|
Esta
es la niña
Marjorie
La cara bonita que se esconde
tras la cabina del programa de televisión Aló Ciudadano,
es comunicadora social, tiene 25 años y es la consentida
de los televidentes. Hela aquí en toda su frescura.
Idalia De León. Foto: Guillermo Felizola
Antes de lanzar cualquier cuestionamiento
sobre la situación del país, los televidentes que
llaman por teléfono al programa Aló Ciudadano,
que se transmite diariamente y de manera simultánea por Globovisión
y por el circuito radial CNB, no dejan de emitir un gentil saludo
a la Niña Marjorie, la chica que, detrás de una cabina,
atiende las llamadas telefónicas del público y se
encarga de la sección de Internacionales en un breve segmento
denominado La bolita del mundo. Ella está más
que acostumbrada a los saludos que, casi invariablemente, pueden
pasar de ser amables cumplidos por la labor que realiza dentro del
espacio, a piropos que celebran su impecable y sonriente semblante.
De hablar rápido (rapidísimo),
de padres españoles -papá asturiano y mamá
canaria- Marjorie Martínez es una caraqueña que egresó
hace dos años de la Escuela de Comunicación Social
de la Universidad Católica Andrés Bello. Desde hace
un año, su vida comenzó a cambiar cuando todo el mundo
empezó a verla en el programa de televisión Aló
Ciudadano, acompañando al periodista Carlos Acosta (hoy
lo sustituye José Francisco Rivera) y al conductor del espacio,
Leopoldo Castillo. Este, comunicador veterano y, como se dice, corrido
en siete plazas, juega con ella, con la Niña Marjorie, a
quien le tiende celadas, le lanza preguntas, y ella, casi siempre,
responde con una sonrisa que desbarata al inquisidor, a los invitados
y a los televidentes. Así, empezó a meterse a todo
el mundo en el bolsillo, y de allí la popularidad que hoy
goza esta muchacha de "cara lavada y cabello recogido".
¿Cómo es tu relación
con Leopoldo Castillo?
"Yo lo adoro, lo admiro como si fuera un papá. El siempre
está pendiente de mí, yo le consulto todo. Cuando
empecé con la sección Deportes en el programa,
él agarraba el periódico y me decía: 'Esto
es noticia, esto no'. Ahora, que estoy en la fuente de Internacionales,
con la sección La bolita del mundo, siempre le pregunto
si no entiendo algo del conflicto de Irak, por ejemplo. El señor
Leopoldo es muy culto. La gente lo ve gritando en el programa y
no sabe que es muy mediador, conciliador, que no le gustan las peleas,
que habla bajo, que permite que se le hagan sugerencias, que escucha.
Eso sí, cuando está al aire, las cosas son como tienen
que ser, lo cual se entiende. Lo que pasa es que, de alguna manera,
él es un personaje, es El ciudadano y tiene que levantar
los ánimos. Esto es lo que ha hecho que todo el mundo se
enganche".
¿Cómo te sientes
con el hecho de que te digan la Niña Marjorie?
"Me encanta, hasta mi papá empezó a decirme de
esa manera. Todo fue un invento del señor Leopoldo, él
siempre me dijo así porque yo era la más pequeña
del grupo. El que ahora todo el mundo me llame Niña Marjorie
es muy lindo porque refleja que la gente me tiene cariño.
Las mujeres no me rechazan, más bien siempre me mandan saludos.
Una televidente llamó y dijo que yo era una mujer bonita,
pero que no era agresiva, que no representaba una amenaza. Hay niñitas
que me dicen que quieren ser como yo".
¿Sientes que estás
viviendo tus 15 minutos de fama?
