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Buscando pareja
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Un nuevo reality show ha empezado
a dar de qué hablar en el medio televisivo. Se titula
Boy Meets Boy, y se trata del primer programa, en este
género, para la audiencia homosexual estadounidense.
La producción presenta a un hombre que busca amor en
un grupo de 15 pretendientes. El detalle está en que
varios de los participantes son en realidad heterosexuales,
y han sido contratados para simular ser homosexuales.
En cada capítulo el "busca-novio" se relacionará
con los hombres del grupo, hará citas con ellos y sucesivamente
irá eliminando a aquellos con los que no está
interesado para formar pareja. Mientras todos los televidentes
conocen la orientación sexual de los participantes,
el protagonista en cuestión -un soltero de 32 años
que trabaja en una firma de abogados- no sabe quiénes
son y no son propiamente homosexuales. No le resultará
fácil precisarlo, pues en las grabaciones, realizadas
durante el pasado mes de mayo en Palm Springs, estuvo estrictamente
prohibido cualquiera intimidad que fuera más allá
del beso. El reality consta de seis episodios y aunque
el estreno está previsto para el mes de julio, la polémica
ya ha comenzado, pues varias iglesias empezaron a protestar
enérgicamente la serie y amenazan con intensificar
sus acciones cuando esté en el aire.
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La nueva del rock

Se llama Natalia Lafourcade, odia que le llamen
Nataly, y buena parte de sus seguidores la conocen como Forquetina.
Dicen que es una de las nuevas promesas del rock latinoamericano.
Nació hace 19 años en Ciudad de México. Como
buena hija de músicos -su padre es clavicembalista y su madre,
pianista- se inclinó desde muy chica por los sonidos. Tomó
clases de baile, flauta, teatro, música, actuación,
piano, guitarra, saxofón, pintura y canto. En 1998 fue parte
del grupo Twist, un trío musical dirigido a adolescentes.
Antes de ser solista, a los 17 años, Natalia tuvo el ofrecimiento
de participar en una banda de rock pop bajo la asesoría del
productor Loris Ceroni, pero él la animó a probarse
en soledad.
Lo hizo. Su homónimo álbum debut, certificado como
Disco de Oro en México tras superar las 100 mil placas vendidas,
ha sido definido como un viaje sonoro lleno de pop, rock, bossa
nova, jazz, acid house y algo de funk. Esta producción
consta de 14 temas, de los cuales 13 han sido compuestos por la
propia Natalia. El destino contiene una carga apasionada de bossa
nova junto a una reflexiva lírica sobre las contrariedades
de la vida. Mango y Elefantes son un par de gratas melodías:
la primera tiene elementos de dance y jazz de su propuesta, mientras
que la segunda toma su rumbo en beats hipnotizantes con un
groovie inalterable. El tema Te quiero dar está lleno de
guitarras acústicas y es rockero en esencia. "Al principio,
el jazz me aburría muchísimo y pensaba que era para
gente adulta pero cuando lo escuché en vivo, me di cuenta
que es una música increíble que te puede llegar a
cualquier edad. Musicalmente no me gustan las propuestas de plástico,
pues presiento que la gente ya se está cansando. Prefiero
expresar lo que me viene del corazón y no me pongo trabas
para componer", ha dicho la novel cantante.
Ver también en Protagonistas:
- Australia: Ni tan
lejana.
- En
Sony se van de vacaciones.
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