- Bale: atractivo camaleón
- El monitor se pasea por la música
- Russell se pone cómico
- Transportes
del futuro


CRONICA
- El ídolo
- Un genio y dos espías
- Premios habemus...
¡Y plata también!
- Un cocodrilo sobre el corazón
- Hacedores de Paraguaná
- La espora
de los reyes
SALUD

- Fiel a la receta

FAMILIA

- Virus a la carta

NUTRICION

- Vegetales, verde
para toda la vida

DECORACION
- Organiza el
cuarto de tu niño
BELLEZA
- Con acento masculino
MODA
- Verde que te quiero verde
MODA
- Un estilo único
COCINA
- Recetas prácticas con
plátano verde
MASCOTAS
- Combatir
el estrés
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
 
revista Estampas
 
 
Virus a la carta

La mayoría de las enfermedades que aquejan a los más chicos son causadas por alguno de los agentes virales que abundan en el ambiente. Conozca cuáles son las afecciones más frecuentes y prepárese para prevenirlas o, incluso, aprenda cómo ganarles la batalla.
María de los Angeles Herrera

Las consultas pediAtricas están repletas de niños con afecciones respiratorias de las vías superiores, cuadros diarreicos y erupciones que, por lo general, son ocasionadas por algún tipo de virus. Existen épocas del año en las cuales estas enfermedades son más frecuentes, como el inicio y el final de la temporada de lluvias, momentos cuando los cambios climáticos son más notorios. Sin embargo, cuando el niño comienza a asistir a las guarderías, los virus causan estragos con mayor periodicidad, pues su sistema inmunológico —aún inmaduro— es poco resistente a las continuas agresiones de los agentes que se encuentran en el entorno.

Amando Martín, pediatra especialista en infectología, explica que muchos padres consideran necesario enviar prematuramente a sus hijos a los centros de cuidado diario, pues esta medida logrará que en el futuro sean más resistentes a los agentes virales. Aunque bastante popular, esta creencia es errada, debido a que los sistemas inmunológicos de los infantes maduran progresivamente —y de forma natural— durante sus primeros años de vida. Adicionalmente, los virus mutan en el tiempo y afectarán de la misma manera el organismo de los pequeños, independientemente de que hayan asistido o no a una guardería. 

A continuación encontrará nueve de las enfermedades que, según Martín, son motivo de consulta frecuente en los más chicos —especialmente desde que nacen hasta que alcanzan los cuatro años de edad—, para que usted pueda contar con una guía útil cuando sus hijos deban lidiar con ellas. 



Foto: www.latinstock.com.ve/ Photononstop/ Mermet

Catarro común

“El catarro común es la patología respiratoria aguda superior más frecuente que tiene un niño menor de cinco años de edad” y el contagio suele darse por vía aérea, debido a las gotas de saliva que quedan suspendidas en el ambiente cuando una persona que la padece habla, tose o estornuda. “Los virus que más comúnmente producen el catarro —añade— son el rinovirus, el virus de la influenza, el parainfluenza y el virus respiratorio sincitial”, siendo este último un agente tan común que se estima que a los dos años prácticamente todos los niños han tenido que enfrentarlo.

Hay casos que ameritan atención inmediata por parte de un especialista, especialmente cuando la fiebre se presenta en niños recién nacidos —hasta los tres meses de edad— o cuando los hábitos del infante —alimentación, horas de sueño y de juego— se ven afectados por el decaimiento general. Además de los cambios de su estado anímico, es importante estar alerta ante la llegada de otros síntomas, como por ejemplo la aparición de erupciones o modificaciones en la coloración natural de la piel.

Existe una vacuna que, erróneamente, se conoce como antigripal, pero sólo ofrece protección contra la influenza, por lo que los niños quedan expuestos a cualquiera de los agentes virales restantes. Está indicada anualmente para los pequeños entre seis
y 24 meses de edad.

Período de incubación:
entre dos y cinco días.

Duración de la enfermedad: cuadro autolimitado a tres
o cuatro días.
Síntomas: malestar general, rinorrea (goteo nasal transparente o de color claro), fiebre (generalmente de bajo grado), estornudos y, en algunos casos, tos. 
Tratamiento: analgésicos para el malestar y antipiréticos,
si hay fiebre. Los pacientes deben ingerir muchos líquidos y si los niños son muy pequeños, se sugiere solución fisiológica para evitar obstrucciones de las vías respiratorias.

Complicaciones: cuando esta afección se prolonga en el tiempo —por más de diez días— y las secreciones nasales cambian de color —moco purulento—, puede existir una infección bacteriana asociada, por lo que es importante mantener contacto directo con el pediatra tratante.



