| Agua, sol…
y mucha protección
La avidez por lucir un bronceado total exige cumplir con la regla de oro: prudencia. Siga con atención las claves para prevenir el daño solar y regrese a casa con una piel dorada y sana. Carolina Quintero
El disfrute de unos días a pleno sol debe ser una experiencia grata y ventajosa para el organismo. Sin embargo, una incorrecta protección frente a los rayos solares puede ser causa de quemaduras, resequedad, aparición de manchas y arrugas prematuras, engrosamiento de la capa córnea y, en casos extremos, cáncer de piel. No crea entonces que tumbarse a disfrutar del tentador y a veces asfixiante calor que emana del astro rey es lo más sano y natural. Hay que escuchar a los expertos y seguir rigurosamente sus recomendaciones en cuanto a los cuidados bajo el sol.
Igualmente, hay que saber escoger los productos solares. La actual cosmética solar incluye en sus fórmulas nuevos ingredientes y principios activos altamente protectores, hidratantes y antienvejecimiento, capaces de proveer un bronceado seguro, sin riesgos. Además, ya no está de moda lucir un color marrón, intenso y mate. Lo de ahora es un tono dorado, con brillo, que refleje una piel sana, suave y “sin arrugas”, y estos artículos ayudan a conseguirlo.
Enemigo oculto
Para ganarle la partida al sol es importante saber cómo actúan los rayos ultravioleta. Los UVA, presentes durante todo el día, incluso si está nublado, son los realmente peligrosos. Estos estimulan el bronceado, y son capaces de penetrar hasta las capas más profundas de la piel, alterando las estructuras de colágeno y la elastina, ocasionando el envejecimiento prematuro, y sus efectos son acumulativos. Los UVB, que se manifiestan con mayor intensidad entre las 11:00 am y 3:00 pm (de allí la recomendación de evitar el sol en horas del mediodía) son los que provocan un bronceado lento, intenso y duradero, pero provocan las quemaduras e inflamaciones de la piel, además de ser responsables directos, junto con los UVA, de la aparición de algunos tipos de cáncer cutáneo. Los infrarrojos proporcionan calor y activan la circulación, pero provocan vasodilatación en exposiciones prolongadas; es decir, dilatación y ruptura de vasos capilares.
¿Quiere saber cómo se produce el bronceado? Cuando la luz solar llega al cuerpo, los melanocitos producen un pigmento de color marrón —la melanina— que colorea la capa superficial de la piel —epidermis— para protegerla contra los rayos solares. Ese color moreno es la respuesta ante el daño solar. Ahora bien, ninguna cantidad de melanina ofrece protección total, ya que su capacidad dependerá del factor hereditario. Es decir, las personas de tez y ojos claros tienen menos pigmentación, por lo que son más susceptibles a daños solares, los cuales generan graves complicaciones: aparición prematura de pecas, multiplicación de lunares y un riesgo mayor de padecer cáncer de piel. Las personas de tez y ojos oscuros, aun cuando tienen una mayor protección natural, también sufren. Suelen aparecerles manchas, arrugas e, incluso, flacidez. Pero descuide, no hay porqué renunciar al bronceado. Obténgalo con astucia y moderación.
Buen escudo
La piel no puede broncearse bien y uniformemente a menos que esté en óptimas condiciones; conviene prepararla días antes. Es necesario realizar una exfoliación para eliminar toxinas, residuos y células muertas, lo que permitirá adquirir un tono parejo y luminoso. Para la corporal se debe insistir en talones, tobillos, rodillas y codos. Para la facial, usar un producto afín al tipo de piel, tratando de que no la irrite, pues el resultado puede ser peor. Es muy importante no descuidar la rutina de cuidados faciales: limpiar, tonificar e hidratar. De esta manera, la piel del rostro resistirá la agresión solar.
Una buena opción son los autobronceadores. Aunque no protegen del sol, a excepción de aquellos que llevan índices de protección, ayudan a lucir un tono moreno sin necesidad de someterse a largas horas de exposición. Estos productos son fáciles de aplicar, vienen en spray, gel, emulsión o toallitas, huelen bien y se absorben al instante. El color queda perfectamente natural.
