Fotos: Cortesía Revista Caras |
CATHERINE FULOP
A 20 años de Abigaíl
Regresa en mayo a las pantallas de Fox Sports para guiar a las mujeres que desean mantenerse en forma y acelerar a los hombres que se detienen a verla. Vía telefónica, la actriz reflexionó con Estampas sobre su carrera, cuando acaba de cumplir
43 años y piensa en el teatro
como su nuevo horizonte.
Por Efraín Castillo
"¿Hola?", responde al teléfono Catherine con la misma voz aguda y tono ronquito que derritió a Latinoamérica y Europa cuando se convirtió en Abigaíl, la colegiala malcriada, pero encantadora, que se enamoró de su profesor. Sin embargo, a Cathy (como le dicen por los predios de Argentina, su hogar desde hace 15 años) se le escucha más tranquila y reposada que hace dos décadas, cuando saltó a la fama como la protagonista de la telenovela del mismo nombre de RCTV. "Disculpáme -así, con acento en la a- por no haber respondido antes, pero tenía el teléfono lejos. Cuando vi que eras vos me dio mucha pena", dice con inevitable acento sureño (tres lustros viviendo en Buenos Aires se tatúan hasta en la lengua), pero con la simpatía que siempre ha manifestado hacia la prensa de éste, su país. Fulop responde a esta entrevista telefónica sentada a la orilla de la playa en Mar del Plata, ciudad de la costa argentina, en un descanso previo a la función de Educando a Rita, obra de teatro que presenta dos días a la semana en esa localidad y cuatro días en Buenos Aires. A la obra no le ha ido nada mal. A finales de febrero alcanzó las 100 funciones y continuará en cartelera durante todo 2008. Y es que Catherine está emocionada con el giro que ha tomado su carrera en los últimos dos años. Ésta es la segunda obra de teatro en la que participa (la anterior fue Un país de revista, un musical con éxito de taquilla) y, según confiesa, es el comienzo de un camino que espera sea definitivo: el de su consagración como actriz de teatro.
¿Qué ha significado esta obra para tu carrera?
"La gente queda muy sorprendida. Creo que me ha ayudado en lo personal, en mi crecimiento como ser humano. Por supuesto estoy más madura como artista y creo que eso es lo que se nota".
¿Cuáles son las características de Rita, el personaje que interpretas?
"Rita es una peluquera de barrio que quiere educarse, buscar la cultura, la educación, porque cree que esto le va a dar la libertad. Ella se da cuenta de que la sociedad la lleva a un cambio exterior y siente que sólo a través de la educación va a conseguir esa libertad".
¿De alguna manera, también te estás liberando?
"Yo creo que sí, porque en algún momento de nuestra vida nos damos cuenta de lo necesario que es crecer y sentirnos bien con lo que hacemos. Muchas veces estamos atados a convencionalismos y empezamos a buscar modelos, a ser camaleónicos, a imitar a las personas que creemos se acercan más a lo que queremos ser, aunque no lo seamos en realidad. Sin embargo, siempre tenemos la posibilidad de encontrarnos a nosotros mismos".
¿Catherine Fulop se encontró a sí misma?
"Estoy en el mejor momento de mi vida. No sé si me encontré del todo, pero estoy feliz con lo que me está pasando. Una amiga me preguntaba si no era duro hacer todas las noches la misma obra con el mismo entusiasmo y yo le respondí que no es duro, porque realmente estoy haciendo lo que quiero hacer".
¿Es el teatro tu camino a partir de ahora?
"Yo quiero seguir haciendo teatro, porque es el lugar más hermoso para desarrollarse como actriz. También me gustaría hacer cine o algo interesante en televisión. Realmente no sé si volvería a hacer telenovelas, a menos que fueran realmente comprometidas, como las que hicieron Cabrujas y otros escritores. Creo que ya no podría hacer la simple telenovela de la chica buena que lucha por la historia de amor y queda ciega, inválida y cae presa. Eso ya no va. Además, ya no estoy para esos papeles (risas)".
Tan en serio se está tomando Catherine Fulop sus actividades en las tablas que se prepara para viajar a Nueva York para adquirir los derechos de un musical de Broadway y presentarlo el año próximo en Buenos Aires. "Hay una obra que se llama Mamma Mia, basada en la música de Abba, que me interesaría llevar a Argentina. Me estoy dedicando a estudiar y practicar canto y baile, para encarar alguna comedia musical. Ya el año pasado, en verano, estuve haciendo una especie de music hall y participé en un programa de televisión que se llama Bailando por un sueño. Realmente, me fue muy bien y siento que estoy capacitada para afrontar un reto como este".
