| Inhale
y exhale a conciencia
La respiración así concebida es
una forma de meditación con indudables beneficios para la
salud, y es perfecta para todos los temperamentos.
Recientemente, hice un buen trabajo
vendiendo los beneficios de la meditación, alegando que ésta
es clave para el éxito en el mundo, además de insuflar
claridad y calma a la persona. Permítanme presentarles una
forma simple de meditación. Se deriva del antiguo sistema
chino taoísta, aunque no implica dogmas o un trasfondo religioso.
La idea es comenzar a practicar esto sentado cómodamente,
con los ojos tres cuartas partes cerrados, por aproximadamente 20
minutos diarios. Luego de unas tres semanas usted podrá mantener
tal estado bastante bien, con los ojos abiertos, incluso en medio
de un ajetreado día, lo que le ayudará a mantenerse
estable internamente y tranquilo, independientemente de la presión
externa.
Siéntese cómodamente,
con las piernas cruzadas o no, con la espalda apoyada si es necesario.
Estire mentalmente la columna dorsal. Igualmente, amplíe
mentalmente los hombros y la pelvis. Relaje los músculos
y tendones e imagine que se abren todas sus articulaciones. Ponga
atención a su respiración. Hágala más
lenta, silenciosa y suave e iguale la inhalación con la exhalación.
Reubique el punto desde el cual está observando esto al centro
del cerebro, de modo que momentáneamente usted se convierte
en un punto de pura observación en la región central
del cerebro, respaldado por un marco principal expandido y relajado
y un mecanismo de respiración regulado. A medida que surgen
los pensamientos, en lugar de involucrarse en ellos, simplemente
obsérvelos elevarse y dispersarse como si estuviera viendo
nubes que pasan por el cielo de la mente.
Ahora visualice que cada vez que inhala,
el aire entra a través del perineo, entre el ano y los genitales,
y sube en una fina corriente por la parte posterior de la columna
vertebral hasta el tope de la cabeza. Al exhalar, visualice el aire
descendiendo en una delgada corriente por el frente de la espina
dorsal y saliendo del cuerpo de nuevo por el perineo. Con la imaginación,
impregne el aire ascendente con la esencia de la fuerza primordial
y el descendente con la esencia de la gracia primordial.
Haga esto con ligereza. Contrario a
la mayoría de las actividades, se trata de no hacer, en lugar
de hacer, aunque suene irónico; esto le ayudará a
lograr mucho más con menos esfuerzos, más de lo que
hasta ahora había pensado posible. l
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DE EL UNIVERSAL.
TRADUCCION: TERESA LEON.
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