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revista Estampas
 

CNN en español
Una década haciendo historia

“Necesitas saber siempre” fue la idea que impulsó a Ted Turner a crear una cadena de noticias que mantuviera informados a los estadounidenses durante todo el día; hoy, es la frase que distingue a su versión en español. A propósito
de su décimo aniversario, Estampas recorrió sus laberínticas oficinas
y conversó con aquellos que le ponen el particular acento latino a las informaciones de la región. 
María de los Angeles Herrera/ Atlanta. Enviada especial.

A menos de 20 minutos del Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta
—uno de los más grandes del mundo— está ubicado el CNN Center, un imponente y moderno edificio donde a diario se genera el contenido televisivo necesario para mantener en marcha el imperio noticioso dirigido por Ted Turner. CNN
Ç USA
, CNN Headline News, CNN Internacional
y CNN en español son algunos de los productos audiovisuales que tienen su base de operaciones en este rincón de Marietta Street, que sin buscarlo se ha convertido en una parada obligada para los cientos de visitantes —propios y foráneos— que todos los días discurren por sus instalaciones,
gracias a un tour que por tan sólo 12 dólares (equivalentes a 25.800 bolívares) permite observar —a través de los cristales— algunas de sus oficinas más importantes y hasta detenerse en las réplicas de un estudio y una sala de control para vivir la experiencia de estar detrás de cámara de la cadena informativa estadounidense más sintonizada del planeta.

Lejos de la bulliciosa fila de turistas que quieren ingresar a la sede, una pequeña entrada de
cristal brinda acceso privilegiado al interior
de la compañía. A primera vista es difícil imaginar que más de 4.000 empleados crucen a diario
el custodiado umbral, pero luego de un rápido ascenso a través de una alargada escalera mecánica queda más que confirmado que hay espacio suficiente en medio de un inmenso laberinto. CNN en español —nuestro destino— mide aproximadamente 162 metros cuadrados
y está flanqueado por un centro de conferencias, las oficinas administrativas de Turner Broadcasting System, un estudio de postproducción exclusivo de la cadena, las instalaciones del canal CNN Internacional y de Headline News —este último dedicado únicamente a transmitir resúmenes noticiosos—, CNN Newsource, una división encargada de intercambiar información con los más 800 medios de comunicación estadounidenses afiliados.

Luego de pasar una alcabala de seguridad particularmente rigurosa, una pared con las fotos
de los 17 presentadores de CNN en español da la bienvenida a la sala de redacción, donde —en un día normal— se congregan cerca de 60 personas encargadas de las distintas áreas de trabajo, entre ellas los editores de asignación —que tienen la tarea de evaluar los hechos ocurridos en el mundo
y determinar el tratamiento y la cobertura que les dará el canal—, los productores de los diferentes espacios, los redactores y correctores de estilo, el equipo técnico y, por supuesto, los presentadores: las caras más conocidas de este conglomerado informativo. Pero no todo el equipo —integrado por más de 150 personas— labora en Atlanta, pues existen corresponsales dispersos en los diferentes países de América Latina, sin contar con los colaboradores ubicados en puestos estratégicos
o burós en ciudades como Jerusalén, Londres, Ciudad de México, Buenos Aires,
La Habana y —dentro de Estados Unidos— en Miami, Nueva York, Los Angeles
y Washington.

Mundo vespertino

De lunes a viernes, a partir del mediodía y hasta las 5:00 pm, Glenda Umaña —
la fresca costarricense que ha sido imagen del canal prácticamente desde su salida al aire— se sienta al frente de Nuestro Mundo. Lo que en pantalla podría parecer simplemente un espacio ameno que brinda las noticias más importantes del día,
luce en realidad como uno de los platos fuertes del canal, pues es producido en un horario en el cual la lluvia de noticias es particularmente intensa. Glenda se muestra totalmente segura, y cómo no estarlo si ya le han tocado coberturas especialmente difíciles, desde el proceso judicial contra Bill Clinton hasta la captura de Saddam Hussein, pasando por la guerra en Iraq; sin embargo, esa tranquilidad que irradia nada tiene que ver con el estresante movimiento que se observa a sus espaldas, justo en el interior de la sala de controles, donde un director, una productora y dos operadores técnicos cuidan todos los detalles. Mientras Marcella —la productora— se mantiene en permanente comunicación con Umaña —a través de micrófonos
y audífonos inalámbricos— y verifica las nuevas noticias susceptibles de ser incluidas en la siguiente edición del noticiero, el director se encarga de seleccionar las mejores tomas, de ir mezclando los videos e imágenes de apoyo y que se observan en las decenas de monitores que tiene frente a él, de avisarle a los operadores técnicos cuándo hace falta un insert con algún texto específico, y hasta de verificar qué cambios le introduce la presentadora al guión previamente escrito.

