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Pierda
peso
con una "banda"
De todas las técnicas restrictivas
-y quirúrgicas-, diseñadas para el tratamiento de
la obesidad, ninguna más eficiente -y menos costosa-, que
la colocación de la banda gástrica. En Venezuela se
aplica con éxito desde hace ocho años. Los expertos
explican de qué se trata. Raúl
Chacón Soto
Olvídese de las famosas grapas
que tan malos recuerdos traen para muchas personas. Tampoco se trata
de lo que se conoce como by-pass gástrico, esa especie de
puente que conecta una parte reducida del estómago a la parte
final del intestino delgado. A la hora de inclinarse por un procedimiento
quirúrgico para reducir peso, en los casos de obesidad que
así lo ameritan, las dos técnicas mencionadas están
siendo desplazadas, en el gusto de los especialistas y de los pacientes,
por el uso de la banda gástrica. Esta técnica, que
se viene aplicando desde hace unos diez años, es también
una técnica restrictiva porque, como lo indica su nombre,
restringe la ingesta de alimentos, sólo que lo hace de una
manera mucho más eficiente y con menos complicaciones. Alfredo
Sánchez, especialista en cirugía bariátrica,
da una definición: "Es un dispositivo diseñado
con material inerte que se coloca en la parte superior del estómago
para hacer del mismo una especie de reloj de arena". El especialista
muestra la banda al tiempo que da la explicación. Ante los
ojos, entonces, un cable de silicona que, por un extremo, tiene
la banda propiamente dicha, es decir, la zona del mismo que se va
a colocar alrededor del estómago y que quedará como
una especie de anillo inflable, que apretará en mayor o menor
medida al órgano de la digestión; por el otro, un
dispositivo de metal -un portal de titanio-, que servirá,
después de realizarse la operación, para inyectar
líquido a la banda (de esa manera se infla o se desinfla),
y que termina colocándose debajo de la piel en el costado
izquierdo de la persona. Sánchez ha hablado de reloj de arena
porque el estómago, una vez puesta la banda, pareciera tomar
esa forma: a la sección superior, mucho más pequeña,
los doctores le llaman reservorio. Es allí donde llegarán
los alimentos que, en menor cantidad, provocarán la sensación
de saciedad, y eso porque así lo indicarán los receptores
que mandan las señales de llenura al cerebro. "La banda
gástrica induce una temprana o rápida sensación
de llenura. Lo que produce una disminución de la cantidad
de alimentos ingerida".
Esta sensación de llenura, al
contrario de lo que sucedía con otros procedimientos quirúrgicos,
permanece en el tiempo. Esto es posible porque los alimentos que
llegan al reservorio van descendiendo, lentamente, al resto del
estómago (la parte baja y más grande del reloj de
arena), lo que permite que sean absorbidos por el cuerpo tan bien
como antes de la operación. "El sistema digestivo no
ha sido alterado. La reducción de peso será lograda
por el hecho de que simplemente se sentirá la necesidad de
comer pequeñas cantidades de comida". ¿Qué
tan pequeñas? Ligia Raaz, también especialista en
cirugía bariátrica, responde: "El reservorio
puede contener entre unos 50 y 60 cc., lo que equivale a terminar
comiendo lo que cabe en un plato de postre". Pero no se asuste,
según la especialista, con ese pequeño plato, terminará
sintiéndose satisfecho y consumiendo los nutrientes necesarios
para su buena alimentación, por supuesto siguiendo las recomendaciones
de un buen nutricionista. ¿La buena noticia? No sólo
lo sencilla y segura que es la intervención, sino los resultados
que de ella se obtienen: al primer mes se pierden entre 10 y 14
kilos (si es hombre) o entre ocho y 10 kilos (si es mujer). Luego,
se sigue bajando de peso a razón de dos kilos por mes. "Quizás
pueda parecer más lento, pero es más natural, y no
hay cambios drásticos en el metabolismo", apunta Raaz.
Los cambios son asombrosos a juzgar por la cantidad de material
fotográfico que muestran de sus pacientes.
Un vistazo a la operación
La colocación de la banda gástrica no requiere de
una operación a vientre abierto. Como ya se ha dicho, se
realiza mediante laparoscopia, por lo que los cortes en la piel
son cuatro o cinco, el mayor de 1,5 centímetros de longitud.
Los especialistas muestran un video donde se puede apreciar la intervención.
Sorprende ver que todo el procedimiento es muy preciso, y muy limpio,
en el sentido de que las incisiones para situar la banda alrededor
del estómago, son pocas y con muy reducida presencia de sangre
(quizás esto obedece a que no hay cortes, engrapados o recesión
de ninguna parte del estómago ni de los intestinos). La "operación"
suele tardar media hora, y, por supuesto, requiere de anestesia
general. Sólo se requieren tres horas de hospitalización
y el paciente puede devolverse el mismo día a su casa. La
reincorporación al trabajo suele demorar dos días.
La banda que colocan Sánchez y Raaz
en Venezuela es de la casa francesa Medical Innovation Development,
y tiene por nombre Midband. Difiere un tanto de la banda utilizada
en Estados Unidos, y aprobada por la FDA, Lap-Band, sobre todo en
que es de material mucho más flexible, por lo que no ejerce
tanta presión al estómago. Los especialistas aseguran
que la banda europea es mucho mejor, razón por la cual en
su consulta atienden a muchos pacientes estadounidenses deseosos
de colocarse esta última (cambiándose, incluso, la
que ya les han colocado en su país). Raaz explica por qué
la banda, de tamaño estándar, es ajustable: "Lo
que se ajusta es el paso de comida desde el reservorio al resto
del estómago. Cuando se inyecta más líquido
a la banda esta aprieta más y restringe el paso del alimento.
