Cuando trabajar
es un martirio
Muchas veces desestimadas,
las llamadas enfermedades
de oficina pueden causarle
serios problemas de
salud. Mejorar su postura,
realizar ejercicios
de estiramiento con
frecuencia y seguir las
normas básicas de
ergonomía en su puesto
de trabajo le ayudarán
a prevenir estas
molestas afecciones
Por María de los
Ángeles Herrera
Foto: www.sxc.hu.com
Pasar todo el día sentado frente al computador, rodeado de teléfonos y otros aparatos electrónicos, en un ambiente cerrado y con aire acondicionado, con
la vista fija sobre documentos, tanto impresos como digitales, y sin ningún tipo
de distracción, excepto las pausas respectivas para comer y tomarse un par
de tazas de café al día, es la realidad de muchos profesionales de hoy. Antes considerados como trabajos de riesgos menores, hoy se sabe que este tipo de ocupaciones sedentarias también puede llegar a tener un impacto negativo en la salud si no se toman las medidas preventivas.
Reina Piña, una de las encargadas de la Unidad Médica de Salud Ocupacional
de Santa Sofía, explica que los trastornos musculoesqueléticos, entre ellos las lumbalgias y el síndrome del túnel carpiano —popularmente conocido como enfermedad del mouse—, encabezan la lista de los motivos de consulta más frecuentes de quienes acuden a los especialistas en salud ocupacional; sin embargo, también son comunes los problemas derivados del estrés, del cansancio visual y hasta de la regulación térmica del aire acondicionado. Y es que garantizar la salud física y mental de quienes laboran en una empresa va más allá del simple diseño armónico de las estaciones de trabajo, también depende del uso que les den a éstas los empleados.
Advierte Piña que, aunque pocos lo saben, es necesario colocar los implementos de trabajo en zonas a las cuales el empleado tenga un fácil acceso para evitar la adopción de posturas incómodas. Los accesorios de uso más frecuente —como el teclado, el mouse y el teléfono— deben ubicarse dentro de la llamada zona de alcance cómodo que, según explica la especialista, es aquella que se encuentra dentro del ángulo fisiológico correspondiente al semicírculo que se puede abarcar con un simple movimiento de los antebrazos. Por su parte, los objetos de uso menos común —como bandejas de documentos, materiales de consulta y artículos de oficina— deben localizarse dentro del área de alcance máximo, equivalente a la longitud hombro-mano, debido a que si están fuera de ese marco obligan al empleado a "rotar el torso, hiperextender su cuerpo o flexionarlo de manera repetida para poder alcanzarlos, posiciones que son muy lesivas".
¡Ay, qué dolor!
Mirar el monitor de la computadora en diagonal, sentarse en la orilla de la silla, reclinar los pies hacia atrás y mantener el centro de apoyo en los dedos, inclinar la cabeza hacia adelante durante muchas horas para poder escribir o, incluso, tener el brazo extendido de forma permanente para poder alcanzar el mouse son algunas posturas que, si bien no están recomendadas, son adoptadas por muchos de los trabajadores. La doctora Piña señala que este tipo de conducta es responsable de muchos trastornos musculoesqueléticos, entre ellos el típico dolor de espalda (lumbalgia), molestias en la zona del cuello (cervicalgia), inflamación de los tendones (tenosinovitis), sobre todo en las muñecas, y el tan popular síndrome del túnel carpiano, que implica aumento de la presión sobre el nervio mediano también ubicado en la muñeca, lo cual genera calambres en los dedos y pérdida de la movilidad de la mano afectada.
El problema con estas patologías está en la poca atención que le prestan los pacientes. No acudir a tiempo al consultorio puede conllevar a que la enfermedad avance, al punto de que el dolor no ceda con antiinflamatorios y fisioterapia y sea necesario recurrir a la vía quirúrgica para aliviarlo. Por ello es mejor no arriesgarse y acudir a un especialista.
Full estrés
¿Alguna vez ha sentido cansancio generalizado, desgaste emocional, desmotivación profesional,
además de irritabilidad e intolerancia? No se trata
de un simple ataque de estrés, sino del síndrome
de agotamiento profesional —también llamado
síndrome del "quemado"—, un trastorno que,
si bien no es contemplado dentro de la lista de enfermedades profesionales, aqueja a un gran número de personas. Una carga de trabajo excesiva, que usualmente obliga a prolongar la jornada por más de 10 horas, presión por parte de los jefes y un salario que el empleado considera muy por debajo de sus aspiraciones son el caldo de cultivo para este padecimiento, el cual según Apertura —una revista argentina de economía y negocios— tiende a afectar mucho más a las mujeres, especialmente aquellas que ejercen carreras técnicas. Para evitar su aparición, Piña recomienda el respeto de las horas que deberían ser de descanso, tanto por parte del empleado como de sus superiores: la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat) contempla la "utilización del tiempo libre, descanso y turismo social". No sólo las jornadas laborales deben ser, máximo, de ocho horas al día, sino que las empresas están obligadas a respetar las horas que el trabajador dedica a su alimentación y a su tiempo libre —incluyendo sus vacaciones correspondientes— e, incluso, deben fomentar actividades que se puedan desarrollar en ese tiempo de ocio.
Si quiere evitar este incómodo trastorno, evite prolongar su día de trabajo, no se lleve sus obligaciones a casa, procure tomarse el tiempo necesario para hacer sus comidas —siempre a horas fijas—, haga pequeñas pausas a lo largo del día para descansar unos minutos, trate de lograr un sueño reparador en la noche, realice actividades que le sean placenteras y, finalmente, si está descontento con su salario, intente obtener mejoras o cambie de trabajo.
Mirada fija
Trabajar frente a un monitor es cada vez más común, lo cual puede ocasionar fatiga visual, dolores de cabeza y hasta ojo seco. La especialista en medicina ocupacional reflexiona sobre los peligros de estas afecciones: "A pesar de que ahora las pantallas son menos lesivas que antes, las personas mantienen la vista fija en una sola posición durante horas y eso, obviamente, fatiga la vista... si se tiene que forzar los músculos visuales para poder ver algo que está muy arriba o muy abajo de la mirada normal, se aumenta el gasto de energía de los músculos visuales". Para evitar poner a prueba la salud de sus ojos, simplemente debe tratar de usar protector de pantalla, descansar la vista con frecuencia y colocar el monitor dentro de la zona de confort visual, que abarca el ángulo comprendido entre 15 grados por arriba y por debajo de su mirada en línea recta. También es importante estar alejado unos 70 centímetros de la computadora. Si se trata de papeles, la distancia entre éstos y los ojos debe oscilar entre 40 y 45 cms.

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Al sentarse
Contar con una buena silla es fundamental. Conozca los elementos básicos que
debería tener la suya:
Respaldo
Es necesario que sea firme y simule
la curvatura de la columna, pues de lo
contrario provoca la contractura de los
músculos paravertebrales y genera
dolores de espalda.
Base
La silla debe contar con cinco puntos
de apoyo en su base giratoria para
garantizar la estabilidad.
Asiento
Acolchado y siempre con una palanca para regular la altura, es necesario que permita a sus piernas descansar y mantenerse en un ángulo de 90 grados.
Apoyabrazos
Deben permitir el descanso de los brazos en un ángulo entre 90 y 110 grados. |
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