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La música
se hace Entredós
Idalia León / Fotos: Julio Osorio
Fueron una sorpresa en el pasado concierto
de Carlos Vives; la voz se regó rápido y hoy todo el mundo quiere
saber de dónde salieron estas talentosas muchachas. Margarita e
Isabel conforman el dúo Entredós y ya están preparando su primer
disco.
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Margarita
(La rubia) Fecha de nacimiento: 11 de septiembre de
1980 Edad: 21 años Estudios: Comunicación Social en la Universidad
Católica Andrés Bello.
Su primera canción: "Hice una canción horrible que se llamaba
algo así como La que quiso más. La escribí a los 12 años".
Cómo se escribe una canción: "En la composición lo fundamental
es la poesía. No hay mejor manera de atrapar a las personas
que con las palabras, por eso no me gusta la obscenidad dentro
de la música. Yo me nutro de los que me rodean. Lo que me
ocurre a mí o a mi país es un motivo para escribir. Te fuiste
sin avisar es una canción que escribí por los sucesos del
11 de abril". Isabel (La morena)
Fecha de nacimiento: 10 de octubre de 1983 Edad: 19 años Estudios:
Segundo año de Odontología en la Universidad Rómulo Gallegos
en San Juan de los Morros. Su primera canción: "Como a los
17 años escribí una canción que se llama Especial. La verdad
es que no era muy buena". Cómo se escribe una canción: De
ella su hermana dice que es genio musical, pues tiene la facultad
de hacer una canción con letra y música a la vez y, eso, según
los que saben del tema, no lo puede hacer todo el mundo.
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Su primer disco aún no ha salido a la
venta, pero ya han actuado en las dos plazas más importantes de
la capital, el Poliedro de Caracas y el Teatro Teresa Carreño. En
los dos casos les ha correspondido alternar con cantantes de reconocida
trayectoria, lo cual las ha llevado a medirse, de buenas a primeras,
con públicos masivos. En abril de 2000 actuaron con Ana Torroja
y Miguel Bosé en el espectáculo Girados y, recientemente, en la
Sala Ríos Reyna con Carlos Vives. Son dos hermanas, Margarita e
Isabel Oropeza. Nacieron en Caracas pero se criaron en El Sombrero,
Estado Guárico, y están empezando su carrera artística por la puerta
grande.
Crecieron en una casa llena de música, rodeadas de cantores venezolanos
como Cecilia Todd, Soledad Bravo y Saúl Vera, por sólo mencionar
algunos. Hace unos cinco años, su papá, Martín Oropeza, les puso
la tarea de componer una canción cada fin de semana. Así lo hicieron
y, gustosamente, cada sábado o domingo se encontraban cantando algún
corrido, joropo, o balada recién creada por ellas mismas. Se auto-definen
como "echadoras de cuentos", se sientan y componen temas inspirados
en historias propias o de otros. Hoy ya tienen un amplio repertorio,
y después de haber agotado todas las instancias que ofrece el pueblo
en donde crecieron -actos culturales, desfiles de modas-, e incluso,
de haber firmado un contrato con Sonográfica en 2001 para la grabación
de un disco anual por tres años, lo cual no se concretó, decidieron
que se lanzarían al ruedo de manera independiente. Su primer CD,
próximo a salir a la venta, contó con los arreglos de Alvaro Falcón
y Vinicio Ludovic.
¿Cómo llegaron a actuar en El Poliedro y en el Teresa Carreño?
M: "En una oportunidad, mi tía Isa Dobles le hizo escuchar
a María Gómez (productora de eventos) un casete con temas nuestros,
y nos preguntó: 'Ustedes no se quieren subir al escenario del Poliedro
para alternar con Miguel Bosé y Ana Torroja?' Nosotras no lo podíamos
creer, pero así fue. La misma María Gómez viajó a El Sombrero y,
con filmadora en mano, grabó uno de nuestros números para saber
cómo armábamos nuestro espectáculo. El año pasado se puso en contacto
nuevamente con nosotras y nos preguntó si queríamos participar en
su próximo proyecto, que era el concierto de Carlos Vives en el
teatro Teresa Carreño".
¿Cómo fue ese salto de los actos culturales de El Sombrero a
escenarios como el Poliedro? ¿Quién las dirigió para esa experiencia?
