Dos en uno
Cinematográfico
La ópera prima
del joven director
Héctor Palma, Ni tan
largos... ni tan cortos,
es más que una película... son dos. Se estrena
en noviembre y en su
elenco figuran
Héctor Manrique,
Fabiola Colmenares
, Marisa Román
y Roque Valero
Por Pablo Blanco.
Fotos: AnÍbal Mestre
¿Dos películas en una hora? Esa es la sensación
que le debe quedar al espectador después de haber visto Ni tan largos… ni tan cortos. Al menos esa es
la sensación que quiere lograr en el público el
director de esta cinta venezolana: Héctor Palma,
de 30 años, más conocido por su trayectoria como
actor de teatro y por aquella sitcom local titulada Planeta de 6, la cual concibió y estrenó en la
pantalla de Televen hace ya seis años.
La primera historia a contar en este "pasticho conceptual", como lo llama su artífice,
se titula Larga Distancia. Se trata de un cuento homónimo del poeta uruguayo Mario Benedetti versionado para la gran pantalla por Palma
y estelarizado por Héctor Manrique, Fabiola Colmenares, Iván Tamayo y Basilio Álvarez.
La segunda lleva por nombre Mayor o Menor
y fue escrita y protagonizada por el realizador.
Lo acompañan figuras muy conocidas del entretenimiento
criollo como Marisa Román, Jean Paul Leroux y Roque
Valero, junto a Andreína Blanco (conductora del reality
show La prueba final de Venevisión) y César Manzano
(Anselmo en la película Caracas amor a muerte,
de Gustavo Balza).
Cada producción fue rodada, por separado, en seis días, con un presupuesto aproximado de 100 mil dólares. El equipo técnico tuvo que asumir el reto de completarlas de manera casi continua (con apenas una semana de interrupción) cambiando contundentemente de género cinematográfico: se pasa del suspenso a la comedia existencialista. "¿Cómo explicarle al público que se va a comer un helado de dos sabores?", comenta Palma con relación a la campaña promocional de la cinta. "La investigación de mercado llevada a cabo por Cines Unidos (empresa que distribuye el film en el país) arrojó que Larga Distancia está dirigida a un público más adulto y Mayor o Menor a un target juvenil. Simplemente se armaron dos imágenes distintas y se empaquetaron en un mismo nombre. En todo caso, tenemos una sola película para todos los gustos. Yo le he dado la vuelta desde varios puntos de vista: si la novia quiere ver un drama y el novio una comedia, se acabó el problema, aquí van a tener un poco de las dos. Otro tema es el de la duración: vas a ver dos películas en tan solo una hora. Eso puede sonar como raro, pero ¿cuántas veces uno no sale del cine a las 11:00 de la noche y las ganas de tomarse una cerveza se disipan por el cansancio? Con Ni tan largos… ni tan cortos no va a ser así: habrás visto dos minipelículas y te va a quedar tiempo para inventar otra velada a la salida. De ahí el nombre, porque son dos cortometrajes, que juntos no son tan cortos". Las historias, no obstante, fueron concebidas como proyectos por separado. La idea de juntarlas surgió de las circunstancias de la vida, precisamente un tema inherente a ambas.
Resumí, muchacho, resumí
Tras cuatro años de intentos fallidos de enviar una misiva a Mario Benedetti, Héctor consiguió, gracias a una amiga, el teléfono de la casa del autor. Todo fluyó, entonces, por una llamada de larga distancia que tenía un único objetivo: obtener la autorización del poeta para versionar sus letras en la gran pantalla.
"Estaba temblando, tenía cuatro años con una carta larguísima en mi cabeza. Cuando comencé a echarle el cuento me dijo: 'Resumí, muchacho, resumí'. Me dio el teléfono de su representante, quien me puso una condición: si el proyecto le gustaba al maestro, me iban a cobrar una suma simbólica por derecho de autor, siempre y cuando les enviase una copia de la cinta en DVD. Y así fue. Tener el aval de Benedetti es lo más bonito de esta historia y fue una garantía de que todo esto iba a salir bien".
Larga Distancia versa sobre una larga llamada telefónica que recibe René (Héctor Manrique) en su casa. Su interlocutor, a quien en principio rechaza pensando que se trata de un bromista, comenzará a revelarle datos sobre su propia vida que lo pondrán en un estado de alarma durante toda la llamada. Así, saldrán a relucir episodios de su infancia, el nombre de su gran amor y los detalles de esa jugada estratégica que, al parecer, nunca fue lo que él pensaba. Además de inspirarse en los textos de Benedetti, el director recurrió a referencias cinematográficas como las bandas sonoras de los que considera sus films favoritos de suspenso: La Soga, de Alfred Hitchcock, El silencio de los inocentes, de Jonathan Demme, y hasta Saw 2, de Darren Lynn Bousman. "La película tiene, aparentemente, muchos efectos de posproducción, pero yo no tenía dinero para eso. Así que casi todos los que se ven en las tomas los hicimos en plena filmación, con inventos ingeniosos de nosotros mismos para lograr esos matices propios del género".
Decisiones, cada día
"En 2004, César Manzano, Diego Velasco -quien me dirigió en el cortometraje Cédula Ciudadano- y yo queríamos participar en la primera edición de Proyecto 48, el reality show del canal TNT. Diego, que se iba a encargar del guión, me llamó la noche antes de entregar la propuesta y me dijo: 'Lo siento, no tengo nada escrito, no vamos a participar'. Sin embargo, me mandó unas sinopsis que él tenía a ver si se me ocurría algo. Llamé a César y me dijo que teníamos que concursar como fuera. Entonces me senté a escribir, desde las 10:00 de la noche hasta las 9:00 de la mañana del día siguiente. Una de las sinopsis comenzaba describiendo un choque de vehículos. Por ahí me fui. Inscribimos el proyecto y no quedamos. Pero en todo caso, la historia que enviamos era Mayor o Menor, a cuyo guión no le hemos cambiado ni una coma. No es algo de lo que yo me enorgullezca, es sabido que los guiones pasan por miles de correcciones, pero así estaba la historia en mi cabeza desde ese momento y así se verá en la pantalla".
Mayor o Menor cuenta los hechos que suceden como consecuencia de lo que se define en la cinta como las "millones de pequeñas decisiones". Todo comienza como una simple apuesta de cartas entre amigos para ver a quién le toca ir a comprar las cervezas y traerlas de vuelta a la fiesta que está en pleno apogeo. Miguel (Palma) es el elegido para hacer la diligencia, sin esperar que por una simple cuestión azarosa descubrirá a una de las personas más importantes de su vida. "Desde siempre me ha obsesionado el tema de las decisiones, de la ética. Es un tema muy en boga, gracias a producciones como el documental The Secret, y que antes ha sido abordado magistralmente por directores como Woody Allen. Su cinta Match Point es un excelente ejemplo de ello".



