Organiza
el cuarto de tu hijo

Mantén a raya piezas de rompecabezas, pinturas y muñecos. Sólo hace falta el contenedor adecuado, ingenio y una dosis de paciencia

1Elige el contenedor en función de lo que
guardes dentro. Un modelo alto y estrecho es perfecto para almacenar juguetes largos, pero es ineficaz para carritos y juguetes pequeños, ya que el niño no
podrá alcanzarlos en el fondo

2 Sustituye la mesa por una cesta que tenga
una buena capacidad de almacenamiento. En su interior podrás guardar balones y juguetes grandes. Para que el niño acceda a ellos con comodidad, en vez de la lámpara de mesa, cuelga sobre la cesta una lámpara de techo a baja altura
3También puedes aprovechar la pared para mantener el orden. Cuelga unas bolsas en percheros y anima a tu hijo a que guarde en ellas sus peluches. Fíjalos a la altura del niño y asegúrate de que no almacene juguetes pesados que podrían rasgar la tela de la bolsa. Si son varios hermanos, asigna a cada uno su propio contenedor para evitar peleas

4Aprovecha el espacio que queda debajo de la cama para guardar juguetes en cestas. Para que los peluches no se enganchen, forra el interior de las cestas con tela

5Si no tienes espacio, estos soportes se pueden
colocar en medio del dormitorio, ya que se cuelgan del techo. Además, a tus hijos les encantará encestar
para ordenar sus cosas

6Busca muebles prácticos que tengan más de una función. Hay bancos que tienen un cajón debajo en el que tu niño puede guardar sus juguetes preferidos. Además incorpora ruedas para que no le cueste esfuerzo manejarlo. Si tu hijo es reacio a ordenar, este diseño te resultará útil: juega con él a “acostar” a sus muñecos, ¡seguro que funciona!
7En la zona de estudio, cuelga unos mini tobos en la pared, sobre la mesa. Cuando tu hijo dibuje o haga los deberes, tendrá las pinturas y los marcadores organizados y a mano
| UNA ASOCIACIÓN PARA NIÑOS |
Por asociación de ideas
A los niños no les gusta ordenar sus cosas. Sin embargo, hay recursos visuales que ayudarán a tu hijo a guardar cada cosa en su sitio y le harán más agradable la tarea. Por ejemplo, hay plantillas de estarcido con forma de sweater, zapatitos, muñecos... Fija cada una de ellas a un cajón con cinta plástica y pinta el interior con un color vivo: así tu pequeño asociará el frente de cada cajón con lo que se guarda dentro. También puedes recortar la silueta de personajes de cuentos y pegarlos en los frentes de los cajones: Caperucita guardará los juegos de piezas, y el lobo será el protector de los superhéroes de plástico.
Una librería a su medida
Los estantes bajos son adecuados para colocar juguetes
voluminosos, almacenados en cestas o en cajas de plástico. En los centrales sitúa los juegos educativos y los cuentos
; para que el niño acceda cómodamente a ellos, lo ideal es que los tramos estén situadas a una altura entre la rodilla y el hombro de tu hijo. Los estantes más altos resultan prácticos para guardar esos juegos que ya se utilizan poco y los libros de estudio de otros años que podrán ser útiles para el hermano pequeño.
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