Rumbo a la medicina
del futuro
Desde consultas y diagnósticos a distancia hasta historias médicas y estudios radiológicos digitalizados que le permitan
a los médicos realizar seguimientos desde
la red: no es una utopía. Pronto los venezolanos podrán disfrutar de estos
y otros avances. Maria de los Angeles Herrera
Luego de una agotadora jornada laboral,
Alberto llega a su casa y justo antes
de la hora de la cena un malestar general
lo invade. Además de náuseas y dificultad para respirar, presenta una sudoración inusual y de pronto comienza a tener un fuerte dolor en el pecho, justo del lado izquierdo, que le irradia hacia el brazo. Sin perder tiempo, Karla —su esposa— lo lleva hasta la clínica y, una vez allí, confirman que se trata de un infarto. Al final del día una intervención quirúrgica
se convierte en el primer paso para calmar su afección, pues con ayuda de un cateterismo pueden colocarle un stent, especie de malla que ayuda a dilatar la arteria coronaria para permitir el flujo sanguíneo. Han pasado 72 horas de la operación
y ya Alberto está listo para abandonar el hospital; sin embargo, debe ser
monitoreado con frecuencia durante el tiempo que dure su reestablecimiento.
Con ayuda de la telemetría, los médicos le hacen seguimiento desde su casa.
Este pequeño radiotransmisor de microondas les permite verificar el trazado del electrocardiograma y sus pulsaciones durante las 24 horas del día, herramienta útil
no sólo para determinar su evolución general, sino a la hora de tomar decisiones
con respecto a las dosis de los medicamentos recetados y controlar los imprevistos que pudieran presentarse. Adicionalmente, el médico tratante y Karla están en contacto permanente —en tiempo real— a través de sus computadoras, gracias
al uso de cámaras web; y como si esto fuera poco, el médico logra que los fármacos para regular la arritmia y la tensión arterial que Alberto necesitan sean despachados hasta su casa, previo el envío del récipe a la farmacia a través del correo electrónico.
Aunque esta historia forma parte de la ficción, cualquiera que haya sufrido de un infarto se puede sentir identificado con Alberto y quienes lo han padecido recientemente conocen de sobra los beneficios que están implícitos en el uso de la tecnología, pues además de ahorrarle gastos a los pacientes —debido a hospitalizaciones prolongadas—, éstos tienden a evolucionar mucho más rápido al estar en casa y los médicos evitan pérdidas innecesarias de tiempo en visitas domiciliarias. Hace diez años atrás ventajas como éstas eran impensables y aquellos que se enfrentaban a un ataque al corazón tenían que permanecer internados durante largos períodos para garantizar la normalización de sus funciones cardíacas.
A distancia
Las empresas más destacadas en el área de la computación, entre ellas IBM e Intel, tienen planes para apoyar el desarrollo de la industria de la salud digital, un sector desasistido —sobre todo en América Latina—, que clama por la integración de las nuevas tecnologías. Al respecto, Mauricio Bouskela, gerente de nuevos negocios de Intel, comenta que uno de los principales aspectos que beneficiaría esta área es el acceso remoto tanto al paciente como a la información de su historia clínica; evolución que ya se está llevando a cabo en el país, pues según afirma Félix Gallo —director del servicio de consultas para el negocio de IBM Venezuela— varios especialistas están utilizando los recursos para mejorar la calidad del servicio y atender a un número mayor de pacientes. De igual manera, varias clínicas están construyendo sus bases de datos para que estén disponibles en línea los historiales médicos, incluyendo los exámenes de laboratorio y los estudios radiológicos.
La oportunidad de tener acceso a la historia desde cualquier lugar, a través de cualquier computadora, laptop o dispositivo de bolsillo (PDA) con acceso a Internet, ayuda a los médicos a mantener un riguroso control de la evolución del paciente; adicionalmente, si se requiere remitirlo a otro especialista no hace falta que éste elabore una nueva historia, pues con ingresar a la red del centro de salud puede conocer sus antecedentes, y también está en capacidad de añadir sus propias observaciones para enriquecer la ficha.