Actor que piensa mucho…
¿Cómo surge la idea de unir
las dos historias?
"Tenía las dos listas y quería estrenar
las dos juntas, no engavetar una
y estrenar la otra. Inscribí ambas
en la convocatoria del CNAC y sólo
me aprobaron Larga Distancia. Se me
metió en la cabeza la idea de juntarlas
y se la propuse a Cines Unidos. Me dijeron
que era la idea más loca mejor presentada
que hayan escuchado y me la aprobaron".
¿En qué momento decides dirigir?
"Mi maestro Héctor Manrique siempre me ha dicho que 'actor que piensa mucho termina dirigiendo'. Y bueno, yo soy uno de esos actores que piensan mucho. Al actor se le está permitido pensar en la creación del personaje, después no. El director debe pensar en todo".
¿Representas a la generación de relevo del cine nacional?
"Yo no sería tan osado para decir eso. Creo que soy parte de la gente que está apareciendo en esta época. Lo que pasa es que no creo que el mérito esté en ser joven sino en el grado de compromiso que tú tengas con lo que estás haciendo. Martin Scorsese tiene 65 años y hace sus películas como si tuviera 15, en términos de la pasión que les imprime. Y aquí hay directores que, sin representar una generación de relevo, han enaltecido el cine nacional como Luis Manzo y Luis Alberto Lamata".
¿Qué opinas del panorama del cine nacional?
"No soy un optimista a ultranza, pero tampoco un pesimista a juro. El hecho de que en este último trimestre haya 10 películas venezolanas estrenándose tiene que ser algo bueno. Porque a mayor cantidad de películas estrenadas, mayor posibilidad de pegarla y hacer algo bueno. Bien dicen que en la repetición está la creación".
¿Cuál es el mayor aprendizaje de esta ópera prima?
"Que el cine es como amar a una mujer. Te enamoras de ella hasta que terminas divorciado o casado para siempre. Desayunas con ella, vas con ella al supermercado, te peleas, te reconcilias en una noche de sexo increíble… O puedes darte cuenta de que hay secuencias de ella que no te gustan tanto, hasta que te detienes a verla y te preguntas: '¿la amo o no?'".
Y finalmente…
"Te das cuenta de que lo bonito es que la amas a pesar de que no es lo que tú tenías en tu cabeza. Justamente lo hermoso es que la amas por lo que es. Afortunadamente, hoy salgo a la calle enamorado de esta mujer que amo. Espero que al público le suceda lo mismo o que, por lo menos, le parezca bonita (risas)".
Iván Tamayo
"Sé de la obsesión que tiene este chamo
(Palma) por Benedetti desde hace mucho
tiempo, por eso me alegra que finalmente
haya terminado de pintar su cuadro.
El tema de Larga Distancia es el gran
tema: la muerte. Porque independientemente
de la fe que profeses, la muerte, como
la vida, siempre será un misterio"

Héctor Manrique

Basilio Alvarez

Jean Paul Leroux
"Estoy sorprendido: lo que comenzó siendo una invitación para actuar en un corto, entre amigos, terminó siendo un díptico que se va a presentar
en las salas de cine comercial. Yo, como parte
del movimiento que se está gestando
en el cine venezolano, me emociono mucho.
Mi expectativa es grande"
Marisa Román
"Laura, mi personaje en Mayor o Menor,
es muy caraqueña, cosmopolita. El reto
con este personaje fue defenderlo
moralmente para que no fuese visto
como 'una chica fácil'. Hicimos este
film con mucho cariño y con
pocos recursos"

Andreína Blanco
"Puedo decir que la historia de Mayor
o Menor se torna algo perversa por culpa
de mi personaje. Soy la mejor amiga
de la protagonista y mi única intención
es reencontrarme con ella para echarnos
los cuentos. Y mira en lo que termina todo"
Roque Valero
"Hago un doble papel en Mayor o Menor, aunque nadie lo nota hasta que aparecen los créditos
de la película. Eso lo disfruté al máximo, así
como el trabajo de Marisa Román. Me parece
que el gancho de esta historia es la comedia.
Para mí fue trabajar con un poco de panas
y apoyar a Héctor, un tipo talentoso"
pblanco@eluniversal.com
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