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Gloria
Estefan
Carolina Muzi
En los próximos días lanzará
Desenvuelto, su disco número 17. La cantante de origen
cubano, radicada en Miami, ofreció esta entrevista en Perú,
donde dirigió y protagonizó el
video de su tema Hoy, que habla de la reencarnación.
Cuzco es magnético. El placer inmediato
que irradia el entorno es capaz de borrar tooodo el malestar que
genera andar a 3.500 metros sobre el nivel del mar. La histórica
ciudad que los incas fundaron en el siglo XV y los españoles
conquistaron 100 años después, impacta desde la fusión:
la musicalidad del quechua y el color festivo del legado textil
inca, que brilla en la vestimenta y los mantos, contrastan con el
dramatismo colonial de esas callecitas estrechas, de balcones barrocos
y portones macizos.
Gloria María Fajardo de Estefan recibe
en un monasterio de 1592, construido como palacio del inca Amaru
Qhalu, hoy devenido en lujoso hotel. Y uno supone que el mareo se
cura allí gracias a la vista de tejados y cúpulas
recortadas sobre los Andes, que entra por la ventana. Pero no. Es
simple efecto del oxígeno extra con que inyectan a las suites
del hotel. Gloria entra con frío. Viene de almorzar al sol
con su esposo Emilio y Emil, su hija de nueve años, que ha
estado ensayando pasitos de huaino mientras la prensa escuchaba
Unwrapped (Desenvuelto), el nuevo disco de su madre.
El disco parece un álbum familiar...
"Ey, qué bueno, porque sabes que justamente quise hacer
como un álbum de fotografías de unos cuantos años,
los últimos 30 por lo menos. Esa era mi idea de este disco,
algo muy íntimo, también desde la producción.
Por eso, aunque siempre Emilio y yo trabajamos con muchos productores,
esta vez lo hicimos sólo con uno, Sebastian Krys -argentino,
criado en Miami-, que me conoce bien. Queríamos que este
disco funcionara en inglés como Mi tierra lo hizo en español:
que me describiera como compositora, pero dando una más amplia
idea de las razones por las que entré a la música
y cuánto me gusta. La instrumentación andina se prestaba
para un clima así, la percusión se puede mantener
muy íntima, es cálida, no es bulliciosa".
¿Cómo fue la conexión con lo andino?
"Siempre me ha gustado mucho lo andino. Si escuchas el disco
Mi tierra, hay una canción, que se llama Tradición,
que usa cajón, como en el huahuancó cubano. Es que
los indios tainos vinieron de Sudamérica y aparentemente
llevaron de la cultura andina esos instrumentos. Aunque indudablemente
nos conocen más por las músicas bailables: conga,
bongó, timbales, cosas más arriba, tenemos esto también".
¿Por qué Desenvuelto (Unwrapped)?
"Pensamos en ponerle Wrapped (envuelto), como se llama
el primer corte y también porque era como un regalo envuelto.
Pero me puse a pensar, por como suena en español, que se
iba a confundir, van a pensar que estoy rapeando (risas). También
es un término que se usa cuando se termina algo y acá
es todo lo contrario: no se termina nada, esto recién empieza.
De ahí, Unwrapped. También por mí desenvuelta:
es un disco hecho en vivo, donde cada uno se muestra como es".
A los 46 años, Gloria se ve como una mujer plena, agradecida
con la vida, dichosa. Tiene una voz pesada, con ese canto cóncavo
que los cubanos le dan al español, es cálida sin ninguna
exageración y conserva rasgos de timidez. La familia y su
troupe de asistentes pasó una semana de julio en Machu Picchu
y alrededores filmando el video del tema Hoy, con letra del
peruano Gian Marco Zignago.
¿El video habla de la reencarnación?
"He tenido muchas pruebas diferentes en mi vida que me dicen
que hay mucho más allá. La canción de este
video es muy folclórica y habla de llevar un amor con uno
siempre. Ahí me vino la idea del guión: una antropóloga
que está atraída por el mundo inca (mi personaje)
y mientras hace el camino del Inca está teniendo unos déjà
vu de una vida anterior en que fue inca y perdió un amor
muy grande. Al final lo recobra en esta vida. Usé todas las
formas de transporte (a pie, camión, canoa) para atravesar
el tiempo y las culturas".
¿Heredaste estas creencias de tu abuela?
"Ella era, como toda viejita cubana, de ponerle agua a los
santos y todo eso, pero nunca me inculcó ninguna religión.
Pasa que yo de niña era muy psíquica, veía
cosas, sabía que alguien había muerto, encontraba
cosas con la mente. Entonces mi abuela, que era médium, me
decía que yo también lo era. Pero que no desarrollara
el don, porque iba a ser muy infeliz. A ella la agobiaba tanta información
entrándole".
| De
un imperio a otro |
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En Desenvuelto, su disco número
17 -contando los de Miami Sound Machine-, la representante
de los ritmos tropicales ha virado hacia los andinos. Y, por
primera vez, es autora de casi todas las letras. Para empezar,
no hay metales en esta placa sino maderas. La elección,
explica la cantante, tiene que ver con que estos ritmos, además
de sabor y sensualidad tienen instrumentos (quenas, kita,
sampoña, cajón) que suenan muy orgánicos:
"En vez de usar la madera y las flautas de bajo, como
lo hace la música boliviana y peruana, las usamos como
percusión. En Hoy, es donde más se escucha
folclóricamente intacta, pero están intercaladas
de diferentes formas en todo el disco. Son ritmos más
tranquilos, más espirituales".
Y si bien la columna vertebral del disco son los ritmos andinos,
también se cuelan algunos elementos de cumbia y vallenato
de la mano del colombiano Luis Angel Pastor, alias el Papa,
bajista de Carlos Vives. Participan, además, Manu Kitche
(baterista de Sting y Peter Gabriel) y el venezolano Archi
Peña en los cajones.
