Mujeres con
Cancha
Cinco féminas, de tres generaciones, han prestado sus voces y firmas para el deporte. Mary Montes, Valerie Adler, Geisha Torres, Andreína Gandica y, sorpresivamente, Isa Dobles, la pionera, protagonizan este torneo de historias. Por Pablo Blanco. Fotos: Natalia Brand

Nacieron en épocas distintas pero tienen en común el hecho de que se atrevieron a tomar el micrófono y los espacios impresos -tradicionalmente ocupados por caballeros- para demostrar que ellas saben de pelotas tanto, o más, que ellos. De este grupo, probablemente, la más posicionada en materia beisbolística es Mary Montes, pero antes y después de ella, es mucho el comentario femenino que se ha ocupado de explicar lo que acontece en las canchas. De hecho, quizás es toda una sorpresa, para muchos, que la pionera local en este oficio sea Isa Dobles, cuyo nombre se vincula, automáticamente, con la fuente política. Fue ella quien se ocupó de aclarar, en este encuentro, que para comentar deportes una mujer, en lugar de suprimir sus encantos femeninos, debe usarlos a su favor para seducir a la audiencia, con sapiencia, además, en la materia que le compete. Así, pues, estas cinco gargantas han demostrado que para hablar de béisbol, básquet, fútbol o tenis, hay que cumplir con un requisito indispensable nada fácil: saber más que el fanático. En pleno clímax de la temporada de béisbol profesional, Isa, Mary, Valerie Adler, Geisha Torres y Andreína Gandica explican cómo se han anotado puntos en su profesión de comentaristas y columnistas. Aquí están, reporteando sus presentes y monitoreando el pasado.
Peloteando
En la entrada del pequeño y antiguo edificio se escucha una voz a lo lejos: "No te vayas a asustar, que no hacen nada". Al cabo de unos segundos, salen por la puerta seis inquietos, grandes y pacíficos perros. "Quédense quietos, pues", les ordena quien,
hasta la fecha, ha sido considerada
la primera comentarista deportiva
del país: Isabel Cecilia Oropeza, rebautizada, por ella misma, como
Isa Dobles. Quizás pocos recuerdan que esta televisiva periodista de opinión, veterana en política (es
hija del fallecido dirigente de Acción Democrática Alejandro Oropeza Castillo) fuera experta en cuestiones peloteras. A sus confesos 76 años,
la autora de Personalmente Fidel
y del polémico y reciente título
Isabel Pastora Medina, conserva
el mismo look que les mostrara a
los seguidores del espacio Nosotros
Venezuela que transmitía Venezolana de Televisión en la década de los ochenta.
En su jardín, donde tuvo lugar esta conversación, el escándalo que hacen sus loros apenas la deja hablar. Ella, entre las carcajadas que le produce el asunto, cubre la jaula de los susodichos con una tela, para tratar de apaciguarlos, y procede a escudriñar la memoria. "A principios de los setenta yo estaba triunfante en Radio Caracas (RCTV). Conducía los programas La Media Naranja y Adivina, adivinador, estaba muy pegada. Sin embargo, Copei, que tenía el gobierno de turno, presionó al canal porque yo y que estaba apoyando mucho a Carlos Andrés Pérez que, en ese momento, era candidato a la presidencia de la República. Yo acababa de firmar un contrato que, para la época, era buenísimo y no hallaban qué hacer conmigo. Estaba tan molesta que, en efecto, terminé apoyando a Carlos Andrés, para que hablaran con propiedad. Entonces me pusieron a hablar de béisbol junto a, nada menos que, Carlos Tovar Bracho. Él era muy serio y eso de que me hubieran puesto a mí allí era para él -como para mí- algo rarísimo, pero divertido. No dejaba de asombrarse con mis salidas. En una oportunidad comentó 'Este jugador va a batear por segunda. Isa, ¿qué crees tú?'