| “Ser víctima nunca fue una opción”
Soraya
La colombiana de voz melodiosa pasó de la balada al vallenato y el rock. Este mes visita Venezuela a propósito del lanzamiento de su nuevo disco El otro lado de mí. Pablo Blanco
Un escenario bordeado de fuego, jeans rotos, chaqueta de cuero, acordes de guitarra eléctrica y un toque de vallenato. ¿De quién son propios estos elementos? ¿De Shakira? ¿O es que a Courtney Love le dio por bailar la cumbia? Pues todo lo anterior está referido nada menos que a Soraya, la cantante colombiana nacida en New Jersey, Estados Unidos. La misma que cautivó a la audiencia con temas tan melodiosos como De repente y Quédate, en 1996.
Como es sabido, en el año 2000, y antes de comenzar la promoción de su álbum Cuerpo y Alma, a Soraya se le diagnosticó cáncer de mama. A partir de ese momento, estuvo en tratamiento durante tres años y, gracias a que salió airosa en su lucha, su voz se ha convertido en un importante testimonio en organizaciones como The National Coalition for a Cancer Survivorship y The Susan G. Komen Breast Cancer Foundation.
En 2003, superada la enfermedad, conquistó a sus fans con Soraya, una producción con la que se llevó el Grammy Latino 2004 en la nueva categoría Mejor Album de Cantautor, en la cual compitió con consagrados como Joan Sebastian, Juan Gabriel y Joan Manuel Serrat.
El último trimestre de 2004 se encerró en los Crescent Moon Studios de Florida para culminar su carta de presentación de 2005: El otro lado de mí; una vuelta a sus raíces musicales que, además de baladas, trae rock y pop. En la portada del compacto, en tonos blancos y rojos, predomina una Soraya “despeinada”, tocando su guitarra. “Quería subirle el volumen a mi música”, comenta en alusión al cambio, que para ella no es nuevo.
Una historia complicada. Con el lanzamiento de El otro lado mí, Soraya ha recorrido España, México, Chile, Argentina y, ahora, Venezuela. Antes de su llegada a Caracas, pudimos conversar telefónicamente con ella. Su voz resultó ser tan melodiosa como sus baladas y, a pesar de cierta introversión, mostró un gran sentido del humor.
De la balada romántica pasaste a los coqueteos con el rock. Es una transformación parecida a la de la cantante Jewel ¿no te parece?
“En mi caso no es un cambio repentino. Los que me han visto en vivo saben que siempre cambio los arreglos y les imprimo un toque rockero. Lo que no había hecho era registrar eso en un Cd. Además, no es una transformación radical, al escucharlo reconoces mi voz” (risas).
Estás radicada en Miami, ¿qué dejaste en Colombia?
“En Cali dejé mi infancia, y, con ella, los recuerdos de cuando aprendí a tocar la guitarra acústica, a los cinco años”.
¿Quién te despertó ese interés por la música?
“Un tío político que tenía un trío estilo Los Panchos; tocaba con su padre y su hermano en reuniones familiares. Mientras los otros chicos jugaban y corrían por toda la casa, yo estaba hipnotizada con ellos”.
Y posteriormente comenzaste a estudiarlo formalmente...
“No. Nunca he estudiado música formalmente. Ya en Estados Unidos tomé clases de violín clásico, pero fue algo muy puntual. Lo de la guitarra y el canto se me ha dado más por oído. Escuchaba, copiaba y lo demás lo inventaba”.
¿Por qué tu familia se va a Estados Unidos?
“Mi papá, como muchos, tenía el sueño americano. Trabajó muy duro y terminó siendo ejecutivo en una importante compañía. Todo lo que me han dado él y mi mamá es un regalo que jamás podré pagar”.
¿Qué antecede a tu momento estelar?
“En plena secundaria, y gracias a la cátedra de literatura, me di cuenta de que tenía la capacidad de componer canciones y comencé a organizar mi propio repertorio. Hoy en día me doy cuenta de lo importante que es eso”.
¿En qué sentido?
“En que es el mismo repertorio que interpreté cuando firmé con mi primera disquera que fue Polygram. Fue un demo que grabé con mis ahorros gracias a mi trabajo de azafata en United Airlines, a mediados de los noventa”.
¿Tú misma tocaste la puerta de Polygram?
“En realidad, todo fue gracias a un amigo. Pero esa es una historia un poco complicada...”.
¿De la cual no nos vamos a enterar?
“El asunto es que me contrataron y grabé mi primer disco que fue En esta noche, que salió al mercado en el año 1996. Actualmente mi disquera es Emi Music”.
¿Qué opinas del impasse Emi Music– Coldplay?
“Cuando te va muy bien, la disquera siempre te empuja a que hagas otro disco. Al final del día, la compañía vive de eso, es su negocio. Pero tienen que tomar en cuenta que bandas como Coldplay necesitan un gran espacio creativo, porque son cantautores. Pienso que lo ideal es un balance entre ambas partes”.
¿Hasta ahora has cumplido con tus fechas de entrega?
“Eh... a veces me he demorado un poquito. Pero cada vez que presento un disco, me siento orgullosa de poder hacerlo. Tengo la confianza de que cuando aprecien mi trabajo, entiendan el tiempo que me tardé. Al menos eso espero” (risas). l
Voz contra el cancer
¿Cómo venciste la enfermedad?
“Para eso no hay una respuesta sencilla. Todo ha sido un largo proceso. Del shock emocional pasé a aceptar mi realidad. Comprendí que no podía haber hecho algo distinto para que eso no pasara y decidí aferrarme a las cosas que sí podía cambiar: mis pensamientos, mi alimentación y el nivel de información que manejo de la enfermedad. Ser víctima nunca fue una opción”.
¿Te encomendaste a alguna deidad?
“Creo mucho en ciertas presencias que me ayudan a mantenerme fuerte. Todos tenemos que abrir esa ventanita que está dentro del alma para permitir que esas energías positivas fluyan y nos guíen”.
¿Qué les dices a las mujeres que padecen cáncer de mama?
“Lo que funcionó para mí, a lo mejor no funciona para otra persona. Lo que sí es universal es la esperanza. Hay que aferrarse a la idea de que todo es posible y combinar eso con una entrega total al tratamiento. En definitiva, creer que uno mismo es parte de la sanación de su cuerpo”. |
| |
“¡Que fuerte!”
Se le pidió a Soraya que elaborara una lista de sus músicos colombianos favoritos. Estas fueron sus respuestas.
Aterciopelados: “Andrea (Echeverri) y sus muchachos han tenido una visión diferente de la música. Lo que me fascina de ellos es que siempre siguen su musa y mantienen su autenticidad, pase lo que pase”.
Carlos Vives: “El siempre está experimentando, integrando diferentes ritmos y fusiones en su música y lo hace muy bien”.
Shakira: “Respeto mucho sus letras, es una de las mejores de nuestra época”.
Juanes: “Es un genio en eso de inyectarle un ritmo pegajoso a letras alusivas a la política o a complejos problemas sociales. A veces estoy cantando una canción suya y cuando me doy cuenta de la letra, pienso: ‘¡Qué fuerte!'”. |
Ver también en Encuentros:
- Buena actitud
- Caracas tiene sabor a los Andes |