De pronto, una falta de coordinación entre la imagen que aparece en pantalla y la información comentada por Umaña, genera descontento en el equipo. Fue cuestión de segundos, así que es probable que el error haya pasado inadvertido para los millones de televidentes; sin embargo, el equipo parece no estar acostumbrado a cometer deslices de principiantes. Durante el corte comercial, todos incluyendo al productor ejecutivo —que hasta entonces parecía estar mirando los toros desde la barrera— hacen comentarios sobre la falla. Comienza nuevamente el noticiero y el personal vuelve a sus lugares, hasta que una noticia intempestiva —casualmente generada en suelo venezolano— logra quitarles la concentración: “Refuerzan las medidas de seguridad para prevenir ataques de Al Qaeda”, lee en voz alta la productora, y de inmediato se comienzan a hacer llamadas para tratar de confirmar
la información e, incluso, se comunican con Globovisión —la filial en Venezuela— para tratar de obtener un extracto de las declaraciones del ministro de la Defensa. Sin duda, esa será la noticia que abrirá el noticiero de las 2:00 pm de ese día.

Suena a CNN

Hay quienes dicen que diez años no es nada, pero en el contexto noticioso podría considerarse como toda una vida, si no que lo digan los presentadores de la versión en español de Cable News Network, quienes a lo largo de la primera década de la estación han tenido que dar a conocer miles de informaciones que han puesto a Latinoamérica de cabeza. Atentados terroristas, secuestros, estallidos sociales y desastres naturales son sólo algunas de las noticias de último minuto difundidas por el canal que, sólo un par de años después de su salida al aire —el 17 de marzo de 1997—, ya se había convertido en una referencia obligada para los latinos que desean estar informados del acontecer mundial.

Uno de los mayores desafíos fue haber empezado a operar con una base de cuatro millones de suscriptores —hasta entonces el mayor despliegue realizado por una cadena de televisión por cable en Latinoamérica—, que luego de 10 años se incrementó, hasta llegar a más de 16 millones de hogares hispanos, e, incluso,
a contar con emisiones en Japón y Canadá, países que dedican importantes segmentos de su programación para difundir algunos de los espacios más populares de CNN en español. Con semejante éxito es inevitable preguntarse ¿cuál es el secreto? Al respecto, Christopher Crommett, vicepresidente senior del canal, señala que una de las claves está en la óptica particular desde la cual se difunden las informaciones, pues no se puede decir que tienen un enfoque centrado en un país específico de América Latina, sino más bien que son el reflejo de lo que ocurre
en la región, balance que se logra a través de la gran participación que tienen los corresponsales y colaboradores de cada país en el proceso editorial. La globalización que se respira en cada uno de los espacios transmitidos se hace sentir al punto de que, muchas veces, ni el acento de los presentadores puede ser identificado: “uno de los elogios más acertados que hemos recibido —comenta Crommett— lo escuchamos hace algunos años, cuando estábamos haciendo unos focus group con televidentes. Se puso un fragmento de un noticiero y en una de las preguntas se planteó ‘¿ustedes, de qué país creen que es esta presentadora?’ y la gente no pudo identificar exactamente el acento y, finalmente, alguien dijo ‘bueno, suena a CNN’”.

Este enfoque particular de un gentilicio global ha contribuido, a juicio de Crommett,
a generar una identificación regional. “Nunca hemos querido obviar las diferencias entre los países. Hemos reconocido los factores autóctonos que hay en todos los procesos y así contribuido a la autoidentificación, al entendimiento de lo que pasa tanto en las superpotencias como en el país vecino”.

El otro pilar que brinda soporte a esta superestructura mediática está en la posibilidad de informar sin censura. “Nuestra postura editorial ha sido la misma en todos estos años y sabemos que la gente puede tener diferencias, pero reconoce que no respondemos a ningún interés, aparte del periodístico… Si hay algún titubeo a la hora de presentar una información es por razones periodísticas, porque si no hemos podido comprobar algo no lo vamos a dar. Donde sí hay discusiones y análisis muy cuidadosos es en el manejo de imágenes. Nosotros no ponemos lo más gráfico o lo más fuerte, porque manejar un medio no te exime de ser responsable y de respetar la dignidad de las víctimas de una situación o sus familiares”.

