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| Galería |
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Me llamo Mími. Soy una hermosa y
feliz gata siamesa con persa. Me encanta correr por la casa
de mis amos, aunque algunas veces tengo un carácter
un poco fuerte. Además de jugar a la pelota con mucha
agilidad, me encanta sacar las medias de las gavetas.
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que su mascota ilustre esta seccion envie su foto con una
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Higiene y salud
A pesar de que ciertamente los gatos no son
animales muy amantes del contacto físico con el agua, se
les puede bañar con tranquilidad. Esta práctica les
ayuda en la higiene y mantiene su buena salud.
El cepillado, desde cachorrito, es otra manera de contribuir con
su limpieza. Dependiendo del pelaje, si es corto o largo, se debe
contar con los cepillos o peines adecuados. No hay que olvidar que
soltará una buena bola de pelos durante la operación.
Cuando el gatito se lame, los ingiere y esto puede llegar a causarle
problemas. Pero con el cepillado frecuente se puede reducir este
riesgo. Se cepilla todo el lomo a contrapelo y luego a favor de
la corriente; esto permitirá retirar la mayor cantidad de
pelos sueltos. Con la zona de la barriguita y las extremidades hay
que tener más tacto porque el gato puede resistirse.
Agua y jabón. La primera vez
puede resultar un fiasco. El minino se resiste, por naturaleza,
al contacto con el agua. Pero con paciencia logramos que se acostumbre.
El sonido del chorro le asusta, por lo que se aconseja tener una
bañera o la tina, dispuesta previamente con unos cinco o
diez centímetros de agua tibia. Además, se debe tener
a la mano el jabón y una esponja.
Los expertos recomiendan no prolongar el primer contacto más
de unos cuantos minutos e ir alargando la sesión progresivamente.
Durante este proceso, basta con recorrer el pelaje suavemente con
la esponja. No hay que pretender enjabonar y bañar completamente
a la mascota, sino hasta que se haya acostumbrado. Esto no es difícil;
sólo requiere de un poco de paciencia.
Para que su pelaje quede bien seco y no desarrolle problemas de
piel, se utiliza un secador de pelo doméstico, con el aire
tibio. Hay quienes recomiendan llevar al gato al baño o a
la habitación cuando tengamos que secar nuestra cabellera
para irlo acostumbrando al ruido que genera el artefacto. También,
usar el difusor puede ayudar. l
Marilin Pino A.
| Cuidados generales |
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Uñas.
Hay que vigilar el crecimiento y estado de las uñas
y cortar las puntas cuando sea necesario. Aunque no es una
tarea difícil, si no se siente capaz de hacerlo, debe
llevarlo con el veterinario.
Ojos. El lagrimeo en exceso
puede generar la aparición de legañas. Estas
se pueden eliminar con una gasita empapada en agua. Así
se evitará casos de irritación o dermatitis.
Oídos. Esta zona del
cuerpo es complicada, pero también hay que mantenerla
limpia usando los palitos de algodón, sin introducirlos
muy profundamente. El veterinario puede recomendar alguna
solución para eliminar residuos de secreción
ceruminosa excesiva.
Dientes. El mercado ofrece
pastas dentales y cepillos especiales para los mininos. Con
paciencia se les puede acostumbrar desde pequeños.
Si no se les asea la dentadura, puede acumularse el sarro,
generando problemas de salud.
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