"Hay gente que me dice eso, que tengo que aprovechar. Pero
lo que pasa es que yo no estoy haciendo esto porque dije: 'Quiero
ser famosa'. Yo llegué allí porque me dieron la oportunidad,
y si he podido seguir es porque he dado la talla, porque lo disfruto,
porque estoy aprendiendo. Yo no estoy pendiente de si mi trabajo
me hace famosa o no, si me va a hacer rica o no. Esto es algo que
yo no busqué. Por otro lado, yo soy una persona que siempre
anda en jeans, sin maquillaje, con una cola de caballo, pero la
gente que te ve en la calle como que no entiende que seas así,
y también espera que le des respuestas mágicas. Empiezan
a preguntarme por Chávez, y resulta que yo no quiero saber
nada de eso. Claro que estas reacciones no tienen nada que ver con
el cariño que me tienen. Esa parte es linda".
¿Qué es lo que
más le gusta a la gente de ti?
"Creo que mi naturalidad. Que no soy plástica. En la
calle la gente me dice que me veo más bonita en persona que
en televisión, y eso me hace sentir bien".
¿Qué opina tu
familia de tu trabajo ?
"Mi familia está fascinada. Sin embargo, en estos días
tuve una discusión con mi mamá porque empezó
a cuestionarme mucho, que si me reí, que si me maquillé
de tal manera, entonces le dije que yo no era perfecta, y ella contestó
que yo era su hija y que por eso quería que saliera impecable
en la televisión. Ella me critica las muletillas, y es que
yo digo mucho 'lo cierto es que' o 'de tal manera'. El caso es que
me las cuenta, y yo le digo que se ponga a escuchar otros programas
para que se dé cuenta de la cantidad de muletillas que utilizan
los demás. Pero más allá de eso, me apoya.
Mi papá no se mete, a él le fascina lo que hago".
¿Qué es lo que
más te gusta del periodismo?
"Me haces la pregunta en un momento cumbre. Yo acabo de renunciar
a CNB porque voy a empezar una maestría en Gerencia
Empresarial; pero también estoy en un período en el
que de pronto quiero hacer algo y después me arrepiento.
Y no lo digo por Aló Ciudadano, porque si por mí
fuera yo me quedara allí todo el tiempo que sea, porque me
siento a gusto; pero que yo te diga que en dos años me veo
narrando noticias o algo así, no, no lo podría decir.
A mí a veces me gusta escribir. Yo antes lo hacía
para la revista virtual equilibrio.net, y ahora que dejé
la emisora me gustaría escribir otra vez para ese medio.
Pero en ocasiones la situación del país me afecta,
y digo: 'Con esto no voy a llegar a ninguna parte'. Por otro lado,
hay gente que me dice que tengo mucho futuro, y a veces yo no lo
siento así. Creo que me falta mucho por aprender. En realidad,
lo que realmente me gusta es el trabajo detrás de las cámaras.
Me parece interesantísimo ser productor. Me fascina la radio,
eso de que puedas hablar y que la gente no sepa cómo eres.
Que te respeten por lo que dices".
¿Qué significa
formarse como periodista en momentos de radicalización política?
"Es muy difícil, y creo que es un cuestionamiento general
que se le hace a los medios. Ese cuento de la objetividad, de la
verdad, eso no existe y nunca va a existir. Eso es como una bola
de cristal, que dependiendo de donde estés la verás
de un color o de otro. Siempre vas a ver las cosas dependiendo de
tus valores, tu educación, tus creencias. Yo, simplemente,
pienso que existen cosas que no se pueden cambiar, y creo que, uno,
como periodista, sólo puede mostrar el hecho, aunque es inevitable
que uno trate de orientar. La cámara muestra el hecho, ella
habla, pero pienso que uno tiene un criterio y en ese sentido se
puede orientar. Lo que no puedes hacer es obligar a que la gente
piense como tú. En todo caso, cada quien que escuche lo que
quiere escuchar y lea lo que quiera leer. A mí nadie me va
a decir cómo ejercer mi carrera. Yo sí considero que
los medios, más que los periodistas, se están yendo
a un extremo, pero como respuesta a una agresión muy fuerte.