. Y yo le respondí, al aire, 'La verdad es que si yo fuera esa bola me detendría en Manny Trillo (segunda base de los Leones del Caracas) que está de los más buenmozo' (risas). A pesar de esas travesuras, yo sabía de béisbol. Mi papá y mi mamá eran furibundos fanáticos y yo heredé su pasión por ese deporte. Mi familia siempre estuvo relacionada con los hombres que sabían de béisbol en el país: Enrique Vera Fortique, Musiú La Cavalerie y Pancho Pepe Croquer, entre muchos otros. Adquirí muchas destrezas para conocer las estrategias de los jugadores e interpretar las señas de los catchers y las caras del couch. Jugaba en el Instituto Escuela, donde estudié. Hacía sufrir horrores a mi mamá porque cuando estaba en el right field, y veía una bola muy difícil, le ofrecía a San Judas Tadeo que, si me permitía atraparla, no iba a comer dulce por seis meses o que no me iba a desayunar por una semana. Una vez ofrecí que no me casaba, aquello fue horrible. Ya de mamá jugaba con mis tres hijos. En una oportunidad, Felipe bateó durísimo y me pegó en el hombro. Me puse a llorar y los tres me dijeron: 'Aquí no vengas a quejarte como si fueras una mujercita' (risas)". Entre sus mejores recuerdos destacan su amistad con Luis Aparicio y sus constantes visitas al Estadio Universitario. "Cuando cumplí 15 años, Dalmiro Finol me ofreció un jonrón y lo cumplió. Todo el estadio me cantó cumpleaños". Después de esta incursión, Isa retomó su rol como líder de opinión en materia política. Actualmente es columnista de esa fuente en El Mundo y en www.noticierodigital.com. "Me puse a meterme en competencias donde las bolas son más duras".
Por la goma siempre
Lo dicho: si Isa Dobles fue la primera comentarista de béisbol en Venezuela, Mary Montes es la voz más respetada en la materia. Esta periodista, egresada de la Universidad Central de Venezuela, cuenta que peinaba las barbies mientras veía los encuentros Caracas-Magallanes en el televisor de su casa de La Boyera, donde creció. Hoy en día es la dueña de un nombre registrado al que muchos siguen: Por la goma. Así se llama su columna de los viernes en El Universal y también su libro de crónicas sobre los peloteros venezolanos que alcanzaron la gloria en las Grandes Ligas entre 2004 y 2005. Es el mismo nombre que reciben sus micros radiales, sobre la pelota, que produce y conduce para el circuito Unión Radio. A las 7:00 de la mañana puede escuchársele en el Noticiero Deportivo, de Deportes Unión Radio,
y de 10:00 am a 12:00 del mediodía comparte el micrófono con Kico Bautista en el programa Contigo y sin ti que transmite Onda 107.9 FM, en donde habla un poco de béisbol y otro de política. "Agradezco a las muchas personas que creen que fui la pionera en esto de comentar deportes, pero siempre aclaro que ese honor correspondió a Isa Dobles, a quien llegué a oír transmitir -fabulosa- varios partidos.
Y después de ella vinieron muchas más que también dejaron su huella, como la columnista Marta Blanco, de El Diario de Caracas, que fue mi inspiración, como lo son también los veteranos Rubén Mijares, John Carrillo y Humberto Acosta, verdaderas instituciones del béisbol en este país. De pequeña jugaba pelotica e' goma con mis vecinitos. Lamentablemente, eso es lo único que puede hacer una mujer que quiera jugar béisbol en este país, salvo aquellas que pueden entrar a Los Criollitos y eso hasta la categoría Junior". Hoy en día, Montes comparte su pasión por la pelota con su esposo y sus dos hijos. "Hace unos años salió un álbum de barajitas de béisbol en donde yo era una de las barajitas y eso les encantó a los chamos. Ese tipo de cosas me recuerdan un poco mi infancia. Es que mi mayor influencia ha sido mi papá, Pedro Montes, el único sobreviviente de la caimanera de los miércoles en la UCV. A sus 81 años, todavía picha. A mi mamá, al principio, no le gustaba mucho que yo me hiciera cronista de la fuente. Me decía: '¿No te da asco? Esos tipos escupen'. Pero ahora le encanta". Durante su adolescencia, la pelota fue también un arma de seducción. "Yo no tengo, precisamente, porte de Miss, pero gracias a que sabía de béisbol nunca me quedé sentada en una fiesta. No lo hacía a propósito, pero atraía por eso. Es que el béisbol es la Venezuela que, gracias a Dios, también somos". Suena su celular y el repique es un rugido, alusivo a su evidente entrega a Los Leones del Caracas, equipo del que fuera la voz oficial por muchos años. "En estos días como que prefiero ponerlo en vibracall", dice, entre risas. "Una vez me tocó trabajar en un partido largísimo en el que le ganamos a los Tiburones de La Guaira. Al salir de la cabina, un fanático guairista me preguntó: '¿Tú eres la jeva que habla?'. Me dio mucha risa, ¿qué le iba a decir? Soy mujer y mi trabajo es comentar. Entonces le dije: 'Sí, yo soy la jeva que habla'".
