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Feliz
cumpleaños
Don Quijote
Cuatro siglos se cumplen desde que se publicara
por primera vez la inigualable novela de Miguel de Cervantes, equiparable
en traducciones y ventas sólo a la Biblia. La obra que relata
las aventuras de un disparatado caballero andante es hoy una de
las más grandes de la literatura universal. Quienes organizan
la fiesta de celebración saben que no se le puede hacer mejor
regalo que... simplemente leerla. Raúl
Chacón Soto
¡Que curioso! Don Quijote de La Mancha
es, sin duda, la novela más importante jamás escrita
en castellano, y una de las más celebradas en la literatura
universal, pero pocos, muy pocos, la han leído... De lo que
se han perdido. La obra de Miguel de Cervantes cumplió el
pasado mes 400 años de haber sido publicada, si bien en aquella
oportunidad vio la luz sólo la primera parte -El ingenioso
hidalgo Don Quijote de La Mancha estaba contenido en 83 pliegos,
unas 664 páginas-, pues no sería sino hasta diez años
después que saldría a la venta la segunda parte, de
nombre El ingenioso caballero Don Quijote de La Mancha. Las
dos juntas conforman el Don Quijote, tal como se conoce hoy en día,
y como, por supuesto, aparece en las nuevas ediciones conmemorativas
de la fecha.
Han pasado 400 años y, si bien suena
a lugar común, la obra sigue más vigente que nunca.
Lo dicen muchos, y entre ellos, el propio Mario Vargas Llosa, quien
encargado del prólogo de la edición oficial del nuevo
centenario, no ha hecho más que alabar el poder de la ficción
-que llega a transformar la realidad, la propia vida- y el canto
a la libertad que, indiscutiblemente, personifica el famoso personaje,
quien, como muchos sí saben, andaba siempre acompañado
de su fiel escudero, Sancho Panza, deshaciendo agravios y enderezando
tuertos.
¡Qué pareja la creada por Cervantes!
Dicen que la historia de Alonso Quijano -que así se llamaba
el Quijote-, se empezó a gestar en la mente del escritor
cuando éste tuvo que pasar unos años preso en Sevilla
por haber llevado mal las cuentas como recaudador de impuestos.
En su mente, entonces, empezó a tomar cuerpo la idea de un
hidalgo -noble de bajo linaje-, quien, enloquecido por leer tanta
novela de caballería, se cree uno de esos grandes caballeros
andantes -individuos que, como dice el escritor peruano, se lanzan
por los caminos a buscar remedio para todo lo que anda mal en el
planeta-, y sale acompañado de su vecino analfabeta -el bueno
de Sancho Panza-, de su aldea -un lugar de La Mancha de cuyo nombre
no llegó a acordarse-, para, en efecto, combatir la injusticia
por toda España.
Cervantes logró venderle la novela al
librero Francisco Robles, de Madrid, por 1.500 reales -unos 1.224
euros-. Ya a finales de 1604 había sido impresa en el taller
de Juan de La Cuesta, y, para principios de 1605; es decir, justamente
400 años atrás, había aparecido a la venta
por unos 290 maravedíes -casi siete euros-. No fue lo que
se dice un gran éxito, a pesar de que hubo ediciones en Portugal
y otras en España, y que fue traducida a los pocos años
al inglés -a México fueron a parar el mismo año
de su publicación 262 ejemplares a bordo del Espíritu
Santo, y también a Lima llegaron unos cuantos-. En realidad
nada ocurrió que señalara o sirviera de indicio de
lo que iba a convertirse. Cervantes murió sin saber que su
obra iba a sentar las bases sobre las que nace la novela moderna,
y que sería traducida a casi cualquier idioma del mundo -sólo
la Biblia ha sido más publicada y traducida-. Mucho menos
sabría que los personajes creados por él iban a habitar
en el imaginario mundial -"un hombre cincuentón, embutido
en una armadura anacrónica y tan esquelético como
su caballo... acompañado por un campesino basto y gordinflón
montado en un asno", como dice Vargas Llosa, convertidos en
una de las parejas más célebres de la historia, por
siempre combatiendo molinos de viento, verdaderamente inmortales,
personificación de todo lo bueno que tiene la humanidad.
Quizás usted, como tantos otros, aún no ha leído
la novela. Anímese, pues es el mejor regalo que puede darle,
y que puede darse, sin duda.
Vida de novela.
