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Cuando el infierno
SE VIVE EN CASA
De eso no se habla, aunque se sufra en secreto. La violencia doméstica afecta a miles de personas, muchas de las cuales ni siquiera lo denuncian por vergüenza o miedo. Más allá de acciones legales y castigos, los psicólogos insisten en la necesidad de tratar a los hombres maltratadores y reconstituir las familias que se han visto heridas. Eso sí, con la convicción de que el primer paso es decir "ya no más" y buscar ayuda
Por Efraín Castillo
"Una vez más no, por favor.
Que estoy cansada y no puedo con el corazón.
Una vez más no, mi amor, por favor. No grites,
que los niños duermen"
Malo
-Bebe
La frase corresponde a uno de los versos del cancionero popular español y pone el acento artístico en una realidad nada poética aunque cada vez más común: La violencia doméstica, esa que se vive cuando se cierran las puertas de casa y de la que mayormente son víctimas las mujeres, a manos de los compañeros que prometieron amarlas y respetarlas. El propio secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, lanzó una campaña mundial a finales de febrero para comprometer a los gobiernos del mundo en la reducción significativa de este problema para el año 2015. "La violencia contra la mujer es un tema que no se puede posponer. Por lo menos una de cada tres mujeres es golpeada, obligada a tener sexo o abusada durante toda su vida. Ningún país, ninguna cultura, ninguna mujer joven o anciana es inmune a este flagelo", dijo Ki-Moon en una conferencia sobre el tema ofrecida en Nueva York.
En Venezuela, no hay cifras oficiales actualizadas, pero varias ONG's han documentado casos y tienen sus propios números. Según un estudio de Avesa, citado en un informe de julio de 2007 del Observatorio Venezolano de los Derechos Humanos de las Mujeres, "durante el año 2005, las organizaciones no gubernamentales y Casas de la Mujer recibieron 36.777 denuncias de mujeres violentadas por sus esposos, compañeros o ex parejas. Esto significa que cuatro casos de violencia contra la mujer se evidencian en el país cada hora. Es decir, que una mujer es maltrata por su pareja cada quince minutos". El informe agrega que estos números son sólo la punta del iceberg. "La experiencia internacional indica que por cada caso denunciado, hay diez que no se hacen públicos", es decir, que en el país podrían estarse registrando casi 400 mil casos al año. La realidad es tan dramática que muchas féminas terminan en la morgue. La defensora de los derechos humanos de las mujeres en el área metropolitana, María Hernández Royett, dijo, en septiembre del año pasado, a la agencia ABN, que cada diez días dos mujeres son asesinadas por sus parejas, mientras la presidenta del Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer) ya había revelado, en 2004, la nada alentadora cifra de 60 venezolanas muertas a manos de sus esposos, novios o ex compañeros cada año.
Terror entre cuatro paredes
"María pensó que el amor era un mandamiento de dos y esperando el primer beso se hace vieja ante el espejo. Y limpia su llanto, maquilla sus heridas y se le va la vida"
María se bebe las calles
-Pasión Vega
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En un ensayo publicado en la página web www.psicología-online.com, la psicóloga chilena Paola Silva define la violencia doméstica como aquella que "tiene lugar dentro de la familia, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio". Según la especialista, este flagelo tiene muchas caras y como un monstruo que se alimenta con el tiempo, no necesariamente muestra sus dientes a las primeras de cambio. "Es un modelo de conductas aprendidas coercitivas, que involucra abuso físico o la amenaza de abuso físico. También puede incluir abuso psicológico repetido, ataque sexual, aislamiento social progresivo, castigo, intimidación y/o coerción económica". El Manual para mujeres objeto de violencia familiar, publicado por el Inamujer, señala que el ciclo de la violencia doméstica se caracteriza por tres fases: 1) aumento de la tensión (incidentes de agresión menor, como gritos y peleas. "Tú harás todo lo posible para calmarlo, a veces tomando toda la culpa por lo que pasó o tratando de no estorbarle para nada", señala el manual; 2) estallido de violencia (ocurren golpizas serias, con un agresor fuera de control, que se descarga hasta sentirse agotado) y 3) arrepentimiento o luna de miel (en la que el agresor suplica perdón y promete no hacerlo nunca más, aunque por lo general, la historia vuelve a repetirse).