¿Otra cara bonita?
Quien no la conozca puede cometer
el error de pensar que esta comunicadora social es otra cara bonita. No porque no lo sea, sino porque es mucho más que eso.
Geisha Torres, de 29 años, es la primera y única mujer con una
columna especializada en la página
de la NBA www.nba.com. Su debut televisivo, en 2005, fue en Meridiano Televisión como comentarista de los juegos de esta liga profesional del básquet estadounidense. En Venezuela puede vérsele en la pantalla del nuevo Canal I. Allí asume la conducción del Noticiero Deportivo nocturno, que se transmite de 11:00
a 11:30 pm. Desde hace siete años escribe, todos los domingos, la columna Doble Marcaje del diario Meridiano, que está especializada
en básquetbol, y es parte del staff
de comentaristas de básquetbol en Radio Deportes 1590 AM. Su etapa audiovisual comenzó en 2002, en el programa Cestas y Batazos de 100.3 FM, donde hablaba de béisbol y básquet. "Nací en Caracas, pero me crié en un sector de Catialamar que se llama Guaracarumbo, donde han vivido personajes como el maratonista Alejandro Semprún -quien ha sido mi guía- además del pelotero Remigio Hermoso, el arquero Guacharaca Baena y el basquetbolista Edgar Flores, entre muchos otros. Crecí viendo una cancha de usos múltiples que está al frente de mi casa y, desde que tengo uso de razón, estoy practicando deportes, jugaba con mis vecinitos y con mi hermano Marcos Torres (sargento de los Bomberos de Miranda que perdiera la vida en un rescate en la quebrada Caurimare del Parque Nacional El Ávila), quien me enseñó a hacer rapel. Las barbies que me regalaban estaban de adorno en mi cuarto, lo cual aterró a mi mamá hasta que me conoció mi primer novio. El básquet siempre me ha gustado para verlo no para jugarlo, me parece muy rudo, así que veo los toros desde la barrera. Es un deporte que marcó mi vida desde que la Selección Nacional de Basquet ganara en Portland. Cuando llegaron los héroes, mis amigos y yo fuimos a recibirlos al aeropuerto. Ese día pensé: 'Si este equipo pone a gritar a cinco mil personas en el aeropuerto es porque éste es el mejor deporte del mundo'. Aprendí a comentar gracias a los que saben. Tenía unos amiguitos que eran hijos de Francisco Paco Diez, el entrenador más ganador en la historia del básquet de este país, a quien no dejaba de hacerle preguntas. Mi mentor en la Universidad fue José Visconti. Con ellos pude romper el paradigma de que yo sólo era una cara bonita".

