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Jenifer López
Las curvas del éxito
Raúl Chacón Soto
Por
segunda vez logró que dos trabajos suyos, en el cine y en la música,
estuvieran, simultáneamente, en el primer lugar de las competitivas
carteleras estadounidenses. Pocos reciben más cobertura periodística
que ella. Es la más sexy, la más deseada, la del mejor cuerpo....
se casará con el galán del momento... y es latina.
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| El
éxito es la mejor venganza |
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La trayectoria
de J.Lo empezó cuando tenía cuatro años. Muchos la recuerdan
como una Fly Girl en el programa In Living Color. No era muy
popular entre sus compañeras quienes la criticaban por su
figura (y su peso). Esos comentarios, aunque la hacían sentir
insegura, terminaron por fortalecerla. Al poco tiempo acompañaría,
como bailarina, a la cantante Janet Jackson, pero sólo una
semana y media después abandonaría su nuevo trabajo para participar
en un sitcom. Se dio a conocer internacionalmente con el papel
de Selena en la película del mismo nombre que dirigiera Gegory
Nava, trabajo que sirvió para que le ofrecieran una gran cantidad
de proyectos. The Cell, Enough, Angel Eyes, The Wedding Planner
y, sobre todo, Out of Sight, le han servido de vehículo para
mostrar su talento. Maid in Manhattan, un largometraje muy
mal criticado, le permitió mantenerse en el tope de la popularidad,
al recaudar, en sus primeros tres fines de semana, más de
57 millones de dólares. Como cantante y compositora ya ha
lanzado tres álbumes, todos muy bien recibidos por el público
que la idolatra. El próximo año se le verá en dos nuevos filmes:
Jersey Girl, de Kevin Smith, y Gigli, de Martin Brest, ambos
coprotagonizados por su flamante novio. Por cierto, por esta
última, Lopez cobrará 12 millones de dólares. Una pequeña
muestra de lo muy alto que se cotiza por estos días y una
manera contundente de taparle la boca a todos quienes se burlaron
de ella.
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"La diosa". Así, a secas, la llaman
en la edición de diciembre de la revista GQ, donde aparece en la
portada, desnuda, sólo cubierta por una cadena y una tela blanca
que deja al descubierto lo suficiente como para seguir alimentando
las fantasías sexuales del hombre estadounidense. El título es contundente.
No hace falta decir más. La chica, de origen puertorriqueño, es,
sin duda, una de las mujeres más deseadas del planeta. Por algo
no hubo lista de bellos, sexies o cuerpos perfectos que no la incluyera
en 2002. Vanity Fair, Cosmopolitan, In Style, Elle...
también la quisieron para algunos de sus números, y es que muy pocos
nombres han tenido tanta repercusión en los medios de comunicación
como el suyo, algo para lo que han contribuido de manera similar
su vida privada y su desempeño profesional. ¿Quién iba a decirlo?
La muchacha del Bronx neoyorquino se ha convertido en la gran estrella
de estos tiempos, alcanzando un éxito hasta hace poco impensable
tanto en el cine como en la música. Su carisma, indudable talento
(aunque a unos cuantos no convence) y dedicación al trabajo (y quizás
también algo de suerte) la han llevado lejos... desde hace ya un
buen tiempo es la latina mejor pagada de Hollywood y, por si fuera
poco, es la novia oficial del actor del momento, Ben Affleck, con
quien coprotagonizará sus dos próximas películas; y con quien sostiene
uno de los romances más perseguidos por los periodistas de todo
el mundo.
Mejor no le pudo ir el año pasado a J-Lo, como también se le conoce
aunque ya está dejando de lado el apelativo. En lo estrictamente
profesional, Lopez consiguió, por segunda vez en su carrera, colocar
dos trabajos suyos, de manera simultánea, en el tope de las carteleras
musical y cinematográfica de Estados Unidos. La "hazaña" la logró
al llegar a la cima de Billboard con Jenny from the Block,
el primer sencillo de su nuevo álbum, This is Me... Then,
durante la misma semana cuando su última película, Maid in Manhattan,
ocupaba el primer lugar de recaudación en los cines de su país.
Antes lo había conseguido (y era la primera mujer en hacerlo), con
su trabajo discográfico J.Lo y la película The Wedding Planner.
Un éxito semejante está reservado a muy pocos, y la actriz y cantante
parece saberlo, por lo que no ha cesado en su empeño por sacarle
el jugo al buen momento por el que atraviesa, en el que parece que
todo lo que toca se convierte en oro. Quizás por ello, en el poco
tiempo que le queda libre entre filmaciones, grabaciones y giras
(y eventos como entregas de premios donde ella nunca falta, haciendo
las veces de anfitriona o de nominada, apretadita en uno de esos
vestidos como el verde de Versace), aprovecha para echarle un vistazo
a su línea de ropa, sacar al mercado un nuevo perfume que se llama
Glow (pretende que este producto, al igual que su marca de vestuario,
tengan vida propia, por lo que no ha querido prestar su imagen para
promocionarlo en la TV, aunque su
inconfundible silueta aparece en todo su esplendor en el afiche
para los medios impresos), y hasta inaugurar un nuevo restaurante
en Pasadena, California, al que le ha puesto el nombre de Madre's.
En lo que respecta a su vida personal, ¿quién no sabe que está saliendo
con Affleck y que piensa casarse en febrero de este año? Los pasos
de López son seguidos hasta el cansancio por la prensa de todo color,
que no lo duda un instante en mostrarla de compras, paseando, tomando
sol, dándose besitos y hasta metiéndose el dedo en la nariz... Todos
quieren verla haciendo cualquier cosa, y, ahora, si es con el actor,
mejor. Las revistas especializadas en moda, belleza, estilo y decoración
la presentan dando consejos de todo tipo, enseñando los trucos de
maquillaje, explicando lo último que se lleva, luciendo esos trajes
maravillosos que cubren tan poco pero que la visten tan bien.
