| Vinus
acre
Carta de presentación
El de vino, el de jerez, el balsámico,
el de frutas.
He aquí una invitación a descubrir el vinagre,
el ingrediente estrella de las ensaladas. Adriana
Gibbs
Sus orígenes
La historia del vinagre está íntimamente vinculada
con la del vino. La palabra se deriva del francés “vin”
que significa vino y la palabra “aigre” que significa
agrio. Su origen hay que buscarlo en Oriente hace 5.000 años,
aunque fueron los romanos quienes expandieron su consumo por Europa
y lo bautizaron como vinum acre (vino agrio). En ese entonces, se
preparaba de una manera casera, permitiendo que el vino u otros
líquidos alcohólicos sufrieran, en contacto con el
aire, una oxidación. Después se descubrió que
en este proceso intervenían unas bacterias, denominadas acéticas,
que eran las generadoras del proceso.
Su definición
El vinagre es el fruto de una doble fermentación alcohólica
que convierte al contenido etílico en ácido acético,
una mixtura que, además de transformar el sabor, le otorga
propiedades antisépticas y conservantes.
Su elaboración
Fue Pasteaur el que explicó con más detalle y exactitud
el proceso, consistente en la fermentación que una bacteria,
el “mycoderma aceti”, realiza en el alcohol vínico
para obtener el ácido acético. Pero, si para Pasteaur
la formación del vinagre se debía considerar como
un proceso fisiológico, ya que es una fermentación,
para Liebig la transformación del alcohol etílico
en vinagre por acción de las bacterias, no es otra cosa que
un proceso de oxidación.
Si en la cuenca mediterránea la base
del vinagre era el vino, en Inglaterra del norte, donde la cerveza
era la bebida nacional, predominaba el vinagre de malta y en el
sur de Inglaterra, donde se cultivaban las manzanas, el vinagre
era de sidra. En cada región, de acuerdo con su clima y los
cultivos propios, se encontró una materia prima para producir
vinagre.
Su color
Desde un casi transparente vinagre blanco destilado a las diferentes
tonalidades de rojo de los vinagres de vino, amarillentos de los
vinagres de sidra y color chocolate de los vinagres de malta. El
color del vinagre se deriva básicamente de los ingredientes
usados para su elaboración.
Sus variantes
No todos proceden de una segunda fermentación del vino. El
vinagre acoge varios progenitores (hay de manzana, caña de
azúcar, maíz, malta y arroz) y las diferencias radican
en la concentración de ácido acético que presentan.
El vinagre blanco, el más fuerte de
todos, tiene un sabor más pronunciado y goza de popularidad
en América, aunque el de vino ha empezado a ganar muchos
más adeptos. En Asia el privilegiado es el vinagre de arroz,
en Europa mediterránea el más solicitado es el de
vino, que se obtiene por la doble fermentación de la uva.
Otro afamado es el de jerez, que nació como un fino agrio
y se ha convertido en uno de los favoritos entre los paladares gourmet.
Bastan unas gotitas de este vinagre de color caoba profundo y aroma
acaramelado, para que extienda todo su sabor. El vinagre de manzana
tiene seguidores debido a sus propiedades medicinales; es más
suave y ayuda a mejorar la digestión. Y el de sidra, como
bien lo indica su nombre, tiene sabor intenso a manzana madura.
En el caso de los vinagres italianos, éstos
toman el nombre de su principal componente, el ácido acético,
y lo llaman “aceto”. El elixir de los sibaritas es el
aceto balsámico de Modena. Esta olorosa esencia, de color
negro intenso, se sigue fabricando con el mismo método artesanal
desde hace 800 años. Nace del mosto de la uva trebbiano y
basa su calidad en un lento proceso de envejecimiento en barricas
de enebro que pueden llegar a superar el medio siglo.
Sus usos
Versátil a toda prueba. Una pequeña muestra de sus
dones:
Ablandador: Al
igual que los cítricos, el vinagre es un excelente ingrediente
para marinar, ya que es un ablandador natural porque desdobla las
fibras y proteínas de las carnes. Ideal para el bistec. Ahora
bien, debido a que el vinagre puede por sí sólo cocinar
la carne, se recomienda mezclarlo con aceite vegetal o de oliva
cuando se use para marinar.
Resalta sabores:
Puede agregarse a la salsa que se va a utilizar para cocinar. En
el caso de los mariscos, es mejor agregar el toque de vinagre luego
de cocinados para mejorar así el sabor de los mismos.
