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Tragos a la moda
Los cocteles reflejan los tiempos tan fielmente
como los ruedos de las faldas, y algunos, incluso, regresan en grande
de manera comparable con ciertas prendas de vestir. Examinamos cinco
décadas en el mundo de los cocteles -con miras a la sexta.
Gilberto Preti/Rosemary Stark
Aunque
el primer martini probablemente se bebió en Europa, fue durante
la era de la prohibición en Estados Unidos, en los años
veinte y a comienzos de los treinta, cuando florecieron las bebidas
combinadas. Quizás en parte fue una respuesta a una necesidad,
dado que una gran proporción del alcohol producido ilegalmente
en alambiques caseros aún debía ser mezclado con otras
bebidas de fuerte sabor, tales como jugos de frutas o refrescos,
para que mejorara la sensación en el paladar. Pero una vez
dicho eso, sin duda que no hay nada como una prohibición
para promocionar un período de bonanza de algún producto.
Para esto también serviría, en
realidad, un período de privación: las bebidas combinadas
comenzaron a prosperar en Gran Bretaña después de
la II Guerra Mundial. Todo comenzó inocentemente con la ginebra
y el jugo de limón por allá en 1945. Más de
medio siglo después, Gilberto Preti, el aclamado barman del
Dukes Bar de Londres, recrea cocteles de los años 50 en adelante.
Los cocteles
Los años
El elegante círculo que cultivó el hábito de
beber cocteles durante la posguerra tenía predilección
por bebidas fuertes, por ejemplo, licores mezclados con vinos fortificados
-no sólo vermuts, sino también combinaciones tales
como la favorita de la difunta Reina Madre, ginebra y Dubonet. A
Su Majestad también le gustaba beber ocasionalmente un White
Lady, otra mezcla no muy diluida de licores supuestamente soñada
por Ernest Hemingway y F. Scott Fitzgerald durante una parranda
que compartieron en París.
White Lady
l 20 ml de ginebra l
10 ml de Cointreau l 10 ml de jugo
fresco de limón l Cubitos
de hielo l Cerezas marrasquino para
adornar l Mezcle la ginebra, el
Cointreau, el jugo de limón y los cubitos en una batidora
de cocteles. Cuele la mezcla en un vaso pequeño de coctel
y adorne con cerezas marrasquino.
Los años
En esta década, incluso quienes no tenían suficiente
edad para beber sabían -o pensaban que sabían- cómo
preparar un martini perfecto. La fórmula clásica era
ginebra y vermut adornado con una aceituna o una cebollita en salmuera.
La fórmula del agente 007 era ginebra, vodka y Lillet (que
no es exactamente un vermut, aunque sí un tipo de licor francés
parecido) "mezclado, no agitado". Mezclar el martini con
hielo incrementa la dilución y el enfriamiento; agitarlo
debilita la bebida. Agentes secretos que discriminan más
prefieren sus martinis ni mezclados ni agitados. El martini del
Dukes Bar (cuya receta incluimos más abajo) es una especie
de marco de referencia ante el cual todas las demás versiones
son juzgadas. La ginebra y los vasos deben permanecer en el congelador
por 24 horas antes de la preparación.
Cóctel Martini seco
l Vermut extra seco l
Ginebra Gordons, Bombay Sapphire o Tanqueray, helada l
Una larga tira de cáscara de limón por vaso l
1 aceituna o cebollita por vaso para adornar l
Agregue dos gotas de vermut extraseco en cada vaso de coctel congelado
y vierta la ginebra helada encima. Pinche la corteza de limón
para que suelte aceite sobre la superficie del coctel y luego frótelo
por el borde del vaso. Deje caer suavemente la concha en la bebida
y adorne con una aceituna o cebollita de coctel.
Los años
En los setenta, los bares especializados en vinos se afianzaron
en la vida citadina británica, enfocándose principalmente
en las filas de los bebedores jóvenes y graduados. Esta generación
bebedora de vino comenzó a viajar por el mundo en una forma
en que sus padres no habrían podido imaginar, creando una
demanda de bebidas en lugares alejados de sus orígenes. Prácticamente,
en los setenta se bebieron más tragos Tequila Sunrise en
los bares a orillas de las playas de Kos y Mykonos, Grecia, que
en el Caribe y México.
Tequila Sunrise
l 10 ml de tequila l
40 ml de jugo de naranja fresco l
Muchos cubitos de hielo l Dos chorritos
de granadina l Cáscara de
naranja, para adornar l Vierta el
tequila y el jugo de naranja en un vaso para whisky con mucho hielo.
Rocíe la granadina y decore con un espiral de concha de naranja.
Los años

En los años ochenta, la relación entre beber cocteles
y una vida disoluta era tan explícita que las listas de bebidas
de algunos de los bares más elegantes parecían aptas
sólo para mayores de edad. Y mientras más viajaban
los jóvenes más exóticos eran los jugos que
pedían junto con el licor, al punto de que algunos cocteles,
tales como Sex on the Beach (sexo sobre la playa), casi eran más
jugo de frutas que alcohol. Quizás se habían descubierto
formas más ilícitas de refrescarse el cerebro que
mediante la bebida...
Sex on the Beach
l 10 ml de vodka l
10 ml de licor de durazno l 10 ml
de jugo de naranja fresco l 10 ml
de jugo de piña l 10 ml de
jugo de mora l Cubitos de hielo
l Trozos de piña y cerezas
marrasquino para adornar l Mezcle
el vodka, el licor y todos los jugos con el hielo y sirva en un
vaso grande con forma de bol. Adorne con la piña y las cerezas.
Los años

Tom Cruise, quien agitaba botellas en la película Cocktail
(1988), había preparado la escena para el surgimiento en
los años noventa del barman profesional especializado en
cocteles. El glamour era un producto 100% estadounidense. Al igual
que en los años 20 y 30, en la última década
del siglo pasado fue la Gran Manzana la que imponía el estilo
de bebida. Los bebedores citadinos se tomaban libertades con el
nombre martini, usando vodka como el licor de base e incorporando
jugos exóticos. De hecho, el vodka estaba presente en todas
partes y, buscando variaciones del martini, los bebedores sofisticados
pedían un Cosmopolitan, que venía en un vaso de martini
-con vodka.
Cosmopolitan
l 50 ml de vodka negro Smirnoff
l 30 ml de Cointreau l
20 ml de jugo de mora l Cubitos
de hielo l Un chorrito de lima l
Ponga todos los ingredientes en una mezcladora de cocteles y mezcle
bien. Vierta en un vaso de Martini.
Los años 
Al inicio de esta nueva década, la revolución del
vodka ha culminado. Ahora lo fundamental es el discernimiento de
quien prepara la bebida: conocer la marca de su preferencia y por
qué le gusta. Y, más importante, saber cómo
le gusta que se lo sirvan -es decir, helado y con muy pocas cosas
adicionales. Congele los vasos junto al vodka.
Naughty Naughties
l Coctel de vodka l
Vermut extraseco l Vodka Grey Goose
o Ketal, helado l Una larga tira
de cáscara de limón l
Ponga unas gotas de vermut en un vaso de coctel congelado y vierta
encima el vodka helado. Pinche la cáscara para que suelte
aceite de limón sobre la superficie del coctel, frote la
cáscara sobre el borde del vaso y luego déjela caer
suavemente en la bebida. l
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