Hay dos duetos en el álbum: uno con Stevie Wonder,
que impregna su estilo en Into you. Y el otro, que
sorprenderá a muchos, con Chrissie Hynde (cantante
de The Pretenders) en el tema One name. Justamente,
la canción habla de las diferencias. Explica Gloria:
"Nos conocimos en un show benéfico y nos llevamos
superbién, nos reíamos mucho. Me contó
que uno de sus ídolos más grandes era Karen
Carpenter y yo pensaba 'pero esta superpunk...'. ¿Ves?
uno nunca sabe. Todo el mundo nos ve tan opuestas musicalmente,
sin embargo, las raíces y las cosas que nos tocan,
son muy similares. Escuchó la canción por teléfono,
grabó su parte en Londres y la mandó vía
Internet. Quedó perfecta".
El disco sale el 23 de septiembre y, para presentarlo en vivo,
los Estefan eligieron otro entorno imperialista, radicalmente
opuesto al del imperio Inca. Lo harán en octubre en
el Ceasars Palace de Las Vegas, maqueta artificial del imperio
romano.
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¿Mantienes la videncia?
"En mi vida he tenido una intuición muy grande; sí,
soy psíquica, necesito que las cosas me entren por la mente.
Pregunto mucho y cuestiono, pero cuando uno tiene la experiencia
nadie te tiene que explicar nada, es natural. Mi hija, de muy pequeña,
me decía: 'Cuando yo era grande en Cuba, te daba la leche
en la cocina, con mi amiga Cuca'. Pensaba que estaba viendo visiones,
que no controlaba la situación, y llamé a mi madre
para saber quién era Cuca: era la prima hermana de mi abuela,
siempre estaban juntas. Yo no desarrollé la videncia. Por
donde sí voy, igual que Emilio, es por la intuición,
deja ver con mucho más que con ojos y oídos".
¿Cómo fue hacer el guión, dirigir y actuar
a la vez?
"Ya lo había hecho en No me dejes de querer,
que ganó un Grammy. La verdad, me gusta más el detrás
de cámara. Aquí lo más difícil fue meterme
en el papel estando tan involucrada en los detalles y lo técnico,
el sol, el ángulo. Y luego, hacer la canción e interpretarla.
Eso es lo más difícil. Encima, había muchos
turistas: no queríamos cerrar el lugar porque había
gente que venía caminando cuatro días para llegar
allí, era injusto. Fue difícil. Dejamos un paso abierto
y los turistas nos sacaban fotos. No quería incomodar a nadie.
También pesaba la emoción de estar en ese lugar por
primera vez".
¿Sentiste la famosa vibra que todo el mundo dice que hay
allí?
"Pues te digo la verdad, lo he sentido en todo el Cuzco. Y
mientras filmaba en un lago, cerca de Chinchero, me dio un déjà
vu tan grande que hace años no me daba. Pero era tan
exacto que reconocía el lugar, dicen que eso pasa mucho aquí.
Y bueno, el granito de Machu Picchu tiene mucho cuarzo y eso retiene
energía. Además de los paisajes espectaculares, me
fascinó pensar en el trabajo de todas las generaciones que
crearon este lugar para celebrar a Dios y a todo aquello en que
creían, qué perseverancia, qué logística,
y 600 años atrás, es increíble. Si hoy es tan
difícil construir algo que dure 10 años...".
Suena raro de parte tuya: con 25 años de carrera y de
matrimonio. ¿Tienen una fórmula?
"Compromiso... porque no te creas tú que yo me pensaba
casar, y menos a los 21 años. Fue el 4 de julio del 76 cuando
empezó la cosa. No se me va a olvidar porque era el bicentenario.
Y me engañó: me dijo que era su cumpleaños,
que le diera un besito en el cachete y, obviamente, cuando se lo
di me dio vuelta la cara y ¡zas! me besó... Y así
empezamos a salir. Nunca pensamos en matrimonio hasta que me pidió
la mano. El 2 de septiembre del 78, al día siguiente de mi
cumpleaños, nos casamos".
Dos años después de eso, Emilio y Gloria estuvieron
en Perú con su banda Miami Sound Machine. Y, si bien tiene
un buen recuerdo del público, dice que la pasó espantoso:
"Nayib era bebé y lo dejamos con mi suegra. Al regreso
no quería estar conmigo. Así que, después,
siempre fuimos de gira con ella, fue una santa, dormíamos
todos juntos porque todavía no había dinero. Le debo
todo a esa mujer, ahora está malita la pobre". Muy familiera,
Gloria habla entonces de su suegro, que falleció en marzo,
a quien le dedicó el tema Fotografía, uno de
los cuatro que hay en español. Luego, orgullosa, dice que
Nayib hizo para este disco un video documental sobre la familia,
para el que usó viejas filmaciones caseras. De la familia
y los orígenes, la charla viaja a Cuba.
¿Sigues igual de militante anticastrista?
"Militante es un poco fuerte para mí. Me asumo anticastrista
porque soy una persona que cree en la libertad y siento la falta
que tiene el pueblo de Cuba. Me es muy curioso tener todavía
sentimientos tan fuertes, porque me crié en Estados Unidos,
pero donde quiera que voy no soy de ahí, a cada uno nos atrae
el lugar donde escogimos nacer. Y yo no conozco el mío, he
cantado a todos mis pueblos menos al mío y eso me molesta.
Pero más me molesta el sufrimiento de ellos porque yo vivo
muy bien. Obviamente, el hombre no puede durar mucho. Ojalá
que el cambio sea pacífico y provechoso para ellos".l
© Clarín
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