- Phillip: El favorito
al Oscar.

- El monitor: Lo más animado en TV.
-
Cumaná y sus noches de antaño.

 CRONICA
- ¿A qué sabe tu ciudad?
- De Colombia para el mundo
- Adrenalina cuesta abajo
- ESPN El deporte por (alta) definición
MODA

- Ushuva. Accesorios con nombre propio

SALUD
- Las píldoras
de la felicidad pueden ocultar emociones naturales
BELLEZA
- Lindas al día
DECORACION
- Consejos para mantener la casa en buen estado
FAMILIA
- Estimular desde
el amor
COCINA
- La cocina rusa
MASCOTAS
- La cocina rusa
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
E-viajes
 
Inculcando responsabilidad
 

“Cada mañana en Africa una gacela se despierta: ella sabe que debe correr mucho más que el león si quiere sobrevivir en su territorio. Cada mañana se despierta un león: él sabe que debe ser más rápido para poder atrapar la gacela o se morirá de hambre”.
Si queremos que nuestros hijos sobrevivan, sin importar que sean león o gacela, tenemos que inculcarles desde pequeños que deben ser los mejores en su territorio.
Cuando era pequeña teníamos unos amigos de los cuales nos burlábamos debido a que sus padres les encomendaban tareas domésticas como regar el jardín, pintar la cerca, hacer mandados, arreglar su cama, recoger la mesa o ponerla…, mientras los demás jugaban y conversaban libres de cualquier responsabilidad.
Recuerdo que una de las mamás de nuestros amigos decía con cierta lástima que tantas responsabilidades y falta de tiempo libre les haría daño a esos niños.
Pero, para mi sorpresa, al reencontrarme con ellos, después de muchos años de no vernos , todos ellos (que eran cuatro hermanos) lucían mucho mejor que la mayoría de sus compañeros de infancia. Todos se veían contentos, los mayores tenían muy buenos trabajos, los menores estaban estudiando a punto de graduarse y se veían contentos con su vida. Hablé con algunos de ellos y me parecieron muy maduros y entusiastas, no se lamentaron de la situación o de la falta de oportunidades como lo hace la mayoría de la gente. Me parecieron estables y felices.
Se ha comprobado que los niños a los que se les asignan responsabilidades desde pequeños (de acuerdo con su edad y capacidad) y que además participan en las actividades del hogar cuando llegan a la etapa adulta, independientemente de su nivel de inteligencia o posición económica familiar, están más preparados para asumir la vida, cumplir con sus responsabilidades y disfrutar de una existencia más feliz, productiva y estable emocionalmente. Los pequeños que trabajan en su hogar o en su comunidad adquieren más capacidad, destreza y confianza en sí mismos, además de albergar un sentimiento especial al sentirse necesarios y útiles a su familia y a la sociedad. Ellos perciben que están contribuyendo y que son importantes para el grupo, lo que los hace aumentar su capacidad para afrontar y resolver con optimismo y confianza los problemas o situaciones que se presenten en su vida. Cuando hacemos todo por nuestros hijos evitando que asuman algunas responsabilidades, ya sea porque nos parece que están muy pequeños, o porque creemos que no sabrán como hacerlo, o simplemente pensamos que ellos no necesitan hacer trabajo alguno porque estamos aquí y tenemos los recursos para suavizarles la vida, el sentimiento de sobreprotección que acompaña nuestra actitud y comportamiento los convertirá en personas dependientes, en algunos casos incapaces, indolentes o inmunes a la satisfacción del logro o del trabajo bien hecho. Por eso es tan importante no maltratarlos ni hacer demasiado por ellos.

Herramientas
El mejor momento es ahora. Cualquier niño puede ayudar a su mamá, casi desde que aprende a caminar. Los niños pueden traer y llevar cosas, recoger sus juguetes y ropa, o retirar los platos de la mesa, sin llegar a exigirles demasiado, pues no debemos presionarlos con tareas más grandes de las que puedan realizar. Una responsabilidad debe ser un desafío posible para que al lograrlo produzca en el niño un sentimiento de realización y satisfacción.

Enseña con el ejemplo. El mejor método para enseñarle a realizar una tarea es la repetición. Muéstrale con un ejemplo como se hace, háganlo juntos, y luego permítele que lo haga solo. Siempre debes estar pendiente para apoyarlo, pero trata de no intervenir o criticarlo. Vence la tentación de rehacer las cosas que él ha hecho, aunque no estén perfectas, porque esto afectaría su seguridad y la confianza en su capacidad.

No los agobies. Inculcarles el amor por el trabajo es importante, pero agobiarlos con un exceso de deber puede hacerles mucho daño. Cuida que exista siempre un equilibrio entre el tiempo de cumplir con las responsabilidades y el tiempo de ocio, para el juego y el disfrute.

No les pagues con dinero. La mejor manera de pagar a un niño cualquier tarea bien realizada es el reconocimiento: una sonrisa, un abrazo o unas gracias son suficientes. Comentarle a alguien en voz alta (para que él oiga) lo orgullosa que estás de él puede ser una gran recompensa. Los niños no deben recibir dinero por hacer sus tareas cotidianas o por cumplir con sus responsabilidades, pues al niño que se le paga por bañar a su perro podrá exigir que le paguen también por recoger sus juguetes.

