
Recientemente, la revista Glamour celebró su aniversario número 70 recordando los peinados que revolucionaron el gusto popular. Estampas aprovechó la ocasión para evocar los diez looks que estrellas venezolanas hicieron saltar de los escenarios a los salones de belleza . Por Efraín Castillo
1 El "salvaje" estilo de Susana
Con su pelo ondulado, conquistó al jurado del Miss Venezuela 1955, en una época cuando el look de las señoritas era tan rígido como los convencionalismos sociales. La flemática Londres también se rindió ante esta morenaza y la coronó como la primera Miss Mundo venezolana. Pero para Susana no fue fácil defender su estilo. La libertad de su cabellera azabache le ganó disgustos hasta a famosos estilistas del momento.
"Había un peluquero en París de nombre Alexandré -relata ella en el libro Los hijos del petróleo, de Roberto Fasciani- que peinaba a la princesa de Mónaco. La hija del embajador de Venezuela en Francia me llevó con él. Me hizo un moño y yo me veía rara. Me lo solté inmediatamente y él, enfurecido, dijo: 'A esta salvaje no la traiga nunca más por aquí'". 54 años después, el estilo "indómito" de Susana Duijm sigue vigente en miles de melenas que se baten libertarias, con fuerza y donaire.
2 Los moños de "la Primerísima"
Con su participación en El show de Renny Ottolina, durante la década de los sesenta, Mirla Castellanos popularizó este armado y laborioso peinado. "Yo tenía un estilista francés llamado Didier que me montaba la última moda de Europa y Estados Unidos. Y en esa época, los moños eran la sensación", dice recordando lo complicado que resultaba tener este look. "En ese tiempo me ponían unos rollos y me metían en unas máquinas de calor para secarme el pelo, me lo batían hasta que agarrara volumen y hacían el moño, con miles de ganchitos, pinzas, ligas y laca". Tal fue el efecto de los moños de Mirla que, en las peluquerías, las mujeres solicitaban los peinados por su nombre. "Renny Ottolina siempre los elogiaba, porque le gustaba que sus artistas se presentaran con brillo y disfrutaba que me mostrara con grandes vestidos y esos peinados de lujo".
3 Las pelucas de Marina
En Estados Unidos se hicieron famosas en los sesenta, pero en Venezuela se popularizaron en 1971 luego de que Marina Baura las usara para encarnar a dos gemelas diametralmente opuestas en la telenovela La Usurpadora (RCTV). Gracias a la actriz, los postizos se convirtieran en símbolo camaleónico para las mujeres, quienes podían lucir rubias, morenas, pelirrojas, de pelo corto o largo, sin recurrir a sesiones de peluquería o a tintes invasivos. Todo con tan sólo un "quita y pon", como decía el eslogan de Cuchita, la marca de postizos de moda en la época y de la que Baura se hizo vocera. El accesorio ya no es el preferido, más allá de su uso en medios teatrales. Sin embargo, sigue vivo en extensiones y colas de caballo, muy solicitadas por las féminas cuando de hacerse un "refrescamiento" visual se trata.

4 La pollina de Lila
En tiempos de Cleopatra estaba reservado a la realeza egipcia, pero en Venezuela hasta podría decirse que este look define la zulianidad femenina, gracias a Lila Morillo. Se trata de la pollina, liso flequillo que cubre la frente y que, para la intérprete, es su sello personal. "Mucha gente sigue mi estilo y yo no me hallo sin ella. A mí que me entierren con mi pollina". Lila recuerda que lo que luce es la herencia de sus antepasados indígenas. "Estoy segura de que mis hermanas guajiras están orgullosas de que yo lleve ese estilo bravío".