Pero la posibilidad de contar con la historia en línea —servicio disponible en instituciones como el Hospital de Clínicas Caracas y el Centro Médico Docente
La Trinidad— no es el único avance que ya está activo en el país. Sin hacer menciones específicas, Gallo advierte que dos de las grandes cadenas locales de farmacias ya ofrecen la posibilidad de recibir los récipes vía correo electrónico.
Al respecto, explica que algunos médicos les envían las recetas y ellos “controlan
si la persona está amparada por un seguro; si es así ni siquiera le cobran.
Y si no tiene seguro, el paciente paga el monto cuando retira el medicamento
y hay algunos clientes a quienes, incluso, les llevan los medicamentos al sitio
que les indiquen”. Este sistema es especialmente beneficioso para quienes
necesitan una nueva receta por un cambio intempestivo en el tratamiento,
para las personas que —como Alberto— deben llevar un estricto reposo o, simplemente, para los que están muy ocupados. Para los especialistas, otro de los avances logrados es el uso de la telemedicina (videoconferencia) para dar apoyo técnico durante las intervenciones quirúrgicas y cuando se busca establecer el diagnóstico de algún caso complicado. En esta área específica, comenta Bouskela, países como México y Brasil llevan la delantera dentro de la región. Para los pacientes, en cambio, también es un adelanto significativo la posibilidad de ingresar
a la página web del centro asistencial y poder hacer búsquedas de los médicos por nombre, especialidad e, incluso, por horarios de atención; además de poder hacer
las citas a través de la red, opciones que muchos de los centros venezolanos, especialmente los que están localizados en la región capital, han incorporado
a sus portales.
| Rompiendo paradigmas |
| Una de las barreras más importantes que debe enfrentar la industria de la salud digital para evolucionar en Venezuela es el mito de que el uso de la tecnología aleja al médico del paciente. Según explicaMauricioBouskela, directivo de Intel, es necesario desmontar esa teoría y que los médicos —sobre todo los de la vieja escuela— aprendan a utilizar los avances a su favor, ya que les permiten optimizar el tiempo, atender a una mayor cantidad de pacientes y permitir un mayor acceso a la salud. Adicionalmente, la calidad de vida de los pacientes mejora, porque pueden ser atendidos de forma remota desde sus casas, y finalmente, hay un ahorro sustancial de costos tanto para los centros asistenciales como para las empresas aseguradoras y los pacientes particulares. |
| |
| En camino |
Acá encontrará algunos de los artificios tecnológicos que ya existen —o están en la fase previa de aprobación para la venta— y que se espera que en un futuro no muy lejano puedan llegar
al país:
l Equipos de computación dotados de sensores especiales para que puedan ser operados
más fácilmente por los pacientes que padecen de enfermedad de Parkinson.
lSoftware especial para las personas que sufren de Alzheimer. A través de un sencillo sistema de recordatorios, se podrá reforzar la realización de actividades diarias como darse una ducha, comer o tomar la dosis de un medicamento específico, entre otros.
lPara pacientes con afecciones cardiovasculares, la camiseta Lifeshirt representa un importante avance, pues es capaz de registrar los signos vitales del portador durante las 24 horas del día y transmitir los resultados —vía conexión inalámbrica— al centro de salud para que su médico pueda realizar el monitoreo. ¿Lo mejor de todo? El dispositivo no le impide al paciente desempeñar sus labores cotidianas.
l Bombas inteligentes para suministrar insulina, que cuentan con sensores que miden los niveles de glucosa circulante y automáticamente inyectan la dosis requerida por el paciente.
l Un reloj que detecta el nivel de glucosa a través de la piel y además de dar la alarma cuando los valores están alterados, transmite diariamente los resultados —vía conexión inalámbrica— para que el especialista pueda llevar el control de los resultados, o bien cuenta con conexión infrarroja o bluetooth para que los resultados puedan ser almacenados por el propio paciente en su computadora o, incluso, en su asistente personal de bolsillo (PDA). |
| |
Especialistas consultados
lFélix Gallo, director del servicio de consultas para el negocio de IBM Venezuela
lMauricio Bouskela, gerente de nuevos negocios de Intel |
| |
|