Dorado express
El sol tiene competencia. Los autobronceadores son la opción para lograr un bronceado al momento sin necesidad de maltratar la piel. Siga las normas de uso y luzca una piel dorada todo el año. Carolina Quintero
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1 NIVEA SUN
Sun Touch
Autobronceador
en spray de fácil aplicación.
Su fórmula mantiene la hidratación |
2 BIOTHERM
Sunfitness Autobronzant
Realza el tono gracias a un polímero que proporciona un efecto reafirmante |
3 LANCASTER
Silk Bronze
SPF 6
Leche para rostro
y cuerpo enriquecida con agentes hidratantes |
4 LANCÔME
Flash Bronzer
Gel autobronceador. Color instantáneo
con un efecto nacarado |
5 CLARINS
Eau Lactée
Auto-Bronzante
Para rostro
y escote.
De fácil
y rápida absorción |
El dorado es el tono de la temporada. Ropa, accesorios y maquillaje hacen énfasis en este color, considerado como el más elegante y sofisticado de la paleta. Es el que da esplendor al rostro y el que revela toda la sensualidad del cuerpo, mucho más, cuando éste se muestra libre de marcas, pecas y manchas.
Sin lugar a dudas que una piel bronceada mejora su aspecto en general, pero ¿puede el astro rey lograr tal perfección? Exponerse durante varias horas bajo los poderosos rayos solares, para medianamente tomar un poco de color, implica correr riesgos muy graves. Piel enrojecida, quemada, deshidratada, amenaza de arrugas prematuras, y lo que es peor, cáncer de piel.
Para lograr un bronceado natural, uniforme y duradero la vía más segura es recurrir al autobronceador, producto cosmético que se esparce sobre la piel como una emulsión hidratante y que a las pocas horas genera un tono tostado, atractivo y luminoso. Sin embargo, este no ha gozado de buena fama por aquello de la dificultad al momento de aplicarlo. Que si es muy pegajoso, que si da un tono muy naranja, que si mancha la ropa, que si no te puedes maquillar, que si huele raro, o peor aún, que daña la piel porque la tiñe.
Hoy eso es historia. Las nuevas fórmulas incluyen componentes tan novedosos que mejoran tanto la aplicación como la calidad del bronceado artificial, además de brindar protección extra a la piel.
Imitar el bronceado
Los autobronceadores tienen un ingrediente activo, altamente efectivo, conocido como la dihidroxiacetona (DHA), que al hacer contacto con los aminoácidos de las capas superiores de la epidermis tiñe la piel de un color amarillo-naranja, similar al bronceado. Su acción es totalmente inofensiva puesto que realmente actúa como si fuera una capa de pintura natural que no maltrata la piel ni altera la producción de melanina, el protector natural de la piel frente al sol. Además, su efecto desaparece al cabo de tres a cuatros días, cuando las células de la capa externa de la piel comienzan a desprenderse siguiendo su ritmo natural de renovación. A pesar de ser la única sustancia que se emplea en cosmética autobronceadora desde hace más de un cuarto de siglo, sin que se hayan detectado secuelas negativas, el efecto no resultaba ser el más natural y uniforme. Para dar con la fórmula más efectiva las firmas cosméticas han participado en el desarrollo de nuevos ingredientes y sustancias que proporcionan tonos más auténticos. Surge así la eritrulosa, un azúcar de procedencia natural y de gran afinidad con la piel, que reacciona formando unos polímeros y melanoides de color marrón-rojizo. La combinación de ambos activos produce, entonces, una coloración más controlada, uniforme y duradera; es decir, un bronceado mucho más armonioso.
Además de estos dos principios activos, los nuevos autobronceadores también incluyen fórmulas antiedad, para frenar el envejecimiento. Vitaminas C y E, que presentan propiedades antioxidantes y de protección contra los radicales libres. Alfahidroxiácidos, que logran un tono más parejo y natural y facilitan una mejor recepción del color. Acido hialurónico, que hidrata la piel evitando que la DHA la reseque. Oxidos de acero, que aportan luminosidad al tono obtenido. Así como la transglutaminasa, una enzima que reduce el olor desagradable, entre otros. A estos adelantos hay que agregar otras bondades, como, por ejemplo, que son de texturas ultralivianas y refrescantes que se absorben y se secan más rápido, y que algunos incorporan factores de protección solar.
