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Sue Rubin en pleno rodaje del documental
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El autismo
es un mundo
Así se titula la producción
nominada al Oscar 2005 como Mejor documental, que cuenta la historia
de una joven autista que consiguió graduarse con honores
en la universidad. Estampas, en vísperas de su estreno,
entrevistó en exclusiva a su directora Geraldine Wuzburg.
Pablo Blanco. Fotos: Cortesía CNN
International
"Escribi estas lineas sobre mi vida porque,
en realidad, no puedo hablar. Sufro de autismo. Cuando cumplí
13 años, se determinó que también sufro de
retardo mental. Acepté hacer esta película para invitar
a la gente a conocer mi mundo".
Con estas palabras la actriz Julianna Margulies,
estrella de la serie dramática ER, da vida al discurso de
Sue Rubin; una joven estadounidense de 26 años que le permitió
a la realizadora Geraldine Wuzburg pasar dos semanas filmando su
cotidanidad. El resultado es El autismo es un mundo, una
producción nominada al Oscar 2005 como Mejor documental,
coproducido entre Wuzburg y Jennifer Hyde de CNN.
"Imagínese la vida de una persona
que, durante 26 años, ha sido etiquetada como retardada y
termina resultando una estudiante con honores en la universidad.
Imagínese lo que significa lograr esto sin el milagro de
la palabra", comenta Wuzburg a propósito de este programa
que transmitirá CNN International el próximo
sábado 28 de mayo a las 8:00 pm, en el marco de la programación
especial de su aniversario número 25.
Gracias a El Autismo es un mundo, la
audiencia será testigo de la vida de Rubin desde que se levanta
hasta que se acuesta, pasando por sus visitas a las carreras de
caballos, sus retos académicos en la universidad y sus diligencias
domésticas. Esto sin mencionar entrevistas a personas clave
como su psicóloga, su mejor amiga y su mamá, quienes
relatan lo que ha significado descubrir la personalidad de esta
carismática joven.
Una cuestión química
Estampas sostuvo una conversación telefónica
con Wuzburg -quien reside en Washington- sobre su experiencia en
el rodaje de El autismo es un mundo. Después de las
presentaciones de rigor, pudimos conversar con una mujer evidentemente
sensible al tema principal de su rodaje.
¿Cómo concibió
la idea para su documental?
"Yo lo quería hacer desde hace más de 10 años,
cuando terminé el rodaje de Educating Peter, que es
el documental por el cual recibí el Oscar en 1993. Mi idea
era demostrar la inteligencia que tiene la gente que sufre de autismo,
pese a los constantes prejuicios que existen sobre el tema. Pero
no encontraba un protagonista".
¿Y cómo conoció
a Sue Rubin?
"A través de un amigo mío que es profesor y que
luego se transformó en uno de mis productores. Me comentó
el caso de Sue y me puso en contacto con ella y con su familia a
través de correos electrónicos, en los cuales discutimos
el concepto del documental. Cuando todo estaba definido, viajé
desde Washington hasta Los Angeles para comenzar el rodaje".
¿Qué fue lo que le cautivó
de Sue como personaje para su historia?
"El hecho de que, a sus 13 años, cuando le diagnosticaron,
que, además de autismo, sufría de retardo mental,
ella comenzó a comunicarse y a mostrarse como una chica inteligente,
brillante, con sentido del humor, sensible y compasiva. Son cualidades
que la gente no asume como propias de alguien con autismo".
¿Cómo se comunicaba
Sue con usted?
"Como lo hace con su madre y sus cercanos, usando dos artefactos
manuales electrónicos; el primero va armando las frases a
medida que ella va pulsando letra por letra y finalmente las emite
a través un sistema automático de voz. La diferencia
con el segundo es que éste no emite las frases de manera
oral sino que las muestra en una pequeña pantalla".
¿Cree que este tipo de tecnología
es una esperanza para la gente que sufre de autismo?
"Creo que Sue es una esperanza para la gente que sufre de autismo.
He visto cómo la gente que no tiene recursos para adquirir
este tipo de tecnología, sencillamente se comunica con el
autista a través de un lápiz y un trozo de papel".
¿Representó esto un
reto para su carrera?
"Considerando que, a veces, tomaba una hora el realizar una
sola pregunta, pues sí, me parece que es un gran reto para
cualquier cineasta. Por otro lado, fue maravilloso el hecho de que
ella estaba tan concentrada en lo que estaba haciendo que hasta
comentó que se le olvidó que la estábamos filmando".
Usted tiene una amplia carrera como
documentalista. ¿Alguna vez se ha planteado hacer algo en
el género ficción?
"Me lo he planteado. Pero sólo tengo una vida y me he
dedicado a hacer una sola cosa, que son los documentales y créeme
que es difícil. No todo el tiempo se cuenta con un gran apoyo
económico, y uno tiene que hacer todo junto con su equipo".
¿Quién es su cineasta
favorito?
"Martin Scorsese; creo que él es uno de esos cineastas
que siente amor por cada película que hace. Además
siempre maneja un tono documental en sus filmes".
¿Qué le dicen sus hijas
acerca de su carrera?
"Ellas sienten un gran respeto por mi trayectoria. En una oportunidad
un periodista le preguntó a una de ellas si pensaba en seguir
mis pasos y ella respondió: 'No lo sé, mi mamá
dice que es un trabajo muy duro'. Lo cual es totalmente cierto tomando
en cuenta los temas que yo elijo y lo complejo que conlleva toda
producción".
¿Cree que los documentales
hacen cambiar los puntos de vista de la audiencia?
"Absolutamente. De hecho ese es el gran poder del documental,
al menos del tipo en el que a mí me gusta trabajar; ese que
activa la inteligencia de la audiencia porque abre puertas que la
gente jamás traspasaría".
¿Cuál es su próximo
proyecto?
"Estoy trabajando en el documental La ciencia del autismo.
En este caso, utilizo un tono más clínico sobre el
mismo tema como hacia dónde van las últimas investigaciones,
cómo trabaja el cerebro de una persona autista y las causas
genéticas de este padecimiento".
¿Se llamará La ciencia
del autismo? ¿Es el título definitivo?
"Bueno ya sé que no es un gran título, ja, ja,
ja, pero sí, ese es el título definitivo. Titular
también es un trabajo muy duro. Aunque debo decir que en
el caso de El autismo es un mundo, supe que ese era el título
desde antes de comenzar el rodaje. Fue algo químico".
l
pblanco@eluniversal.com
| Mas de Wurzburg |
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Geraldine
Wurzburg es una estadounidense e hija de alemanes, que llegaron
a Estados Unidos huyendo de la represión de la Segunda
Guerra Mundial. Al respecto, esta realizadora comenta que
siempre se ha planteado hacer un documental sobre la inmigración,
pero que no ha tenido tiempo de desarrollar la idea. En 1993
obtuvo un Oscar al Mejor documental por Educating Peter;
la historia de un niño con síndrome de down
que es incluido en una clase de estudiantes regulares. Su
carrera como documentalista comenzó en la década
de los 70. Como es notable, sus temas de interés siempre
tienen que ver con salud, desigualdad de derechos y educación.
Actualmente, reside en Washington con su esposo Grady Watts
y sus dos hijas, que en estos momentos son estudiantes universitarias.
De Latinoamérica conoce sólo México,
pero está muy interesada en visitar el resto del continente,
ya que sus hijas, por cuestiones académicas, y su esposo,
por negocios, han estado en Argentina, Chile, Colombia y Venezuela.
"No me pidas que hable en español porque estaré
sumamente avergonzada", comentó entre risas.
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