- El rock de Carlos Vives.
- Frases de antología. Con buena estrella.
- Dos obligadas.

 CRONICA
- El hombre más sexy
- Velvetina
El nuevo amor
de Miguel Bosé
- Feliz cumpleaños, Don Quijote
- Waleska Castrillo
Indetenible
SALUD
- Drenaje linfático
SALUD
- Despliega
un poco de felicidad
COCINA
- El calabacín
MASCOTAS
- Cuidado
con las garrapatas
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
 
 

Despliega un poco
de felicidad

¿Por qué dar es el primer paso para recibir?

Dado que el mundo pareciera ser cada vez más impredecible, es cada vez más urgente desarrollar un centro interno invencible, un punto de recuperación psíquica en torno al cual organizar las potencias internas -esos distintos aspectos del ser que cuando trabajan en armonía constituyen una poderosa fuerza, aunque cuando están desarmonizados hacen que la persona pierda una preciosa energía y no logre nada.
El principal obstáculo que impide estar centrado y ser efectivo en las actividades es el temor a otras personas, y superar esto -no teniendo miedo a sentir temor- es de vital importancia si realmente deseas optimizar la aventura de tu vida.

Sin embargo, el próximo paso en el proceso de desarrollo, a fin de que tus experiencias tengan profundidad en términos de significado, es prestar servicio en beneficio del bien común. Esto no requiere cualidades de santo, sino sencillamente el reconocimiento de que a fin de obtener valor y autenticidad -un sentido de propósito-, uno debe darlo primero.

Dar esto significa hacer que la totalidad del ser se relacione con cualquier cosa que estés haciendo, con cualquiera con quien lo estés haciendo -literalmente, estar plenamente presente en tu cuerpo mediante una respiración consciente y una relajación de los músculos y los tendones y, desde ese espacio interno, estar dispuesto a dar generosamente aliento a otras personas a medida que las encuentras a lo largo del camino que recorres con dicha.

Lo anterior podría ser un contacto visual y una sonrisa al vendedor mientras pagas el periódico. Podría ser hacerle un gesto de agradecimiento a un conductor que acaba da darte paso para que cruces la calle -cualquier cosa que reconozca y exprese respeto por la presencia interna del otro, aunque sólo sea un instante, recordándole a los demás lo singular que son. Si tu generosidad llega aun más allá, esto podría consistir en desviarte de tu camino intencionalmente para ayudar a alguien en necesidad -apoyar a un amigo o incluso a un desconocido-, con el objetivo de disminuir en algún grado el sufrimiento intrínseco de la condición humana donde quiera que lo encuentres. No tendrás que buscar mucho: está presente por doquier.

Vivir una vida discreta de servicio al bien común, en el grado que consideres adecuado para ti, se corresponde justamente con tu calidad de vida; no directamente en términos de ingreso y estilo de vida, sino en términos de la única calidad que realmente importa -la calidad del ser interior. l

 

FUENTE: GUARDIAN NEWS SERVICE. SERVICIO EXCLUSIVO DE EL UNIVERSAL. TRADUCCION: JOSE PERALTA.

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso