| Experimente
lo nuevo
La búsqueda de soluciones prácticas y agradables para el mejor aprovechamiento
de los espacios es cada día más importante. Una buena asesoría es vital para lograr
un resultado óptimo e inteligente en la utilización de materiales
y acabados,
en la valoración
de las áreas escogidas
y en la adaptación
de estas últimas
a nuevas construcciones. Nahir Márquez
Es posible que su casa o apartamento requiera mejoras de todo tipo porque el piso está destrozado, la lluvia se cuela por el techo o las puertas no cierran adecuadamente. Quizás este no sea el caso y usted sólo esté cansado o cansada de ver todos los días los mismos colores, las mismas cortinas o el diseño cinético de las cerámicas de la cocina que lo marea desde hace veinte años.
Cualquiera que sea la situación, no se desespere ni se desanime pensando que no podrá hacer los cambios deseados. La idea no es salir corriendo de nuestra casa sólo de pensar en los costos del presupuesto de remodelación o entristecernos pensando que sólo con grandes cantidades de dinero podemos darle una nueva imagen a nuestro hogar.
Para que una casa o apartamento se mantenga vivo no necesariamente se necesitan cambios complicados o costosos. Quizás es sólo necesaria la introducción de sorpresas que eviten que el espacio y sus habitantes caigan en la rutina. El ser humano cambia permanentemente y las modificaciones en el ambiente son la extensión de dichas transformaciones llevadas a sitios, objetos o al entorno mismo.
Es importante tomar en consideración el hecho de que cualquiera que sea el nivel social o económico de una persona, sus inquietudes por renovar su vivienda pueden ser canalizadas de manera que se invierta la menor cantidad de dinero y se hagan cambios que traigan beneficios y brinden una nueva percepción del espacio. El arquitecto Giovanni Pesiri aclara que para remodelar o redecorar, el punto de partida tiene que ser, definitivamente, el planteamiento de las necesidades que pretendemos cubrir. “Es recomendable que tomemos en consideración la escala de las transformaciones que pretendemos asumir y los posibles alcances tanto económicos como técnicos de las mismas, pues no es lo mismo pintar una pared o cambiar unas baldosas que realizar demoliciones de paredes o pisos”. Cualquiera que sea el caso y bien sea que las remodelaciones requieran grandes o pequeñas inversiones de dinero, tiempo y energía, existen ciertas guías a seguir para hacer que estos procesos sean, en lo posible, efectivos y gratificantes.
Agrega Giovanni Pesiri que en cuanto a remodelaciones, tanto el tema de la obra como el de la decoración son de suma importancia, y en relación con ambos los criterios compartidos y específicos son múltiples. La obra
l Uno de los puntos más importantes para una remodelación o mejora exitosa de su hogar consiste en plantearse el proyecto que desea asumir con mucho ánimo y determinación. Bien sea que esté planificando ampliar su casa para una familia que está creciendo o simplemente quiera cambiar las ventanas de la cocina, tome papel y lápiz y comience a anotar lo que desea hacer y las aproximaciones económicas que ello puede implicar.
l Analice el espacio del cual dispone y el aprovechamiento que puede hacer del mismo para la construcción de una nueva zona o el acondicionamiento de las ya existentes.
l Piense en la imagen que desea transformar y la que desea obtener. Para ello es bueno que haga una lista de todo lo que desea cambiar en el espacio. Observe las tendencias, revise las revistas de decoración y enfoque la atención en aquello que necesita.
l Evalúe el presupuesto del que dispone.
l Si cuenta con los recursos, lo más adecuado es contratar profesionales competentes y confiables, dentro de los cuales se encuentran los contratistas generales, quienes manejan todos los aspectos del proyecto; los contratistas particulares, quienes se encargan de la instalación de productos particulares como gabinetes, armarios o artefactos para baños; los arquitectos, dedicados al diseño de viviendas, ampliaciones y remodelaciones importantes; y los diseñadores y decoradores, especializados en áreas específicas de las viviendas.
l Busque la mano de obra adecuada. No contrate un plomero para que pinte las paredes o a un electricista para que levante una pared. Si no conoce a nadie directamente, pregunte a familiares, amigos o conocidos, y si tampoco de esta manera consigue posibilidades que le convenzan, puede buscar en un directorio profesional, o en las páginas amarillas.
l Pida siempre referencias y confírmelas. ¿Cuántos proyectos parecidos al suyo completó ese profesional o empresa durante el último año? Pida una lista. Esto le ayudará a constatar, de alguna manera, cuán familiarizado se encuentra el contratista con proyectos parecidos al suyo. El empresario debería estar en capacidad de darle nombres, direcciones y números de teléfono de al menos tres clientes con proyectos similares al suyo.
l Una vez conseguida la mano de obra, debería pedir un presupuesto por escrito, y si es posible, pida varios y compare los precios.