Mucho de la vida del "príncipe de los ingenios",
como también se le dice a Miguel de Cervantes es todavía
hoy un enigma. Se sabe que nació en Alcalá de Henares
-así parece indicarlo un documento donde dan fe de su bautismo
en esa ciudad, aunque diez ciudades y pueblos se atribuyen el nacimiento-,
el 29 de septiembre de 1547, y que sus padres fueron un cirujano
de nombre Rodrigo de Cervantes, y Leonor de Cortinas. Fue el cuarto
de un total de siete hermanos. La familia era humilde y pasó
muchos años desplazándose de ciudad en ciudad, hasta
finalmente instalarse en Madrid. A pesar de que no pudo recibir
una formación académica constante, por lo menos estuvo
en colegios en Valladolid y en la capital española. De su
paso por la Universidad de Salamanca -algo que algunos conjeturan-,
no ha podido confirmarse nada con certeza. Lo que sí se sabe,
es que a los 22 años tuvo que salir a Italia, por haberse
involucrado en problemas. Pronto, se le vería en aquel país
como ayuda de cámara del cardenal Acquaviva, y más
tarde, como soldado de los Tercios españoles. En octubre
de 1571, a bordo de la galera Marquesa, tomó parte
en la batalla de Lepanto, en la que recibió dos heridas de
arcabuz, una lo suficientemente grave como para inhabilitarle la
mano izquierda. También participó en las expediciones
contra Túnez y La Goleta. Cuando se disponían a regresar
a España, ya en 1575, la galera fue abordada por corsarios
argelinos, y tuvo la fortuna de ser capturado y llevado preso a
Argel, donde permaneció cinco años, a la espera del
rescate. Allí, se supone, comenzó a idear su obra
literaria. De lo que sí no queda duda, es de que hasta el
momento de su salida de prisión, en 1580, fueron muchos los
libros italianos leídos, y grande la experiencia humana que
había adquirido. De regreso en casa, pudo comprobar no sin
tristeza, que las penurias dominaban a su familia, por lo que pronto
tuvo que asumir oficios de bajo nivel. Tuvo una hija natural, de
nombre Isabel -quien le traería no pocos dolores de cabeza,
junto a una hermana suya-, y ya en 1584 se casa con Catalina de
Salazar y Palacios, con quien vivió algún tiempo en
Esquivias, el pueblo de donde ella era originaria. Entre los empleos
que asumió estuvo el de comisario de provisiones de la Armada
Invencible, por el que tuvo que trasladarse a Sevilla. En 1590 intentó,
sin éxito, que le enviaran a América. Poco más
tarde, víctima de un malentendido, terminaría una
vez más en prisión -se dice que se había apropiado
indebidamente de unos fondos-. No fue la última vez que estuvo
preso... la negativa a la posibilidad de iniciar una nueva vida
al otro lado del Atlántico, le obligó a deambular
por el sur de la península casi como si fuera un vagabundo...
experiencia que fue determinante para el brillo de su obra, por
el contacto directo con el pueblo llano. Como muy bien se puede
leer en el resumen de su vida que se hace en el Diccionario Enciclopédico
Salvat: "Del aparente fracaso de su vida Cervantes supo hacer
el fondo de una obra genial e imperecedera; conoció bien
todos los aspectos de su país, los sórdidos, los populares
y los aristocráticos, y logró comunicar a los otros
esta rica experiencia en un lenguaje idealista y realista a la vez,
que reúne la sencillez cordial, la honda comprensión
de todo lo humano, el donaire y la gracia de la expresión
y un permanente afán de verdad y libertad". Libertad,
justamente, la palabra clave con la que el autor Mario Vargas Llosa,
introduce a la nueva edición del Don Quijote, para los públicos
del siglo XXI. Cervantes pasó sus últimos años
en Madrid, envuelto en diversas disputas y crímenes. Murió
el 22 de abril de 1616 (un año después de que se publicara
la segunda parte de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha),
enfermo de hidropesía y parálisis. Fue enterrado por
un gesto de caridad al día siguiente. De sus restos no se
conoce paradero hoy en día. l
rchacon@eluniversal.com
| La
casa por la ventana |
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En
España se celebrará a lo grande el cuarto centenario
de la publicación de la primera parte del Quijote.
Castilla-La Mancha, la región donde Cervantes ubicó
la mayor parte de las andanzas del Caballero de la Triste
Figura, ha preparado una gran cantidad de eventos, centralizados
por la empresa pública Don Quijote de La Mancha 2005,
creada en 2002. El proyecto más importante es el que
lleva por nombre La ruta de Don Quijote, 2.500 kilómetros
de itinerario ecoturístico y cultural, que se podrán
recorrer a pie, en bicicleta o a caballo; y que está
dividido en 10 tramos y 60 jornadas. Junto a la creación
de esta ruta, destaca la edición conmemorativa de lujo
que la Real Academia de la Lengua Española, la Asociación
de Academias de la Lengua Española y la editorial Alfaguara
han preparado, conformada por 10 mil ejemplares encuadernados
en pasta dura de color blanco y negro, y que tiene un costo,
en Venezuela, de 18.300 bolívares -así que no
hay razón para no regalarle al Quijote su lectura-.
El volumen especial incluye un glosario con más de
6.000 acepciones que registran el significado preciso de voces,
frases proverbiales y refranes presentes en la novela y tiene
un prólogo de Vargas Llosa en el que habla de la obra
como un canto de libertad. Francisco Rico, el responsable
de la edición, ha dicho que se ha querido "un
Quijote básico, con las notas imprescindibles para
asegurar un adecuado entendimiento del texto, pero sin ir
un punto más allá de los datos en verdad esenciales
ni orientar más de lo justo la espontaneidad del lector".
Como la idea es que la mayor cantidad de gente lea la novela,
también han preparado una edición de 800.000
ejemplares, llamada "Un Quijote, un euro", así
como 200.000 Quijotes para niños y jóvenes.
Pero no todo será lectura. También han organizado
siete grandes exposiciones: Don Quijote. La sombra del
caballero, La Mancha del Quijote, Don Quijote en la cerámica,
Don Quijote en el arte contemporáneo, El arte en la
época del Quijote, Dalí y el Quijote y Celosías.
Tesoros de los conventos de clausura de Castilla. No podía
faltar un Festival Quijote, con más de treinta espectáculos,
y la vinculación especial del Festival de Teatro Clásico
de Almagro con la obra de Cervantes.
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Ver también en Encuentros:
- Velvetina. El nuevo
amor de Miguel Bosé
- Waleska Castrillo.
Indetenible
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