Por lo pronto, Fulop disfruta ser dirigida en escena por Eugenio Zanetti, el mismo que ganó un Oscar por la dirección de arte de la película Restauración, a la vez que se siente tranquila por la receptividad de la crítica. "El ritmo de la puesta es parejo y durante poco más de una hora y media, la obra transcurre sin perder la dinámica", reseñó el diario El Clarín de Buenos Aires luego de su estreno.

Catherine Fulop y Osvaldo Sabatini -hermano
de la tenista Gabriela Sabatini- ya han cumplido
14 años como pareja
"Cada vez aprendo a hablar menos de mi familia, de mi vida personal y a tener un perfil mucho más bajo que en otros momentos" |
A sudar en TV…
y contra el tiempo
Haga la prueba. Introduzca el nombre de Catherine Fulop en el buscador Google de Internet y se dará cuenta
de que son muchas las publicaciones, sobre todo argentinas, que le dedican bastante centimetraje a la venezolana. Varias alaban su figura, unas cuantas comentan su desempeño artístico, otras, simplemente, la entrevistan porque saben que su presencia es garantía de éxito. Y es que desde
que llegó a Buenos Aires en 1993, Catherine Fulop ingresó en la lista
de estrellas del showbiz de ese país
y no ha salido de ese firmamento. "Argentina es un país hermoso que
me adoptó. La gente me adora. En
un año, un estudio publicitario
reveló que ni Julio Bocca (el bailarín más popular de Argentina) ni
Norma Leandro (una de las actrices consagradas del país sureño) hacían más comerciales que yo, porque todo lo que yo tocaba se vendía. Eso es
muy lindo y es el reconocimiento
del público argentino, al que le
estoy infinitamente agradecida".
Por eso, Catherine ya se da lujos que
en otro tiempo ni se habría atrevido
a considerar. A finales del año pasado, abandonó Bailando por un sueño,
el reality show que transmitía un canal local, por desavenencias con el jurado. "Aunque me fue muy bien en el programa, me retiré porque era una especie de circo
del que salí agotada. Además, había un jurado que insultaba el esfuerzo propio
aunque lo hubieras hecho bien. Los mandé a todos a… y me fui enojadísima".
Cualquiera habría pensado que este impasse podría costarle caro. Pero Fulop asegura que no tiene miedo. "Seguramente se molestaron, pero creo que a estas alturas de
mi vida, a mis 43 añitos, puedo hacer lo que yo quiero. Siento que como artista se me debe respetar, y si alguien viene a irrespetarme, pues lo mando a… Así de sencillo". Tan segura está de su peso como artista y figura pública que firmó contrato con Fox Sports Latinoamérica para una nueva temporada de Catherine 100%, el show diario de ejercicios con el que suspiraron unos cuantos caballeros al ver su figura escultural, y comenzaron a moverse unas cuantas féminas interesadas en mantenerse tan bien como ella. La imagen de mujer sexy le sigue dando muy buenos resultados. No en vano Playboy la tuvo en una de sus ediciones, ligerita de ropa.
Habías dejado el programa hace más de un año. ¿Por qué lo retomas?
"Realmente me lo está pidiendo Fox Sports. Algunos me criticaron porque parece que hacer ejercicio es superficial o plástico. Al contrario, en la medida en que te quieres y te cuidas eres una persona capaz de querer a los demás y crecer un montón. Yo vuelvo con Catherine 100% para seguir riéndome y haciendo reír a la gente, para transmitirle a las personas la inspiración de sentirse bien y trabajar para ello".
Recién cumpliste 43 años, ¿cómo ves la vida ahora que estás
en plena madurez?
"He empezado a aceptar los cambios que van ocurriendo en mi físico, en mi piel, en mi cuerpo. Por eso es tan importante el crecimiento interior y calmarnos. Dejar la prisa en la búsqueda de las cosas. Yo creo que hay que disfrutar el momento, el aquí y el ahora, vivir el presente. Creo que debemos ir agradeciendo lo que nos ha pasado en la vida. Yo he hecho muchísimas cosas de las que estoy totalmente feliz. Tengo una familia divina, siento que dejo a mi país siempre en alto, soy una buena actriz, soy buena persona, tengo buena imagen. Todo eso hace que yo acepte que el tiempo pasa y que le dé gracias a Dios porque pasa. Yo veo a una nena de 20 años y me parece lindo pensar en esa edad. Incluso, a veces me gustaría tener 20 años, pero con la cabeza de mis 43, porque si voy a vivir los 20 como antes, ni loca. Prefiero estar vieja, celulítica y con flacidez. No importa, ya no me interesan los 20 años".
"Ahora trabajo mucho junto a mi marido para mantener nuestra familia. El día que ya esté cómoda y libre, será mi retiro" |
Has sido una mujer ejemplo de belleza. ¿Te preocupa la vejez? Te ves estupenda, claro, no es que...
