55 ANIVERSARIO
- 55 iconos
de la moda
-

Miss venezuela: Mucha tela que cortar

- ¡Que no
vuelvan  más!
-

Así lo viví

-

Y qué me pongo

-

La vida
en un anillo

-

Vintage. ¡Atrévete a mezclar lo antiguo con lo actua!

-

Identidad Urbana

-

EPK merece
un aplauso

-

Preppy
en versión mini

-

A todo trapo

PUNTO Y APARTE
CRÍMENES
HOROSCOPO
CRUCIGRAMA
crucigrama.shtml
ARCHIVO
CONTACTENOS

 

MISS
VENEZUELA
Mucha tela que cortar

Llamar la atención, llamar la atención, llamar la atención, llamar la atención,llamar la atención

Los modistos echan mano a cualquier fantasía. Acá, una alegoría a la fiesta brava que luce Miss Zulia 2004

Ésta es la principal premisa de la pasarela de moda en que se convierte El Poliedro de Caracas la noche del Miss Venezuela, al menos según las palabras de Osmel Sousa, presidente del concurso. "El Miss Venezuela es fastuoso, es lujo, es derroche desde el principio. El segmento del desfile en traje de gala es uno de los últimos y si no sigue esa misma línea, simplemente, el programa decae". Quizás, por eso, provocar la polémica sea uno de los objetivos, algo que los diseñadores tienen claro, por lo que muchos van más allá de enaltecer la figura de las candidatas y se toman licencias creativas para dejar huella en una audiencia ávida de mirar. No en vano, estos segmentos del Miss Venezuela se encuentran, cada año, entre los más vistos, por encima, incluso, del insinuante paseo en traje de baño. Y es que, para el televidente, verificar la elegancia de las misses parece objetivo secundario frente al de criticar los vestidos. "Que hablen, bien o mal, pero que hablen", dice el refranero popular. "La polémica siempre hace bien. Aquí hemos tenido de todo. Hemos visto trajes espaciales, platinados, de largas colas, bombachos, muy sugerentes. De todo. Los diseñadores tienen total libertad para crear, aunque a algunos a veces se les pasa la mano y hacen unas cosas que, mi madre, yo no sé de dónde las sacan (risas)", comenta Sousa.

Gionni Straccia, con 15 años de experiencia diseñando para el concurso, es de los que cree que hay que ajustarse a las necesidades del espectáculo. "El estilo de la moda que se ve en el Miss Venezuela es alta costura y espectáculo. Son vestidos súper trabajados y muy bien elaborados, con la técnica de la alta costura porque son hechos a la medida, pensados para la chica. Sin embargo, la estética entra en los cánones del show. Los trajes son muy de escenario, para hacerse sentir. Por eso el vestido tiene que destacar a la chica, debe destacar su figura, es un vestido para destacar a la miss. Claro, destacando a la concursante, uno también tiene la oportunidad de mostrar su estilo y lucirse como diseñador. Ésa es la clave".

Faldas de grandes dimensiones y colores llamativos han sido parte de la propuesta de los diseñadores. Aquí, Marjorie De Sousa (1999) . foto: archivo el universal

Pero más allá de la polémica, los modistos que participan en el concurso parecen tener claro un asunto: sus creaciones no sólo deben brillar por sí mismas, como ocurre en un desfile de moda tradicional, sino que al final deben dejar traslucir o potenciar la belleza de las aspirantes a reinas. "Debe ser bello, con materiales de primera; verse femenino e ir de acuerdo con el físico y la personalidad de la candidata. Se trata de llamar la atención de una manera rápida, pero que, al mismo tiempo, no opaque la personalidad de la concursante", dijo a la publicación mexicana El Mañana Ángel Sánchez.

Pese al criterio que priva desde las altas esferas de la OMV, ambos diseñadores coinciden en que los trajes que lucen las chicas se han venido deslastrando del estilo recargado o exagerado. Ángel Sánchez le confesó a Estampas que se siente protagonista de esos cambios. Aunque llegó a ser parte de polémicas con algunas de sus creaciones y sus primeros diseños tuvieron elementos estrambóticos, su estilo de líneas limpias y sencillez dejó una huella en esta pasarela-concurso. Incluso, cree que los diseños mostrados por los modistos en la última década se han vuelto más accesibles para la gente. "Ciertamente se han hecho más reales las propuestas de los diseñadores en los últimos años, comparadas con los trajes de cadenas, espejos, volúmenes imposibles y demás parafernalia de los ochenta y noventa. Creo que yo he sido parte responsable en eso de mostrar diseños más vivibles. Cuando me presentaba allí, trataba de hacer trajes con los que la gente se identificara y con los que me identificaran de alguna manera. Y fue mucho lo que peleaba con Osmel para que me permitiera hacer cosas más sencillas. Aun así, creo que el concurso es una buena excusa para pecar un poco y poder experimentar con nuevas ideas".

Con este diseño de laboriosa ejecución, confeccionado por José María Almeida, ganó Martina Thorogood el concurso en el año 1999.foto: archivo el universal

Straccia cree que el público también ha ayudado a que la muestra sea distinta. "De un tiempo para acá se ha venido limpiando o depurando esa técnica del vestido-show. Ha dejado de ser un poco recargado, básicamente por el día a día y por lo que la pasarela internacional está marcando. Además, el público quiere sentirse identificado con esos vestidos. Las mujeres quieren tener la posibilidad de mirarse en los trajes e imaginarse con ellos puestos. Cuando observan un traje-show sienten que eso queda allí y eso es algo frustrante para muchos. La gente común y corriente que ve el espectáculo quiere un vestido como el de la candidata y se inspira en lo que ve para su fiesta, su boda o lo que sea. Y eso sólo es posible si el traje tiene menos elementos tan estrambóticos".