M: "Mi papá, que además es nuestro "pápager", es un mago
en estas lides. El nació en una casa donde había cinco mujeres,
de manera que él tiene entrenamiento en esto, así que nos dijo lo
que debíamos hacer y nosotras nos dejamos guiar. De la parte musical,
para esa oportunidad, se encargó mi primo quien armó una banda de
músicos muy buenos. En el show de Miguel Bosé abrimos el espectáculo
con música venezolana, aunque al principio estábamos renuentes porque
no nos combinaba el género folclórico venezolano con Bosé, pero
a la gente le gustó mucho y cantó a coro nuestras canciones".
Se
veían muy desenvueltas a pesar de no haber pisado nunca un escenario
de la magnitud de la Ríos Reyna...
M: "Yo creo que lo haces bien, o lo haces bien. Es tu oportunidad
para que la gente te conozca".
¿Cómo se formaron musicalmente?
M: "Mucha 'guataca', es decir, contacto con público, mucha
cantadera con gente. Por cinco años estuvimos en los talleres de
la Fundación Bigott. Allí aprendí a tocar cuatro; luego, mi papá
me regaló una guitarra y acto seguido ingresé en la estudiantina
de mi colegio, en El Sombrero. Isabel, por su parte, es una excelente
ejecutante del arpa".
¿Qué música escuchan?
M: "Soy poco fanática, me gusta la música, pero nunca tuve
fotos de artistas en mi cuarto. Me gustan desde los cantantes de
música llanera como Dámaso Figueredo y Rummy Olivo, hasta el rock
de Lenny Kravitz y Aeroesmith. Me gusta de todo. Ahora tengo una
fiebre con Juanes, porque admiro la originalidad en la música y
me parece que Juanes es tremendamente original. Lo mismo me pasa
con Carlos Vives".
Isabel: "Me gustan Ricardo Arjona y Olga Tañón. También me
gustan muchísimo Ugeth Contramaestre y Cecilia Todd. Por otro lado,
siempre me ha agradado la salsa, y la verdad es que algún día me
encantaría cantar este género. Me gustaría grabar un disco de salsa
en algún momento".
¿Qué es lo que más les gusta del trabajo que hacen?
M: "A mí me gusta todo el proceso, pero lo más gratificante
es el resultado. Es cuando te montas en el escenario, escuchas aplausos,
gritos, gente que llora. El reconocimiento es lo más divino para
mí".
I: "A mí me encanta el proceso para llegar allí. Tienes muchas
expectativas, hay tensión que es sabrosa tenerla. Los ensayos, preparar
el show".
Dado que hay tantos artistas en el mercado ¿qué ofrecen ustedes
de diferente al resto?
M: "Ofrecemos variedad, versatilidad. Brindamos algo que
no hay en el mercado. Lo que queremos decirle a la gente es que
somos como ellos, que venimos de un lugar como el suyo, y que esta
es la música que ofrece mi país. Queremos ofrecer nuestra variedad
a través de la venezolanidad".
I:
"Creo que la reacción de la gente es buena, nunca nos hemos
topado con alguien que ha reaccionado mal. Siempre hay quien se
identifica con tus canciones y eso nos hace pensar que estamos bien
encaminadas".
¿Cómo se ven en el futuro?
M: "Me veo haciendo lo que hago ahora. Quiero ofrecer a la
gente muchos tipos de posibilidades musicales. Me gusta incluir
la música venezolana dentro del repertorio porque pienso que es
absolutamente fundamental; es lo que mi hermana y yo somos, es lo
que representamos. Pero a la vez somos unas muchachas, jovencitas,
que le escriben al amor que se fue, de manera que también cultivamos
esa parte de las baladas, el rock. Nos gusta que la gente sepa que
sabemos hacer muchas cosas y que lo que hacemos nos gusta hacerlo
con calidad".
I: "Yo, de momento, lo que quiero es que el disco salga a
la calle y escucharlo en la radio, que la gente sepa que estamos
aquí y que tenemos una buena producción. Por otro lado me gustaría
algún día cantar salsa, es un género en el que me gustaría incursionar".
¿Y las disqueras aceptarán esa versatilidad de ustedes?
M: "Nosotras queremos hacer como Soledad (Bravo). Ella hace
su disco de acuerdo con los cánones que a ella le gustan, con el
concepto que le parece mejor, y eso lo presenta a la disquera para
que lo compre. Es verdad que hay que hacer música comercial porque
si no sólo tu mamá y tu papá compran el disco, pero queremos hacer
letras que tengan relevancia. No queremos que la gente baile y nada
más".
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