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Los abdominales
cuadro a cuadro
Para tonificar la musculatura abdominal
hay que comer balanceado y hacer ejercicios. Bajar la "barriguita"
no es tarea difícil, aquí le explicamos cómo.
José Ramón Villalobos
Siempre que nos sentimos gordos
nos miramos la barriga, y, por lo general, de esa observación
no salimos airosos. Esa parte central del cuerpo suele tener una
carencia de tono muscular por el consumo excesivo de grasas y la
falta de actividad física. ¿Quién no se ha
planteado canjear esa "barriguita" por los llamados "cuadritos"?
La grasa corporal se deposita en lugares
específicos que varían de una persona a otra, pero
el abdomen es el más común por razones genéticas.
El músculo abdominal conforma un área anatómica
grande y de poco movimiento (caso contrario de las piernas y brazos
que sí movilizamos en nuestras actividades diarias); digamos
que es uno de los grupos musculares más sedentarios y susceptibles,
por su composición, para el depósito de grasa. Los
especialistas en anatomía explican, también, que esa
presencia adiposa de más cumple funciones protectoras de
algunos órganos, pero que en exceso trae problemas a la salud
(y a la figura).
Diferencias entre la musculatura abdominal
femenina y masculina no existen, lo que sí es desigual, es
la manera como se almacena la grasa en el músculo. Las mujeres
tienden a depositar más grasa subcutánea (panza blanda),
en cambio, los hombres acumulan más grasa visceral (panza
dura). A los hombres le crecen más los oblicuos (a los lados)
y a las mujeres la pelvis, ¿por qué? Por la estructura
genética. Para tener una referencia, según estimaciones
del Instituto Nacional de Nutrición (INN), en Venezuela los
hombres tienen un promedio de grasa corporal de 15 a 16%, mientras
que las mujeres de 24 a 25% (parámetros aceptables).
Existen, además, razonamientos
hormonales y psicológicos: un estudio reciente de la Universidad
de San Francisco (EEUU), reveló que las mujeres que son vulnerables
a los efectos del estrés (y trastornos en los períodos
menstruales), pueden tener mayor propensión a acumular exceso
de grasa en el abdomen; en otras palabras, el estrés abulta
la barriga. La postura incorrecta también es una causa, y
en prevención, se sugiere sentarse y caminar erguido contrayendo
el músculo abdominal, sin apretarlo, pero siempre manteniéndolo
adentro.
Es así la regla de tres: si su
alimentación no es balanceada, con exceso de grasas y carbohidratos,
y no hace ejercicios, la barriguita se mantendrá y en el
peor de los casos aumentará sin contemplaciones. No hay que
olvidar que del consumo equilibrado de los nutrientes básicos
(proteínas, grasas y carbohidratos) dependerá el buen
funcionamiento de su cuerpo.
Lo ideal es mantener una ingesta baja
en grasas, consumir proteínas limpias como pechuga de pollo
y pavo, atún, salmón asado; entre el grupo de carbohidratos,
cereales, maíz, trigo, avena y arroz, y, por supuesto, vegetales
y frutas. También se aconseja mucha prudencia con el pan
y la cerveza. Hay que recordar que los alimentos que se consumen
durante la noche se asimilan más rápido, porque el
metabolismo adquiere un ritmo lento, de allí que comer demasiado
antes de dormir debilita más el abdomen.
Los nutricionistas recomiendan diseñar
un plan alimentario según la genética y necesidades
de cada persona. No se trata de dejar de comer, sino comer sano
para tener una cantidad de grasa relativa en el abdomen. Propóngaselo,
no se enemiste con su pancita, conviértala en un "cuadro"
agradable.
| El gran mito |
| l
Este es un gran mito: hacer ejercicios abdominales para rebajar
la grasa allí localizada, porque se endurece y es más
difícil de eliminar. Se sugiere, en principio, hacer
ejercicios cardiovasculares (caminar, trotar, aeróbicos,
spinning, subir El Avila) para quemar la grasa corporal y luego,
una vez alcanzado el peso idóneo, comenzar a fortalecer
y tonificar el abdomen con ejercicios. Los especialistas en
medicina deportiva explican que para marcar esos músculos,
el hombre debe tener menos de 10% de grasa corporal y la mujer
menos de 20%.
l Hay
diferentes tipos de ejercicios abdominales, el básico
es el "crunch" con sus distintas combinaciones.