La Fundación Amigos del Niño que Amerita Protección, Fundana, realizó recientemente en Caracas un Congreso de Terapia Familiar, en el que psicólogos de Venezuela y otros países debatieron, entre otros asuntos, el tema de la violencia doméstica. Una de las primeras cosas que resalta la psicóloga Elsa Levy, presidenta de la fundación, es lo importante de detener el problema antes de que las fases progresivas comiencen a cumplirse. "Primero se empieza por la falta de respeto, los insultos, etc. Y desde la primera agresión verbal ya hay que pedir ayuda para encontrar herramientas y romper este círculo, porque es como una bola de nieve que crece y puede terminar en golpes, moretones, persecución y, en los peores casos, asesinato".
Preste atención a este testimonio. Seguramente usted ha escuchado algo similar... o lo ha vivido. Las palabras corresponden a una mujer de 27 años, entrevistada en el más reciente estudio de la Organización Mundial de la Salud sobre violencia doméstica. "Los golpes eran cada vez más fuertes. Al principio se limitaba a pegarme en casa, pero, poco a poco, ya no le importó. Me abofeteaba delante de los demás y continuaba amenazándome. Cada vez que me pegaba, era como si estuviera poniendo a prueba mi capacidad de aguante, para ver cuánto era capaz de soportar".
"Te pego porque eres mía"
"Hay un extraño en mi bañera
Con alcohol entre sus venas
Y no me atrevo ni a toser,
Que el último morado aún sigue marcado"
Un extraño en mi bañera
-Franco de Vita
Entre 20% y 60% de las familias de América vive en situación de violencia, según un informe de la ONU del año 2000. Detrás de esa violencia hay un fenómeno común: la concepción cultural de la "supremacía" masculina. "Durante mucho tiempo, nuestra sociedad ha sido muy machista -dice en su ensayo la psicóloga chilena Paola Silva. El hombre ha creído que tiene el derecho primario a controlar, a disciplinar con severidad, incluso a abusar de la vida de la mujer y de los hijos. Eso ha sucedido bajo la apariencia del rol económico del hombre, proveedor de la alimentación". Tan es así que según cifras citadas en un documento divulgado por Inamujer, 92% de los actos de violencia contra las féminas son cometidos por un hombre.
¿Son los agresores personas enfermas? La Sociedad Española de Psiquiatría Forense reveló que 70% de los hombres maltratadores son personas a las que no se les puede considerar enfermas (www.violencia1.blogspot.com) El psicólogo Andrés Nazario, especialista del Instituto de Familia de Gainesville, en Estados Unidos, participó en el Congreso de Terapia Familiar organizado por Fundana. Allí, Nazario aseguró que muy pocos maltratadores son psicópatas o enfermos mentales y que, en su mayoría, los hombres agresores aprendieron su conducta. "Vivimos en una sociedad en que a todos los niveles, desde el político, hasta el nivel más íntimo, se ha dado permiso al hombre a que tenga derecho sobre la mujer y, por lo tanto, ese derecho termina multiplicándose a todas las esferas de la vida de la mujer, incluyendo manejarla a su antojo y a agredirla".
Por eso cree que los hombres maltratadores deben recibir terapia psicológica para cambiar su conducta. "Independientemente de las acciones legales que puedan tomarse contra un hombre agresor si ha cometido algún delito, es importante sentarse a trabajar terapéuticamente con él y darle recursos para que aprenda a relacionarse con su pareja sin recurrir a la violencia. Lamentablemente el hombre fue socializado para saber qué hacer y no cómo ser. Hay que enseñarle a canalizar sus emociones y a entender que las mujeres no son un objeto sino una compañera. Pero lo más importante es buscar la forma de que el individuo sea responsable de su comportamiento, sin quedarse enganchado en la justificación de su conducta. Más que explicarle al hombre por qué es agresivo, lo importante es trabajar para que entienda que hay otras vías para canalizar las emociones, y que si no lo hace, debe pagar las consecuencias por ello".
