos que tomar la decisión valiente de sanar emocionalmente y dejar el recuerdo negativo atrás.

Podemos darnos la oportunidad de volver a comenzar, retomar el control sobre nuestra vida y plantearnos nuevas metas que nos hagan sentir más motivados cada día. Sin importar lo que hayamos vivido, elijamos conservar el aprendizaje y todo lo positivo que nos dejó esa experiencia para enriquecernos como seres humanos.

Para tomar las riendas de tu vida

Asume el reto. Eres el único que puede cambiar tu estilo de vida. Deja de buscar culpables de todos los momentos difíciles que has vivido y asume la responsabilidad de lo sucedido. Recuerda que lo que pensamos, decimos y hacemos tiene una gran influencia en nuestra vida y en la de las personas que nos rodean. Al aceptar que eres tú quien crea tu mundo, tus horizontes se abren.

Reúne valor y fortaleza. Lo primero que tienes que hacer es alimentarte bien.
Come saludablemente y descansa lo necesario. Esto te dará la energía que
necesita tu cuerpo para acompañarte en el esfuerzo.

Practica algún tipo de rutina de ejercicios. Hazlo con disciplina y constancia
para fortalecer y mejorar tu condición física. Aprende a relajarte y a no asumir
más compromisos de los que en realidad puedes cumplir para bajar, así, tu nivel
de estrés. Date la oportunidad de deshacerte de las cosas que ya no necesitas
y que forman parte de ese pasado que quieres soltar.

A prende a quererte. Conviértete en tu mejor amigo y consejero. En lugar
de recordar y resaltar tus errores y limitaciones, reconoce tus cualidades y talentos.
Si no te sientes capaz de hacerlo, pregúntale a tu mejor amigo cuáles cree
que son tus cualidades. Seguramente te sorprenderá descubrir que tiene
una imagen muy positiva de ti.

Vive momento a momento.
Evita pensar en lo que pudiste hacer para que las
cosas ocurrieran de otra manera. Ya no pienses más en todas las cosas que
tienes pendientes por hacer o resolver y concentra tu atención en cada
cosa que haces, para que te salga bien.

Desarrolla la capacidad de poner atención. Acostúmbrate a escuchar sin interrumpir a los demás para que puedas comprenderlos y relacionarte con ellos de una mejor manera.

Reserva tiempo para ti. Planifica tu agenda tomando en cuenta el tiempo que necesitas para satisfacer tus necesidades personales y para realizar alguna actividad relajante o divertida que te permita descansar y renovar el entusiasmo por la vida, sobre todo si tienes que producir un equilibrio entre un trabajo que demanda gran parte de tu tiempo y atención y una familia que espera poder compartir contigo momentos de calidad. Reserva tiempo para escuchar tu música preferida, leer un poco o, simplemente, para quedarte solo un rato para reflexionar, sin sentirte culpable.

Construye una visión integral de tu vida. Es muy importante lograr el balance entre el lado espiritual y material de tu vida. Muchas veces la falta de planificación y metas personales hace que divaguemos perdiendo los recursos y las oportunidades necesarias para conseguir una mejor calidad de vida.

¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, todo va a estar bien!


maytte@maytte.com

Hola, Maytte. De niños, mi papá siempre nos descalificó y nos comparó con los hijos de sus amigos. Hoy en día, y después de haber vivido un tiempo separada de ellos, sé que no quiso maltratarnos con sus comentarios, sino más bien hacernos fuertes para enfrentar la vida. Pero lo cierto es que, a pesar de que he trabajado mucho para superar ese pasado, todavía, cuando estoy en presencia de personas desconocidas y con las que debo relacionarme, me siento cohibida e insegura. Quiero superarlo, ¿qué puedo hacer? M.P.

Definitivamente ninguno de nosotros es perfecto, y tenemos que aprender a aceptarnos tal como somos, con nuestras cualidades y limitaciones, evitando ser jueces duros e implacables de nosotros mismos. Te felicito porque eres muy valiente y madura al luchar por recuperar tu autoestima y querer sanar las heridas emocionales que te hicieron en el pasado. Es natural que la mayoría de nosotros sienta un poco de timidez al comienzo del contacto con otras personas, así que no te sientas mal por ello, es posible ganar un poco más de seguridad con el tiempo. Te sugiero que hagas el esfuerzo por vencer la resistencia que sientes para relacionarte con otras personas, deja de vigilarte y juzgarte, simplemente sé tú misma y permite que los demás te conozcan y se acerquen a ti. Concéntrate en la conversación que mantienes con ellos y evita tratar de adivinar lo que estarán pensando de ti. Mira a la cara de las personas con las que conversas, sonríe, muestra interés en lo que dicen, hazles algún cumplido, y recuerda que puedes, con pequeños gestos de tu cara, mostrarles que estás interesada en ellos. Respira profundo e imagina que botas, suavemente, por la boca, la tensión que sientes, mientras te relajas un poco. Ya no le des más vueltas en tu cabeza al miedo de relacionarte con los demás.

Hola, Maytte. Mi ex marido y yo tenemos cinco años de separados. Él tiene otra pareja y rehizo su vida, pero de vez en cuando lo extraño y pienso en si valdría la pena tratar de buscar una reconciliación. Yo estoy saliendo con un muchacho muy detallista, pero que no se parece a mi ex. No quiero hacerle daño ni jugar con sus sentimientos. ¿Cómo puedo aclarar mis sentimientos? A.H.

Remover los recuerdos buscando revivir situaciones del pasado puede hacerte mucho daño. Tienes que aclarar tus sentimientos y tener cuidado de que no intervengan en ese proceso ni la costumbre, los celos o el sentimiento de soledad que pudieras experimentar. Después, tienes que tomar una decisión, pues permanecer en la incertidumbre sólo agravará tu malestar y debilitará tu seguridad. Recuerda que ambos tomaron la decisión, y que él ya tiene una nueva vida, inclusive tú estás saliendo con otra persona a la que no le has dado la oportunidad verdadera de conocerte ni de mostrarse tal cual es, pues constantemente lo comparas con tu expareja. Si cometiste errores en el pasado, perdónate por ellos y concentra la atención en tu nueva relación, pues nunca sabrás si esta persona pudiera ser el hombre de tu vida si no te das la oportunidad de averiguarlo.

Querida, Maytte. En los últimos años me he convertido en una persona un poco agresiva.
Yo no era así, siempre fui más bien pacífica y hasta sumisa, pero no sé si es la situación
de inseguridad que vivimos o los rumores negativos, mis temores, los que me llevan a responderle mal a las personas, a no aguantar nada. Hasta me he peleado con algunos
viejos amigos porque tienen un punto de vista diferente al mío. Dame alguna clave para serenarme. M.G.

Hoy en día el exceso de trabajo, el temor y la ansiedad por el futuro, la preocupación por aquellas cosas que no están en nuestras manos, los rumores y las noticias negativas, son algunas de las mayores causas de estrés. Es lamentable que nos pasemos más tiempo preocupándonos por acontecimientos que tal vez nunca sucedan, dejándonos afectar por ellos, en lugar de pasar esas horas con la familia y los amigos, o concentrados en realizar nuestro trabajo o en conseguir nuestros sueños con pasión y compromiso. Las preocupaciones nos predisponen a sufrir de mal humor, de cierta agresividad e irritabilidad, lo que altera nuestra forma de ser. Vale la pena que aprendas a vivir momento a momento sin preocuparte tanto por el futuro. Camina al aire libre para liberar un poco el estrés y acércate de nuevo a tus personas queridas para escucharlas con atención, sin sentir que las diferencias de ideas los separan.

maytte@maytte.com

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