SOLUCIONAR
LOS CONFLICTOS
"Las discusiones eventuales son normales en toda relación... lo negativo es que se hagan frecuentes, parte de nuestra dinámica de pareja, sin que sepamos cómo canalizarlas
y evitarlas, porque, en ese caso, podrían llevar a la separación"
Muchas parejas son como una bomba a punto de estallar. Son felices juntos, pero al irse cargando por los pequeños desacuerdos del día a día, el estrés de la vida familiar o profesional, los problemas económicos, las diferencias personales y lo que callan, terminan discutiendo la mayor parte del tiempo.
A pesar de todas las cosas buenas que tenemos en la pareja, los pequeños conflictos no resueltos hacen que pasemos del cielo al infierno con mucha facilidad.
Todos deseamos mantener una relación tranquila y plena sin que haya peleas, gritos o amenazas, porque pensamos que convivir sin estos disgustos sería la felicidad completa. Pero la verdad es que las discusiones eventuales y los desacuerdos son normales en toda relación, son propios del intento de manejar nuestras diferencias personales. Lo negativo es que se hagan frecuentes, parte de nuestra dinámica de pareja, sin que sepamos cómo canalizarlos y evitarlos, porque en este caso podrían llevarnos a una separación.
No podemos evitar las diferencias y los conflictos cotidianos, pero sí podemos aprender a manejarlos para procurar que las discusiones no se conviertan en peleas que nos distancien. Lo que en realidad contribuye con el deterioro de la relación no es el conflicto en sí, sino el mal manejo de él.
La mayoría de las veces lo que nos molesta no es lo que dice el otro, sino cómo lo dice. Recordemos que las palabras pueden convertirse en un vehículo de conciliación y acuerdo, pero, también, en un arma para ofender y hacer sentir mal a la otra persona.
Más importante que resaltar la ofensa, el comentario negativo o las diferencias, lo es mantener la actitud de lograr soluciones al conflicto. Si ambos están dispuestos a buscar una solución para dar por terminado el asunto, estarán dispuestos a ceder no como una señal de sumisión sino de madurez, inteligencia y deseo de mantener la relación.
En una relación de pareja no hay ganadores ni perdedores, porque siempre el resultado positivo o negativo los afectará a los dos.
Claves para manejar las discusiones
Escucha con atención. Para resolver el conflicto es necesario escuchar con atención lo que el otro dice. Evita las suposiciones y si algo no te queda claro, pregúntale con la intención de aclararlo. No respondas de forma automática.
No uses el pasado como elemento de referencia. Recordar todo lo que pasó en el pasado, resaltando los errores de la pareja, les impedirá tener la disposición necesaria para resolver el problema y, además, aumentará el malestar entre los dos.
Concéntrate en el problema. Es frecuente comenzar una discusión por algo en particular y, luego, irle sumando otros conflictos pendientes. Es preferible concentrarse en la resolución de un conflicto presente, poniendo toda la atención en la búsqueda de la solución, entre los dos.
Evita los insultos. Una de las condiciones necesarias para discutir sin caer en una pelea es evitar los insultos. Cada vez que nos dejamos llevar por la emoción, decimos y hacemos cosas que más tarde siempre lamentamos. El buen trato propicia el entendimiento.
Ofrece soluciones. En lugar de buscar y resaltar todos los posibles obstáculos para superarlo, tómate el tiempo para pensar y ofrecer soluciones. La mejor es aquella a la que llegamos juntos, sintiéndonos dispuestos a hacer cuanto sea necesario para lograrlo.

Un cuento para
REFLEXIONAR
Hoy quiero compartir con ustedes el siguiente relato: "Un día, el maestro preguntó a sus discípulos: '¿Por qué las personas se gritan cuando están enojadas?'.
Los hombres su pusieron a pensar por un momento.
'Porque pierden la calma -dijo uno-, por eso se gritan'.
'Pero, ¿por qué gritarse si están una al lado de la otra? -les preguntó- ¿acaso no es posible hablarse en voz baja? ¿Por qué le gritas a una persona cuando estás enojado?'.
Los hombres le dieron diferentes respuestas, pero ninguna satisfacía al maestro. Entonces, finalmente, les explicó:
'Cuando dos personas están enojadas y discuten, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritarse para poder escucharse. Mientras más enojadas estén, más fuerte tendrán que gritarse para escucharse la una a la otra a través de la gran distancia que las ha mantenido separadas'.
Luego, el maestro les preguntó: '¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Pues que se tratan bien, se hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones están muy cerca, la distancia entre ellas es muy corta'.
Los discípulos le escuchaban atentamente, y él continuó: 'Cuando se aman aún más, ¿qué sucede? Los enamorados no necesitan hablar en voz alta, sólo susurran y se acercan más en su amor. Con el tiempo, no necesitan ni siquiera susurrar, sólo se miran… y se comunican. Miren lo cerca que pueden estar dos personas enamoradas.
Así que cuando discutan, no dejen que sus corazones se alejen, no pronuncien palabras que los distancien más. Porque llegará un día en que la distancia será tan grande, que ya no encontrarán el camino de regreso'".
Buscar la reconciliación, el acuerdo y el entendimiento a través de la comprensión, la paciencia, la tolerancia y el amor, nos permitirá resolver los conflictos que tenemos en la relación, y llevará a convertirnos en un vehículo de paz en nuestro entorno inmediato.
Los insultos, las amenazas, las críticas y los gestos que muestran a otros abiertamente nuestro malestar y desacuerdo, sólo harán que los conflictos entre los dos se agraven, que las heridas que nos causamos con lo que dijimos e hicimos se mantengan abiertas y que, silenciosamente, éstas nos distancien y separen.
"BUSCAR LA RECONCILIACIÓN , EL ACUERDO Y EL ENTENDIMIENTO A TRAVÉS DE LA COMPRENSIÓN , LA PACIENCIA , LA TOLERANCIA Y EL AMOR, NOS PERMITIRÁ RESOLVER LOS CONFLICTOS QUE TENEMOS EN LA RELACIÓN" |
Hagamos algo concreto para canalizar la ira, para liberarnos del resentimiento, para atrevernos a expresar lo que callamos y para llegar a acuerdos. Podemos mantener la armonía en nuestra relación si ambos estamos dispuestos a hacer lo que sea necesario para evitar que las diferencias, las situaciones inesperadas y los pequeños desacuerdos nos hagan perder el control y terminemos ofendiendo al otro, empeorando la situación. Asumamos la responsabilidad de sanar emocionalmente, de resolver nuestros conflictos personales para no afectar al otro con ellos. No permitamos que nada ni nadie nos haga perder la paz, la armonía, el amor y el deseo de permanecer juntos, compartiendo la vida.
Que el amor que sentimos nos lleve a estar tan cerca el uno del otro que no necesitemos gritarnos para saber que estamos ahí.
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