Foto: www.latinstock.com.ve/ Corbis/ Brigitte Sporrer/ Zef

Faringoamigdalitis

Esta infección de la faringe y de las amígdalas es bastante común en los pequeños. Según afirma el especialista, las faringoamigdalitis que se presentan en niños menores de cuatro años de edad son, por lo general, de origen viral, causadas por adenovirus, además del virus respiratorio sincitial y los rinovirus. Sin embargo, es común que se incurra en el error de prescribir antibióticos debido a que suelen aparecer exudados blanquecinos —puntos blancos— sobre las amígdalas, síntoma que tradicionalmente ha sido asociado con infecciones bacterianas. Martín explica que para evitar este tipo de prácticas es clave un examen médico exhaustivo que, dependiendo de la gravedad de los síntomas observados, permita identificar si la enfermedad es viral o no, ya que pruebas específicas, como el exudado faríngeo, arrojan resultados tardíos —cerca de 48 horas después de que se tomó la muestra—, cuando ya el tratamiento debería haber sido administrado.   

Período de incubación:
entre dos y cuatro días. 
Síntomas: fiebre, malestar general, vómitos, pérdida del apetito y, en algunas ocasiones, se presenta dificultad para tragar o, incluso, pueden aparecer erupciones maculopapulares (pequeñas y coloridas elevaciones de la piel).
Duración de la enfermedad: enfermedad autolimitada a un máximo de cuatro a siete días.
Tratamiento: se sugiere el consumo de líquidos para evitar la deshidratación del infante y se prescriben analgésicos, antipiréticos (medicamentos para controlar la fiebre) y, en algunos casos, se pueden administrar antiinflamatorios. 

Laringotraqueitis

Conocida en el entorno médico como croup, esta afección inflamatoria de la laringe y la tráquea es una de las patologías que más angustia genera en los padres, debido a la posibilidad de obstrucciones severas de las vías respiratorias. Su origen, explica Amando Martín, está en los virus parainfluenza y en el virus respiratorio sincitial y el modo de contagio, al igual que en los casos anteriores, es a través de las vías aéreas.

Período de incubación: entre dos y cuatro días. 
Duración de la enfermedad: los síntomas mejoran en cuatro o cinco días.
Síntomas: malestar general, fiebre, rinorrea, tos metálica, “perruna” o de “foca” y estridor laríngeo (soplido que produce el aire al pasar por una tráquea estrecha).
Tratamiento: analgésicos, antipiréticos y, en algunos casos, se suele usar esteroides sistémicos o inhalados en cursos cortos, aunque hay algunos especialistas que están en desacuerdo con esta terapia. Adicionalmente, la aplicación de vapor caliente es útil para humedecer las vías respiratorias.
Complicaciones: ante la sospecha de esta enfermedad, los padres deben consultar
de inmediato al pediatra, ya que pueden presentarse cuadros de evolución violenta, según el grado de obstrucción laringotraqueal que presente el pequeño.

Bronqueolitis

Infección respiratoria baja causada por el virus respiratorio sincitial. El Manual Merck de información médica general señala que es una afección que, por lo general, tiene mayor incidencia en niños menores de 18 meses. Aunque puede derivar en cuadros leves, Martín advierte que, en ocasiones, “la evolución natural de la enfermedad puede ir hacia estadios que comprometen la ventilación del niño”, por lo que se puede sugerir su hospitalización para evitar complicaciones adicionales.

Período de incubación: entre dos y tres días.
Duración de la enfermedad: es un virus autolimitado que puede prolongarse
cerca de siete días. 
Síntomas: congestión nasal y garganta irritada suelen ser los primeros signos, pero luego la enfermedad se caracteriza por malestar general, fiebre, rinorrea y tos húmeda.
Tratamiento: como hay una variedad de tratamientos, lo mejor es que consulte a su médico tratante porque es importante conocer cuál es la causa de la tos para poder seleccionar el tratamiento correcto a fin de erradicarla. Se pueden además utilizar expectorantes, broncodilatadores, analgésicos, antipiréticos y antiinflamatorios. 
Complicaciones: es una patología de mayor nivel de gravedad que las anteriores,
por ello es recomendable acudir al pediatra de forma inmediata. Entre otras complicaciones, esta infección puede causar broncoespasmo severo (inflamación de los músculos que rodean las vías respiratorias, causando la disminución del flujo de aire que va a los pulmones)  y cianosis (coloración azulada de la piel debido a la deficiencia de oxígeno en la sangre). 

