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| La Bohéme en Broadway |
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¿Quién lo hubiera pensado? La célebre ópera de Puccini,
en un montaje que la acerca a la estética del musical, se
ha convertido en el espectáculo más candente dentro de la
rica oferta teatral de Nueva York. Mucho antes de su estreno
ya había causado un verdadero revuelo, al punto de que había
generado ingresos que superaban los tres millones de dólares
sólo por reservaciones de entradas. La crítica también la
ha aplaudido y ya se habla de múltiples nominaciones a los
premios Tony. El responsable: Baz Luhrmann, el director de
Moulin Rouge, quien vuelve a mostrar su audaz estilo en
esta "ingeniosa y elegante" propuesta. ¿Qué propone el creador?
Pues una puesta en escena en la que se combinan elementos
vanguardistas (deslumbrante escenografía con plataformas metálicas
giratorias, cambios de cuadros a telón abierto con los artistas
probándose vestuario frente al público, derroche de luces)
con un riguroso respeto por normas más tradicionales como
la de mantener la obra en su idioma original, lo que rompe
con lo establecido en Broadway. Una decisión polémica: los
cantantes se ayudan con micrófonos... ya hay quienes han puesto
el grito al cielo.
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La más enigmática de todas

Así la
llamó el actor Gabriel Byrne, uno de sus compañeros en la película
Spider, la última locura de David Cronenberg. Su nombre es
Miranda Richardson y aunque tiene una extensa trayectoria en el
cine, su rostro no es fácilmente identificable. Por un lado, porque
esta actriz británica siempre ha sido cuidadosa a la hora de elegir
sus papeles (rehuye de todo lo que no le represente en esfuerzo
artístico y, por ende, de casi todas las grandes superproducciones
al estilo de Hollywood) y, por el otro, porque es de verdad asombrosa
su capacidad de transformación ante la pantalla. A sus 44 años,
y considerada como una intérprete de "alto calibre", ha personificado
personajes muy diferentes entre sí, pero todos dotados de una poderosa
presencia. Empire of the Sun, El apóstol y Sleepy
Hollow son algunas de las producciones donde se ha destacado,
aunque muchos la recuerdan más por sus roles en un trío de películas
donde brilló con fuerza: Abril encantado, Damage (una esposa
engañada que le valió una nominación al Oscar) y El juego de
las lágrimas (era la terrorista de sangre fría del IRA). Después
de una nueva nominación al premio de la Academia por Tom & Viv,
Richardson ha vuelto a deslumbrar con sus actuaciones en Las
horas, de Stephen Daldry, y en la ya mencionada Spider,
un polémico film al que califican de drama psicosexual. En esta
nueva cinta tiene a su cargo tres personajes: la madre represiva
de Spider (Ralph Fiennes), un hombre con problemas mentales; una
prostituta llamada Ivonne, y Mrs. Wilkinson, la dueña de la institución
donde está recluido el protagonista. Como siempre, Richardson se
luce y muchos hablan de una performance merecedora de premios.
Últimamente ha declarado que le encantaría hacer una comedia romántica.
Sería una sorpresa, pero con seguridad volvería a deslumbrar como
siempre lo ha hecho.
Ver también en Protagonistas:
- El monitor de cine
- El pecado de Arjona
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