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revista Estampas
 
Sobreviviendo a los cambios
 

“Una hija se quejaba con su padre acerca de la vida. Le decía que estaba cansada de luchar, y a punto de darse por vencida, pues cada vez que solucionaba un problema, aparecía otro más grave.
El padre la llevó a la cocina y puso tres ollas con agua a hervir, en la primera hecho una zanahoria, en la segunda un huevo y en la tercera unos granos de café. Pasados veinte minutos sacó la zanahoria, el huevo y el café. Mirando a su hija le preguntó: ¿Querida, qué ves?
-Una zanahoria, un huevo y café, fue su respuesta.
Le pidió que tocara la zanahoria, y estaba blanda, luego rompió el huevo y estaba duro, y por último, le pidió que probara el café...
 ¿Qué significa esto papa?, preguntó mientras disfrutaba del rico aroma de la bebida.
Que estos tres elementos han enfrentado una misma adversidad, el agua hirviendo, y cada uno ha reaccionado en forma diferente. La zanahoria, antes fuerte y dura se tornó débil y fácil de deshacer, el huevo era frágil pero con el agua hirviendo se endureció, y el café transformó el agua hirviente en una rica bebida que reconforta y calienta. ¿Cómo reaccionas cuando la adversidad toca tu puerta?
Como una zanahoria, que aparenta ser fuerte pero se vuelve débil ante la dificultad; o como el huevo, que su corazón suave se endurece ante las penas; o como el café, que cambia a positivo el elemento que le causa el dolor y que reacciona para bien, cuando las cosas se ponen peor”.

A excepción del nacimiento y la muerte, nada en esta vida está garantizado. Lo único que, en verdad, permanece inalterable en este universo es el cambio. Por lo tanto, debemos aprender a convertimos en personas flexibles y optimistas, capaces de adaptarnos a cada situación de cambio que enfrentamos, sobre todo las difíciles, como: las pérdidas, las crisis, los fracasos y las mudanzas por necesidad, y hacerlo con entusiasmo, entereza, adaptabilidad y persistencia, y hasta con sentido del humor.
Debemos convertirnos en una especie de mago, que con nuestra actitud y disposición, cual varita mágica, podamos transformar el miedo en coraje, la apatía en entusiasmo, la frustración en realización, las crisis en oportunidades, los fracasos en aprendizaje, sin afectarnos con las subidas y bajadas de la rueda de la vida.

Cómo sobrevivir a los cambios

Afronta la situación. Ante cualquier evento, por más difícil que este sea, no huyas, enfréntalo y haz cuanto sea necesario para resolverlo. La negación o la evasión son malas opciones cuando se ha sufrido una desgracia, pues sólo agravarán la situación.
Trabaja en la aceptación. Aceptar un fracaso o una pérdida es difícil, pero hay que hacerlo para poder superarlo y empezar de nuevo. Las crisis son épocas duras y difíciles en las que uno se siente privado de toda posibilidad y de toda esperanza. Comprendo el sentimiento que se experimenta frente a una pérdida, pero es muy importante no quedarse atrapado en ella, hay que salir de ahí lo más rápidamente posible. Desahógate, vive tu duelo, llora, quéjate y luego inicia el proceso de curación para que puedas asimilar la situación, resolverla y seguir adelante sin afectación
Nada es tan grave como parece a primera vista. Busca siempre el aspecto positivo de cualquier situación por difícil que sea. Minimiza lo negativo y pondera lo positivo. Está en nuestra naturaleza pensar siempre en lo peor, tenemos la tendencia a ser dramáticos, quítale color a la situación y así será más fácil resolverla
Usa esa inmensa energía. Cuando enfrentamos una situación dolorosa se apodera de nosotros un sentimiento de impotencia y de ira. Aprende a encausarlo para tu propio beneficio. En vez de devolverte contra los tuyos con violencia, usa esa energía para salir del dolor. Olvídate de la venganza, apaga la ira y enciende tu espíritu de lucha
Continúa con tu vida. Una vez vivido el duelo, comienza a reanudar tus actividades cotidianas o emprende alguna nueva. Refúgiate en tu trabajo, distrae tu mente para que no siga recordándote lo sucedido. Haz planes, aprende algo nuevo, lee libros inspiradores o relajantes y rodéate de buenos y alegres amigos
Haz mucho ejercicio. Esto te distraerá de ti mismo y de tus problemas. Corre, haz ejercicio o simplemente baila, esto te ayudará a sentirte mejor físicamente y mejorará tu bienestar emocional, al liberar la ansiedad y las emociones que tienes guardadas adentro. Una simple caminata al aire libre es especialmente balsámica
Trasciende y busca a Dios. Saber que alguien superior nos apoya y escucha, nos ayudará a encontrar la fortaleza y el consuelo necesarios para salir adelante. Dedícate a prestar servicio voluntario y descubrirás, aunque parezca increíble, que ayudar a otros es la mejor manera de ayudarnos a nosotros mismos.

¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, todo va a estar bien!

maytte@maytte.com
Preguntas y respuestas

MAYTTE, a veces cuando leo sus artículos me siento motivado, lleno de esperanza, solidaridad y de entusiasmo, pero cuando pienso en el  mundo que me rodea, lleno de injusticias y egoísmo, me siento desanimado y atribulado. Y pienso: aquí estamos en tierra de nadie, cada cual va por lo suyo y sálvese quien pueda. ¿Vive usted en el mundo que yo vivo? ¿Cree que haya esperanza? RR

Entiendo tu posición y algunas veces me he sentido como tú, pero yo pienso que a pesar de que hayan situaciones o circunstancias difíciles, dramáticas y crueles, todavía tenemos la esperanza de que el trabajo, la actitud y la fortaleza de personas como tú, nos permitirán a todos transformar y mejorar nuestras condiciones de vida en el planeta. En la oscuridad de la ignorancia que nos rodea, esas lucecitas de esperanza y confianza no se pueden apagar. Recuerda que también existen las iniciativas de muchas personas que trabajan en el mundo para recuperar el balance, la paz, el derecho y la justicia para todos, y que con esta acción han contribuido con la mejora de las condiciones de vida de muchas personas en el planeta. ¡No todo es negativo!
Hay un cuento maravilloso acerca de un hombre que en una ocasión se dirige a Dios, con el corazón desgarrado por el dolor y la injusticia humanas.
-Dios mío —exclamó—, ¿ya viste cuánta angustia, cuánto sufrimiento y desolación hay en este mundo? ¿Por qué no envías a alguien a que nos ayude?
Y el Señor Dios le respondió:
-Ya lo hice: te envié a ti…
Así, pues, querido amigo, alguien nos envió a aliviar un poco este atribulado mundo, no te detengas, no te canses, no te desanimes, continúa haciendo tu mejor esfuerzo y recuerda que no es una tarea de un instante ni de diez años, sino de toda la vida. ¡Te necesitamos!

 

MAYTTE, es difícil para mí reconocerlo, pero creo que en el fondo soy una persona envidiosa, pues me molesta que otros consigan más que yo. Me parece injusto y me amargo. Me gustaría encontrar un ejercicio práctico para alejarme de este mal sentimiento. ¿Conoces algún libro que me pueda ayudar? PT

Bueno, lo primero que quiero decirte es que eres muy valiente al reconocer este sentimiento, porque no es fácil hacerlo. Constantemente señalamos a los demás, éste es un gran primer paso. Hay mil libros que te pueden ayudar, pero yo te invito a que escribas tu propio libro, hacerlo te sanará y te liberará. A partir de esta noche, comienza a escribir un pequeño diario, donde anotes cinco cosas que te hayan sucedido en el día y por las cuales te sientas agradecido. Esta costumbre cambiará poco a poco tu concepto de la vida, y comenzarás a escribir, inclusive, las cosas positivas que le hayan ocurrido a tus seres queridos y amigos. Así aprenderás a darle más importancia a lo que tienes, y no a lo que tienen los demás, te darás cuenta de lo generosa que es la vida contigo, y abrirás las puertas de la prosperidad. Cuando ponemos nuestra atención en lo que esperamos recibir o en lo que tienen los demás, perdemos la posibilidad de disfrutar de todo lo que tenemos, nos dejamos llenar de sentimientos y pensamientos negativos para terminar haciendo cosas equivocadas que nos harán sufrir en algún momento sus consecuencias.

TENGO 72 AÑOS, soy viuda, vendí mi casa y me siento más libre y tranquila. Yo quiero hacer un viaje al exterior para visitar a un nieto muy querido, pero mis hijos dicen que estoy muy vieja para andar sola por ahí. ¿Qué crees usted? CL

¿Qué tontería es esa de decir que usted es muy vieja para andar por ahí? Uno tiene que disfrutar de la vida sin importar la edad que se tenga. Si se quiere y se puede, ¿por qué no? Es su oportunidad de vivir otra etapa de su vida, de disfrutar otros aspectos, de darse la oportunidad de hacer aquello que quiere, con sentido común y mucho entusiasmo. Dígale a todos sus hijos, que si quieren verla feliz, en lugar de meterle miedos en su cabeza, la apoyen para que pueda organizar este viaje de la mejor manera y cumplir así un sueño. Tal vez este sea el comienzo de una nueva y maravillosa etapa, en donde pueda recuperar su independencia, motivación y alegría. Si somos capaces de aceptar cada etapa de nuestra vida, para disfrutarla y tomar lo mejor de cada una de ellas, podremos vivir con pasión, optimismo y fortaleza el resto de nuestros días. ¡Anímese! Y recuerde que la actitud aparentemente negativa de sus hijos, está impulsada por el amor sobreprotector.

Estampas, El Universal y El Sambil te invitan al taller de Maytte: Aprende a disfrutar de la vida. Claves para sentirte satisfecho con la vida.

Fecha: Sábado 7 de Octubre. Hora: 4:00 pm. Entrada libre.
Lugar: Anfiteatro del CC Sambil, Caracas.
www.maytte.com.
Información: 0212-614.0500
 
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