Las publicaciones de chismes dedican buena parte de sus páginas
a explicar cómo se conoció la famosa parejita, cuántos quilates
tiene el anillo de compromiso (se lo entregó en el apartamento de
ella todo cubierto de velas y pétalos de flores), los problemas
que han tenido, los besos que se han dado, los presentes que se
han intercambiado (él le ha dado, aparte del anillo, costosas joyas
y hasta un lujoso Bentley convertible de color azul zafiro), las
palmaditas que, para envidia de media humanidad, el chico le ha
propinado en el trasero (el que se rumoreaba que había asegurado
y que, sin duda, es el más famoso del mundo entero)... un buen año
para la neoyorquina, de eso no hay duda; y todo parece indicar que
la suerte continúa. De entre tanta entrevista que se le ha hecho,
algunas cosas quedan claras. La actriz y cantante, a pesar de lo
mucho que le han criticado por su comportamiento de
diva, aprovecha cada vez que puede para declarar que ella sigue
siendo la misma que nació (hace 32 años) y alguna vez vivió en un
sector del Bronx llamado City Castle Hill. Por ello tampoco se cansa
de hablar de sus raíces y de lo mucho que le debe a su herencia
latina (la verdad es que no habla muy bien el español). Quizás siga
siendo la misma, pero físicamente, parece otra muy distinta a la
que solía pasar sus días por el neoyorquino vecindario. Mucho trabajo
de imagen la ha convertido en lo que es hoy en día, un icono sexual
en la cultura estadounidense (y también un icono de la moda). Otro
cabello, otro cuerpo, otra forma de vestir y hasta de comportarse
conforman su nuevo look... mucho más acorde con el nuevo
mundo donde habita. La periodista de GQ, para retratarla, no duda
en describir la gigantesca mansión
que tiene en Miami, donde todo mínimo detalle es controlado por
la artista: "Lopez quiere que transmita serenidad, pero eso no es
lo que se siente al estar allí por la precisión que impera en todo
-desde el impecable mobiliario en cuero hasta la solitaria orquídea
blanca que adorna la cocina-, que hace evidente el esfuerzo, la
grandeza del plan". Tampoco se exime de colocarle entre comillas
algunas de sus frases en las que no faltan cierto tono agresivo
y varias "malas" palabras. Dicen algunos de los críticos que esa
dicotomía está presente en varias de sus canciones. Jenny from
the Block (que no es de las mejores de su último álbum), por
ejemplo, la muestra en escenas de su nueva vida (sobre un yate,
con su novio, con abrigos) y, al mismo tiempo, caminando en un barrio
como el suyo, a ritmo de hip hop.
¿Puro olfato comercial, un producto más que funciona muy bien para
regocijo de tanto empresario? Es poco probable. Sus detractores
conseguirán, sin duda, muchos ejemplos de filmes mediocres, o de
canciones simplonas que han tenido éxito por la sola presencia de
la curvilínea artista. Algo de razón tendrán. Pero también la tienen
quienes han visto mucho talento en algunas de sus interpretaciones,
como la que lograra al lado de George Clooney en Out of Sight,
y como el que pudo expresar en su último CD, que al decir del prestigioso
site Allmusic.com es mejor que muchos de su estilo lanzados últimamente,
entre los que incluye Stripped de Christina Aguilera y Charmbracelet
de Mariah Carey. "Es muy fácil que lo subestimen, pero es difícil
hacer un álbum pop que se pueda disfrutar tanto como éste... Por
supuesto que hay puntos bajos pero lo que importa es la sensación
al escucharlo y los puntos altos. Aquí todo es sexy, con estilo,
divertido, y hay muchos 'picos' que destacar". Mientras se termina
de ganar a la crítica, López sigue trabajando duro, como aseguran
que siempre lo ha hecho. No sería una sorpresa que llegaran consagraciones
mayores.
A la tercera
Si
todo sale como está previsto, Jennifer Lopez contraerá matrimonio
por tercera vez, convirtiéndose en la señora Affleck. La prensa
ha dicho que no será posible lo de la iglesia, pues ya la artista
tuvo una ceremonia oficiada por un sacerdote cuando se casó con
su primer esposo, el camarero Ojani Noa, en 1997. En aquella oportunidad
la unión no duró mucho, como tampoco duraría (sólo ocho meses) la
que conformara con Cris Judd. Lopez lo ha explicado: "Me he comprometido
con algunos y he hecho cosas que pensaba eran lo correcto en su
momento. Sólo he seguido a mi corazón... esa es la manera como yo
hago todo". Cuando se le pregunta si Affleck es el verdadero, responde
tajantemente: "Ese no es problema de nadie. Hay ciertas cosas de
las que hablo y otras de las que no. Me siento muy feliz ahora".
De ellos como pareja ha dicho: "Nos llevamos muy bien... somos dos
muchachos que crecimos en ambientes semejantes, el mismo tipo de
vecindario, que pertenecemos a la misma clase social (media baja),
por lo que sentimos que todo funciona bien". Una frase curiosa si
se toma en cuenta que ambos pasaron su infancia en medios tan distintos
como lo pueden ser el Bronx y Cambridge, en Massachussets.
rchacon@eluniversal.com
Ver también en Encuentros:
- Martin Scorsese
- La música
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