Preservante natural:
La mayonesa, la mostaza, la salsa de tomate y los encurtidos
son preservados con vinagre. Tiene la propiedad de reducir el pH
de los alimentos para evitar el crecimiento de bacterias.
Sus
virtudes
l No contiene sal
l No contiene grasas
l Evita la contaminación
bacterial de los alimentos
l No tiene calorías
l Es un preservante natural y saludable
de los alimentos
l Resalta el sabor de las comidas,
salsas y aderezos
l Es un ingrediente muy versátil
en la limpieza de muchos materiales
l Ayuda como remedio casero en
la prevención de enfermedades
l Neutraliza los malos olores.
Su tiempo de vencimiento
No es un producto perecedero. Se considera que el vinagre, por su
naturaleza ácida, se preserva a sí mismo y no necesita
refrigeración. El vinagre blanco se mantiene virtualmente
sin cambios durante muchos años. Otros vinagres como los
de vino simplemente cambian de coloración y presentan sedimentos,
cambios que se consideran solamente estéticos y que para
nada afectan el consumo del mismo.
Vinagretas tropicales
En buena parte de los automercados de Venezuela -Excelsior,
Unicasa, Cada, y próximamente en Central Madeirense-
se encuentran las vinagretas de Orinoquia, empresa venezolana que
ha diseñado una oferta variada para el paladar gourmet: están
la de parchita, piña y tamarindo. “Las tres cuentan
con la aplicación de la tecnología en el área
de emulsiones, micro emulsiones y sistemas coloidales -afirma
Emilio Abreu, presidente de Orinoquia-, y es por ello que
las vinagretas resaltan en un primer plano, los aromas, colores
y sabores naturales de cada fruta utilizada. Todo esto conforma
una emulsión de bajo contenido graso (sólo 20% de
aceite, en comparación con el 75% de la vinagreta tradicional
de aceite y vinagre) y de bajas calorías (60 calorías
por ración).
He aquí cuatro recetas de ensaladas
del equipo de Orinoquia, para degustar con sus vinagretas:
  
Ensalada cítrica con almendras
Ingredientes
l 3 tazas
de lechuga portuguesa
l 3 tazas de hojas de espinaca
l 2 naranjas medianas cortadas en
rodajas o rebanadas finas
l 1/4 taza de cebolla roja picada
en rodajas muy finas
l 1 pimentón rojo cortado
en rodajas muy finas
l 1/2 taza de almendras tostadas
fileteadas, o en trocitos
l Vinagreta de parchita
Preparación
Se lavan muy bien las hojas de la lechuga y la espinaca, dejándolas
remojar por unos minutos en agua con vinagre. Se escurren muy bien.
En un bol ancho y profundo, se mezclan
las hojas verdes, la naranja que se ha pelado, quitándole
la piel blanca y las semillas, la cebolla, el pimentón y
las almendras. Se sirve bañada con la vinagreta de su preferencia.
Ensalada griega de lujo
Ingredientes
l 4 tazas de lechuga verde tipo
romana
l 2 manzanas verdes o amarillas
cortadas en rodajas
l 1 taza de nueces acarameladas
l 1 queso de cabra tamaño
mediano
l Vinagreta de tamarindo
l 1 taza de azucar morena
Preparación
Las manzanas se cortan en rodajas o en forma de media luna. En una
sartén se colocan dos cucharadas de mantequilla con sal y
la taza de azúcar morena. Se deja derretir la mantequilla
y que se dore con el azúcar. Se pasan las manzanas por la
sartén hasta que estén blandas. Se retiran y dejan
aparte.
Si es de su preferencia, las nueces
cortadas en trozos pequeños, se pasan por una sartén
donde se ha derretido el azúcar a punto de caramelo. Las
nueces se dejan acaramelar y se retiran rápidamente. Luego
se trocean. De igual manera, pueden usarse sin acaramelar.
En un bol se coloca la lechuga cortada en trozos, las manzanas,
las nueces y el queso de cabra desmenuzado en trozos pequeños.
Se baña con la vinagreta.
Ensalada roja con higos
Ingredientes
l 2 tazas de lechuga roja
l 2 tazas de radiquio
l 1/2 taza de cebolla roja cortada
en rodajas finas
l 1 taza de higos secos cortados
en trozos pequeños o higos naturales frescos
l 1 taza de nueces
l Vinagreta de piña
Preparación
En un bol, se mezclan la lechuga, el radiquio la cebolla, los higos,
las nueces, y se baña con la vinagreta.
agibbs@eluniversal.com
| Su cocina |
Sus
virtudes se extienden más allá de las cualidades
preservantes. “Se muestra como un aderezo dúctil
y cómplice, que también puede funcionar como contrapunto
agrio en carpaccios, guisos, sopas, barbacoas y salteados”.