Al pie de la letra
Antes de aplicar el autobronceador es fundamental realizar una exfoliación profunda de la piel para retirar células muertas e impurezas, y esparcir previamente una crema humectante, sobre todo en las zonas más ásperas, para preparar la piel y lograr que el producto quede uniforme.
Luego, con suaves masajes circulares, se comienza a extender desde los pies, para seguir con los brazos, el tronco y terminar en los hombros. Es importante prestar atención a tobillos, empeines, rodillas y codos. Se debe aplicar poca cantidad e insistir para que se absorba completamente, sin que queden restos; al ser zonas de pliegue, se puede acumular restos del producto y el área podría pigmentarse mucho más.
Para el rostro es mejor utilizar uno específico, ya que contiene ingredientes y activos propios para esta piel. Al aplicarlo se debe extender con la yema de los dedos, teniendo cuidado de distribuirlo en la nariz y barbilla e incluir el lóbulo de la oreja y el cuello. Aquí hay que tener especial cuidado con el nacimiento del cabello y la zona de las cejas; es mejor evitar el contacto.
Para broncear las manos se reserva una pequeña cantidad encima de las muñecas, se procede a lavarlas con agua caliente y jabón para impedir que se coloreen las palmas, sin olvidar cepillar las uñas, y después se frotan ambos dorsos, uno contra otro, hasta emparejar.
La mayoría de los autobronceadores dejan ver el tono resultante al cabo de unos 20-45 minutos, máximo. Antes eran más de dos horas, por lo que se reservaba su aplicación para aquellos días en que no apremiara el tiempo. Esta novedad es propia de las nuevas fórmulas, ya que permite repetir la operación, si el resultado no es el esperado.
Para prolongar el bronceado conviene repetir la aplicación dos o tres veces por semana; eso dependerá del grado de coloración que se desee tener. Si se produjo un exceso de color, no hay otra solución que esperar hasta que la piel comience a renovarse, aunque se puede acelerar el proceso con la ayuda de una exfoliante. Lo que sí es importante es que antes de volver a aplicarlo, nuevamente hay que exfoliar la piel.
Maquillarse encima del autobronceador tampoco resulta un problema, sólo hay que esperar a que seque el producto. Igualmente se ha de considerar que al tener más color en la cara se debe ser más moderada en la aplicación de polvos y rubor.
A cada cual el suyo
No todos los autobronceadores tiñen por igual, debido al pH de la piel así como a su condición, por lo que es importante seleccionar el más adecuado. La oferta cosmética varía entre leches, geles, spray o toallitas autobronceadoras. Los hay para el rostro, escote, cuerpo o piernas y según el tono natural de la piel; es decir, clara, media u oscura.
En ese sentido, las pieles mixtas o grasas deberían optar por las texturas fluidas o los geles, lo que ayuda a controlar el exceso de grasa y de brillo; las secas, por su parte, reciben mejor las texturas cremosas —inclusive se recomienda mezclar el producto autobronceador con la crema hidratante de uso diario, ya que éste tiende a resecar un poco la piel. El cutis sensible también puede usar estos productos, pero seleccionando las texturas más ligeras y las fórmulas que reduzcan o controlen posibles alteraciones o alergias.
Los productos en spray, por lo general, son para todo tipo de piel y permiten una dosificación mucho más precisa en zonas difíciles como la espalda y las axilas; se secan con rapidez y dejan una apariencia dorada muy natural. Las presentaciones en toallitas son ideales para una aplicación rápida, ya que permiten visualizar el resultado final. Pero la más reciente novedad son las presentaciones tipo air-brush, inspiradas en la pistola aerográfica, muy utilizadas en los centros de belleza. Estas vienen equipadas con un pequeño difusor, de alta precisión, que libera una bruma muy fina, compuesta de micropartículas autobronceadoras, que reparte el producto de forma completamente precisa y homogénea, secándose al momento. l
caroquint@hotmail.com
FOTO: BELINDA UZCATEGUI&RAMSES DIAZ |