Mención aparte merece el recurso humano del canal. Inteligencia, astucia, espíritu aventurero, una óptica global y el potencial de desarrollarse en todas las áreas —producción, redacción y corrección de textos, edición computarizada y reporterismo frente a las cámaras— son algunas de las cualidades que busca Crommett cuando es preciso llenar una vacante, cosa poco frecuente, puesto que 50 personas de la nómina han permanecido en el canal desde su aparición en 1997 y, de los 100 restantes, un número importante lleva un lustro dentro del equipo. “Nosotros tendemos a pensar que la contratación va a ser a largo plazo y tomamos en serio la responsabilidad de invertir en nuestra gente y ayudarles en su formación, porque en la medida en que la persona se siente con nuevos retos y está aprendiendo cosas nuevas, tienes un personal más productivo”.


mherrera@eluniversal.com

Qué cadena

CNN cuenta con cuatro redes de televisión (CNN Internacional, USA, Headline News y CNN en español), una red privada que permite disfrutar de contenidos televisivos en las salas
de espera de consultorios médicos y aeropuertos estadounidenses, dos cadenas de radio, dos páginas web y un servicio de video a demanda, denominado Pipeline, que brinda la posibilidad de observar —en tiempo real— casi todos los videos que llegan a la redacción.

Los diferentes productos de este imperio noticioso llegan
a  2.000 millones de personas en el mundo. Más de 186 millones de hogares reciben la señal de CNN Internacional
y más de 20 millones sintonizan CNN en español.

Gracias al servicio CNNtoGo 150 millones de estadounidenses reciben informaciones en sus celulares y dispositivos de bolsillo.  CNN radio cuenta con más de 2.100 estaciones afiliadas en Estados Unidos y otros nueve países del mundo.

 
De aniversario

Para celebrar sus primeros 10 años de vida, CNN en español ha preparado una programación especial. El ciclo arrancó el 15 de marzo con un programa sobre las noticias más impactantes en América Latina, y a partir del próximo mes se emitirán espacios dedicados a los negocios en la región (abril), deportes (mayo), tecnología (junio), entretenimiento (julio), finanzas personales (agosto), medicina, salud y familia (septiembre), negocios globales (octubre), modas (noviembre) y noticias globales (diciembre).

 
Rostros populares

Glenda Umaña

Llegó al canal una semana antes de su salida al aire y tuvo
que lidiar con los ajetreos propios de un lanzamiento de tal envergadura e, incluso, con la instalación de una nueva plataforma tecnológica que ayudaría a configurar la estructura de la planta. De origen costarricense, Glenda había trabajado antes en el noticiero más visto del Canal 7 de su país como reportera y presentadora y también como corresponsal de CBS TeleNoticias. Fresca, atenta y alegre, cuesta trabajo imaginársela conduciendo —con la mayor seriedad— el espacio vespertino Nuestro Mundo ni mucho menos al frente de polémicas entrevistas con ex presidentes como Carlos Menem, Vicente Fox y Andrés Pastrana. Y de hecho, aunque se desenvuelve bien en los campos minados, se confiesa apasionada por la cobertura de temas de medicina preventiva, pues resultan “útiles
y prácticos para la gente”.   

Carlos Montero

En junio, dos meses después del aniversario del canal, Montero también arribará a los 10 años de labores ininterrumpidas dentro de CNN en español. A pesar del tiempo que lleva viviendo en suelo estadounidense —pues obtuvo su licenciatura en Carolina del Norte y trabajó para Univisión y NBC— su acento argentino permanece intacto, al igual que su buen humor, porque siete horas después de haber empezado su jornada en Al Día —a las 4:00 am— aún está de ánimo para conceder una entrevista.

¿Coberturas difíciles? Sin dudarlo, afirma que el escándalo del juicio a Bill Clinton y la visita al desolado distrito financiero de Nueva York, luego de los ataques terroristas al World Trade Center, han sido dos momentos estelares, mientras que si de entrevistas interesantes se trata tampoco titubea al recordar un contacto con Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz, cuando ni siquiera trabajaba para la cadena. Confiesa que le gustaría entrevistar a Fidel Castro, “por la figura que es, por lo que representa, por tantos años en el poder, por lo que hizo y no hizo por Cuba, por las críticas y las alabanzas que recibe”.


Patricia Janiot

De lunes a viernes, a partir de las 10:00 pm, Patricia Janiot —virreina colombiana de belleza en 1983— pone en perspectiva los sucesos internacionales ocurridos durante el día en
el espacio Panorama Mundial. A pesar de ser la más antigua de los presentadores —pues entró al equipo de Noticiero Telemundo CNN en 1992— y de fungir como asesora de Christopher Crommett, el vicepresidente senior del canal, luce tan sencilla como una novata, quizá por su naturaleza diligente y compasiva, la misma que hace seis años la llevó a incursionar en el trabajo social, a través de Colombianitos, una organización sin fines de lucro que involucra en programas deportivos a los niños de ese país que han sido víctima de la violencia.

