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Las contracciones musculares
Stacey Colino
Soluciones rápidas para puntadas
de costado, dolores menstruales y otras dolencias.
Si no se ha visto afectada por
dolores menstruales, puntadas de costado o algún otro tipo
de dolencia muscular durante el último mes, puede considerarse
afortunada. "Las pacientes me preguntan todo el tiempo cómo
prevenir o tratar las contracciones musculares", dice la doctora
Lisa Callahan. Aunque estos dolores son todos resultado de espasmos
musculares involuntarios, las causas y las curas varían.
La próxima vez que una contracción muscular o un calambre
amenace con dejarla fuera de combate, consulte esta guía
para que encuentre el remedio adecuado.
Puntadas de costado. Usualmente atacan
durante actividades de alta intensidad tales como correr. Algunos
expertos creen que son ocasionadas por una respiración acelerada,
lo cual provoca un espasmo en el diafragma. Otros dicen que las
puntadas son causadas por entrenar con el estómago lleno.
Cuando sienta una puntada de costado, reduzca su paso, respire profundo
para relajar su diafragma y luego frótese el lado afectado.
A fin de evitarlo, ingiera una comida liviana no menos de una hora
antes del entrenamiento, aumente la intensidad gradualmente e inhale
y exhale totalmente con cada respiración. Asimismo, beba
agua antes y durante el ejercicio, pero tómela en tragos
pequeños y frecuentes en lugar de atragantarse.
Dolores menstruales. La prevención
es la mejor cura. Pruebe tomar calcio (mil miligramos) a diario
durante todo el mes. El aceite de pescado también puede ayudar.
De acuerdo con un estudio del Centro Médico del Hospital
de Niños de Cincinnati, una dosis diaria de 1.800 miligramos
de aceite de pescado redujo la severidad de los dolores en 37%.
Si aún siente dolor, comience a tomar ibuprofeno o naproxeno
un día o dos antes de que su período comience a fin
de inhibir la producción de prostaglandinas, sustancias similares
a las hormonas que provocan una contracción del útero.
También puede colocar una fomentera sobre su abdomen; incrementar
el flujo sanguíneo a su útero alivia el dolor.
Calambres en las manos. Evítelos
tomando pausas frecuentes mientras escribe o usa una computadora
y agarrando su bolígrafo o el ratón de su PC con suavidad,
sin tensión. Cuando sienta dolor en sus manos, trate de realizar
este estiramiento: ponga sus manos juntas frente a su pecho como
si estuviera rezando y eleve sus codos. Luego masajee la parte carnosa
entre su dedo pulgar y el índice.
Calambres nocturnos en las piernas. Un
cambio en el flujo sanguíneo cuando se encuentra acostado,
además de una baja temperatura en la habitación, puede
ocasionar que los músculos de las pantorrillas se entumezcan,
señala Allan H. Goldfarb, Ph.D., profesor de Fisiología
del Ejercicio en la Universidad de Carolina del Norte. Ingerir una
dieta baja en magnesio, calcio o potasio o usar tacones altos (reducen
su tendón de Aquiles) aumenta su riesgo.
Prevenga los calambres en las piernas consumiendo en abundancia
productos lácteos bajos en grasas, frutas, vegetales y granos
integrales a fin de mantener alta su ingesta de estos tres minerales.
Además, realice este estiramiento antes de acostarse: Siéntese
sobre el piso con sus piernas frente a usted. Coloque una toalla
bajo las plantas de sus pies, sujete ambos extremos y tire suavemente
los dedos de los pies hacia usted. Sostenga por 30 segundos. Neutralice
un calambre aplicando presión directa sobre la zona afectada
y después realice el estiramiento.
Calambres en los pies. Son causados
por estar sentado en una posición que limita el movimiento
de sus pies (en el asiento trasero de un auto, por ejemplo), usar
zapatos que calcen mal o amarrarlos demasiado ajustados. Pruebe
masajearlos para mejorar la circulación de la sangre y luego
estire y flexione los pies suavemente y muévalos varias veces
en círculo rotando el tobillo. l
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