Esta rutina, basada en la contracción del abdomen,
es una de las más efectivas porque trabaja toda la
musculatura. Se practica conservando gran parte de la espalda
apoyada sobre el piso o una colchoneta, levantando la parte
superior del torso (los hombros), las manos en el cuello y
las piernas semiflexionadas. La respiración debe tener
un ritmo de inhalación al subir (los hombros) y exhalación
al bajar.
l Para
hacer ejercicios de tonificación hay que ejecutar tres
series de un máximo de 25 repeticiones (75 promedio),
lo recomendable es destinar unos 20 ó 30 minutos al
día tres veces por semana. Lo más importante
para el fortalecimiento no es la velocidad ni la cantidad,
sino la calidad del ejercicio.
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| Mejore la técnica
por Mary Duffy |
Al
tener unos abdominales más fuertes la parte media de
su cuerpo estará más tonificada; además,
usted tendrá una mejor postura y un cuerpo más
estable (lo que lo ayudará a prevenir lesiones). Agregue
a la fórmula ejercicios cardiovasculares y una dieta
saludable y de seguro eliminará cualquier grasa adicional
que insista en mantenerse en su recién moldeada barriguita.
COMO LOGRARLO:
Acuéstese sobre el suelo (boca arriba), flexione las
rodillas, apoye los pies firmemente sobre el suelo. Coloque
las manos detrás de la cabeza de manera que las puntas
de los dedos se toquen y los codos estén bien abiertos.
Mantenga la cabeza alineada con la espina dorsal; exhale y
contraiga los abdominales (desde el ombligo hasta la columna
vertebral). Levante la cabeza, el cuello y los hombros como
si fuera a enrollarse (imagínese que se está
reduciendo el espacio entre la caja torácica y la cadera)
hasta que sienta el esfuerzo en el cuello, pero antes de sentir
tensión. Mantenga la posición y luego baje,
inhalando. Para un efecto máximo, haga el ejercicio
lentamente. Comience con 10 a 15 repeticiones. Vaya aumentando
hasta llegar a tres series de 20.
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| Errores comunes |
Mandibula
No apunte con la mandíbula ni hacia el pecho ni hacia
el techo. Debe estar relajada.
Orejas
Póngalas en línea con sus hombros para evitar
tensión del cuello y no hacer trampas.
Dedos
Si los entrelaza será muy tentador permitirles a los
brazos llevar la mayor parte del peso, y con ello dejar que
hagan todo el trabajo.
Region lumbar
Suba sólo los omóplatos. Elevar el torso demasiado
puede causar una lesión en la espalda.
Codos
Manténgalos completamente abiertos.
Abdomen
No permita que sus abdominales se abomben. Manténgalos
tensos, pero no contenga su
respiración para hacerlo.
Rodillas
Evite apretarlas; si lo hace, podría restarle atención
a sus abdominales.
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| No se olvide |
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HOMBROS:
Aléjelos de las orejas. Encogerlos causa tensión
en el cuello y en la región dorsal.
ABDOMINALES: Trate de poner
en acción los músculos medulares durante todo
el movimiento (meta la barriga). Imagínese que la fuerza
proviene de aquí, no de sus brazos
o del cuello.
CABEZA Y CUELLO: Al subir la
cabeza, imagínese que su cuello se alarga. Ejerza presión
sobre las manos con la cabeza, para estar seguro de que no
está realizando el esfuerzo con los brazos al elevarse.
PIES: Empuje hacia el suelo
levemente a medida que se dobla para evitar que los flexores
de la cadera (ubicados al frente de la cadera) ayuden en el
movimiento.
TRADUCCION: PATRICIA TORRES
FUENTES: JOSE VICTOR
MOLINA, INSTRUCTOR MULTIDISCIPLINARIO DEL BIKE PLAZA. CENTRO
PLAZA, LOS PALOS GRANDES. / DR. GIAN MARCO GIL. NUTRICIONISTA
DEPORTIVO DE VWL SERVICIOS MEDICOS / INSTITUTO NACIONAL DE
NUTRICION (INN) / REVISTA MEN´S HEALTH / HTTP://WWW.DRCORMILLOT.COM
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