 |
| |
|
Para probar
|
|
El plátano
y la yuca fueron los ingredientes seleccionados para una pequeña
degustación que mezcla la cocina mediterránea
y la cultura culinaria indígena.
Minguao
Ingredientes (6 raciones)
l 3 plátanos bien
maduros
l 1 lata de crema de leche
l 3 dientes de ajo
l Un ajo porro
l 300 g de queso palmizulia
Preparacion
Los plátanos pelados y cortados se hierven en suficiente
agua hasta que estén bien cocidos. Sofría el
ajo porro cortado en juliana y el ajo, con un toque de aceite
de oliva. Cuando los plátanos estén suaves y
bien cocidos, lícuelos con el agua y agregue la crema
de leche, caliente, a fuego lento y añada el sofrito.
Sirva muy caliente y decore con el queso picado en pequeños
dados.
Pizzas etnicas
Ingredientes (6 raciones)
l 24 cazabitos estilo
galleta
l 250 g de queso guayanés
l 1 taza de hojas de cilantro
l 1 taza de aceite de
oliva
l 3 dientes de ajo
l 100 g de nueces trituradas
l Sal y pimienta al gusto
Preparacion
Mezcle en la licuadora el aceite de oliva, el cilantro y las
nueces y condimente con sal y pimienta al gusto. Unte los
cazabitos con la salsa y decore con un pedazo de queso guayanés.
Hornee hasta que se doren.
Para que disfrute de sus inventos llenos
de sabor venezolano puede comunicarse a través del
Tel. 0416-711.4334.
|
María Alexandra Ocque
Mario Aranaga. Fotos: Contratipo
Esta venezolana es responsable de un laboratorio
gastronómico que mezcla la cultura culinaria indígena
y la cocina tradicional. Aquí, un bocado de su propuesta.
"La gastronomía
venezolana ha experimentado un cambio tan profundo y positivo, que
ya no hay que salir del territorio nacional para encontrar maravillas
comestibles. Todo lo contrario, conocer en profundidad nuestro país
nos puede dejar sorprendidos de tanto buen sabor. Dejemos de mirar
un poco los ombligos gastronómicos de los demás países
y empecemos a mirarnos el nuestro. Si seguimos por este camino -que
seguiremos-, nos podemos convertir en un referente de productos
de alta calidad en todo el mundo. Es un sencillo ejercicio suculento
de patriotismo gastronómico, que, por otra parte, es de los
pocos ejercicios de este tipo que merecen la pena".
Así
de claro se presenta el proyecto culinario de María Alexandra
Ocque, una muestra de sabor venezolano con las referencias más
directas de la cultura alimentaria de las etnias yeku' awas y yanomamis.
Su pasión por la cocina y el requisito ineludible de una
tesis de grado fueron los motores de una investigación que
rindió frutos verdaderamente sustanciosos. Los sabores de
la selva, sus ingredientes naturales, las texturas y los aromas
fueron el punto de partida de una apuesta gastronómica distinta
y llena de contrastes.
Su extraordinaria sonrisa y el sabor de sus platos son la mejor
presentación de esta venezolana que disfruta con mucha energía
del arte de la cocina. Sin embargo, para explicar su verdadero sabor,
nada más oportuno que un menú de tres platos:
Entrada
"Mis primeros sabores fueron el curry, el jengibre, la cúrcuma,
la soya... Aprendí mirando, oliendo, sintiendo la naturaleza
de los sabores, su verdadera esencia. Siempre hacía mis propias
versiones, mis 'experimentos', mis pruebas... por cierto, unos más
afortunados que otros. La práctica y mis primeros comensales
me fueron enseñando".
Plato
principal
"Existen sabores infantiles, adultos, profundos, severos. Al
principio mi sazón fue simple, transparente... con el paso
del tiempo, se ha ido transformando, creciendo, madurando. Es apenas
el comienzo, todavía me estoy formando, me falta mucho por
aprender, por conocer, por saborear. Un cocinero nunca termina de
aprender.
Le agradezco a mucha gente lo que me han enseñado. La dedicación
de Claudia Bertorelli, la paciencia de Luigi Molles, la gentileza
de Laurent Cantineaux, la generosidad de Ana Belén Mayerston...
entre tantos otros. Es clave reconocer que la cocina también
es disciplina, orden, limpieza".
Postre
"Mi profesión es técnica, pero debe tener una
parte fuerte de intuición. No me gusta esconder los sabores,
disfrazarlos, eso para mí es una falta grave, es cocina poco
honesta. Creo firmemente en los aromas, en los colores de los alimentos,
en la textura de una salsa, en la presentación de los platos,
en la fuerza de un buen picante. No se puede olvidar que las personas
también se alimentan con los otros sentidos.
Mi sueño es buscar y recrear los orígenes de la alimentación
venezolana. Y desde ahí proponer un nuevo sabor, más
global, pero profundamente venezolano".
Ver también en Encuentros:
-
Alexandre Pires. Tiene su Estrella Guía
- Mundos de fantasía
|