|
Despliega
un poco
de felicidad
¿Por qué dar es el primer paso
para recibir?
Dado que el mundo pareciera ser cada
vez más impredecible, es cada vez más urgente desarrollar
un centro interno invencible, un punto de recuperación psíquica
en torno al cual organizar las potencias internas -esos distintos
aspectos del ser que cuando trabajan en armonía constituyen
una poderosa fuerza, aunque cuando están desarmonizados hacen
que la persona pierda una preciosa energía y no logre nada.
El principal obstáculo que impide estar centrado y ser efectivo
en las actividades es el temor a otras personas, y superar esto
-no teniendo miedo a sentir temor- es de vital importancia si realmente
deseas optimizar la aventura de tu vida.
Sin embargo, el próximo paso en
el proceso de desarrollo, a fin de que tus experiencias tengan profundidad
en términos de significado, es prestar servicio en beneficio
del bien común. Esto no requiere cualidades de santo, sino
sencillamente el reconocimiento de que a fin de obtener valor y
autenticidad -un sentido de propósito-, uno debe darlo primero.
Dar esto significa hacer que la totalidad
del ser se relacione con cualquier cosa que estés haciendo,
con cualquiera con quien lo estés haciendo -literalmente,
estar plenamente presente en tu cuerpo mediante una respiración
consciente y una relajación de los músculos y los
tendones y, desde ese espacio interno, estar dispuesto a dar generosamente
aliento a otras personas a medida que las encuentras a lo largo
del camino que recorres con dicha.
Lo anterior podría ser un contacto
visual y una sonrisa al vendedor mientras pagas el periódico.
Podría ser hacerle un gesto de agradecimiento a un conductor
que acaba da darte paso para que cruces la calle -cualquier cosa
que reconozca y exprese respeto por la presencia interna del otro,
aunque sólo sea un instante, recordándole a los demás
lo singular que son. Si tu generosidad llega aun más allá,
esto podría consistir en desviarte de tu camino intencionalmente
para ayudar a alguien en necesidad -apoyar a un amigo o incluso
a un desconocido-, con el objetivo de disminuir en algún
grado el sufrimiento intrínseco de la condición humana
donde quiera que lo encuentres. No tendrás que buscar mucho:
está presente por doquier.
Vivir una vida discreta de servicio al
bien común, en el grado que consideres adecuado para ti,
se corresponde justamente con tu calidad de vida; no directamente
en términos de ingreso y estilo de vida, sino en términos
de la única calidad que realmente importa -la calidad del
ser interior. l
FUENTE: GUARDIAN
NEWS SERVICE. SERVICIO EXCLUSIVO DE EL UNIVERSAL. TRADUCCION:
JOSE PERALTA.
|