Existe polémica sobre la efectividad de estas terapias. En España, donde murieron 575 mujeres a manos de sus parejas o ex parejas en los últimos ocho años (cifras del Instituto de la Mujer de ese país) la Ley Integral contra la violencia de género ha incorporado la rehabilitación del maltratador como una tarea importante del Estado e, incluso, como una medida de acompañamiento para aquellos que estén pagando condena. En la localidad de Bizcaia, la coordinadora de un programa terapéutico reconoce que de 600 agresores incorporados a terapias, sólo 30% se recupera. "Con mucha frecuencia justifican su comportamiento y lo plantean como una respuesta razonable a la conducta reprobable de su pareja y, en otras ocasiones, también se justifican por otros elementos como estrés o alcohol", declaró Belén Sarasua a la publicación www.deia.com.
Pese a estas cifras, el especialista Andrés Nazario es optimista. "Desde el punto de vista terapéutico, tenemos que tocar la puerta del mundo interior del hombre y esperar a que nos abra. Hay hombres maltratadores dispuestos a cambiar. Por eso tenemos que buscar espacios para que esas personas aprendan otras formas de comportamiento. El abuso doméstico es cuestión de poder. Culturalmente, al hombre se le dio el permiso de abusar. Ese permiso hay que quitárselo".
Ni una más
"Suficiente es suficiente. No puedo
soportarlo más. No más lágrimas"
Enough
-Barbra Streisand
y Donna Summer

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Son muchas las féminas que han aprendido a soportar en silencio la violencia de la que son víctimas, como algo que forma parte de su cotidianidad. Por eso, los especialistas coinciden en que el primer paso es que la víctima reconozca que estas situaciones no deben continuar. "Es importante tener la voluntad, pararse y decir 'No más' -señala Elsa Levy, presidenta de Fundana. Cuando las víctimas empiezan a cuestionarse que las cosas no deben ser así, que no deben aguantar los moretones o las borracheras, ya hay un terreno ganado y es el momento en que deben pedir ayuda". Sin embargo, la situación no es sencilla. Muchas mujeres se mantienen cerca de su agresor y asumen el riesgo de un próximo episodio violento por múltiples razones. Miedo, culpa, vergüenza, dependencia financiera y baja autoestima son las más comunes. "Si nuestros esposos nos repiten constantemente que no servimos, que somos estúpidas, brutas, malas madres, etc, nosotros comenzamos a creerlo aunque no sea cierto", señala uno de los textos de orientación sobre el tema, publicado por el Instituto Nacional de la Mujer.
El papel de familiares y allegados es vital. "Expresiones como "tú lo aguantas porque quieres" culpabilizan a las víctimas -dice Andrés Nazario. La familia tiene que entender que la persona no sale de ese círculo porque tiene una vinculación emocional muy difícil de romper, porque no quiere deshacerse del compañero, sino que guarda esperanzas de que cambie. Por eso el entorno tiene que acompañar a las víctimas en el intento de salir de la violencia" e, incluso, servir de escudo de protección. "Cuando las mujeres abandonan a sus agresores es cuando ponen más en riesgo su vida. Por eso tiene que haber apoyo familiar y mecanismos dentro de la sociedad que provean cierto grado de seguridad y refugio a quienes quieran salirse de una situación como ésta".