¿Hacia dónde está orientándose creativamente la pasarela del Miss Venezuela? Pese a sus observaciones, Sánchez no cree que deba imponerse un estilo minimalista o simplificado. Incluso, no cree que deba imponerse un solo estilo. "No creo que sea necesario unificar la propuesta en general. Creo que lo interesante de este concurso es que permitan al diseñador ser lo que quiera: simple si ése es su estilo, estrafalario si es lo que lo identifica. Lo que no se debe es obligar a los diseñadores a seguir el mito de que un 'traje de concurso' mientras más extraño es mejor, porque es allí cuando salen las cosas mal. Yo creo que la evolución de mi estilo se vio reflejada en los distintos años en que participé en el concurso porque me permití ser yo mismo. Aunque confieso que yo no he seguido el concurso completo en los últimos tres años, en lo que he visto me parece que hay unas ideas muy viejas o mal interpretadas y mucho de lo mismo. Sin embargo, hay algo que me parece interesante: hay un nivel de calidad muy bueno técnicamente hablando".

Alejada hace 18 años del Miss Venezuela pero con el ojo de quien protagonizó una de las épocas más recordadas del concurso, Carmen Victoria Pérez piensa que la moda expuesta en esa pasarela siempre tendrá que seguir siendo un estímulo a la imaginación y a la fantasía. "Que un año sea minimalista, que otro sea barroco, que en una edición sea vanguardista. Pero que siempre sea un show. La gente tiene que divertirse y el concurso es algo para que la gente se distraiga y sueñe. Lo importante es que sea creativo. De eso se trata, de no repetirse, de sorprender, de no caer en la rutina".

LA "MODA PROVINCIANA"… O LAS VOCES CRÍTICAS

Los corsés y las faldas incrustadasde pedrería y extraños materiales han sido recurrentes en algunos diseños.foto: archivo el universal

Más allá del impacto que el Miss Venezuela pueda tener en las distintas esferas de la vida nacional, algunos tienen grandes reservas sobre el verdadero significado del "magno evento de la belleza" para el mundo del fashion. La periodista Carla Tofano, reconocida por su interés en el tema, advierte que ni éste ni ningún certamen están conectados con las propuestas internacionales de alta costura. "La moda es una forma de expresión humana. Puede ser decadente, puede ser alegre u oscura, porque el motivo de inspiración de cada diseñador está fundamentalmente centrado en su inquietud estética personal. En el caso de los reinados de belleza, los diseñadores crean para hacer a una reina más reina, y esa visión es antigua. Está apegada a principios muy provincianos. La visión que tienen los reinados sobre la mujer es poco moderna, poco osada, poco atrevida, porque se basa en cánones de alturas y medidas específicos, de melenas, de poses. Lo que tú ves en Miss Venezuela o, incluso, en Miss Universo no se corresponde con lo que en esta misma temporada pueden estar planteando los diseñadores en el mapa del fashion internacional. Habrá una que otra coincidencia, pero no se asemeja en cuanto a búsqueda plástica".

Tofano aclara que respeta el trabajo de los diseñadores que participan en estos concursos y reconoce su talento. "Estoy segura de que el vestido que usó Dayana Mendoza va a ser un hito entre las mujeres y muchas van a pedir que les hagan un traje similar. El amarillo será el color de la temporada en muchas fiestas. Además, el vestido es muy lindo y el diseñador hace un gran trabajo". La periodista reconoce que, para bien o para mal, el concurso es un "termómetro de la moda nacional". "Aunque eso no nos parezca inspirador, ése es el tipo de ropa que la venezolana va a ponerse. El Miss Venezuela realmente permea el gusto de los venezolanos y en un país donde no hay industria de la moda, este concurso es una gran vitrina. Ésa es la ropa que se convierte en un punto de referencia. La moda en los distintos países es bastante elitesca y en Venezuela, gracias al Miss Venezuela, esta moda (que no tiene que ver con lo que se hace a nivel internacional) es la que marca pauta. Por eso para los diseñadores, pisar esta pasarela es como ganarse el Oscar. El asunto es que, aunque son vestidos bellos, tienen una visión tradicionalista. Los vestidos no proponen una estética, no son los protagonistas. Simplemente ayudan a que una reina luzca bien. Y eso, para mí, no es moda de vanguardia".

Carla Tofano no cree posible que la pasarela del Miss Venezuela pueda renovarse, por una cuestión de concepción originaria. "Los vestidos son los mismos de hace diez años (con algunos cambios obvios) porque son vestidos de princesas. Y las princesas siempre serán iguales. No me imagino a una mujer cosmopolita aspirando a un reinado de belleza, por lo que su ropa difícilmente podrá inspirarse en los vestidos que luzcan las candidatas de un concurso".



efcastillo@eluniversal.com

1 2 3 4 5


Ver también en Encuentros:
-55 iconos de la moda
-¡Qué no vuelvan más!
-Así lo viví
-Y qué me pongo
-La vida en un anillo
-Vintage. Atrévete a mezclar lo antiguo con lo actual!
-Identidad urbana
-EPK merece un aplauso
-Preppy en versión mini
-A todo trapo

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso