|
Cuantas veces repetimos: "No Puedo"
sin darnos cuenta del efecto tan negativo que produce en nosotros.
Nos convendría borrarla de nuestro vocabulario y de nuestra
mente, junto a otras frases negativas que repetimos con frecuencia
y que terminan reforzando nuestras limitaciones. La mayoría
de las veces nos convertimos nosotros mismos en la resistencia más
grande que nos impide avanzar hacia el éxito y la realización
personal. Cada vez que decimos: "No puedo" mentalmente
o en voz alta, nos estamos asegurando el no intentar siquiera hacer
algo que creemos que no sabemos o no seremos capaces de hacer. ¡Piénsalo!
Muchas de las expresiones que usamos influyen
negativamente en nuestra manera de pensar y de actuar. Frases como:
"No puedo", "No sé si soy capaz", "Mejor
me retiro antes de cometer un error", "Es que siempre
tengo mala suerte", "Es que soy malísimo para esto",
reafirman nuestras limitaciones y debilitan nuestra voluntad de
intentarlo en algún momento. Inclusive al estar convencidos
de nuestra incapacidad con respecto a algo, perdemos la confianza
en nosotros mismos y quedamos presos de una situación de
limitación hasta que decidamos enfrentarla y superarla.
Comencemos a transformar nuestra actitud y
ese monólogo interno y negativo que generalmente acompaña
todas las situaciones donde se nos presenta una oportunidad, la
próxima vez que digas o pienses que no serás capaz...
construye una frase contraria y en positivo para iniciar un proceso
de reprogramación mental.
Repetir frases como: "Yo sí puedo", "Voy a
intentarlo", "Soy capaz", repetidas con certeza nos
llevan poco a poco a cambiar nuestro vocabulario y pensamiento.
Además, ¿Cómo puedes saber que no puedes hacer
algo si no lo has intentado? Vale la pena asumir el riesgo de experimentar
y atrevernos a ir mas allá de nuestras limitaciones para
descubrir que somos talentosos y capaces de cambiar nuestra manera
de vivir la vida. Creer en nosotros mismos, Creer que el universo
está a nuestro favor y creer que existe un Ser Supremo que
cuida de nosotros todo el tiempo nos ayudará a transformarnos
mas fácilmente. La voluntad es una de las herramientas que
estimulan y potencian nuestra capacidad interior para hacer o superar
algo. Es una energía que emana más del corazón
que de nuestra cabeza y que nos lleva a cumplir los objetivos que
nos hemos propuesto.
Cuando nos convencemos a nosotros mismos de
que tenemos ciertas incapacidades, nadie puede sacarnos de ahí
a menos que nosotros le demos el poder para hacerlo. Por esta razón
necesitamos encontrar la motivación que nos dé las
ganas para desarrollar la voluntad y el valor necesario para superar
nuestras limitaciones. ¡Vamos, tú puedes lograrlo!
Lo único que necesitas hacer es intentarlo.
Los enemigos a vencer son: El miedo a superar nuestras metas, a
hacer el ridículo o el temor a no ser capaces de hacerlo,
el pensamiento negativo que nos repite que no podemos hacerlo, recordándonos
los momentos en los que otros lo intentaron y no lo lograron. También
son un enemigo las creencias que fueron instaladas en nuestra cabeza
a través de las frases que nos repitieron cuando fuimos pequeños:
"Tú no puedes", "No eres capaz", "No
te pareces a tu hermano que sí sabe como hacerlo" o
"No te atrevas a montarte ahí porque te vas a caer",
"Mejor ni lo intentes porque te puede ir mal" La buena
noticia es que podemos superarlo y convertirlo en parte de nuestro
aprendizaje.
Claves para ponerte
en acción
Piensa primero en los pros y luego en los
contras. Proyecta tus metas con entusiasmo y confianza para
que puedas realizarlas. Visualízate como si las hubieras
logrado. Imagina con todo detalle el momento en que logras superar
tu limitación y disfrutas realmente de tu nueva actitud.
Apóyate en tus
pequeños logros. Cada día pregúntate:
¿qué voy a hacer hoy para alcanzar mis metas? Haz
un inventario de tus esfuerzos y reconoce y resalta tus logros aunque
sean pequeños. Esto te dará la seguridad y el entusiasmo
para continuar adelante.
Nunca abandones.
Contrario a lo que la gente usualmente cree, el fracaso nos acerca
al éxito. El éxito puede estar al voltear la esquina.
No abandones, este es el secreto de las personas exitosas. Lo importante
es no dejarnos desanimar por haber equivocado el camino, sino estar
dispuestos a corregir y continuar.
Cumple con tus metas, haz lo que tengas
que hacer y hazlo bien. Una vez que hayas cumplido con tu parte,
no te fuerces, no te preocupes, no te angusties, suéltalo
y déjalo en manos de Dios. El sabe cuál es mejor momento
de darnos el logro que tanto deseamos. Suelta el pasado, deja de
preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa
y todo va a estar muy bien! l
maytte@maytte.com
|