Bueno saber que los de vino tinto, son buenos para realzar guisos
y asados de carne roja; mientras que los vinagres de vino blanco
se suelen utilizar en salsas y platos a la plancha.
Vinagretas
La cítrica
Ingredientes: 1/2 taza de vinagre
de vino blanco, 1/2 taza de zumo de naranja natural, 2 cucharaditas
de perejil fresco picado, la piel de un limón en juliana,
la piel de una naranja en juliana, 1 taza de aceite de girasol,
sal y pimienta fresca.
Preparación: combinar
el vinagre y el zumo de naranja en un bol e ir añadiendo
el aceite poco a poco sin dejar de batir. Añadir las
pieles en juliana y el perejil.
De queso azul y
yogur
Ingredientes: 1 diente de ajo
machacado con un poco de sal, 1 cucharada de mostaza, 2 cucharaditas
de zumo de limón, 2 cucharadas de vinagre de vino,
1/3 de taza de aceite de oliva, 1/3 de taza de yogur, 1/2
taza de queso azul y 1 ramita de cebollín picado.
Preparación: con la
ayuda de una batidora mezclar el ajo, la mostaza, el zumo
de limón y el vinagre. Sin dejar de batir, incorporar
el queso, el yogur y el aceite poco a poco. Añadir
un poco de pimienta recién molida y el cebollín
picado.
De mostaza y miel
Ingredientes: 1/2 taza de yogur
natural, taza y media de mayonesa, 2 cucharadas de miel de
flores, 2 cucharadas y media de mostaza de Dijon, 1 cucharada
y media de zumo de limón y una cebolla pequeña
picada.
Preparación: mezclar
todos los ingredientes con la ayuda de una batidora hasta
obtener una consistencia homogénea. Sazonar con un
poco de sal y pimienta fresca.
De jengibre y soya
Ingredientes: 1 cebolla pequeña
picada, 1 diente de ajo picadito, 2 cucharaditas de aceite
de sésamo, 2 cucharadas de salsa de soya, 2 cucharadas
de vinagre, 1 cucharadita de jengibre fresco en rodajas finas,
1 cucharada de miel y 1/2 taza de aceite de girasol.
Preparación: con la
ayuda de una batidora, mezclar todos los ingredientes a excepción
del aceite, que se añadirá al final poco a poco
hasta obtener una consistencia homogénea.
Verduras al vinagre
Ingredientes: 1/4 kg de zanahorias,
100 g de rábanos, 1/2 taza de hongos secos remojados,
2 pimientos verdes, una taza de vinagre, aceite, sal, 3 cucharadas
de salsa de soja, 2 cucharadas de azúcar.
Preparación: Pelar y
cortar los rábanos y las zanahorias en tiras a lo largo.
Cortar lo pimientos en rodajas. Separar la cabeza de los hongos.
Calentar un poco de aceite en una cacerola y agregar todo.
Mezclar el vinagre con la salsa de soya, el azúcar
y un poco de sal. A media cocción añadir la
mezcla preparada y seguir cocinando a fuego fuerte removiendo
bien.
Se recomienda acompañar este platillo con arroz blanco.
Salsa de vinagre
Ingredientes:
1 litro de vinagre de vino, 1 kg de azúcar, 5 gramos
de hierbabuena fresca triturada.
Preparación:
Poner todo a hervir y reducirlo hasta que quede como un almíbar.
Dejarlo enfriar y guardar en un envase de vidrio. Ideal para
ensaladas y carne de cordero. |
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| Recomendaciones
de Nury |
Nury Gómez
de Sucre, la autora de la sección Mis mejores recetas,
en Estampas, ofrece los siguientes tips:
l Pudiera parecer obvio,
pero no hay que olvidar que una buena vinagreta requiere de
un buen vinagre
l El vinagre de vino tinto
es ideal para las ensaladas verdes y de otro tipo; pero no
debe usarse en las que tengan papas o granos blancos, pues
toman el color del vino
l El vinagre de vino blanco
es perfecto para ensaladas de papas, de granos blancos y de
mariscos
l El vinagre de jerez da
el toque justo al gazpacho
l El vinagre de sidra deben
usarse en ensaladas que tengan a la manzana como uno de sus
ingredientes
l El aceto balsámico
acompaña a las recetas de tipo mediterráneo;
esto es, la popular caprezza, y las que tengan calabacines,
berenjenas y pimentones. |
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