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El vuelo fílmico de
Luis Armando Roche


Asdrúbal Meléndez, Lucia Tarazona, Edgar Ramírez, Beatriz Vázquez y Oriana Meléndez integran el quinteto actoral de la película venezolana Yotama se va volando. Desde el próximo 26 de noviembre, el cuarto largometraje del cineasta venezolano engalana la cartelera local. Adriana Gibbs


Un graffiti amoroso, de esos que se ven de cuando en cuando en las calles caraqueñas, tiene que ver con esta historia. El mismo decía: “Yotana, cambiaste el sentido de mi vida”. Cuando lo vio Luis Armando Roche, cineasta interesado en el azar como método creativo, ese curioso nombre, Yotana, quedó retumbando en él. A los días se le convirtió en Yotama, y luego decidió acompañar el nuevo nombre por las tres palabras “se va volando”. Así emergió el título de su cuarto filme, Yotama se va volando.

“El ‘se va volando’ tiene relación con lo efímero del amor”, ha dicho Roche. Y, justamente, el amor es uno de los ejes del nuevo filme. “Yotama... representa la película más intimista y minimalista de Roche. Esta cinta plasma el interés del director por reflejar el mundo interno de los personajes y donde el protagonismo se centra en las relaciones humanas”, escriben Ricardo Armas y Manuel Márquez en el libro Luis Armando Roche. Cine a través del espejo.

En palabras de su director, la nueva película “pone en escena el encuentro de dos mundos paralelos: el de una debutante de asaltante y la de un músico retirado. La relación de los personajes comienza durante un enfrentamiento al borde extremo de la violencia. La tensión divulga los parecidos y las diferencias de los personajes, y hace surgir las auténticas relaciones humanas que ellos esconden”.

Vayamos a la historia: Es Navidad y en un restaurante se encuentran celebrando Emilio (Asdrúbal Meléndez), su nieto Manuel (Edgar Ramírez) y su compañera Lucía (Martha Tarazona), pero de pronto, son sorprendidos por un grupo armado del cual forma parte Yotama (Beatriz Vázquez), quien toma al trío como rehén. Los personajes, sometidos a una situación extrema por la convivencia forzada, dejarán al descubierto sus inquietudes y sentimientos más íntimos. La relación de Emilio con la asaltante es una revelación para ambos: para Emilio la reafirmación de que puede vivir un presente y, para Yotama, que aún existe la posibilidad de la ternura.

Roche siempre ha estado interesado en el tema de la comunicación. En su primer largometraje, El cine soy yo, Juliet, el personaje principal apenas habla español; en Bach en Zaraza, los personajes se comunican cantando; en Aire Libre, Humboldt y Bonpland hablan en francés entre ellos y en español con los demás. Y ahora en Yotama... es la aparente incomunicación entre personajes venidos de mundos distintos.

“Quise que Yotama... tuviera características de fábula, una historia inventada en búsqueda de una autenticidad más profunda. La situación dramática debía ser totalmente posible, pero la poesía debía sublimar esa realidad para descubrir otra más profunda”, dice el autor.

Fases de un proceso
Primero fue el verbo. Carlos Brito y Roche escribieron una primera versión del guión. Luego entró en el proyecto Jacques Espagne, con quien Roche escribió el guión de Aire Libre. Una vez listo se pasó al casting. “Tuvimos (con los actores) dos semanas intensas en las que hicimos el análisis dramático de la obra. Esto fue realizado alrededor de una mesa, como en el teatro, sin permitirle a los actores que se pusieran de pie y comenzaran a ‘actuar’. De esa forma, la actuación guardó inmediatez, espontaneidad y frescura y no se tornó en algo mecánico. Comparto la opinión de la actriz francesa Juliet Bertó, para quien la actuación es lograr un descontrol bien controlado”.

Una vez captado el sentido dramático del guión, los actores se encontraban listos para rodar. Esto se hizo en los estudios de ArteVisión de la Universidad Simón Bolívar, bajo la cuidadosa producción de Marie Francoise Roche: “El estudio permitió realizar un sonido directo con todas las gamas: desde lo susurrado hasta los momentos más explosivos. Muchas escenas del filme son apenas balbuceadas, como en la vida…”, explica el cineasta.

Yotama se va volando, como bien lo señalan Armas y Márquez, se aparta de la marcada tendencia de Roche de documentar con paisajes la acción cinematográfica. “Creo -reflexiona Roche- que la antítesis de Aire Libre es Yotama se va volando, donde todo es ‘encerrado’ y hecho en estudio. Me interesa cada vez más el trabajo que implica acercamiento con el actor. Los ‘paisajes interiores’ de los personajes son más interesantes que los de la naturaleza”.

Una novedad técnica es que este filme fue realizado en video, y posteriormente llevado al formato 35 mm. La letra de varias de las canciones es del propio Roche, con la composición musical de Federico Ruiz y la participación de la cantante María Rivas. Previo a su debut en el país, a la película le ha ido bastante bien: fue seleccionada como película venezolana invitada para participar en el marco del Festival de Cine Francés 2003; estuvo en el Festival Internacional de Cine de Calcuta, en la India; en el Festival Latino de Montreal 2003; y en el Festival de Las Palmas de Gran Canaria 2003. Este año participó en el Washington International Film Festival y en el Mill Valley Film Festival de California. Ahora se inaugura en la cartelera local para exhibir y cantar que “la vida es muy corta, la vida se va… pero el amor quedará”. l

agibbs@eluniversal.com

 

Cinco personajes en Caracas

Asdrúbal Meléndez se llama Emilio. El afamado actor de Manuel, Diles que no me maten, Manuela Sáenz y Roraima, entre otros.

Beatriz Vázquez es Yotama. Actriz venezolana que se ha destacado en el teatro, cine y la televisión. Ha trabajado en Luna Llena, Sucre, Santera y Cien Años de Perdón, entre otras producciones. El pasado año, Vázquez estuvo trabajando en papel protagónico en una telenovela brasileña de TeleGlobo.

Edgar Ramírez se llama Manuel. Hizo su debut en el cine de largometraje en la película Punto y raya de Elia Schneider, y luego asumió su papel en Yotama se va volando.

Martha Tarazona es Lucía. Reconocida actriz de teatro, cine y televisión. Bodas de sangre, Delirio a dúo y Despedida de soltera han contado con su actuación.

Oriana Meléndez, nieta de Asdrúbal Meléndez, se llama Victoria, la hija de Yotama que impulsa el acercamiento entre su madre y Emilio.


Partida de nacimiento

Fue con su padre, el urbanista Luis Roche, con quien Luis Armando se interesó por la fotografía y el cine. Padre de cuatro largometrajes: El cine soy yo (1977), El secreto (1988), Aire Libre (1996) y Yotama se va volando (2003), y de 24 cortometrajes y mediometrajes, Roche fue distinguido con el Premio Nacional de Cine 1999. “En su trabajo cinematográfico -escribe Lorena Pino en la revista Encuadre- Roche fusiona elementos tradicionales venezolanos con manifestaciones más universales. Esa síntesis producto de la convivencia de lo ‘típico’ y lo ‘extranjero’, es un rasgo distintivo de su trabajo”.



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