"Digámoslo de frente. A partir de los cuarenta todo se empieza a caer y al final lo único que se quedará arriba son las encías (risas). Claro que me preocupa la vejez, pero más me preocupa la calidad de vida, llegar bien a la vejez. Cuando uno empieza a verse los rollitos porque está comiendo de más o ha dejado de hacer ejercicios, inmediatamente se ve y dice: '¡guao!, ¿qué pasa?'. Pero por eso es que uno no se puede echar al olvido. Uno tiene que seguir tratando de subir la montaña, pero para tener calidad de vida, porque si quisiera estar bien físicamente me lleno de operaciones. Y eso no es realmente lo importante. Lo importante ahora para mí es cuidarme con la alimentación, hacer ejercicio, actividad física. Además, hacer algo que me llene el alma, trabajar en lo que me gusta".
Ya tienes 14 años con tu esposo (Osvaldo Sabatini, hermano de la tenista argentina Gabriela Sabatini y productor ejecutivo de sus shows).
¿Qué reflexión te queda de la vida en pareja, la fama y la privacidad?
"Cada vez aprendo a hablar menos de mi familia, de mi vida personal y a tener un perfil mucho más bajo que en otros momentos".
¿Por qué decidiste hacerlo?
"Porque estoy más tranquila. Hay gente a la que a lo mejor le sirve aparecer en las publicaciones del corazón. A mí, eso no me sirve, porque no me da más trabajo. Todo lo contrario. Algunos pensarán que por salir en una de esas revistas no debes necesitarlo".
¿Cuál sería para ti el momento del retiro?¿Cuándo dirías "hasta aquí"?
"El día que económicamente sea libre. Ahora trabajo mucho junto a mi marido para mantener nuestra familia, para garantizar la educación de nuestras hijas. El día que ya yo esté cómoda y libre desde ese punto de vista, ese día será mi retiro. Mientras tanto, sigo trabajando. Hay que sobrevivir".
¿Cómo llevas la nostalgia de estar lejos de Venezuela?
"Yo realmente extraño un montón a mi país, pero, por otro lado, siento que éste es mi hogar, porque aquí está mi familia. Yo extraño a Venezuela porque ahí está parte de mi vida, están mis calles, mi comida, mi gente, mi manera de ser. Acá eres extranjero y no dejas de serlo nunca, aunque, realmente, el público hace todo para que me sienta bien, porque me quiere".
¿Qué les dices a los venezolanos en estos momentos?
"Que sigamos luchando, porque somos un país hermoso, pero que entendamos que sólo se pueden conseguir las cosas a través del trabajo, la voluntad y el crecimiento interno, sin pisotear a nadie, sin dañar al prójimo. Hay que tener mucha voluntad para seguir adelante… Y que los quiero, los quiero un montón".
¿Cómo quieres que te recuerden?
"Sobre todo quiero que me recuerden alegre, con ese espíritu bien venezolano".
efcastillo@eluniversal.com
| ¿Vas a seguir, Abigaíl? |
| En 1988, RCTV estrenó, en horario vespertino, una telenovela que cambiaría la vida de Catherine Fulop. Gracias a este culebrón, la actriz se metió en el corazón de toda Latinoamérica, parte de Estados Unidos y Europa. Tanta sintonía tuvo que durante 257 capítulos los televidentes rieron y lloraron con el tormentoso amor de una colegiala y su profesor de literatura. "¿Vas a seguir, Abigaíl?", fue una de las frases más recordadas de la teleserie y repetida por cualquiera en la calle, lo cual podía medir el éxito de la telenovela entre el ciudadano común. Para Catherine Fulop, Abigaíl tiene mucho espacio en su corazón, aunque, ciertamente, siente que su trabajo está ya muy lejos de ese personaje. "Trabajé al lado de grandes actores que conformaron un elenco formidable y que me ayudaron a hacer de Abigaíl, un gran papel. Cuando viajé a España, el director del diario ABC llegó a decirme que yo era una actriz muy versátil, que así como podía hacer reír a la gente la podía hacer llorar. Hace poco una chica me vino a ver en el teatro y me dijo que mi actuación le había hecho recordar a Abigaíl. Y creo que tiene sentido, porque ese fue un personaje muy intenso y versátil, tenía escenas muy comprometidas". Si tienen dudas acerca del impacto en la memoria colectiva de Abigaíl, revisen Internet. Veinte años después, en Italia y España existen clubs de fans de Catherine Fulop, que todavía siguen sus pasos. "A mí me enorgullece seguir siendo parte de la cultura popular gracias a estos recuerdos. Eso es un gran premio para mi vida". |
Ver también en Encuentros:
- El "nuevo oro" del Perú
- La diva del soul. Alicia Keys
- Yo te saludo, María
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