Si a mí me toca ser periodista en otro gobierno, también
voy a ser crítica". l
| Salto a la popularidad |
|
Hace dos años, una vez terminada su tesis de grado,
ingresó en la emisora radial CNB para trabajar
en el espacio Magazine, que era el nombre que tenía
Aló Ciudadano anteriormente. Allí se
encargó de canalizar las llamadas de los oyentes, de
la sección de Deportes de este programa y para los
noticieros. "De deportes, yo sabía lo mismo que
un fanático: quien ganó, quien perdió,
pero más nada. Así que tuve que empezar a aprender,
a meterme en las páginas de deportes, a llamar a gente
que supiera del tema. Yo trabajaba directamente con Carlos
Acosta quien era el jefe de prensa", refiere.
Más adelante le dieron la responsabilidad de ocuparse
de la preproducción del programa y de
la coordinación del estudio. En una oportunidad, el
presidente de Globovisión, Alberto Federico
Ravel fue invitado a Magazine y le encantó el
formato. Allí se ideó la manera de llevarlo
a la pantalla y surgió Aló Ciudadano.
"El programa -explica- nació un poco como respuesta
a Aló Presidente, el espacio de los domingos
que se transmite por el VTV. A partir de ese momento empiezo
a jugar un poco el rol de preproductora, hasta que el espacio
comenzó a transmitirse todos los días, decisión
que se tomó una vez que concluye el paro que se inició
en diciembre de 2002. Yo seguí en la mañana
como productora de Magazine, y como coordinadora de
prensa del noticiero matutino". Más adelante,
ella misma le sugirió a Leopoldo Castillo la posibilidad
de colaborar, ad honorem, con Aló Ciudadano.
La propuesta fue aceptada por un tiempo hasta que un día
le dijeron que se encargara de las llamadas del espacio. "Llegó
un momento en que era la productora del programa Magazine,
coordinaba prensa, producía un espacio que tiene al
mediodía el señor Acosta, y en la tarde estaba
en Aló Ciudadano. Mucha gente no sabe esto y cree que
yo nada más atendía llamadas en Aló
Ciudadano".
|
| Más allá
de la pantalla |
|
Un
hobby
"Me gustaba leer mucho. Había una colección
de libros que tenía mi mamá, y mi hobby, como
a los doce o trece años, era leerlos. Se llamaban
Puck. A mí me gusta mucho inventar historias, y
creo que mi hobby realmente es inventarlas".
Un cantante
"No soy fanática de nadie, pero me fascina Alejandro
Sanz. Hay un grupo que siempre
me gustará y es Guns N' Roses. Hace unos años
empecé a escuchar a Los Beatles y a Elvis Presley y
me encantan. En realidad, me gusta de todo, el merengue, Eminem,
en fin".
Un truco de belleza
"Ninguno. Sólo me preocupo por cuidar mi pelo,
de cortármelo cada cierto tiempo.
Por otro lado, tengo la piel muy delicada y procuro no usar
productos con alcohol o aceite.
No me gusta que cualquiera me maquille".
Una virtud
"Creo que aunque tengo los pies puestos sobre la tierra,
no he dejado de ser soñadora e idealista".
¿Cocinas?
"No mucho, pero sí me gusta hacer postres, galletas".
Un defecto
"Soy muy terca. Si no la gano la empato. Soy demasiado
autosuficiente, rápida, y en mis relaciones me ha costado
mucho el hecho de que no me pongo a esperar a que los demás
hagan".
Un plato preferido
"¡Todo lo que engorda! Me fascinan las papitas
fritas".
¿Qué no falta en tu
nevera?
"Queso y leche descremada".
Un programa de televisión
favorito
"Antes veía E.R., pero decidí no
verla más porque me hacía sufrir.
Me gusta The West Wind y CSI".
¿Qué cualidad o don
te gustaría tener?
"La constancia. Tengo fuerza de voluntad, pero no soy
constante. Me gustaría tener algún día,
por lo menos, la mitad del conocimiento que tiene el señor
Leopoldo (Castillo)".
¿Qué personaje admiras?
"A mi mamá. Merece todo mi respeto. Yo creo mucho
en el poder de la mujer,
en su capacidad".
|
Ver también en Encuentros:
- La ruta del brunch
- ¡Lo hicieron
de nuevo!
|