La hidratación es primordial. Beber suficiente líquido (antes y durante los días de sol) y aplicar a diario cremas humectantes en todo el cuerpo ayudan notablemente. Una piel hidratada, tanto interna como externamente, se mantendrá suave y elástica. También es conveniente consumir alimentos como zanahoria, tomate, pimentones y cítricos, que elaboran vitamina A, lo que facilita la producción de melanina. Aquellos con vitamina E y B12, como el pescado y las legumbres, impiden la deshidratación y la descamación de la piel y ayudan a fijar y prolongar el bronceado. l
caroquint@hotmail.com
| CLAVES SOLARES |
l Relajarse antes de partir. Uno o dos días antes del viaje se debe preparar vestuario, accesorios y artículos de playa y cuidado personal con mucha calma y paciencia; menos estrés, más buen humor, y así la piel no estará tan vulnerable bajo el sol.
l El protector. Desde un 60 de protección máxima para las pieles sensibles, a un 30 en las normales, o un 20 ó 15 en las pieles curtidas, lo imprescindible es aplicarlo media hora antes, extendiendo generosamente en todo el cuerpo y rostro. Media hora es el tiempo que tarda la epidermis en asimilar los principios activos del producto; de la misma forma que repetir la dosis cada dos horas logrará que sea efectivo.
l Atención con los niños. Hasta la adolescencia su piel es muy vulnerable; carece de capacidad natural para defenderse del sol, por lo que la protección debe ser mayor de 30, resistente al agua y de cobertura total. No descuide zonas delicadas como: orejas, hombros, empeines, parte interna de los brazos y detrás de las rodillas. Los niños corren, brincan y entran y salen del agua a cada momento. Tampoco olvide reaplicar según indique el producto. Si ya tienen la piel enrojecida, se les debe colocar una franela seca (las húmedas protegen menos) y cambiarlas cuando sea necesario. En cuanto a los menores de tres años, la recomendación es que permanezcan en la sombra, aun si se les aplica protector solar.
l Cuidado capilar. Para evitar que el agua salada o con cloro maltrate el cabello, se debe enjuagar con agua dulce cada vez que sea posible. Mucho bien le hace aplicar una loción hidratante, por dos o tres minutos, y retirar con agua limpia, pero nunca un baño de crema y encima colocar un pañuelo. No crea que le está haciendo un tratamiento profundo de humectación; lo está “friendo en aceite”. Lo correcto es que al final del día el cabello se lave con champú y tratamiento postsolar adecuado; una mascarilla será beneficiosa.
l Dosifique la exposición. Cuando el sol esté más caliente (entre 11 de la mañana y 3 de la tarde) opte por realizar una actividad diferente. Permanezca bajo la sombrilla, pero cubierta de gorra, lentes y franela; disfrute del almuerzo; si está en un hotel, descanse en la habitación o dé un paseo por un lugar techado. Lo importante es evitar el astro rey en esa “hora pico”, ya que los rayos solares son verticales, queman, pero no broncean.
l Ejercítese. Aproveche tomar sol de diferentes formas. Además de la tumbona, muy adecuada para dormir un par de horas, lo ideal es jugar al tenis de playa, trotar o caminar. Al hacerlo por la orilla de la playa, con el agua hasta los muslos, se consigue reafirmar la piel de las piernas y favorecer la vasoconstricción de los vasos capilares dilatados por el sol, beneficioso para evitar las várices.
l Postre solar. Después de cada exposición, la piel necesita hidratación para recuperarse. Una ducha de agua fría, con un gel limpiador, elimina restos de salitre, cloro y producto solar. Luego, puede aplicar un bálsamo para después del sol o after sun. Estos productos especiales, además de hidratar, calmar y reparar la piel, prolongan el bronceado. |
| ALIADOS SOLARES : ROSTRO Y CUERPO |
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BIOTHERM
Sunfitness Anti-Wrinkle Face Sunscreen SPF 50
Crema antiarrugas para el rostro, refuerza el sistema protector natural de la piel. |
CLARINS
Crème Solaire Anti-
Rides
SPF 30
Previene el enrojecimiento y la irritación. Favorece un bronceado uniforme. |
ESTÉE LAUDER
Sun Performance Anti-Aging Sun Lotion for Face SPF 15
Loción antienvejecimiento con tecnología antimanchas. |
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HELENA RUBINSTEIN
Golden Beauty Moisturising Sun Milk
SPF 25
Leche hidratante
que protege contralos radicales libres. |
CLINIQUE
UV-Response Gel
Lotion Body SPF 15
Gel corporal con antioxidantes que previene los signos de envejecimiento prematuro. |
LANCASTER
Sun Care Beach Cooler
SPF 4
Loción corporal en spray que refresca, suaviza y calma la piel al instante y prolonga el bronceado. |
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