Rotavirus

Es una enfermedad diarreica altamente contagiosa y, según la página web www.nacersano.org, “generalmente se adquiere cuando el niño se lleva los dedos a
la boca después de tocar algo contaminado con las heces de una persona infectada”, aunque también puede ocurrir por el consumo de alimentos o líquidos contaminados
y falta de higiene. Martín asegura que cerca de 20 al 30 por ciento de las diarreas que se presentan en los pequeños que no alcanzan los 24 meses de edad, son ocasionadas por el rotavirus, por lo cual es considerado como el agente que con mayor frecuencia genera cuadros de diarrea aguda durante los primeros dos años de vida.

Período de incubación:
entre 24 y 48 horas.
Duración de la enfermedad: se estima entre cinco a siete días.
Síntomas: fiebre, vómito y diarrea.
Tratamiento: antipiréticos para controlar la temperatura, cambios en la alimentación
y las bebidas a consumir mientras duren los síntomas y suministro de sales de rehidratación oral para equilibrar la pérdida de fluidos corporales.
Complicaciones: según la intensidad de los síntomas —especialmente durante los tres días iniciales— se puede producir deshidratación y llegar, incluso, a la hospitalización del pequeño.
Vacuna: la antirrotavirus es una vacuna oral que, en Venezuela, está disponible en presentaciones de dos dosis (próximamente se implantará una de tres dosis), colocadas a los dos y cuatro meses, pues intenta prevenir tempranamente las diarreas agudas. En caso de que el pequeño sea infectado, la vacuna garantiza un leve impacto de la enfermedad en su organismo.

Foto: www.stock.xchng.com/ Jym Meyer

Roseola

Es la enfermedad eruptiva más común en la actualidad, debido a que muchas de las patologías de este tipo han disminuido su incidencia gracias al efecto de las vacunas. También llamada exantema súbito, es causada por el herpes humano tipo 6, que se contagia por vía aérea y, aunque no se ha determinado con exactitud, se cree que la madre es la portadora. Es importante aclarar que este tipo de herpes no guarda ninguna relación con el herpes zóster, el herpes simple o el genital.

Es una afección que afecta a los pequeños hasta los cuatro años, especialmente a aquellos que no superan los 12 meses de edad. Su aparición preocupa mucho a los padres, debido a que durante la primera etapa es difícil conocer el origen de los síntomas y los médicos suelen realizar numerosos exámenes de laboratorio para
tratar de descartar la presencia de infecciones bacterianas o anomalías más severas. 

Período de incubación: se produce entre cinco y quince días.
Duración de la enfermedad: se estiman alrededor de siete días.
Síntomas: durante la primera etapa, el niño sólo presenta fiebre muy elevada —superior a los 39°C— que le produce decaimiento durante tras o cuatro días,
aunque en algunos casos podría surgir un poco de goteo nasal. Más tarde, desaparece la fiebre y comienza a surgir una erupción rosada en la cara y el tronco anterior y posterior (pecho y espalda).  
Tratamiento: administrar analgésicos, antipiréticos y aumentar el consumo de líquidos.

Varicela

Mejor conocida como lechina, es una enfermedad eruptiva producida por el virus de varicela zóster y es altamente contagiosa —cerca de 95 por ciento—, pues se transmite a través del contacto interpersonal con una persona infectada. En Venezuela se reportan, aproximadamente, 45.000 casos anuales y, según advierte el especialista, es una afección que suele ser desestimada por los padres, quienes pocas veces conocen las serias complicaciones que pueden llegar a presentarse.

El virus de varicela zóster permanece latente en el organismo y se estima que por cada 100.000 casos de niños que han sufrido de lechina, cerca de diez o doce personas padecen de culebrilla en la etapa adulta.

Período de incubación:
cerca de 15 días.
Duración de la enfermedad: aproximadamente siete días.
Síntomas: lesiones en la piel que se van transformando progresivamente. En un primer momento aparecen pápulas que luego se transforman en vesículas (pequeña ampolla) y posteriormente aparecen las costras. En las primeras 48 horas de la enfermedad se producen brotes de lesiones en diferentes partes del cuerpo, por lo cual es posible que un pequeño tenga pápulas en algunas zonas, mientras que en otras presente vesículas y costras. Es una afección que genera mucha picazón y que, en algunos casos, puede venir acompañada de fiebre elevada.  

Contrariamente a lo que piensa la mayoría, el contagio de la enfermedad ocurre entre las 24 horas antes de que aparezcan las lesiones y las 48 horas después de que ya se han presentado las pápulas, por lo cual el estado de costras permanentes —que ocurre casi al final de la enfermedad— es un período donde la contagiosidad es prácticamente nula.