El propósito de que los niños tengan ciertas responsabilidades no es simplemente lograr que nos ayuden en casa sino inculcarles amor al trabajo, responsabilidad, independencia, dignidad, confianza y actitud de triunfadores, valores que le servirán para desarrollarse positivamente en cualquier actividad en el futuro.

Preguntas y respuestas

HOLA, MAYTTE: Estoy muy preocupada y no sé a quién acudir; espero que de alguna forma me puedas orientar. Mi hermano menor se divorció hace tres meses, después de ocho años de casado. Hasta ahora ha pasado suficiente tiempo y no ha podido reconstruir su vida, siempre se ve ausente y desinteresado, mal vestido, sin afeitar y lo único que hace es trabajar. Cuando intentamos tocarle el tema se molesta. En verdad no lo entiendo. C. A
La ruptura de una relación de pareja es una de las pérdidas más difíciles de superar, especialmente si la decisión fue tomada por la otra persona. Nos sentimos abandonados, traicionados e incapaces de continuar con nuestra vida y, a pesar de que tengamos a nuestro lado personas que insisten en que debemos salir de ahí y pasar la página, necesitamos tomarnos el tiempo suficiente para aceptar lo que nos sucedió, vivir el duelo y sentirnos listos para superarlo.
En una separación los hombres experimentan un gran vacío existencial, más grande que el de la mayoría de las mujeres y además tienen el doble de posibilidad de caer en una depresión. La razón es porque las mujeres establecen vínculos emocionales fuera de la relación: tienen amigas, familia, compañeras de trabajo en las que se apoyan en caso de una pérdida o una separación. Mientras que los hombres evitan el contacto personal con los amigos o la familia, y esta situación les impide desahogarse y reordenar su vida más rápidamente. Pero no te preocupes que poco a poco, con tu apoyo y la compañía de las otras personas que lo quieren, saldrá de ese estado y recuperará el balance de su vida. A veces el trabajo nos sirve para evadirnos de una realidad difícil y dolorosa. Verás cómo en su momento volverá a ser el de antes. ¡Dale tiempo!



MAYTTE: Tengo un esposo que en verdad es un hombre normal, dentro de lo que conozco. No me puedo quejar, pues es bueno conmigo y con los niños, pero poco a poco he comenzado a sentirme fastidiada de él, me molesta todo lo que hace y le tengo un gran resentimiento; cada vez que me habla siento ira y no sé por qué. ¿Será que soy una persona desagradecida? Y.S.
En la relación de pareja el resentimiento se origina por las diferentes situaciones que nos afectan: tu pareja te ofende o no te respeta, trata de imponerse, usa agresiones verbales o físicas como parte de su comportamiento cotidiano, no te ayuda en casa, es poco detallista, te ignora, o es poco considerado… ¡Tanto va la gota al cántaro hasta que lo rompe! Si todavía se aman y es un hombre bueno vale la pena hacer cuanto sea necesario para rescatar el amor en la relación. Además la víctima más grande de todos esos sentimientos que guardas en el corazón eres tú misma.
Lo primero que tienes que hacer es sanar el resentimiento, pues éste no te permite reconocer todo lo bueno que tu pareja haga, por el contrario, alimenta tu mal humor, la ira y trastorna tu manera de ser. Perdónalo, lo cual no significa ignorar lo que está pasando sino llenar tu corazón de amor para hablar con él honestamente de los problemas que tienen. Lleguen a acuerdos juntos para buscar soluciones, asumiendo el compromiso de cambiar y mejorar la actitud y el comportamiento equivocado.


MAYTTE: Mi hijo, de 11 años, no es muy activo durante el día, pero en la noche he notado que se mueve mucho y murmura cosas. ¿Será sonámbulo?, ¿crees que debo preocuparme por esta situación? M T.
Es posible que tu hijo esté atravesando por una situación de cambio, desconocida o difícil que lo inquiete emocional y mentalmente. Al no poder o no tener la posibilidad de expresarlo (o compartirlo con alguien) libera gran parte de esta energía a través del sueño.
En la noche cuando dormimos, en la tranquilidad y el silencio de nuestro cuarto, la mente se convierte en una gran fábrica en actividad, pues reconstruye y analiza todas las experiencias, situaciones y emociones que sentimos o experimentamos durante el día. El cerebro evalúa, revisa, clasifica y organiza toda la información que recibimos, saca toda la basura inútil y ordena y almacena toda la información importante, transformando todas estas experiencias en energía revitalizadora para que amanezcamos renovados y listos para una nueva oportunidad. Durante el sueño el cerebro se recarga, pues el cuerpo está en reposo y dispone de toda la energía para hacerlo. Así al levantarnos, después de unas horas de sueño reparador, podremos tener cada mañana una mente fresca y renovada. No te preocupes, habla con él, interésate en sus asuntos, pregúntale si tiene algún problema o si puedes apoyarlo de alguna manera. Evita manipularlo o presionarlo para que hable, deja que se tome su tiempo. También puedes sugerirle que practique algún tipo de actividad física o deportiva, eso seguramente lo ayudará a liberar la tensión y el exceso de energía.

maytte@maytte.com

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso