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La ópera prima del joven director venezolano Eduardo Arias-Nath llega a las carteleras venezolanas este 29 de septiembre con el espaldarazo
de la 20th Century Fox. Se trata de una obra con una propuesta estética que promete marcar un antes y un después en el cine nacional. Idalia De León
El cine venezolano parece estar respirando un nuevo aire. Después del rotundo éxito de Secuestro Express, de Jonathan Jakubowicz, otro director criollo, Eduardo Arias-Nath, estrena su ópera prima, nada menos que de la mano de la 20th Century Fox. De este logro, inédito en el país, está orgulloso el realizador de 30 años radicado en Nueva York, pero también de haberse atrevido a apostar al cambio en el discurso y la estética del cine hecho en Venezuela.
Sobre la historia que se narra en la película Elipsis es poco lo que el director y los actores quisieron revelar. No se trataba de un celo ingenuo para mantener la incógnita ni mucho menos de una estrategia publicitaria, sino de la necesidad de proteger al espectador de opiniones y juicios que contaminen su percepción del film, el cual promete romper esquemas en cuanto a su forma narrativa, tanto que es difícil encasillarlo en un género ¿thriller? ¿policial? ¿suspenso? La duda, enfatizan los involucrados, sólo la despejará el espectador una vez que se encuentre en la sala de cine, a la que llegará convocado por el interés de ver una producción hecha en Venezuela con cámaras de alta definición, que será distribuida a nivel internacional por la 20th Century Fox, y que está protagonizada por un elenco que el director buscó tanto en Venezuela como en el resto de América Latina. Allí están, pues, entre otros, Edgar Ramírez, Erich Wildpret, Gaby Espino y Marisa Román, quienes encabezan el staff en el que también se encuentran figuras como la veterana actriz mexicana Angélica Aragón, y el actor y músico brasileño Seu Jorge, conocido en el país por su participación en el laureado film Ciudad de Dios.
El nombre de la película da luces sobre la forma cómo está narrada la cinta mas no así sobre el tema que en ella se desarrolla. El significado de “elipsis”, palabra que para muchos se quedó engavetada en bachillerato, merece ser refrescado para intentar despejar la incógnita: “Figura de construcción que consiste en omitir en la oración una o más palabras, necesarias para la recta construcción gramatical, pero no para que resulte claro el sentido” (DRAE). Así, explica Arias Nath, está narrada la película, lo cual es una invitación a que el espectador participe y construya la historia. Elipsis tiene como protagonistas a dos amigos. Un actor de teatro que se llama Sebastián Castillo (interpretado por Edgar Ramírez) y el diseñador de modas Galo Vidal (encarnado por Erich Wildpret). En un momento determinado ambos personajes tienen vidas paralelas y contrastantes. Mientras Sebastián está en el tope de su carrera y de su vida sentimental, Galo se encuentra frustrado, no ha tenido éxito y perdió a su pareja. Después de transcurrido un tiempo la tortilla se voltea por decisiones que ambos han tomado o por la influencia que tuvieron algunas personas en sus vidas. Ahora Sebastián está perdido, amén de que se ha metido en problemas por haber contraído algunas deudas, mientras que Galo ha prosperado debido a oportunidades que han ido apareciendo. En palabras de Edgar Ramírez, Elipsis demuestra cómo un detalle insignificante puede hacer que todo cambie de manera contundente en la vida. Para Erich Wildpret, la cinta muestra cómo dos personajes, al ir tomando decisiones, van alejándose o reforzando sus convicciones. Tiene que ver con la amistad, con las decisiones tomadas y cómo repercuten en los demás y, en última instancia, con la evolución del ser humano.

Eduardo Arias-Nath
concibió la película
hace 10 años

Todo el elenco tiene
un filo protagónico
Con pantalones largos
La idea de contar esta historia surgió hace unos 10 años cuando Arias-Nath estuvo de mochilero por Europa. En aquel momento, el novel director tuvo una noción bastante vaga que se convirtió en el guión de un cortometraje que llevaría por nombre Adiós a Dios, y que, luego, fue trabajando con el paso del tiempo. Le fue agregando personajes, nuevos dramas, nuevas formas de entrelazar las historias, nuevos obstáculos, hasta que decidió que quería filmarlo, para lo cual ya había formado con sus hermanos la empresa productora Antrhopolitan Films.
Para poder conseguir el financiamiento de la película, Arias-Nath se reunió con unas 300 personas. En el largo trayecto de citas llegó hasta ejecutivos de Fox, quienes quisieron leer el guión y, por supuesto, conocer el trabajo de Eduardo, quien además de haber filmado dos cortometrajes (White & Black y Lazarus), se desempeñó como consultor jurídico para los canales de cable MTV y Nickelodeon para América Latina. “Me llamaron —comenta—, me dijeron que mi trabajo les había parecido muy interesante y luego tomaron la decisión de apoyarme con la distribución de la película”. La cinta se filmó en Caracas durante ocho semanas, se editó en Nueva York y se postprodujo en Chile.