Tratamiento:
los medicamentos a aplicar dependen de los síntomas que presente el niño, pero suelen suministrarse analgésicos y antipiréticos. Adicionalmente, se recomienda el reposo y el aislamiento del menor durante los cuatro primeros días, además de un aumento en el consumo de líquidos.
Vacuna:  tiene 95 por ciento de efectividad y se coloca a los 15 meses de edad, en una sola dosis, aunque actualmente se está estudiando la posibilidad de que se aplique una segunda dosis.
Complicaciones: En caso de que la fiebre se prolongue más de dos días en el niño, es necesario acudir al médico para evitar complicaciones, ya que puede presentarse una infección secundaria de las lesiones cutáneas (impétigo), además de complicaciones pulmonares y cerebrales.

Sarampión

Enfermedad infectocontagiosa de gran relevancia, que se transmite por vía aérea. Los planes de control y vacunación han disminuido su incidencia; sin embargo, el último brote en Venezuela ocurrió entre febrero y junio de este año, por lo que se intensificaron las medidas de control.
Período de incubación: entre 8 y 14 días.
Duración de la enfermedad: entre 10 y 14 días.
Síntomas: la enfermedad comienza con un cuadro gripal típico (fiebre elevada, catarro, rinorrea y tos), también aparecen ganglios en el cuello y, con frecuencia, el niño padece de conjuntivitis y sus labios se parten debido a las elevadas temperaturas. Generalmente, al cuarto día aparece una erupción maculopapular marrón parda que surge detrás de las orejas y se va extendiendo de forma descendente, pasando por la cara, el tórax y los miembros inferiores.

Vacuna: se aplica a los 12 meses dentro de la vacuna trivalente viral —sarampión, rubéola y paperas— y posteriormente, a los cuatro años de edad, se suministra una segunda dosis preventiva. Sin embargo, cuando hay brotes el esquema se modifica, debido a que los mayores de nueve meses deben ser vacunados. En algunos países, se recomienda la vacunación en las adolescentes que no la han padecido en su infancia, debido a la necesidad de prevenir el contagio durante el embarazo, pues el virus atraviesa la placenta y afecta notablemente el feto.
Tratamiento: analgésicos, antipiréticos y una apropiada hidratación oral.
Complicaciones: es una enfermedad de cuidado que amerita consulta inmediata, ya que puede complicarse con afecciones respiratorias, entre ellas otitis media, laringotraqueitis e, incluso, neumonías, y también pueden presentarse complicaciones neurológicas, como encefalitis.

 

Foto: Archivo

Rubéola

Enfermedad viral que afecta, mayoritariamente, a los niños mayores de un año, quienes se contagian por vía aérea cuando se produce el contacto cercano con una persona infectada. La transmisión se lleva a cabo desde una semana antes de la aparición de la erupción hasta dos semanas después de su desaparición.

Período de incubación: cerca de 12 días.
Duración de la enfermedad: se estiman de cuatro a cinco días.
Síntomas: comienza con fiebre poco elevada, malestar general, decaimiento y crecimiento de los ganglios ubicados detrás de las orejas (adenopatías retroauriculares) que puede resultar bastante doloroso. Cerca de 48 ó 36 horas más tarde, aparece una erupción maculopapular rosada y bastante pruriginosa que abarca la cara, el tronco, el tórax y los miembros inferiores. 
Vacuna: al igual que en el caso del sarampión, la protección de los pequeños contra la rubéola se aplica a los 12 meses dentro de la vacuna trivalente viral —sarampión, rubéola y paperas. Esta vacuna evita la aparición del síndrome de rubéola congénita en las embarazadas que han sido vacunadas en su infancia.
Tratamiento: los medicamentos suministrados dependen de los síntomas que se presenten, pero por lo general se emplean analgésicos y antipiréticos para reducir la temperatura, y se sugiere reposo debido al decaimiento general que produce en los pequeños.
Complicaciones: generalmente no ocurren mayores contratiempos; sin embargo, la enfermedad puede generar encefalitis y artritis (inflamación de las articulaciones).
l

mherrera@eluniversal.com

Especialista consultado

 

Amando Martín, pediatra especialista
en infectología pediátrica. Instituto Diagnóstico.
Telf.: 555.1209

Fuentes consultadas
Manual Merck de información médica general
Enciclopedia en línea Medline Plus.
http://medlineplus.gov/spanish/
www.clarin.com
http://www.nacersano.org
www.mipediatra.com.mx
www.pediatraldia.cl

 

 

 

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso