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Adiós
a la resequedad
El cabello seco y maltratado se caracteriza
por la ausencia de brillo y de vida. Para que luzca sano es necesario
prodigarle atenciones especiales con productos y tratamientos de
efecto regenerador e hidratante. Carolina
Quintero
Condicion: seco y maltratado. Lo primero tiene
su origen en que las glándulas sebáceas producen menos
sebo, indispensable para lubricar el cuero cabelludo e irrigar el
cabello hasta las puntas; así como en desequilibrios hormonales
o en razones genéticas. Lo segundo se debe a factores externos
que, por lo general, ocasionan los daños más frecuentes
y los más perjudiciales. Exceso de tratamientos químicos
(desrices-permanentes-teñido), demasiada exposición
al sol, al viento, la humedad, uso excesivo de aparatos eléctricos
(tubos, tenazas, plancha para alisar y secador a muy alta temperatura),
una dieta inadecuada y el estrés.
Resultado: un cabello frágil, opaco
y quebradizo, sin cuerpo, grueso y muy difícil de manejar.
Al tacto se siente poroso, raspa y cruje al peinar. Las puntas -deben
estar lisas y cerradas- se abren y dejan la fibra capilar desnuda
y débil, por lo tanto, se enreda con facilidad y con frecuencia.
Al mismo tiempo, es un cabello deshidratado, reseco, debido a que
la cutícula, la parte externa del cabello, se rompe por el
maltrato y deja expuesta la corteza, la parte media. Al quedar ésta
descubierta, se vuelve vulnerable y todo el equilibrio del agua
se evapora; es decir, pierde su humedad natural. El cabello largo
puede presentar mucho más rese
Condicion: seco y maltratado. Lo primero tiene
su origen en que las glándulas sebáceas producen menos
sebo, indispensable para lubricar el cuero cabelludo e irrigar el
cabello hasta las puntas; así como en desequilibrios hormonales
o en razones genéticas. Lo segundo se debe a factores externos
que, por lo general, ocasionan los daños más frecuentes
y los más perjudiciales. Exceso de tratamientos químicos
(desrices-permanentes-teñido), demasiada exposición
al sol, al viento, la humedad, uso excesivo de aparatos eléctricos
(tubos, tenazas, plancha para alisar y secador a muy alta temperatura),
una dieta inadecuada y el estrés.
Resultado: un cabello frágil, opaco
y quebradizo, sin cuerpo, grueso y muy difícil de manejar.
Al tacto se siente poroso, raspa y cruje al peinar. Las puntas -deben
estar lisas y cerradas- se abren y dejan la fibra capilar desnuda
y débil, por lo tanto, se enreda con facilidad y con frecuencia.
Al mismo tiempo, es un cabello deshidratado, reseco, debido a que
la cutícula, la parte externa del cabello, se rompe por el
maltrato y deja expuesta la corteza, la parte media. Al quedar ésta
descubierta, se vuelve vulnerable y todo el equilibrio del agua
se evapora; es decir, pierde su humedad natural. El cabello largo
puede presentar mucho más resequedad que el corto, ya que
ha pasado por factores que lo afectan por un tiempo más prolongado.
Sin embargo, los cuidados deben ser extremos, a diario, y con mucha
constancia, para ganarle la batalla a esa rebeldía capilar.
Qué lo daña
Sin duda alguna, una cabellera brillante, flexible y sedosa es símbolo
de absoluta feminidad. Para tener un cabello así, son muchas
las que acuden "semanalmente" a la peluquería con
la finalidad de soportar y someterse a cualquier tratamiento químico
o de secado. Precisamente, de los tratamientos químicos el
más agresivo es el desrizado, un proceso que rompe todos
los enlaces químicos del cabello, y que, al volverlo armar,
para lograr ese aspecto liso, lo vuelve poroso. A mayor porosidad,
mayor debilidad, y como consecuencia el cabello se ve y se siente
frágil, áspero y con poco brillo. Sucede igual con
los tintes. Estos utilizan amoníaco, un químico que
abre la cutícula para que penetren las moléculas de
color. El secador de pelo no daña el cabello, pero sí
la alta temperatura con que se usa. El nivel de humedad se evapora,
la cutícula se levanta y genera más energía
estática y enredos en el cabello. Situación similar
pasa con los rayos UV de la luz solar. Otro daño ineludible
es el agua. Tanto el agua potable como la de las piscinas contienen
un alto nivel de cloro y sales para sus tratamientos. El cabello
debe estar en un medio más ácido para que las cutículas
permanezcan cerradas y reflejen el brillo. De ahí la recomendación
de aplicar sobre el cabello un chorrito de vinagre o limón
en el enjuague final.
Cuidados
Contrario a lo que se cree, el cabello seco se puede lavar tres
o cuatro veces a la semana. Lo recomendable es utilizar agua tibia
o fría y realizar un masaje en el cuero cabelludo para estimular
las glándulas sebáceas y dispersar la poca grasa que
posee. Es importante seleccionar un champú especial para
cabellos secos. Los productos de ahora contienen efectivos ingredientes
que, además de eliminar las impurezas, lo nutren adecuadamente
y restauran la humedad, la sedosidad, la flexibilidad y el brillo.
Después del lavado, se debe secar el cabello un poco con
la toalla y aplicar acondicionador. Si el cabello es seco de la
raíz a las puntas, debe ser aplicado en toda su extensión.
Este producto ayuda a desenredarlo con suavidad y le aporta dosis
extra de hidratación. Las mascarillas y los baños
de crema resultan altamente efectivos. Deben aplicarse una vez a
la semana, en especial si la persona lleva el cabello teñido
y usa secador. Las más recomendadas son aquellas con ingredientes
naturales, como las de germen de trigo, maíz, miel, leche,
hierbas, además de proteínas, pues son un elemento
imprescindible para que el cabello recupere la elasticidad perdida.
En cuanto al secado, la recomendación es a prescindir del
uso del secador por completo. En caso de ser necesario, debe usarse
a temperatura media o fría y a una distancia mínima
de quince centímetros, para evitar que se queme. Por último,
se recomienda llevar una alimentación balanceada, vitamina
A y B, calcio, hierro, proteínas y ácidos grasos.
Además de frutas, vegetales y verduras, leche y sus derivados,
huevos y pescado.
caroquint@hotmail.com
| Contra
el maltrato |
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LANCOME.
Hair Sensation Nutrition Intense. Línea de cuidado
para cabello seco o dañado que aporta nutrición,
sedosidad y brillo. Champú, mascarilla, serum y formula
alisadora.
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BIOTHERM.
Hair Re-Source. Champú Nutritivo, el rosmarino y la lavanda
hidratan el cabello seco dejándolo suave, flexible y
con brillo. |
KERASTASE.
Nutritive Vernis Nutri-Sculpt. Una suave y fina capa protege
y cuida el cabello, lo nutre y lo mantiene ultrabrillante. |
WELLA.
Lifetex Hidrating Liquid Reestructurante capilar que por su
contenido de queratina fortalece y mejora la estructura del
cabello seco. |
GARNIER.
Fructis. Fórmula con concentrado activo de frutas que
nutre, fortifica y alisa la fibra capilar del cabello maltratado
Champú, acondicionador, mascarilla y crema para peinar. |
SEDAL.
Antisponge con Hydracate. Un complejo esencial de aguacate sella
las fibras del cabello para hidratarlo. Champú, acondicionador
y crema para peinar. |
| Si
este es tu tipo |
l
Usar peines y cepillos de cerdas naturales, los de plástico
y metal, rompen el cabello y generan electricidad estática.
l Usar espumas, lacas, lociones,
geles, libres de alcohol, ya que es un astringente muy perjudicial.
l Evitar tanto permanentes
como tintes, pues ambos procesos resecan el cabello.
Se recomiendan los tintes vegetales, ya que éstos son
inocuos.
l Realizar un masaje con
aceite de almendras o de jojoba para activar la circulación
sanguínea
del cuero cabelludo y estimular la producción de sebo.
l Cortar regularmente las
puntas para evitar la aparición de horquetillas.
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