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Denunciar también es fundamental. En Venezuela recientemente fue aprobada una ley orgánica
que incrementa las penas de cárcel a quienes agredan física y psicológicamente a las mujeres. Sin embargo, varias ONG's advierten que es necesario formar a policías y jueces. El Foro por
la Equidad de Género refirió, en un informe de 2005, la poca importancia que le dan policías, fiscales y jueces a estos asuntos. "No se aplican sanciones penales en la mayoría de los casos
que se denuncian. Pocos de ellos llegan a los tribunales; de aproximadamente 9.000 casos
que reporta anualmente el CICPC sobre violencia doméstica y sexual, el TSJ solamente registra alrededor de 1.500 procesos abiertos". El Instituto Nacional de la Mujer posee una línea telefónica gratuita (0-800-MUJERES) y ofrece asesoría
legal y psicosocial. También cuenta con casas
de abrigo para aquellas mujeres que tengan
que huir de su hogar y resguardar su integridad física o la de sus hijos. El camino no parece fácil. Pero decir "Ya basta" parece un buen inicio. Lo dijo un poeta anónimo: "Siembra
tu propio jardín y adorna tu propia alma, en vez de esperar a que alguien te lleve
flores. Y así aprenderás, que en realidad puedes sobrellevarlo todo,
que en verdad eres fuerte y que en realidad vales mucho"
Terapia de lo posible
La Fundación Amigos del Niño que Amerita Protección, Fundana, trabaja desde hace varios años con dos programas de atención a las víctimas de violencia doméstica. El Programa de Apoyo Familiar, Profam, ofrece asistencia psicosocial para tratar de reconstruir aquellas familias que han sido marcadas por el dolor de los golpes y las agresiones mutuas. "Trabajamos con todas las personas del grupo familiar que estén interesadas en que exista un cambio. Para ello, no nos enfocamos en lo malo, sino en fortalecer las cosas buenas de cada uno de los miembros del grupo. Tratamos de cambiar patrones de conducta y de interacción, de manera que quienes vivan en una situación de violencia entiendan que existen otras maneras de comunicarse, de enfrentar los problemas", señala Elsa Levy, presidenta de esta organización.
El segundo programa se enfoca en la protección de aquellos niños que están en verdadera situación de riesgo, debido a la violencia en sus hogares. "Les ofrecemos abrigo temporal, con madrinas o madres sustitutas, mientras trabajamos en la reconstitución de su familia".
Lo importante es que las víctimas de la violencia doméstica no se sientan abandonadas. Hay gente que puede ayudarlas".
De utilidad
• Instituto Nacional de la Mujer. Línea telefónica gratuita para denuncias y ayuda:
0-800-MUJERES (0-800-6853737) www.inamujer.gob.ve
• Asociación Venezolana
para una Educación Sexual Alternativa Telfs.: (0212) 551.8081/0212
www.avesa.org.ve
• Fundación para la Prevención de la Violencia doméstica hacia la mujer Telfs.: (0416) 607.1273
y (0414) 243.8913
www.fundamujer.org.ve
• Fundana
Telfs: (0212) 992.1174/6382 y 257.5152
www.fundana.org
Los niños y la violencia
Cerca de 275 millones de niños en el mundo son víctimas de la violencia doméstica, según Unicef. Las secuelas emocionales para los pequeños son muchas. Por ello, la presidenta de Fundana, Elsa Levy, habla de la necesidad de tratar terapéuticamente a los niños víctimas de violencia doméstica, porque pueden convertirse en victimarios. "Si eso es lo que un niño aprende en casa, asumirá que ese es el comportamiento natural y será un padre o un esposo agresor o una madre o esposa agredida. Por eso es importante enseñarles a canalizar sus emociones, enseñarles que hay otras formas de expresar amor y que el respeto es fundamental en la vida".
Anthony Pisani, profesor de psicología de la Universidad de Rochester, en Estados Unidos (quien estuvo recientemente en Venezuela, invitado por Fundana) asegura que el problema mayor para el niño es tener que dividir su amor entre dos padres enfrentados. "El niño ama a sus padres con una lealtad natural y cuando ellos se pelean, esto les causa un estrés profundo, el cual exteriorizan con rebeldía, violencia o con cuadros de ansiedad y depresión. Por eso es muy importante encontrar espacios para que los niños expresen sus emociones y su visión de estos problemas". El especialista también recomienda a los padres no involucrar a los pequeños en las guerras de los adultos. "Sabemos que es difícil, pero los padres deben tener la suficiente madurez para no arrastrar a los niños en sus problemas".
Para finalizar, Pisani deja claro algo: "el acto de abrir la puerta y pedir ayuda, puede darle paso al cambio. Hay que perder el miedo a la lástima que la sociedad nos impone cada vez que pedimos ayuda. No hay por qué sentir vergüenza".
Fuentes consultadas
• www.abn.info.ve
• www.eluniversal.com
• www.who.org
• www.unifem.org
• www.fundamujer.org.ve
• www.inamujer.gob.ve
• www.psicologia-online.org
• www.violencia1.blogspot.com
• www.mta.es
• www.terra.es
• www.deia.com
efcastillo@eluniversal.com
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