5 Irene Sáez y su"Barbie look"
Desde que la vio, Osmel Sousa la consideró un diamante y le creó un look de triunfadora. Los resultados son historia. No sólo se convirtió en Miss Venezuela 1981 sino en la segunda Miss Universo del país. A partir de entonces, su peinado oxigenado de volumen escalonado se hizo referencia para las damas que querían verse hermosas, mientras ella se convirtió en la "Barbie venezolana".
Hay quienes dicen que cambiar su look con aquel moño a lo Eva Perón que le recomendaron cuando fue candidata presidencial, le restó votos, pues la apartó de la imagen que había sembrado entre sus seguidores. Hoy Irene Sáez vive en la intimidad de su faceta como madre y esposa, pero será muy difícil olvidar esa cabellera abundante que hasta en una muñeca quedó inmortalizada.
6 Permanente a lo
"generación Halley"
En 1986 la "reina del rock" era la primera mujer en llenar el Poliedro de Caracas, gracias al furor de los jóvenes de la "Generación Halley", mote ganado a propósito del cometa que se vio en la Tierra ese año. Su peinado se volvió la sensación y muchas adolescentes sometieron sus cabellos a químicos, para lograr la llamada "permanente" que hacía lucir rulos perennes. "Melissa era nuestra Madonna -dice la actriz Ana María Simon. Como mi mamá no tenía dinero para la peluquería, me sentó frente a la mata de mango de mi casa en Maracaibo y me echó los químicos. Yo quería salir cantando 'No soy una señora', pero terminé con el pelo quemado (risas)". Hoy Ana María espera que ese look sea como el Halley. "Para que no vuelva en mucho tiempo".
7 El "Niña Bonita" de Ruddy
En 1988 Ruddy Rodríguez protagonizó el famoso culebrón que internacionalizó su carrera. Niña Bonita era su nombre y así terminó llamándose en la calle el corte liso, asimétrico y a la altura de la nuca que lució su personaje. El look no era más que una recreación del que usó Coco Chanel, pero en el país cambió su identidad para siempre. "Muchas mujeres sacrificaron su melena -dijo Ruddy a Estampas en 2006- para tener el mismo look de la protagonista".
"Fue un boom -apunta Franklin Salomón, estilista con más de 20 años de carrera- porque las venezolanas no acostumbraban llevar el pelo corto. Gracias a una heroína de TV, por primera vez en mucho tiempo, la mujer podía lucir un peinado cómodo. Todavía hoy me lo piden mucho. Y no lo buscan como el 'peinado Chanel'. Siempre me dicen: 'quiero que me hagas el Niña Bonita'".
8 Los bucles "Yubirí"
de Gaby Espino
A principios de 2001, Gaby Espino protagonizó Guerra de mujeres, telenovela en la que interpretó a Yubirí, una joven de origen humilde que, con más garra que sufrimiento, echaba adelante su vida. El personaje se volvió un éxito con frases como "pirilín, pirilín" (especie de "chao contigo") así como con su peinado "al descuido", de rizos naturales y cintillo de tela.
A la TV había llegado de nuevo un estilo extraído de la calle, y en urbanizaciones y barriadas eran varias las Yubirís que se veían reflejadas en pantalla. Ocho años después de aquello, la vigencia es la misma. Y así lo confirman cientos de mujeres cada vez que le dan forma al pelo con sus manos antes de salir corriendo a tomar el autobús para irse a estudiar o trabajar.

9 El "liso extremo"de Norkys
Cuando desfiló airosa en el Miss Venezuela 1999, Norkys Batista se robó miradas no sólo por su figura sino por su largo y liso cabello negro, toda una osadía frente a los voluminosos peinados que caracterizaban el certamen.
Pero fue con su rol en la telenovela Estrambótica Anastacia (RCTV-2004) como Batista se hizo heroína de masas y su "lacio extremo" se volvió la gran aspiración, en un país en el que, por genética, muchas lidian con sus rulos rebeldes.
Gracias a ella, se hicieron muy solicitados métodos como el "alisado japonés" o el "planchado con calor". No en vano Norkys es imagen de líneas de champú.
10 El emancipado "Bob"
de Veruzhka Ramírez
Con su cabellera voluminosa, en 1998 casi alcanza la corona de Miss Universo. Diez años después, Veruzhka Ramírez volvió a lograr que hablaran de ella, no sólo por su desnudo en una revista, sino por su pelo cortísimo al estilo "Bob" que en los años veinte se impuso en Francia como muestra de emancipación. "Quería romper con la imagen de miss", le dijo a Estampas en noviembre.
Mal no le fue a Veruzhka, pues mientras sigue modelando en Europa, en salones de belleza son muchas las mujeres que llegan con las fotos de la ex miss pidiendo un peinado similar, desafiando el prejuicio de quienes insisten en que llevar el pelo corto es cuestión de hombres.
fotos: archivo / cortesÍa
| LOS QUE PUBLICÓ Glamour |
Fundada en 1939, la revista estadounidense Glamour es una de las publicaciones femeninas más influyentes del mundo. En siete décadas, son muchas las estrellas y tendencias que sus páginas han retratado. He aquí algunos looks que la revista propone como los más impactantes de los últimos 70 años.

Elizabeth Taylor. Su cabello corto y voluminoso fue toda una sensación en los años cincuenta.

Audrey Hepburn. Su moño "estilo pony" con pollina fue imitado por las mujeres de los años sesenta.

Twiggy. La primera súper modelo de la historia revolucionó la moda con su delgada figura y su masculino corte de cabello.

Diana Ross. La suprema reina de los setenta convirtió el llamado "afro" de los negros estadounidenses en look universal.

Farraw Fawcett. Tras su aparición en Los ángeles de Charlie, su corte se volvió el más imitado de los setenta y ochenta.

Jennifer Aniston. Gracias a su Rachel de la serie Friends, los reflejos se hicieron cool para las jóvenes de los noventa.

Rihanna. Más allá de su violenta relación de pareja, Glamour la define como "el icono estilístico del momento", pues "toma riesgos". |
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- Stefanía Fernández " No me siento presionada para ganar"
- El mundo de los impares
- Noche de martinis
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