l Trate, siempre que sea posible, de comprar personalmente los materiales, previa obtención de listas por parte del electricista, obrero o pintor. Salga a comparar precios e intente, de acuerdo con sus posibilidades, conseguir material de primera. Recuerde que en ocasiones lo barato sale caro.
l Es recomendable hacer la compra del material por etapas. Dividir las cantidades requeridas por los obreros e irlas suministrando según se requiera. Es una lástima el posible desperdicio de material.
l Es importante que tenga en cuenta que si el trabajo no resulta como se quiere y el presupuesto lo permite, el mismo debe repetirse, pero el cliente sólo debe pagar el material, no la mano de obra.
l Siga la regla dorada de las remodelaciones y nunca pague nada por adelantado. Si esto no es posible, trate de limitar estos pagos al máximo.
l Intente hacer pagos durante el proyecto basados en la finalización de una cantidad definida de trabajos completados. Así, si las obras no se llevan a cabo de acuerdo con lo programado, los pagos también se demorarán.
l No haga el pago final o desvinculación final con el proyecto, hasta tanto usted no se encuentre satisfecho con el trabajo. La decoración
Según los expertos, en algunas ocasiones, el efecto de varias remodelaciones pequeñas es más efectivo a la hora de vender o “sentirse mejor” en casa, que los proyectos grandes. Esto, porque los proyectos menores tienden a ser cosméticos (carpintería, iluminación, pintura, jardín) y son atractivos a los ojos de los futuros compradores o benéficos para quien día a día vive en dichos espacios.
l Al plantearnos cualquier redecoración, lo primero es saber lo que deseamos obtener; y en cuanto a materiales, depende del gusto y las posibilidades de cada persona.
l Debe tomarse siempre en cuenta la eficiencia de los espacios y tratar en lo posible que los mismos sean acogedores.
l La ventilación es también de suma importancia, buscando siempre la manera de que los lugares ventilen naturalmente.
l La iluminación es igualmente vital. La luz solar da mucha más calidad a un espacio que la luz artificial, y los colores claros (no necesariamente pasteles) se encargan de difundirla, haciendo que los lugares se vean más iluminados y amplios. En ocasiones, no hay necesidad de modificar ni un tabique o bien la distribución de los muebles, es suficiente con cambiar los colores de las paredes para que produzcan sensaciones inmediatas de acogida. Con mucha luz e instinto se pueden mezclar colores y lograr maravillas.
l El mobiliario es un área importante, y es necesario haberse documentado en revistas, libros, Internet y otras fuentes de información para saber con certeza lo que se busca y se quiere. La redistribución de los muebles es significativa. ¿Cree usted que los sofás están puestos de la mejor manera para crear un rincón agradable que invite a la conversación? Y aún si esto fuera así: ¿por qué no prueba a cambiarlos de sitio sólo por variar?
l El cambiar cortinas o retapizar un sofá renueva de arriba abajo un salón. Sin embargo, hay formas menos costosas y complicadas de jugar con las telas. Por ejemplo, se pueden cambiar los cojines por otros de telas más actuales, o vestir la mesa de la cocina o del comedor con una tela llamativa.
l Las flores generan también cambios sorprendentes, dando color y vida a cualquier espacio; y no hace falta que sea un ramo grande o elaborado: basta con un ramillete colocado con encanto en un florero y todo se transforma.
l Lo importante es pensar que las remodelaciones que existen en nuestra imaginación son posibles, e ir inventando recursos que hagan de los espacios lugares nuevos y distintos. Sentirse vivo en un espacio o sólo vivir en él. Si logramos lo primero, aun con pequeños detalles, viviremos más a gusto y mejor. Vale la pena ir construyendo nuestro propio espacio, de acuerdo con nuestras posibilidades y llegar a casa sintiendo que no hay en el mundo un lugar mejor. l
| Según el color con que se mire |
El blanco: Puede generar una variedad de efectos si se sabe mezclar. Sugiere amplitud y luz.
El amarillo: Promueve la comunicación y la concentración. Puede incentivar estados emocionales de alegría. Se recomienda para espacios de oficinas. El naranja: Color cálido por excelencia. Incentiva la comunicación y los estados
de ánimo positivos. Se recomienda para áreas sociales.
El rojo: Es favorable a fin de impulsar la acción y el coraje. Combate las depresiones. Hace que las habitaciones pequeñas luzcan más reducidas y que los grandes espacios sean confortables. Sin embargo, se debe ser cuidadoso con este color, pues por su intensidad,
podría elevar estados anímicos de agresividad e inquietud. Se recomienda mezclarlo con otros que suavicen su potencia.
El azul: Se relaciona con el
aire. Es ópticamente frío, relajante, reduce el pulso, comunica
seguridad y reduce el insomnio. Produce efectos de amplitud
en las habitaciones.
El verde: Impulsa el aprendizaje, la armonía y la relajación.
El salón y las entradas
de las viviendas pueden
beneficiarse con este color.
Violeta: Puede incentivar
estados de creatividad
y concentración. |
FUENTE CONSULTADA: GIOVANNI PESIRI. ARQUITECTO
|