Si, por ejemplo, el paciente vomita, es porque está muy ajustada
la banda. Si por el contrario, el paciente sigue comiendo mucho,
hay que apretar". Tanto el llenado como el vaciado de la banda
se realiza a través del portal de titanio que el paciente
lleva debajo de la piel y que está al alcance de la aguja
de una inyectadora. No se había dicho hasta ahora, pero este
procedimiento, a diferencia de las grapas o del by-pass gástrico,
es reversible, lo que quiere decir que la banda se puede retirar
en una operación que dura diez minutos, aunque los especialistas
aseguran que lo ideal es conservarla para siempre, y así
asegurarse de que el peso se mantendrá durante muchos años.
Una vez realizada la operación, el paciente sólo podrá
ingerir líquidos durante tres días. Luego, tendrá
que pasar otros tres días consumiendo papillas y purés.
De allí en adelante puede comer con normalidad, entendiéndose
por normalidad las pequeñas raciones con las que se sentirá
satisfecho y a las que tendrá que acostumbrarse, pues como
muy bien lo expresa Raaz, el paciente tiene, también, que
adaptarse, mentalmente, a su nuevo estilo de vida. "No hay
dieta especial, puede comer alimentos de todo tipo, siempre con
las recomendaciones de un nutricionista. Debe procurarse una alimentación
balanceada. Los requerimientos básicos caben en un plato
de postre. Los pacientes a los que se les coloca la banda terminan
comiendo entre 1.000 y 1.100 calorías al día. Además,
aprenden a escoger los alimentos, los más sanos y los que
aportan más beneficio a su organismo". Incluso la carne
tiene su lugar en el menú de estos pacientes, sólo
que la especialista hace una advertencia: "si es una persona
floja, que no mastica, se le recomienda carnes molidas o muy blandas.
Pero quien se sienta a comer con paciencia no tiene problemas".
Complicaciones
Por tratarse de una operación realizada mediante laparoscopia,
no se presentan las complicaciones que usualmente aparecen cuando
se tratan de intervenciones a vientre abierto. Al permitírsele
al sistema digestivo seguir trabajando de la misma manera también
se previenen malestares que aparecían cuando se preferían
las grapas o el by-pass. Con todo, existen dos tipos de complicaciones
con el uso de este tipo de bandas, el deslizamiento y las migraciones.
Sánchez explica de qué se tratan: "La migración
se produce cuando la banda penetra la pared del estómago,
como si éste se la tragara. Afortunadamente, estas migraciones
no se presentan con la Midband. Sólo se han dado casos con
el uso de otro tipo de bandas, mucho más rígidas o
de alta presión. En estos casos se pierde la operación,
aunque no corre riesgo la vida del paciente. El deslizamiento, por
su parte, ocurre cuando la banda cambia de sitio. Esto ocurre cuando
el paciente no se adapta al cambio y pretende seguir comiendo igual
que antes. Es entonces cuando la persona empieza a vomitar y dice
que ya no puede tomar ni agua. Acá es necesario volver a
cirugía y recolocar la banda. Este deslizamiento sólo
se presenta en 1% de los pacientes". De allí la importancia
de cambiar los hábitos alimentarios.
¿Quiénes
pueden someterse a este tratamiento?
Este procedimiento está indicado para personas con obesidad
mórbida en adelante. Se habla de obesidad mórbida
cuando el IMC está por encima de 40 (12 kilos o más
de sobrepeso aproximadamente). Si el sobrepeso está causando
enfermedades que afectan otros órganos o sistemas, también
se es candidato. Igualmente, se debe tener una edad entre 18 y 65
años (aunque hay casos de excepción que lo ameritan).
Los casos de personas con el síndrome del yo-yo también
son adecuados para este tipo de tratamiento. Las contraindicaciones
son pocas: enfermedades psiquiátricas, algunas enfermedades
metabólicas -aunque si están controladas, como en
el caso del hipotiroidismo, no hay problema-, y casos de cáncer
no controlados. Por lo demás, es una operación indicada
para quienes sufren de diabetes, quienes son hipertensos y cardiópatas.
l
rchacon@eluniversal.com
Calcule su índice de masa corporal
Usted es candidato a realizarse esta operación
si su IMC es igual o superior a 40


| De tres, tres |
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GRAPAS |
BY-PAS |
BANDA GASTRICA |
| Duración |
4-5 horas |
6-8 horas |
30 minutos |
| Reincorporación al trabajo |
30-45 días |
30-45 días |
2 días |
| Costo |
12 millones |
18 millones |
10 millones |
| Expertos advierten que toda
operación de este tipo tiene sus riesgos, si bien, en
muchos casos, constituye la única solución para
pasar de "muy gordo" a gordo. La tasa de mortalidad
está entre 1 y 2 %, y cerca de 10 % tiene complicaciones
que pueden ser graves. Cerciórese de que la clínica
tenga unidad de terapia intensiva, incluso en los casos de laparoscopia...
el obeso suele tener una salud precaria. |
Especialistas consultados: Alfredo Sanchez
y Ligia Raaz del Centro Nacional de Obesidad. Telefonos: 238.8178
y 7854.
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