Foto: Anabel De Luca |
La dama del tenis
La fuente de soda del Altamira Tenis Club sirve de fondo para que la espigada figura de Valerie Adler, quien acude a este encuentro elegantemente trajeada, salude amablemente mientras termina de ingerir un jugo de fresa con lechosa. "Está exquisito, tienes que probarlo", comenta dejando colar algo de acento británico. Más que una atlética abuela, esta nativa de Manchester es la voz femenina más respetada del tenis en toda Latinoamérica. "Bueno, eso es muy feo que lo diga yo, pero así me lo han reiterado algunas autoridades en la materia", aclara. Desde pequeñita le gustó el deporte, asunto que sus padres le reforzaron hasta el cansancio. Así, además del tenis, practicó patinaje sobre hielo y jockey sobre pista, entre otros. Durante unas vacaciones a estas tierras para visitar a su mamá -casada en segundas nupcias con un venezolano- conoció a quien es su actual esposo. De eso hace ya 35 años. Aquí siguió cultivando, desde entonces, su afición por la raqueta. Primero como jugadora, posteriormente, como presidenta de la Federación Venezolana de Tenis, para lo cual tuvo que nacionalizarse, y luego como comentarista. "En 1987 se dio acá el evento deportivo femenino Max Factor Tenis Ávila. Me fui a quejar con los organizadores y les dije: '¿Cómo es posible que para un torneo de mujeres tengan puros comentaristas masculinos?'. Me preguntaron: '¿Lo quieres narrar tú?'. Y acepté. Tuve que prepararme con todo lo que tenía, que eran mis enciclopedias, porque en esa época, como se sabe, no había Internet". Adler estuvo dentro del Canal de la Colina, en calidad de invitada, conduciendo torneos de tenis junto a voces emblemáticas, como la de Gonzalo López Silvero, hasta 1994. Ese año, el derecho de transmisión de las copas de tenis lo obtuvo Televen. "Llamé al canal y les dije: 'Hola, soy Valerie Adler, tengo conocimientos de tenis y me gustaría formar parte de su staff de comentaristas'. Envié mi currículum, ya me conocían por mi trabajo en el canal 4. Nunca sentí ningún tipo de discriminación, todo lo contrario, me trataron como a una reina". La historia anterior se volvió a repetir, en 1999, con Meridiano Televisión, donde trabaja actualmente, aunque, según explica, de manera más esporádica. Aparte de eso escribe, desde 1988, The Next Set, columna especializada que se publica en The Daily Journal, y desde hace siete años dicta un curso de periodismo deportivo en la Universidad Simón Bolívar. Tambiénfue invitada durante siete años a narrar partidos en la sede de ESPN. "Creo que estoy más ocupada ahora que cuando era joven. Siempre he creído que el deporte -cualquiera que sea- es la mejor inversión que se puede hacer en la juventud para tener una vejez feliz. Y del tenis no me he podido despegar. Gracias al clima maravilloso de este país puedo jugarlo seis veces a la semana. Eso, el cerro Ávila y el humor de los venezolanos es lo que me tiene enamorada de este lugar".
Foto: Johann Napp |
Del estadio al estudio
Desde hace tres años, Andreína Gandica es la experta de las
canchas de Primera Página, el
espacio informativo de Globovisión
que se transmite, de lunes a viernes,
a las 6:00 de la mañana. Tiene 27
años y 10 dedicada a hablar de deportes en la pantalla chica. Ahora
es, también, dueña del micrófono,
de 5:00 a 6:00 pm en el espacio deportivo Cosas que pasan a través
de 91.9 FM, perteneciente al circuito FM Center. Es fanática del Magallanes y está recién casada con un economista seguidor del Caracas. "No peleamos por eso -aclara-. Aunque en mi casa se da la clásica pelea por el control remoto del televisor, con la diferencia de que la que quiere ver todo el tiempo un partido soy yo (risas). Comencé conduciendo un programa de fitness en Meridiano Televisión que se llamaba En Forma, donde practicaba, junto a dos compañeras, aeróbicos de bajo impacto para que el televidente los siguiera. Para ese momento estaba certificada como instructora por el YMCA de Nueva York. En eso estuve tres años. A ese espacio le siguió Ronda Deportiva, donde me tocó producir y conducir transmisiones de torneos deportivos amateurs, era un trabajo bellísimo, la gente lo agradecía, sobre todo, los chamos. De allí me llamaron de Globovisión para Primera Página y no lo pensé para aceptar. Ahora mi horario es un poco fuerte. Tengo que levantarme, todos los días, a las 3:00 de la mañana para llegar puntual al estudio. Si a eso le sumas que el programa de radio es hasta las 6:00 de la tarde, te imaginarás que en la noche no valgo medio. Pienso que mientras uno esté joven y le guste lo que está haciendo se puede dar estos 'lujos'. Creo que varias venezolanas hemos roto los esquemas que limitaban la fuente deportiva a los hombres. Carolina Guillén, en ESPN es un tremendo ejemplo de ello. Para mí, uno de los mejores indicadores de si una lo está haciendo bien es la opinión de la gente en la calle. Si el señor que me encuentro siempre en la panadería me dice: 'Muchacha, cuéntame, ¿Cómo quedó el partido anoche?', yo duermo tranquila".
pblanco@eluniversal.com
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