| Agenda solar (parte I)
Disfrutar del sol en estos días de vacaciones
requiere de astucia, moderación y protección. Para lograr un bronceado perfecto es imprescindible preparar primero la piel y segundo, seguir las recomendaciones de rigor. Carolina Quintero
A la hora de tomar sol, más que lentes, pañuelos y una artillería de productos solares hay que saber el daño que el astro rey provoca en la piel. Como un enemigo oculto, según refiere en sus estudios el dermatólogo Antonio Rondón Lugo, los rayos ultravioleta son tan poderosos que penetran las capas más profundas de la piel ocasionando un daño severo e irreversible. Alteran el colágeno y la elastina, y a largo plazo atacan el ADN celular, donde se encuentra toda la información genética de la célula. Aunque la piel tiene sus propios sistemas de reparación, las exposiciones repetidas, sin una protección adecuada, acaban con esa capacidad reparadora. Tras ese lindo color caramelo se ocultan manchas pigmentarias, piel deshidratada, arrugas prematuras, flacidez y, en casos extremos, cáncer, siendo el melanoma, el más agresivo de su tipo.
Pero no se asuste ni se obsesione, al sol hay que tomarle cariño, para sacarle el mejor de los provechos. La piel precisa de atenciones especiales antes, durante y después de cada jornada solar. Así como quien lleva un diario, haga su agenda para, paso a paso, cumplir con un ritual playero que le ayude a regresar a casa con una piel sana y un envidiable bronceado. Preparando maletas
Como si fuera un escudo, la ropa oculta muchas partes del cuerpo que, sin querer, están al descuido. Piel áspera, con impurezas, puntos negros en la espalda son algunos de los problemas que harán deslucir hasta el traje de baño más espectacular.
Según refiere Mary Núñez, presidenta de Day Phytos Spa, toda persona que vaya a tomar sol debe antes someterse a un tratamiento corporal, que exfolie e hidrate la piel en profundidad. El propósito es mejorar su aspecto y prepararla para que no sufra por la radiación ultravioleta, así como por el efecto dañino que producen el cloro, el salitre, el viento y las sustancias químicas de los productos solares. Además, ayuda a obtener un bronceado parejo y a prolongarlo. “Nosotros lo llamamos body polish o pulido corporal, y es la combinación de principios exfoliantes, nutrientes y agentes hidratantes que eliminan células muertas, impurezas y emparejan el tono de la piel. De esta manera, mejora la textura, la elasticidad y la tonicidad. A su vez, facilita el proceso de regeneración celular, ya que estimula la producción de colágeno y elastina”.
Este tratamiento, acota la experta, exfolia el cuerpo en dos fases: una primera, donde frotan el cuerpo con un champú de avena, ingrediente natural que limpia e hidrata, y luego la exfoliación como tal. Utilizan un producto que contiene gránulos o microesferas exfoliantes, el cual dejan sobre la piel unos cinco minutos, para suavizar la capa córnea y así poder retirar con facilidad las células muertas. Tras la aplicación de una máscara corporal de frutas —que refresca—, se cepilla suavemente el cuerpo. Al momento se aprecia cómo varía y mejora el tono de la piel. Luego se sigue con la hidratación. Señala Núñez que, a gusto de la persona, esta se hace con miel, que aporta dosis extra de suavidad, o con un preparado de colágeno, elastina y vitamina E, que aporta firmeza, atenúa las arrugas y es antioxidante. La especialista asegura que con este tratamiento la persona, efectivamente, se va a broncear, pero con la garantía de que no se va a deshidratar. Recomienda hacerlo dos o tres días antes de ir a la playa, ya que la acción exfoliante de los productos y los materiales empleados vuelven sensible la piel.
De igual manera, los pies, que han estado bajo el claustro de los zapatos o al descubierto con sandalias, y las manos, requieren pedicura y manicura completa en un salón de belleza. Sin embargo, resulta provechoso que días antes y después del baño diario, se froten los pies con una piedra pómez y se exfolien una o dos veces a la semana para mantenerlos suaves y libres de callosidades. También es muy ventajoso aplicar, generosamente, una crema hidratante y cubrir con guantes de algodón (en su defecto sirven unas medias). Resultado: piel suave y elástica. En cuanto a las uñas, hay que mantenerlas bien limadas y con la cutícula suave. En vez de retirarla por completo, se debe empujar con un palito de naranja e hidratar las manos constantemente. Pueden decorarse con cristales o diseños novedosos o usar tonos pastel. Sin embargo, la manicura francesa, con el borde en blanco, rosa o fucsia es el look del momento para la playa. Otra opción es usar el tono transparente, ideal para manos bronceadas.
Definitivamente, una piel hidratada responderá mejor al bronceado. De allí la importancia de beber los ocho vasos de agua diarios. Igualmente se deben aplicar a diario cremas corporales; si es después del baño, mucho mejor; pues se absorben los activos hidratantes, nutritivos y reafirmantes que cuidan y protegen la piel ante la agresión del ambiente. Para sacarle ventaja a largas exposiciones tendidas bajo el sol, lo que además impide hacer otras cosas, los autobronceadores constituyen la alternativa más segura al bronceado. Estos vienen en forma de toallitas, spray o lociones, con protección solar, agentes hidratantes, reafirmantes o con activos antiedad. Asimismo se puede variar —con antelación— la alimentación. Ingerir zanahoria y tomate, que proporcionan vitamina A, facilita la producción de melanina. Aquellos con vitaminas E y B12, como el pescado y las legumbres, evitan la deshidratación y la descamación de la piel, y ayudan a fijar y a prolongar el bronceado. l Coordenadas: Day Phytos Spa. Teléfonos: 267.3445/0412-362.7222
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