El brasilero Seu Jorge actúa en la película y también compuso uno de los temas de la banda sonora

En la cinta, un detalle insignificante puede hacer que todo cambie
Los lazos con Fox no le restaron libertad para crear. “Puedo decir que fueron el mejor aliado de este proyecto porque confiaron en mí, tomando en cuenta que no se trata de un guión fácil. Elipsis requiere que el espectador piense, no le doy la historia masticada, el público tiene que participar, y yo creo que eso les gustó, así como el enfoque y la estética”.
El aspecto estético representa, justamente, una de las apuestas definitivas del director, debido a que termina por convertirse en una nueva manera de presentar a los de acá con un tema que, además, no alude a lo estrictamente local. “Yo quería ofrecer una propuesta estética diferente —explica Arias-Nath—, así que me tomé una licencia: quise que todo fuese bello en la película. Así los personajes estuviesen atravesando por lo más profundo de una depresión, yo quería que la imagen se viera bella, llena de luz, de color. Puedo decir que la estética de la película es completamente aséptica, y creo que queda evidenciado que tengo grandes influencias de directores como Almodóvar y Peter Greenaway”.
Debido a la ruptura que plantea la producción —sobre todo para el ojo criollo acostumbrado al caos visual—, el cineasta intuye que mucha gente va a dudar de que la cinta sea venezolana, lo cual no deja de preocuparle. Sin embargo, al final le alivia pensar que la historia, la manera como está contada y los sucesivos cambios de género implican un riesgo importante que la gente va a apreciar.

Después de Elpsis,
Erich Wildpret
volverá al teatro

Edgar Ramírez cómodo
como la nueva cara
del cine nacional
La banda sonora, por su parte, juega un rol definitivo en la cinta, tanto que, durante la filmación, el realizador colocaba la música de fondo a los actores para que se impregnaran de la esencia de la melodía. El trabajo le correspondió al compositor Christopher Anderson-Bazzoli. Asimismo, Arias-Nath utilizó canciones de algunas de sus bandas favoritas como la agrupación venezolana Masseratti 2 Litros y las bandas norteamericanas Spam Allstars y Popvert. Seu Jorge, quien además de actuar en la película es un cantante de larga trayectoria, también compuso e interpretó un tema original para el film.
“Cuando terminé la película y la vi editada casi lloro. Yo trato, en la medida de lo posible, de aceptar mis limitaciones, pero la verdad es que superó mis expectativas. Como es mi primera película, mi único punto de comparación son mis cortometrajes, pero aún así puedo decir que siendo mi primer largometraje me siento orgulloso. La gente de Fox está supercontenta... ¿Presiones? Sí, me siento con un peso encima, con muchas presiones, con una gran responsabilidad, pero, por otro lado, hay un sentimiento de satisfacción difícil de explicar. Ahora, claro, todo queda en manos del público”. l
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| El actor (Edgar Ramírez) |
IEstaba terminando de filmar Cyrano Fernández con Alberto Arvelo cuando Eduardo Arias-Nath lo contactó para hablarle de Elipsis. Le dio una copia del guión, el cual —reconoce— le gustó mucho desde el primer momento. En la cinta (la octava en su trayectoria), el Cacique de Cosita Rica le da vida a Sebastián Castillo, un actor de teatro con una personalidad conflictiva. “Sebastián tiene muchos reconcomios y nudos personales no resueltos. No es un mal tipo, pero definitivamente es una persona volátil, muy pasional, que no piensa antes de hablar, de actuar. Es muy amigo de Galo Vidal, con quien tiene una relación bastante especial. Esta amistad va a ser llevada al límite por una serie de situaciones que van ocurriendo”. Así resume Ramírez la historia de Elipsis, cinta de la que especialmente le agrada la propuesta estética. “Es una película muy estilística, pues de alguna manera cuenta una historia a través de lo estético.
Apartando el film Domino, yo vengo de hacer un cine bastante naturalista, y me pareció interesante estar en una película venezolana de ruptura en relación con la estética”. Por otro lado, Elipsis le dio a Ramírez la oportunidad de volver a trabajar con Marisa Román, con quien hizo pareja en la telenovela Cosita Rica, y de compartir escena con un actor al que admiraba desde hacía mucho tiempo, Erich Wildpret. “Y la verdad es que puedo decir lo mismo de todo el elenco, porque, por ejemplo, allí también está Angélica Aragón, toda una institución en la actuación de América Latina”. Edgar Ramírez, quien ya puso sus pies en Hollywood gracias a la película Domino, al lado de estrellas como Mickey Rourke y Keira Knightley, y se encuentra rodando Vantage Point, junto a William Hurt, Dennis Quaid y Sigourney Weaver, opina desde su lugar como uno de los actores más prometedores del cine latinoamericano: “Elipsis es una película distinta que llamará la atención no sólo en el contexto del cine nacional sino en el latinoamericano, lo cual colocará una vez más a los venezolanos como punta de lanza en el desarrollo de un cine panamericano”. |
| La odontóloga (Gaby Espino) |

“Leonora Duque es una odontóloga con una mente rara”, dice de entrada la conocida actriz Gaby Espino sobre su personaje en Elipsis. Asegura que pasan cosas en su consultorio que no ocurren comúnmente en esos lugares.
“Es una participación distinta a la que hice en La mujer de mi hermano (su primera película)”, comenta la ex chica Polar, quien llegó a este proyecto por la vía del casting.
El rol de odontóloga la llevó, por ejemplo, a asesorarse sobre varios aspectos concernientes a la profesión. “Tuve que aprender a manipular los instrumentos odontológicos, porque en la escena tenía que resultar natural. También la ayudó, por supuesto, el director, quien le sugirió, para enriquecer el personaje, que viera los videos de la cantante francesa Alizee para que captara la imagen de ella, sus gestos, su esencia. “Eduardo (Arias-Nath) es maravilloso, estoy segura de que le va a ir bien en su carrera. Es un muy buen director de escena, te da muchas herramientas.
Va contigo al fondo del personaje”. También está agradecida de la
colaboración que recibió del actor Edgar Ramírez, “quien es un superactorazo”. Para el momento de cierre de este trabajo, Espino no había visto la película así que se permitió opinar sobre el guión: “El texto es genial. Es como esos libros que te atrapan, que no puedes dejar de leer. Cuando lo terminé lo entendí perfectamente, a pesar de que la trama no es lineal. Además hay un elenco maravilloso, gente de otros países, lo cual hace que se nutra más la película”, comenta la actriz que por estos días se encuentra grabando en México la novela estelar de Televisa, Mundo de fieras. “A pesar de que en esta historia hay acción, siento que no se cae en la violencia, en la vulgaridad. Afortunadamente, en Venezuela ya se está dejando de caer en eso de mostrar lo peor. Es verdad que eso forma parte de nuestro país y de nuestra historia, pero con esta película queda claro que también se pueden hacer otras cosas, no siempre tienen que ser de lo que nos está pasando”.
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| El diseñador (Erich Wildpret) |

El director de Elipsis recibió referencias del trabajo actoral de Erich Wildpret y lo contactó para la producción que tenía entre manos. Wildpret, quien ya tenía experiencia en cine (Un sueño en el abismo, Manuela Sáenz. La libertadora del Libertador), se sintió seducido por el proyecto, sobre todo por el potencial que yacía tras el guión. “La forma como está contada la película no es habitual en el cine nacional. No es la forma a la cual están acostumbrados a contarnos las cosas a nosotros. Es una manera de vernos a través de otro prisma, de otro lente. Pareciera una película hedonista, pero no lo es. Si bien hay una búsqueda de la perfección en la forma, este valor no es preciosista, no se hizo así para que quede hermosa, sino para que haga contraste con la situación que viven los personajes”.
En Elipsis Wildpret interpreta a Galo Vidal, un diseñador a quien le van sucediendo cosas que tienen una carga dramática importante. El personaje está muy definido sobre cómo él se relaciona con los demás, explica el actor sin arrojar demasiadas pistas sobre la historia. “Elipsis presenta dos personajes centrales que están acompañados por otro grupo de personajes cuya presencia es muy importante para la narrativa de la historia. Se trata de un ensamble cast, todos son importantes aunque no aparezcan mucho tiempo en pantalla”. Sobre su experiencia con Edgar Ramírez enfatiza que tuvo una excelente relación, lo cual favoreció lo que sucede frente a las cámaras, pues los protagonistas son amigos de toda la vida. “Sebastián y Galo no mantienen una amistad reciente ni impuesta, y aunque no estén de acuerdo en todo, se profesan un afecto
que es genuino”. Wildpret, quien vive entre Los Angeles y Caracas, tiene en proyecto una película dirigida por Elia Schnaider y producida por José Ramón Novoa, y en teatro, una de sus pasiones,
se encuentra preparando la pieza El mayor desconfiado, sobre un texto de Tirso de Molina, que
dirigirá Javier Moreno.
Fotos:
Cortesía 20THCentury Fox
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