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Evite
l Tomar
el sol entre las once de la mañana y las tres de la
tarde, cuando los rayos solares son más peligrosos.
l Usar limón, refrescos
o cerveza como bronceadores ya que, además de no ofrecer
protección, pueden inducir fotosensibilidad en la piel.
l Quedarse quieto bajo el
sol. Si camina, y cambia de posición mientras está
tumbada al sol, tolera mejor los rayos solares y obtiene un
bronceado uniforme.
Recuerde
l Aplicar el protector solar,
sobre la cara y el cuerpo, media hora antes de salir al sol.
Sea generoso, sobre todo en las zonas más sensibles:
cara, cuello, escote, orejas.
l Repetir la aplicación
cada vez que salga del agua.
l Beber mucha agua o jugos
de frutas para no deshidratarse.
l Proteger su cabello con
pañuelo, gorra o sombrero. Jamás aplique baño
de crema, para protegerse de daños, sólo logrará
"freírlo en aceite".
l Usar lentes con protección
UV para proteger la piel alrededor de los ojos, aun cuando
aplique el protector hidratante en barra.
l Después del sol aplique
productos After Sun para refrescar la piel, suavizarla y prolongar
el bronceado.
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De cara al sol
Carolina Quintero
Disfrutar del astro rey sin perder la piel
es cuestión de sabia protección. Siga los consejos
de cómo exponerse con moderación para que luzca un
saludable bronceado.
El sol no es el mejor amigo del hombre o de
la mujer. Si bien es cierto que es fuente de vitamina D, que refuerza
los huesos y el sistema inmunológico, y que sus radiaciones
resultan beneficiosas para el tratamiento de algunas afecciones
cutáneas, también es verdad que es el responsable
de daños irreversibles en la piel. Mientras que el envejecimiento
cronológico se caracteriza por una piel suave y lisa, con
arrugas finas; con el fotoenvejecimiento aparecen arrugas más
gruesas o profundas, piel áspera, seca y sin elasticidad,
con alteraciones de pigmentación (manchas), pequeños
capilares rotos y, en los casos más graves, tumores cutáneos
precancerosos.
Se preguntará: ¿Y cómo sucede todo esto? El
bronceado es la respuesta a las radiaciones solares, y según
su longitud de onda son perjudiciales en todas sus formas. Los UVA
penetran hasta las capas más profundas de la piel, causando
un envejecimiento en las células. El daño es tan fuerte
que la epidermis se deshidrata y aparecen las manchas. La dermis
sufre alteraciones en la estructura de colágeno, (responsable
de la elasticidad cutánea) lo que genera flaccidez y arrugas.
Los UVB son de onda corta, pero mucho más peligrosos. Son
los que producen el eritema, enrojecimiento de la piel, y a su vez
coayudantes con los UVA de diferentes tipos de cánceres cutáneos,
entre ellos el melanoma, el peor de todos. Los UVC no deberían
atravesar la capa de ozono, pero se cree que actualmente lo hacen,
debido al agujero que existe en ella. Se sabe que no broncean y
que tienen una radiación tan agresiva que pueden producir
serias lesiones en la vista.
Pero no tema. Para seguir disfrutando del sol, sólo debe
conocer su fototipo de piel, adquirir los mejores productos solares,
los cuales están especialmente diseñados para filtrar
los rayos del espectro, y no olvidar la gran importancia que tiene
tomar las precauciones necesarias, para prevenir los daños
antes mencionados.
Bajo los rayos
Para brindarle a su piel la atención adecuada debe conocer
primero su fototipo de piel. Tipo I: es una piel clara, pecosa y
sensible, que se quema y no se broncea, requiere de un factor de
protección (FP) alto, entre 15 y 30, y los hay de 60. Tipo
II: es también una piel clara que suele quemarse, pero que
se broncea ligeramente. Requiere igual un factor de protección
alto. Tipo III: es una piel morena, con mayor capacidad de bronceado,
pero que a veces se quema. Necesitan un FP entre 6 y 20. Tipo IV:
son las razas más oscuras, que se broncean fácilmente
y no se queman, pero necesitan un FP entre 2 y 12.
Las firmas cosméticas atentas a las necesidades de la piel
presentan cada temporada diversos productos para exponerse al sol.
Estos vienen en geles, cremas y lociones en spray, con texturas
más confortables, olores más agradables y los mejores
ingredientes. Algunos son resistentes al agua, al sudor y a la arena
para prevenir contra las reacciones alérgicas solares. Los
que vienen en gel se absorben rápidamente y evitan la acumulación
de grasa o arena en los poros; son ideales para pieles grasas. Para
las secas, los mejores son los que vienen en crema, ya que contienen
agentes hidratantes que evitan la resequedad.
Recientes estudios científicos han demostrado que "seis
horas de sol equivalen a seis meses de envejecimiento", por
lo que muchos laboratorios cosméticos incluyen en las fórmulas
de sus nuevos tratamientos solares, la vitamina E. Su efectivo poder
hidratante, aunado a su cualidad como antioxidante, protege las
células de efectos nocivos y previene contra las arrugas
prematuras, manchas y pérdida de firmeza en la piel.
Si quiere lograr un bronceado más intenso, cinco días
antes exfolie la piel de su cuerpo para retirar las células
muertas. Hágalo igual con su rostro, pero dos días
antes, previniendo así una posible reacción alérgica.
l
caroquint@hotmail.com
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Para
el rostro
l
Ecran Protection Extreme 60
de Biotherm. Para pieles que no toleran el sol.
l
UV Response Face Gel-Lotion SPF 15 de Clinique.
La última tecnología Foto-Activada, exclusiva
de la marca, provee un alto nivel de protección y contiene
antioxidantes que ayudan a prevenir signos de envejecimiento.
l Protector
Solar Facial en Loción con Vitamina E SPF 30
de Ebel. Enriquecido con vitamina E, activos hidratantes y
filtros solares, brinda protección y atenúa
el envejecimiento de la piel.
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Para el cuerpo
l
Ultra Light Sun Block Lotion
SPF 30 de Shiseido. Loción
libre de grasa que brinda una protección superior contra
la sequedad, oxidación y otros signos de envejecimiento
prematuro ocasionados por el sol.
l Golden
Defense SPF 15 con Vitamina
C de Helena Rubinstein. Spray ligero con vitaminas y antioxidantes
enriquecido con agentes hidratantes-nutritivos que refuerzan
las defensas naturales de la piel.
l Leche
Solar de Zanahoria SPF 2
de Nivea Sun. Su sistema de filtros UVA+UVB y la vitamina
E protege la piel de forma segura frente a las quemaduras
y el envejecimiento prematuro.
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