Pese a que se ha vuelto popular gracias
a sus polémicas entrevistas a líderes políticos, entre ellos Carlos Menem, Augusto Pinochet y Fidel Castro,
y por la cobertura de hechos controversiales, como la muerte de Pablo Escobar —uno de los pocos momentos en que temió por su vida— y el financiamiento de la campaña de Ernesto Samper con fondos del narcotráfico, ha llegado a un punto de su carrera donde le encantaría saltar a la esfera ecologista para tratar temas como el calentamiento global y el beneficio de los combustibles alternativos.
Pero su inquietud no es problema. Al escucharla, es obvio que disfruta formar parte de la cadena: “CNN es que es una palabrita mágica que te abre muchas puertas. Trabajas con absoluta y total independencia, eso es un patrimonio invaluable. Además tienes la facilidad de la tecnología, de satélites, envíos, coberturas especiales, eso es fascinante.
Pero es difícil no sentir la inmediata reacción de tu audiencia y ser parte de esta producción 24 horas, que no para; no tienes tiempo de proponer coberturas más extensas y trabajos especiales de cosas cotidianas que afectan a la gente”.

 
Delegación criolla

Dentro de CNN en español todos los venezolanos —que suman más de 10—, ocupan posiciones destacadas. A diferencia de empleados de otras nacionalidades, ninguno salió de Venezuela para ingresar directamente a la nómina del canal, pues ya hacía mucho tiempo que habían tomado la decisión de ir a probar suerte a Estados Unidos. El primero en hablar es César Cardoza, una voz que se reconoce a leguas, pues es el encargado de la traducción simultánea de las declaraciones y discursos emitidos por personalidades de habla inglesa, especialmente de los presidentes de Estados Unidos, incluido, por supuesto, George W. Bush. También lleva 10 años en CNN en español y se define como un multitasking, debido a la inmensa cantidad de tareas que debe atender. “Oficialmente, mi cargo es intérprete y copy editor —la persona que edita los textos antes de que salgan al aire—, aparte de eso hago trabajo de producción, de redactor y como reportero y ancla en ocasiones; además grabo promociones, reportajes míos o adaptados del inglés...”. En su opinión, esa es una de las mayores ventajas que tiene el canal “porque si tú estás haciendo un poquito de cada cosa te familiarizas con el resto de la operación y puedes entender con claridad lo que
es el trabajo de cada área”. ¿Lo mejor y lo más difícil
de trabajar en la cadena? “Lo mejor es que tienes muchísimos recursos, pero lo más difícil
es que tienes que mantener siempre el foco en la historia y no dejarte llevar
por los juguetes tecnológicos disponibles”.

Otro de los venezolanos que resaltan es Rafael González, quien se ha mantenido en la planta desde hace casi 16 años, cuando se producía Noticiero Telemundo CNN, unos espacios informativos que salían a través de CNN Internacional. “Yo fui parte del grupo que armó este canal”, dice orgulloso. Rafi —como le llaman sus compañeros— tiene 48 años y lleva tiempo al frente del departamento creativo del canal, lo cual no sorprende si se toma en cuenta que hace 20 años ya había fundado su propia firma de diseño en Estados Unidos. Una
decena de premios BDA —los de más prestigio en el mundo del diseño para televisión y cine— han sido otorgados al departamento que dirige, donde se crea “todo lo que no es el presentador”, según dice entono de broma William Rodríguez, otro venezolano que se desempeña en esta división.

Xanthe Tilden
es la última en la agenda y es, de los tres, la que tiene menos tiempo en el canal. Empezó hace ocho años en el área técnica, donde hizo desde cámara, audio y control técnico hasta edición; al año estaba produciendo y poco tiempo después dio el salto a la pantalla. Actualmente se luce como presentadora para los espacios Escenario y Ojo Crítico, en segmentos que abarcan sus dos áreas predilectas: moda y entretenimiento. Fanática del área audiovisual, no descarta la posibilidad de hacer cine en un futuro, pero mientras se pasea por la semana de la moda de Nueva York o Miami y entrevista a diseñadores de la talla de Carolina Herrera y Oscar de la Renta. Valora la posibilidad que le brinda su trabajo de viajar, lograr intercambios culturales constantes y de crear reportajes en áreas que entretienen e impactan positivamente a la gente; sin embargo, recuerda momentos difíciles cuando estando detrás de cámara le tocó editar las impresionantes imágenes de los deslaves del estado Vargas en 1999, momento en que comprendió cuán difícil es trabajar en esa posición.

 

 

Ver también en Encuentros:
- Ven a volar
- CNN en español una década haciendo historia

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