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"Maldito roedor"
El ratón -o la resaca- nunca es
bienvenido, a pesar de que es la lógica consecuencia de una
noche de copas, una noche loca... sepa cómo evitar mayores
consecuencias leyendo las siguientes líneas. Raúl
Chacón Soto
¿Qué es el ratón o
la resaca?
Aunque no hay una definición científica precisa del
término, muy pocos son quienes no saben de qué se
trata cuando están padeciendo los trastornos típicos
de un gran "ratón". Se dice, entonces, que es el
conjunto de síntomas que se presenta al día siguiente
de haber bebido en exceso, y que puede empeorar si se fuma también
excesivamente. En otras palabras, es el resultado de la intoxicación
del organismo provocada por la ingestión de una dosis excesiva
de alcohol.
¿Cuáles
son los síntomas?
A la mañana siguiente de una noche de copas... el cuadro
es patético: dolor de cabeza, náuseas, diarrea, pérdida
de apetito, acidez estomacal, sed intensa, mareo, visión
borrosa, dolores musculares, sensación de cansancio y malestar
general. Parece gripe, pero no lo es. Todos estos síntomas
son consecuencia de los numerosos cambios que ocurren en el balance
de las hormonas, neurotransmisores y otras sustancias biológicas
del organismo, que se manifiestan, también, en un incremento
de la frecuencia cardíaca y, por ende, del trabajo del corazón.
El paciente con resaca tiene una disminución del rendimiento
laboral, de la capacidad cognitiva y de las habilidades visuales-espaciales.
¿Por qué
se produce... exactamente?
Aunque usted no lo crea, el "ratón" ha sido relativamente
poco estudiado en términos clínicos. Los científicos
opinan que la causa es multifactorial, y no se relaciona sólo
con la cantidad de alcohol ingerida. Algunos de esos otros factores
que entran en juego son el estómago vacío, la falta
de sueño, el incremento de la actividad física mientras
se está bebiendo y la deshidratación. Personas con
precarias condiciones de salud son, por ejemplo, más propensas
a sufrir de un terrible ratón. Por lo general, se considera
que después de seis tragos (en un hombre de 80 kilos) y de
4 o 5 (en una mujer de 60 kilos) casi siempre se termina en el camino
que conduce a una buena resaca.
...más exactamente...
El organismo, para protegerse de la intoxicación, segrega
enzimas que metabolizan y desechan las toxinas. El problema se presenta
cuando se bebe a un ritmo que excede esta capacidad de protección.
El dolor de cabeza se debe principalmente a los productos de degradación
del alcohol. Estos productos aparecen en mayor cantidad en el cuerpo
cuando se ha bebido alcohol de mala calidad. Las molestias gástricas
se deben a erosiones de la mucosa del estómago causadas por
el etanol, principal componente del alcohol. Estas molestias, particularmente,
serán mayores si se han mezclado diferentes bebidas, ya que
la irritación gástrica se deberá a todos los
componentes que se hayan bebido. Hay que recordar, también,
que cuando el alcohol llega a la sangre (entre 30 y 90 minutos después
de ser ingerido) se produce una disminución de los azúcares,
lo que provoca una sensación de debilidad y agotamiento físico.
Otra acción del alcohol (¿todavía hay más?)
es que inhibe la vasopresina, una hormona secretada por la glándula
suprarrenal, que es la responsable de mantener el balance de los
líquidos en el cuerpo. Cuando falla su acción, el
riñón comienza a eliminar más agua de la que
ingiere, lo que provoca que el organismo la busque en otros órganos.
Esto provoca que las meninges pierdan agua y, por tanto, aparezca
el dolor de cabeza.
¿Cómo
evitarla?
La mejor manera de prevenir la desagradable visita del "ratón"
es diciéndole "no" a la bebida o beber con moderación.
Esta recomendación es casi un chiste para muchos venezolanos,
por lo que aquí van otros consejos quizás más
apegados a la realidad:
l No mezcle
el alcohol con agua, pues esta última acelera la absorción
del primero en el organismo. La leche, por el contrario, tiene un
efecto beneficioso, y es lo mejor para después de unas copas.
l No beba nunca
con el estómago vacío, pero evite las comidas fuertes
y con grasas porque probablemente le inducirán a tomar más
vino. Tener comida en el estómago evita una rápida
absorción del alcohol en la sangre. Los productos lácteos,
leche o yogurt, crean una película protectora en el estómago.
También puede alternar el alcohol con jugos de frutas y beber
agua para evitar la deshidratación.
l Procure beber
a un ritmo que le permita al organismo eliminar suficiente alcohol.
Por ello es importante comer cuando se bebe. Así, el estómago
podría tardar hasta cuatro veces más en absorber el
alcohol.
l Evite las
bebidas más oscuras (brandy, whisky, vino tinto de garrafa),
y procure no mezclar al beber. Cuidado con combinar, especialmente,
alcohol con bebidas con cafeína, pues los efectos excitantes
de esta última anulan los relajantes del alcohol, lo que
incrementa su acción.
l Este último
dato es para las mujeres: no traten de beber como los hombres, pues
el sexo femenino tolera mucho menos alcohol que el masculino. No
es sexismo, son los hechos.
¿Y si ya el mal
está hecho?..
Nunca es tarde para empezar a controlar el daño. Lo mejor
es que siga estas recomendaciones:
l Pare de beber.
Una cervecita más no es buena idea; sólo estará
posponiendo el momento de la cruda verdad.
l Tome mucha
agua y buena cantidad de jugos de frutas para reponer la pérdida
de vitaminas.
l Coma alimentos
suaves que no irriten la mucosa gástrica y, preferiblemente,
que sean dulces. También puede probar con legumbres, cereales,
frutos secos, leche y carne.
l Duerma mucho.
l Las mujeres
que estén tomando la píldora necesitarán un
suplemento de magnesio, que pueden conseguir si consumen un puñado
de frutos secos.
l Se puede
tomar un analgésico del tipo de los AINEs para suprimir la
cefalea o dolor de cabeza; e inhibidores del Ion hidrógeno
para mejorar la gastritis. No tome acetaminofén, pues según
la FDA (la Agencia de Drogas y Alimentos de Estados Unidos), aumenta
los daños en el hígado.
l Algunos estudios
han encontrado resultados positivos en el tratamiento de la resaca
al utilizar ácido tolfenámico, Tromboxano A2 y Vitamina
B6.
l Evite el sauna.
¿Mitos?
l El alcohol mejora la resaca...
¡no!, la empeora.
l Las pastillas
de vitamina B6 evitan el amargo momento... No, su única utilidad
es que acorta los efectos de una intoxicación etílica,
pero no los elimina.
l Beber mucha
agua favorece la eliminación del alcohol...Tampoco, el alcohol
se elimina a una velocidad de siete gramos por hora y es imposible
acelerar el ritmo.
l Una cucharada
de aceite, tomada antes de beber, reduce la absorción del
alcohol... Falso: al hacerlo no se cubre la totalidad de la superficie
del estómago y la parte libre absorbe el alcohol a la misma
velocidad. l
rchacon@eluniversal.com
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