- Isabel Allende: otra vez a la carga
- Esta noche con los Emmys
- De nuevo con los Fisher

 CRONICA
- El mundo perfecto
ESTAMPAS
50 AÑOS
- Gloria Estefan
- El regreso del melodrama
- Everybody Loves Raymond
BELLEZA
- El pecho que deseas
NUTRICION
- Para fortalecer los huesos
NUTRICION
- La cebolla no es sólo lágrimas
COCINA
- Pollo a la parrilla
MASCOTAS
- Higiene y salud
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
 
 
Galería

Me llamo Mími. Soy una hermosa y feliz gata siamesa con persa. Me encanta correr por la casa de mis amos, aunque algunas veces tengo un carácter un poco fuerte. Además de jugar a la pelota con mucha agilidad, me encanta sacar las medias de las gavetas.

Si desea que su mascota ilustre esta seccion envie su foto con una historia corta al correo:
nvasquez@eluniversal.com

Higiene y salud

A pesar de que ciertamente los gatos no son animales muy amantes del contacto físico con el agua, se les puede bañar con tranquilidad. Esta práctica les ayuda en la higiene y mantiene su buena salud.
El cepillado, desde cachorrito, es otra manera de contribuir con su limpieza. Dependiendo del pelaje, si es corto o largo, se debe contar con los cepillos o peines adecuados. No hay que olvidar que soltará una buena bola de pelos durante la operación. Cuando el gatito se lame, los ingiere y esto puede llegar a causarle problemas. Pero con el cepillado frecuente se puede reducir este riesgo. Se cepilla todo el lomo a contrapelo y luego a favor de la corriente; esto permitirá retirar la mayor cantidad de pelos sueltos. Con la zona de la barriguita y las extremidades hay que tener más tacto porque el gato puede resistirse.
Agua y jabón. La primera vez puede resultar un fiasco. El minino se resiste, por naturaleza, al contacto con el agua. Pero con paciencia logramos que se acostumbre.
El sonido del chorro le asusta, por lo que se aconseja tener una bañera o la tina, dispuesta previamente con unos cinco o diez centímetros de agua tibia. Además, se debe tener a la mano el jabón y una esponja.
Los expertos recomiendan no prolongar el primer contacto más de unos cuantos minutos e ir alargando la sesión progresivamente. Durante este proceso, basta con recorrer el pelaje suavemente con la esponja. No hay que pretender enjabonar y bañar completamente a la mascota, sino hasta que se haya acostumbrado. Esto no es difícil; sólo requiere de un poco de paciencia.
Para que su pelaje quede bien seco y no desarrolle problemas de piel, se utiliza un secador de pelo doméstico, con el aire tibio. Hay quienes recomiendan llevar al gato al baño o a la habitación cuando tengamos que secar nuestra cabellera para irlo acostumbrando al ruido que genera el artefacto. También, usar el difusor puede ayudar. l Marilin Pino A.

Cuidados generales

Uñas. Hay que vigilar el crecimiento y estado de las uñas y cortar las puntas cuando sea necesario. Aunque no es una tarea difícil, si no se siente capaz de hacerlo, debe llevarlo con el veterinario.
Ojos. El lagrimeo en exceso puede generar la aparición de legañas. Estas se pueden eliminar con una gasita empapada en agua. Así se evitará casos de irritación o dermatitis.
Oídos. Esta zona del cuerpo es complicada, pero también hay que mantenerla limpia usando los palitos de algodón, sin introducirlos muy profundamente. El veterinario puede recomendar alguna solución para eliminar residuos de secreción ceruminosa excesiva.
Dientes. El mercado ofrece pastas dentales y cepillos especiales para los mininos. Con paciencia se les puede acostumbrar desde pequeños. Si no se les asea la dentadura, puede acumularse el sarro, generando problemas de salud.

 

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso